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Ricardo Raphael
Ricardo Raphael
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Licenciado en Derecho por la UNAM. Maestro en Ciencias Políticas por el Instituto de Estudios Políticos de París, Francia. Maestría en Administración Pública por la Escuela Nacional de Administración (ENA) de la República Francesa. Estudios Doctorales en Economía Política y Políticas Comparadas por la Escuela para Graduados de Claremont, California, EU. Secretario General de Democracia Social, Partido Político Nacional. Representante ante el Consejo General del IFE del partido México Posible. Coordinador de la Comisión Ciudadana de Estudios para Eliminar y Prevenir la Discriminación.

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01 Junio 2020 04:07:00
George Floyd hace sonar los cornos de Jericó
George Floyd perdió el empleo que tuvo durante cinco años como guardia de seguridad en un restorán próximo a la ciudad de Minneapolis. La razón fue el confinamiento que impuso la pandemia del coronavirus.

Hace una semana este hombre afrodescendiente, de 46 años, murió porque un oficial de policía hincó su rodilla contra el cuello de su víctima durante 8 minutos con 46 segundos.

El arresto sucedió después de que el dependiente de una tienda de conveniencia acusó a Floyd de pretender pagar con un billete falso de 20 dólares.

Un video registrado por un testigo de la escena exhibió más tarde en las redes sociales la responsabilidad del oficial Derek Michael Chauvin, mientras George Floyd suplicaba que no lo fueran a matar y también repetía que tenía dificultad para respirar.

Recién ha circulado el resultado de una autopsia, supuesta, donde se afirma como razón de muerte una condición coronaria preexistente y el presunto consumo de enervantes, por parte de la víctima.
Esta historia sucedió en la pequeña población de Powderhorn –que podría traducirse como “polvo de cuerno”. A partir del día siguiente, la trágica muerte de Floyd comenzó a sonar –como si fueran los cornos de Jericó– en todo el territorio estadunidense.

Las protestas masivas llevan andando seis noches y en varias ciudades, pequeñas y grandes, se han presentado actos de violencia por el choque entre la policía y los manifestantes.

Entre cientos de poblaciones los disturbios crecen en Nueva York y Los Ángeles, en Fargo en North Dakota y en Lincoln en Nebraska.

En revancha, el presidente Donald Trump ordenó a la Guardia Nacional que ocupe Minneapolis con más de 10 mil efectivos, y la misma suerte pretende imponer en todas las poblaciones donde los manifestantes reclamen airadamente por la muerte de George Floyd.

Apenas ayer domingo, antes del mediodía, el Presidente de Estados Unidos advirtió que su Gobierno iba a perseguir a Antifa como organización terrorista.

Es absurdo pretender que el grupo de personas asociados en Antifa pueda ser designado, igual que si se tratara de integrantes de la extinta Al Qaeda.

De acuerdo con las leyes norteamericanas, para que así sucediera tendría que probarse que estos convocantes a las marchas “actuaron premeditadamente, con motivaciones políticas violentas en contra de sujetos no beligerantes a través de agentes clandestinos”.
En los hechos Antifa es un movimiento fundado para luchar contra el fascismo, el racismo, el sexismo, la homo/transfobia, el antisemitismo, la islamofobia y los prejuicios en general.

Es una paradoja de nuestra época que la causa de la libertad pueda ser señalada como un acto terrorista.

La politización del racismo es el detonante que incendió al país vecino. Durante poco más de 10 años los ánimos discriminatorios han sido inflamados desde la cúpula del poder político y Donald Trump es una de las voces más activas de este discurso detestable, arrojado contra las minorías hispanas, asiáticas, árabes y afrodescendientes.

Se suma ahora que estas mismas poblaciones estén siendo las más vulnerables frente a los estragos del coronavirus.

El obvio telón de fondo de esta realidad son las 106 mil personas que han perdido la vida durante la pandemia, en parte por una conducción política de la crisis que ha sido tardía, descoordinada e indolente.

La tragedia de George Floyd condensa las partículas más explosivas de una sociedad que extravió cualquier sentido de comunidad. Al origen de este malestar social se encuentra la polarización de las identidades y las ideas, pero sobre todo la demonización implacable contra el otro.

Zoom: hay dos tipos de líderes en nuestra época, los que se cargan de legitimidad demonizando a quien no piensa como ellos, y los que lo hacen procurando la reconciliación de las diferencias. Si me dejan escoger –porque temo harto la vileza de los primeros– preferiré siempre a los segundos.


25 Mayo 2020 04:07:00
El hombre cuyo silencio valió 700 millones
El domingo 5 de junio de 2016 se celebraron comicios para gobernador en el estado de Chihuahua. Meses antes la Secretaría de Hacienda y Crédito Público habría transferido 275 millones de pesos al gobernador César Duarte Jáquez, con el probable propósito de financiar la campaña de su partido, el Revolucionario Institucional.

Así lo habría confesado Jaime Ramón Herrera Corral, exsecretario de Finanzas de esa entidad. Su testimonio sirvió para rastrear una de las muchas operaciones de financiamiento ilícito que el partido tricolor recibió del tesoro federal durante la administración de Enrique Peña Nieto.

Un actor clave en esta operación fue presuntamente Alejandro Gutiérrez Gutiérrez, entonces alto funcionario nacional de esa fuerza política.

Según Herrera Corral, otro actor principal fue Alonso Isaac Gamboa Lozano, quien en 2016 se desempeñaba como titular de la Unidad de Política y Control Presupuestario de la SHCP.

Este hombre, asesinado el jueves de la semana pasada, durante el primer semestre de 2016 habría recibido instrucciones de su jefe, Luis Videgaray Caso, para firmar un supuesto convenio de “Fortalecimiento Financiero”, a favor del tesoro estatal de Chihuahua, mediante el cual se transfirieron los 275 millones de pesos que habrían sido invertidos en las elecciones de aquel mismo año.

A pesar de esta operación, y otras tantas que se realizaron por parte del Gobierno de Duarte con el mismo propósito, el PRI perdió esos comicios.

De otra forma no habría sido denunciado ni tampoco investigado este acto de corrupción política.

El proceso judicial emprendido en 2017, por la nueva fiscalía estatal de Chihuahua, topó muy rápido con pared. Cuando el fiscal César Peniche procedió a citar a Alonso Isaac Gamboa Lozano para que rindiera declaración sobre este expediente, la Secretaría de Hacienda castigó al Gobierno de Chihuahua reteniendo recursos por más de 700 millones de pesos.

Así de importante era el silencio de Gamboa Lozano. Si este funcionario acudía ante la autoridad ministerial terminaría exhibiendo como principal cerebro de la operación a Luis Videgaray, brazo derecho del presidente Peña Nieto.

Este relato da contexto para revisar los motivos que podrían estar detrás del asesinato de Alonso Isaac Gamboa Lozano.

El pasado jueves 21 de mayo, a las 16:00 horas, a un costado de la Autopista del Sol, un grupo armado disparó contra tres hombres y dos mujeres, entre los que se encontraba este funcionario clave de la operación Chihuahua.

La investigación sobre este asesinato está actualmente en manos de la Fiscalía Estatal de Morelos y cabe temer que pronto se le dará carpetazo, como se hace con la mayoría de hechos de sangre montados para que parezcan ajuste de cuentas entre narcotraficantes.

Como declaró el fiscal de Chihuahua, César Peniche, Gamboa Lozano se llevó de este mundo secretos y pruebas que habrían incriminado en actos de fraude electoral y peculado al círculo más próximo del expresidente Peña Nieto.

La muerte de González Lozano asegura impunidad para demasiada gente: ayuda en su causa a César Duarte, a Gutiérrez Gutiérrez, a Luis Videgaray, y al resto de políticos y burócratas de alto nivel que, durante el sexenio previo, dispersaron recursos abundantes del contribuyente para financiar campañas políticas y abultar patrimonios privados.

Si la justicia fuese un asunto serio este asesinato tendría que ser investigado con rigor por, al menos, tres dependencias de la Fiscalía General de la República: la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada, la Fiscalía Anticorrupción y la Fiscalía Especial para Delitos Electorales.

ZOOM: La impunidad es un mal que se conjura dentro de los tribunales, y crece sin contención cuando se le enfrenta fuera de ellos.

18 Mayo 2020 04:07:00
Israel Vallarta afectado por el coronavirus
Israel Vallarta Cisneros fue contagiado de coronavirus en el penal de alta seguridad de Puente Grande, Jalisco.

El martes 12 de mayo llamó a su esposa, Mary Sanz, para comunicarle que se encontraba delicado de salud, pero no fue capaz de hablar por sí mismo; otras personas tuvieron que ayudarlo a transmitir el mensaje.

La noticia produjo gran preocupación, ya que desde enero Vallarta venía demandando atención médica por padecer una enfermedad respiratoria crónica.

Las autoridades del centro penitenciario fueron omisas por lo que Vallarta tuvo que acudir al amparo con el objeto de que se reconociera y atendiera su condición médica.

Desde el mismo martes 12 de mayo, la esposa de Israel y su amigo Ricardo Sayavedra exigieron información puntual sobre el estado de salud de Vallarta, pero las autoridades del reclusorio se empeñaron en guardar silencio.

Entonces ambos se trasladaron a Jalisco. Al llegar a Puente Grande encontraron que había otros familiares de los reclusos en situación similar; el rumor de un brote de coronavirus en Puente Grande no hacía más que crecer.

Fue entonces que se organizó una manifestación para exhibir el ocultamiento de la información. No fue hasta que los medios de comunicación tomaron nota de la movilización que la autoridad del centro penitenciario de Puente Grande mostró mejor humanidad.

Ayer domingo, poco después de las 14:00 horas, la esposa de Israel Vallarta recibió una llamada en la que un trabajador social de la prisión le dijo que su marido había sido internado en el Hospital General de Occidente (Zoquipan), ya que la prueba practicada por coronavirus había dado positivo.

Hoy se sabe que en ese mismo sanatorio se hallan hospitalizados varios internos de Puente Grande, algunos en circunstancia mucho más grave que Vallarta.

Con todo, el trabajador social que se comunicó con Mary Sanz asegura que su estado es delicado y para ayudarlo a respirar cuenta con puntas de oxígeno. Representa un problema que Vallarta Cisneros tenga como condición preexistente una enfermedad respiratoria crónica de tipo asmático.

Hace ya tiempo que este hombre debió haber obtenido su libertad. Han transcurrido siete años desde que su expareja, Florence Cassez, fue liberada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), y sin embargo Vallarta continúa en la cárcel -porque es mexicano y porque no contó con los recursos del Gobierno francés para pagar los oficios de un abogado prestigiado.

Hace tres meses iba a celebrarse una audiencia que prometía ser definitiva para acelerar sentencia en primera instancia, pero un perito adscrito a la Fiscalía General de la República no se presentó; por esta razón el juez de la causa decidió mantener en prisión a Vallarta.

Los tiempos de la justicia mexicana están diseñados para seres humanos que miden su vida en siglos y no en años.

Vallarta lleva 15 años privado de su libertad por un delito que no cometió. No solamente Florence Cassez, sino varios integrantes de su familia han sufrido la violencia de un Estado manipulado por intereses muy perversos.

Mientras Genaro García Luna, artífice de la fabricación del caso Cassez-Vallarta, está encerrado en una cárcel de primer mundo, en el estado de Nueva York, la vida de Israel corre peligro por la negligencia de un aparato de justicia que con vileza destruye la existencia de mucha gente inocente.

¿Dónde está, mientras tanto, Luis Cárdenas Palomino? ¿Dónde se halla ese torturador, el simulador, el operador principal de una mafia cuyo único denunciado, por las autoridades estadunidenses, es Genaro García Luna?
11 Mayo 2020 04:07:00
Quizá la cura se halle cerca
La pandemia no se detendrá hasta que la ciencia médica encuentre una cura. La inmunidad de rebaño implicaría que, al menos seis de cada 10 personas de una misma comunidad, hayan desarrollado anticuerpos y eso tomará tiempo, sufrimiento y muerte.

Según la mayoría de los especialistas, la vacuna no estará lista antes de un año y medio, es decir, hacia finales del 2021; así que, mientras tanto, el coronavirus nos seguirá llevando ventaja.

La Organización Mundial de la Salud encabeza un esfuerzo médico y financiero de talla global para que científicos de todo el mundo reúnan sus conocimientos con el objetivo de dar con la vacuna.

Mientras tanto, esa misma organización ha sido insistente con que no existe todavía ningún medicamento autorizado para tratar o prevenir el coronavirus.

Sus autoridades afirman que no hay pruebas suficientes de laboratorio como para recomendar un remedio confiable para curar o prevenir la enfermedad.

Sin embargo, vale la pena reportar aquí la existencia de un fármaco, de uso y venta común en casi todo el mundo, que ha ganado cierta reputación entre investigadores científicos rigurosos.

Se trata del Ivermectina, un antiparasitario que cuenta con la aprobación de la FDA y que, según diversos estudios, podría ser la solución para enfrentar el principal mal de nuestra época.

Este año fue publicado un trabajo académico en El Sevier, revista científica dedicada a la investigación antiviral. Sus autores (Leon Clay et all) afirman que el ivermectina es un medicamento que puede eliminar al coronavirus en un plazo breve.

El texto referido se titula, El Ivermectina, Medicamento Aprobado por la FDA Inhibe la Réplica del SARS-Cov-2 en Vitro.

De acuerdo con este estudio el ivermectina inhibe la capacidad del coronavirus para replicarse. La principal ventaja criminal del SARS Cov-2, en contra de los seres humanos, es la habilidad que tiene para reproducirse, una vez que logra instalarse en las células: produce en promedio 100 mil réplicas de sí mismo cada 24 horas.

Según el estudio médico referido, el ivermectina rompe la posibilidad de multiplicación y por ello el cuerpo humano recupera fuerza para eliminar al virus.

Otro estudio similar, realizado en el Instituto de Descubrimientos en Biomedicina de la Universidad de Monash, (Melbourne, Australia), junto con el Instituto Doherty, coincide con la evidencia expuesta en el texto de Clay et all, y afirma que el ivermectina permitiría que un cuerpo humano infectado se recuperase en un par de días.

Si bien este medicamento cuenta con aprobación para su uso en prácticamente todo el mundo, no ha sido utilizado masivamente para tratar el coronavirus; solo se han practicado experimentos de laboratorio.

Es decir que este medicamento no se ha utilizado para curar seres humanos infectados por el coronavirus.

Hay, sin embargo, una excepción que igualmente merece ser reportada. En abril de este año el doctor Jonhy Tavares Capellan, del Centro Médico Bouringal de República Dominicana, publicó un documento entre sus colegas de la Sociedad Dominicana de Neumología en donde narra que recetó ivermectina a un número importante de sus pacientes, infectados por coronavirus y logró resultados positivos.

Según la evidencia recolectada por este médico, los enfermos mostraron una notable mejoría 72 horas después de recibir el tratamiento.

“Las tomografías realizadas a varios pacientes diagnosticados con SARS-Cov-2, después de la aplicación del medicamento de ivermectina, reflejan notables mejoría, tanto en los pacientes que se encuentran hospitalizados, así como también los que se encuentran aislados en sus hogares”.

De acuerdo con el doctor Tavares Capellan la clave del resultado positivo, como sucede con cualquier fármaco, es administrar la dosis precisa, según el peso de la persona.


ZOOM: Quizá la cura se halle más cerca de lo que hemos supuesto. Nada pierde la autoridad sanitaria si, mientras atiende la emergencia, presta una mirada a este medicamento.



04 Mayo 2020 04:07:00
Calderón: ¿inocente o doble cara?
El lunes 19 de octubre del año 2009, el embajador de los Estados Unidos en México, Carlos Pascual, redactó un informe para el Departamento de Estado denunciando como un desastre la guerra de Felipe Calderón contra las organizaciones criminales, en particular en la frontera noreste del país.

“El rendimiento de las fuerzas de seguridad es muy bajo -afirmó. No generan información de inteligencia útil; no existe ninguna coordinación entre las diferentes agencias de seguridad; no patrullan en forma conjunta y si lo hacen, no actúan de manera efectiva”.

Escribió también Pascual que “el Gobierno carecía de un plan para proteger a la población, así como para impedir que las personas se unan a las filas del crimen organizado”.

Esta crítica tuvo como objetivo principal al secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna. En aquellos años este funcionario era el hombre de confianza del presidente Calderón para formular los planes y las acciones de la que fue su política más presumida.

No hay necesidad de leer entre las líneas este informe para concluir que la relación entre García Luna y Pascual estaba herida por la desconfianza, por la impericia del secretario y, ahora cabe teorizar, también por los rumores que lo vinculaban a las mismas empresas criminales que García Luna pretendía combatir.

En la comunicación de Carlos Pascual, el exembajador también dedicó un párrafo a la participación del Ejército mexicano en la supuesta guerra; lo calificó como “incapaz de enfrentar a las ‘sofisticadas’ bandas del crimen organizado”, para luego añadir que, “a pesar de los más de 3 mil militares y policías desplegados en (Tamaulipas), la llamada Operación Conjunta no opera de manera coordinada ni conjunta”.

Cuando este informe secreto del embajador estadunidense se dio a conocer, gracias a los cables del Departamento de Estado publicados por WikiLeaks, el presidente Felipe Calderón reaccionó con enojo acusando airadamente a Carlos Pascual de faltarle al respeto a nuestras Fuerzas Armadas.

Sin embargo, no dijo una sola palabra del señalamiento que, en este mismo informe, se hacía de la ausencia de planes y coordinación a propósito de la seguridad.

Dos años después de la fecha en que se redactó aquel documento, Felipe Calderón ofreció una entrevista al periódico The Washington Post para reclamar sonoramente al diplomático estadunidense. Según el exmandatario, la divulgación de este comunicado había causado graves daños en la relación entre los dos países.

Talentoso para el malabar discursivo, con esas declaraciones Felipe Calderón logró revertir una crítica fundada en contra de su Gobierno y el principal operador de la política de seguridad: Genaro García Luna.

El truco fue hacerse el ofendido, en nombre de la Patria entera, por las menciones al Ejército Mexicano que, solo tangencialmente, aparecían en el documento.

La manía de Calderón por defender al superpolicía fue potenciándose conforme avanzó su Administración: para 2011 había llegado al punto del paroxismo.

Entonces daba la impresión de que tocar a García Luna con el pétalo de una duda era como disparar una ráfaga de balas contra el corazón político de la Presidencia.

La entrevista con Roberta Jacobson, que se publicó en el número de Proceso de esta semana (2270), profundiza sobre las razones por las que, en efecto, los gobiernos de Felipe Calderón y Barak Obama resbalaron dentro del barranco de la desconfianza mutua.

Mi colega, muy admirado, Jesús Esquivel, obtuvo de esta funcionaria —que por esos mismos años fue subsecretaria del Departamento de Estado— una declaración que pasará en automático a formar parte de los libros de la historia bilateral: “El Gobierno de Estados Unidos recopiló rumores e información de la relación de Genaro García Luna con el cártel de Sinaloa … Sugerir que el Gobierno de México no tenía la misma información sobre la corrupción (del) funcionario … es tan inocente,” y en toda franqueza “es doble cara”.

ZOOM: La sentencia de Jacobson es para Felipe Calderón. Lo acusa a la vez de inocente y doble cara; mientras siga neceando el expresidente con defender a García Luna, mayor credibilidad le otorga a lo segundo y ninguna a lo primero.
27 Abril 2020 04:02:00
Anticuerpos para volver a la normalidad
Salud y economía son aspiraciones que el coronavirus ha divorciado. Para reducir el riesgo sanitario de la pandemia es necesario limitar severamente la actividad económica.

Este es el consenso mundial frente al cual resulta arbitrario oponerse. Sin embargo, no existe el mismo consenso a propósito del momento en que deban levantarse las principales restricciones.

China, por ejemplo, que comenzó a enfrentar la epidemia hace seis meses, no ha permitido aún que niñas y niños regresen a sus escuelas. A pesar de que algunas regiones han ido volviendo despacio a la normalidad, la mitad del país continúa paralizada.

La economía mexicana no podría soportar medio año de hibernación; desde ya hay voces que exigen el regreso pleno a las actividades productivas.

Como ejemplo, la semana pasada, 327 directivos de empresas estadunidenses exigieron al presidente Andrés Manuel López Obrador que reabriera cuanto antes la industria manufacturera.

Mientras más tiempo tome esta parálisis, peor será el riesgo de que esas empresas extranjeras busquen reinstalarse en otras geografías donde la pandemia ya haya sido trascendida, como por ejemplo en Asia.

El vocero gubernamental, Hugo López-Gatell, ha ofrecido información para fijar en el calendario la fecha de regreso a la normalidad: ha dicho que hacia la tercera semana de mayo estaríamos alcanzando la cima de contagios y muertes y que en las semanas posteriores podrían retomarse paulatinamente las actividades.

También ha mencionado que el pico rondaría los 250 mil contagios confirmados. Considerando que la tasa de mortandad en México anda por encima del 7%, esto querría decir que, hacia el 20 de mayo, se estarían contando sobre 17 mil 500 decesos.

En cualquier caso, no hay condiciones, de ningún tipo, para que la planta productiva mexicana se eche a andar antes de que el país alcance su propio pico respecto a la pandemia de coronavirus, so pena de que estas cifras se multipliquen por cinco.

¿Cuándo entonces volver a la normalidad? La respuesta la hemos escuchado muchas veces, desde que comenzó la crisis sanitaria: cuando nuestra sociedad alcance “la inmunidad del rebaño”, es decir, cuando exista un número suficiente de personas biológicamente protegidas frente a los efectos más nocivos del coronavirus.

Los epidemiólogos afirman que, para lograr esta situación, se requiere que al menos el 50% de la población se haya vuelto inmune a la enfermedad, bien porque el individuo se contagió y sobrevivió, o bien porque los científicos dieron con la vacuna.

Lo que no se ha dicho con suficiente claridad es que, ante la lentitud para lograr la inmunidad de rebaño vía contagio, la invención de la vacuna podría llegar antes. El problema es que la comunidad médica afirma que tal cosa no va a ocurrir antes de la primavera de 2021.

Estudios celebrados recientemente en la ciudad de Nueva York mostraron que, a pesar de la furia con que la pandemia ha venido golpeando a esa población, a la fecha solo uno de cada cinco de sus habitantes se ha vuelto inmune.

En efecto, reabrir la economía sin alcanzar la inmunidad de rebaño (por contagio o por vacuna) sería sanitariamente suicida, pero no hacerlo será económicamente mortal.

Hay una solución imperfecta que podría ayudar en este dilema: las pruebas masivas de anticuerpos.

No es eficiente realizar pruebas masivas para saber de manera temprana si el virus ha contagiado a una persona; sin embargo, existe la posibilidad de testar si el individuo ha desarrollado anticuerpos para sobrevivir la enfermedad.

Se trata de las llamadas pruebas serológicas, las cuales no miden la existencia del Covid-19 en el organismo, sino las defensas que este haya desarrollado porque ya fue contagiado y salió bien librado.

ZOOM: las pruebas serológicas tardan 15 minutos en ofrecer resultados, son muy económicas y pueden fácilmente masificarse. Este podría ser el mecanismo para determinar qué regiones, poblaciones e individuos pueden volver a la normalidad económica y cuáles no.


20 Abril 2020 04:07:00
La pandemia que popularizó el striptease
Hay crónicas del coronavirus que no se van a olvidar. Todos los días hay cientos de anécdotas nuevas que relatar y algunas se van haciendo repetitivas.

Con esta singular crisis, por ejemplo, a las personas nos está dando por el striptease emocional.

Debo confesar que primero noté el fenómeno en casa, cuando algunos integrantes de mi familia comenzaron a sufrir la mutación.

No es que hayan cambiado de personalidad, solo se volvieron —¿cómo decirlo?— una versión potenciada, acaso exagerada, de sí mismos.

El obsesivo con el orden nos puso a todos a ordenar el armario; quien tomaba medicamentos para la depresión, ahora los receta al límite de la imposición; el que antes escuchaba poco, ahora no lo hace nada; quien tenía tendencia a hacerse la víctima, por estos días habla de sí mismo como si fuera el único ser amenazado del planeta.

Algo tiene el coronavirus que, mientras avanza, arranca los disfraces sicológicos de nuestra especie.

Traigo en la cabeza aquella formidable comedia inglesa -The Full Monty- que a finales de los 90 del siglo pasado conquistó varios premios. En la trama, un grupo de seis desempleados en aprietos se despoja de todas sus ropas, frente a conocidos y desconocidos, un poco para conseguir dinero y otro tanto para distraer la ansiedad de una época en bancarrota.

Así andamos por estos días: propensos al Full Monty. Como si la pandemia nos hubiera arrebatado las ganas de engañar, esconder, atemperar o moderar.

Con el coronavirus cada quien es lo que era, pero en versión superlativa, descarada, descocada pues.

Lo mismo le sucede al Presidente que a la secretaria, al entrevistado y al periodista, al científico y al demagogo, al neurótico y a su terapeuta, a los patrones y a sus empleadas, al empresario y a sus críticos, al burócrata y a la artista, al que escribe estas líneas, (perdone el atrevimiento), y a quien las lee.

Acaso la epidemia nos ha puesto hipersensibles y actuamos en consecuencia: nos afectan cosas que en la normalidad habrían pasado desapercibidas.

Tengo como material probatorio a favor de este argumento los 18 chats que un día de estos voy a abandonar, (lo prometo cotidianamente por mi propia crisis de hipersensibilidad).

Confieso que con las yemas de los dedos he propinado en ellos uno que otro sermón; también cuento que me han maltratado sin merecerlo y que ahí he contado por legión a los que suelen sentirse, como dice la tonada de José Alfredo Jiménez, superior a cualquiera.

Abundan también en esos sitios quienes de la noche a la mañana se doctoraron en economía o en epidemiología; se les distingue porque ambos comparten el síntoma de ver un profundo barranco al final del túnel.

Dijo alguna vez Albert Einstein que “quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar superado”.

Pues si desnudarse nos hace superarnos a nosotros mismos, bienvenida la experiencia del Full Monty.

Pero si al encuerarnos nos superan las circunstancias, en las crónicas del coronavirus permanecerá el recuerdo de aquel ridículo que hicimos cuando, sin inhibiciones, mostramos nuestras peores contrahechuras.

ZOOM: La pandemia está sacando los mejores ángeles de nuestra naturaleza, pero también los más feos. Ambos habitan en cada uno de nosotros. Que cada quien, en lo que dura este trance, se haga cargo de exhibir desnudos a unos o a los otros.

Hay crónicas del coronavirus que no se van a olvidar. Todos los días hay cientos de anécdotas nuevas que relatar y algunas se van haciendo repetitivas.

Con esta singular crisis, por ejemplo, a las personas nos está dando por el striptease emocional.

Debo confesar que primero noté el fenómeno en casa, cuando algunos integrantes de mi familia comenzaron a sufrir la mutación.

No es que hayan cambiado de personalidad, solo se volvieron —¿cómo decirlo?— una versión potenciada, acaso exagerada, de sí mismos.

El obsesivo con el orden nos puso a todos a ordenar el armario; quien tomaba medicamentos para la depresión, ahora los receta al límite de la imposición; el que antes escuchaba poco, ahora no lo hace nada; quien tenía tendencia a hacerse la víctima, por estos días habla de sí mismo como si fuera el único ser amenazado del planeta.

Algo tiene el coronavirus que, mientras avanza, arranca los disfraces sicológicos de nuestra especie.

Traigo en la cabeza aquella formidable comedia inglesa -The Full Monty- que a finales de los 90 del siglo pasado conquistó varios premios. En la trama, un grupo de seis desempleados en aprietos se despoja de todas sus ropas, frente a conocidos y desconocidos, un poco para conseguir dinero y otro tanto para distraer la ansiedad de una época en bancarrota.

Así andamos por estos días: propensos al Full Monty. Como si la pandemia nos hubiera arrebatado las ganas de engañar, esconder, atemperar o moderar.

Con el coronavirus cada quien es lo que era, pero en versión superlativa, descarada, descocada pues.

Lo mismo le sucede al Presidente que a la secretaria, al entrevistado y al periodista, al científico y al demagogo, al neurótico y a su terapeuta, a los patrones y a sus empleadas, al empresario y a sus críticos, al burócrata y a la artista, al que escribe estas líneas, (perdone el atrevimiento), y a quien las lee.

Acaso la epidemia nos ha puesto hipersensibles y actuamos en consecuencia: nos afectan cosas que en la normalidad habrían pasado desapercibidas.

Tengo como material probatorio a favor de este argumento los 18 chats que un día de estos voy a abandonar, (lo prometo cotidianamente por mi propia crisis de hipersensibilidad).

Confieso que con las yemas de los dedos he propinado en ellos uno que otro sermón; también cuento que me han maltratado sin merecerlo y que ahí he contado por legión a los que suelen sentirse, como dice la tonada de José Alfredo Jiménez, superior a cualquiera.

Abundan también en esos sitios quienes de la noche a la mañana se doctoraron en economía o en epidemiología; se les distingue porque ambos comparten el síntoma de ver un profundo barranco al final del túnel.

Dijo alguna vez Albert Einstein que “quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar superado”.

Pues si desnudarse nos hace superarnos a nosotros mismos, bienvenida la experiencia del Full Monty.

Pero si al encuerarnos nos superan las circunstancias, en las crónicas del coronavirus permanecerá el recuerdo de aquel ridículo que hicimos cuando, sin inhibiciones, mostramos nuestras peores contrahechuras.

ZOOM: La pandemia está sacando los mejores ángeles de nuestra naturaleza, pero también los más feos. Ambos habitan en cada uno de nosotros. Que cada quien, en lo que dura este trance, se haga cargo de exhibir desnudos a unos o a los otros.

13 Abril 2020 04:00:00
Desempleo masivo de trabajadores de Gobierno
La semana pasada el presidente Andrés Manuel López Obrador se quejó de los empresarios que, queriendo sacar raja de la crisis sanitaria, han corrido a miles de sus empleados: “¿Cómo es posible que de un día para otro se quede una empresa sin un (solo) trabajador? ¡(Que) despida a 800, es increíble!”.

De acuerdo con Zoé Robledo, director general del Instituto Mexicano de Seguro Social (IMSS), entre el 13 de marzo y el 6 de abril de este año se perdieron 346 mil 878 plazas formales de empleo.

Una parte considerable de los despidos sucedieron en la Ciudad de México, por lo que la jefa de Gobierno de la capital, Claudia Sheinbaum, amenazó con castigar a las grandes empresas que recurran a esta práctica moralmente abominable.

El temor del Gobierno está bien fundado: de acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en México podrían perderse durante la pandemia –en el peor escenario– hasta 7 millones de empleos.

Resulta un tanto extraño que, frente a estos discursos cargados de indignación, el Gobierno federal esté planeando también emprender un despido masivo de trabajadores. El mismo día que el Presidente arremetió contra la irresponsabilidad patronal y señaló a varias empresas por nombre, su Gobierno publicó una circular instruyendo a buena parte de la Administración Pública Federal (APF) para que, cuanto antes, reduzca en un 50% los gastos asignados a los capítulos de servicios generales y operación.

Advierte esta circular que la negativa para atender tal instrucción será sancionada con la Ley General de Responsabilidades Administrativas. Estarían, sin embargo, exentas de esta orden las dependencias sustantivas para la lucha contra la epidemia, como lo son las secretarías de Salud, Defensa, Marina o la Guardia Nacional.

Los ahorros derivados de la medida rondarían los 15 mil millones de pesos, una porción pequeña del presupuesto de la APF que, sin embargo, lastimará la sobrevivencia de miles de hogares. Son más de una centena las dependencias que tendrán que cortar tales gastos por mitad.

Solo a manera de ejemplo, el Instituto Politécnico Nacional (IPN) tiene un presupuesto de operación para este año de 2 mil 474 millones de pesos, Liconsa de mil 768, la Comisión Nacional del Agua de 7 mil 448 y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores de 109 millones.

Entre las erogaciones por servicios administrativos y de operación se encuentra el pago al personal que sostiene una relación irregular con el Gobierno y sus dependencias, porque está contratado mediante pago por honorarios o por outsourcing.

El 28 de junio del año pasado, el presidente López Obrador prometió que formalizaría la situación laboral de miles de trabajadores contratados por honorarios; dijo que en el sector Salud rondaban los 80 mil y que había también miles de empleados en igual circunstancia en el sector educativo.

Pues hoy la promesa continúa sin cumplirse para esos sectores y también para otras dependencias como Hacienda, Trabajo, Cultura, Energía o el Servicio de Administración Tributaria, donde muchos de sus mandos medios cobran por honorarios; se trata de jefes de departamento, coordinadores, enlaces, subdirectores y hasta directores.

Por otro lado, la subcontratación (outsourcing), que el habitante de Palacio Nacional tanto desprecia, igual continúa vigente: 8 de cada 10 trabajadores del Gobierno federal, contratados por esta vía, se encuentran en el IMSS y el ISSSTE, y también recurren a esta fórmula otras entidades como la Semarnat y la Defensa.

Desde mediados de la semana pasada la APF está revisando los expedientes de subcontratación y contratación por honorarios para atender el recorte instruido. Al menos la mitad de las personas sujetas a estas dos fórmulas serán despedidas.

ZOOM: Si la circular del 8 de abril emitida por la Función Pública no se modifica, a la vuelta de pocos días el Gobierno federal será igualmente responsable de que miles de trabajadores de la Federación vayan a la calle. La burocracia se sumará a los 7 millones de desempleados que la OIT prevé para México en este terrible año de 2020.

06 Abril 2020 04:07:00
Neo-(AMLO) liberalismo
Los datos son los datos: la estimación de decrecimiento para la economía mexicana ronda entre el 0 y el -8%; la pérdida de empleos va de 1.7 millones a 7 millones; la moneda se ha devaluado 25% en las últimas tres semanas; el precio del barril de petróleo se sigue desplomando; el índice del consumidor ha caído estrepitosamente y también la confianza entre los inversionistas a propósito del futuro.

Los sectores más afectados serán aquellos ligados a la movilidad: turismo, servicios, líneas aéreas, vehículos, transporte y manufactura de exportación. A tal circunstancia se suma una reducción de las remesas que podría rebasar los 10 mil millones de dólares anuales, un tercio de lo que las familias más vulnerables reciben por esta vía.

Este es el diagnóstico compartido por la mayoría de los estudiosos de la actual crisis económica y, sin embargo, el día de ayer domingo, el presidente Andrés Manuel López Obrador no dedicó una sola línea para reconocerlo.

De acuerdo con su visión, atenderá la emergencia haciendo más de lo mismo: transferencias a las poblaciones más vulnerables (adultos mayores, jóvenes construyendo el futuro, niñas y niños con discapacidad, sembradores de vida, entre otros); obra pública (tren maya, tren México-Toluca, agua potable, drenaje, pavimentación); apoyo a Pemex (refinería de Dos Bocas y reducción impositiva); más vivienda a través de créditos del Fovissste y del Infonavit; o apoyos productivos a pescadores y trabajadores de la tierra.

Ninguna de estas medidas es de menospreciar: frente a la crisis actual, proteger la economía de los más vulnerables no solo es un imperativo moral, es también una medida económica inteligente. El problema viene cuando ninguna de tales medidas atiende las razones de la incertidumbre económica generalizada.

El plan no prevé, por ejemplo, soluciones para la avalancha de desempleo, tampoco para la caída de las remesas y mucho menos para la quiebra en la que incurriría un número importante de empresas micro, pequeñas y medianas, dedicadas a los sectores industrial y de servicios.

El anuncio del presidente se desentendió, entre otros temas, de la crisis que ya padecen el turismo y el transporte. Las líneas aéreas estiman una pérdida de más de mil millones de pesos, y la misma cifra calculan las armadoras de automóviles y aviones. Ni una palabra hubo para ellos.

Tampoco mencionó el Presidente a las unidades económicas dedicadas a los restaurantes o la hotelería, ni se refirió a aquellas que dan servicio a la manufactura de exportación, que sufrirá el mayor descalabro.

Se entiende que el Gobierno no quiera apoyar a las grandes empresas transnacionales mexicanas; primero, porque solo proveen 20% del empleo en el país y, segundo, porque por su tamaño, si requiriesen endeudarse para salir adelante, ellas tienen acceso directo a los mercados financieros globales.

En cambio, el resto de las unidades económicas, que son las responsables del 80% del empleo –las micro, pequeñas y medianas empresas– no cuentan con oportunidades similares para sobrevivir.

Son estos negocios los que, en breve, expresarán dificultades para pagar renta, deudas y sueldos. Por eso merecerían atención máxima de parte del Gobierno.

La ideología neoliberal, que abreva del darwinismo económico, propondría que sean las fuerzas salvajes del mercado las que resuelvan la suerte de estos negocios y, por tanto, de sus trabajadores.

Al parecer estamos ante una mutación del neoliberalismo: ayer se dio la espalda a esos pisos de en medio de la planta productiva mexicana. Mientras la izquierda valora la intervención en la economía en época de crisis, la derecha prefiere lavarse las manos.


ZOOM: Las unidades de en medio, que van desde un empleado hasta 499, necesitarán endeudarse fuertemente si quieren salvar la situación, sobre todo los empleos que proveen. No podrán hacerlo a menos que, como lo están haciendo muchas otras naciones, el Gobierno se presente como aval solidario. Pero, para asumir tal papel, López Obrador tendría que, a su vez, elevar el nivel de deuda de su Gobierno. Al parecer el problema radica en que su ideología se lo prohíbe

30 Marzo 2020 04:00:00
Por el bien de todos, quedémonos en casa
Probablemente el día de hoy México rebasará los mil casos de contagio por Covid-19. Se fractura el muro que antes sometía al virus para que se reprodujera lentamente. De ahora en adelante la epidemia intentará acelerar su desarrollo. Así lo afirman nuestros científicos: el sábado pasado la autoridad sanitaria elevó el tono de alerta y ordenó a la población que se recluya durante el próximo mes.

Los riesgos de la desobediencia son altos. Si no hiciésemos nada, cada persona infectada tendría, en promedio, capacidad de transmitir el coronavirus a tres individuos por día. En estos tiempos graves no es amarillismo hacer matemática: la negación de la realidad podría arrojar 30 mil casos de contagio en unas cuantas semanas.

Hugo López-Gatell, vocero de la Federación en esta crisis sanitaria, ha repetido sin cansarse que no hay poder humano capaz de detener la epidemia, pero sí podemos administrarla para que las personas que vayan a requerir cuidados intensivos no aplasten las capacidades médicas y hospitalarias del país.

Si no se respeta la instrucción de los científicos –si las personas no nos aislamos– el actual estado de salud de México profetizaría una tragedia de proporciones incalculables. Obesidad, hipertensión y diabetes son los argumentos que deben tenerse en mente para comprender nuestra muy particular realidad.

A diferencia de otras naciones, el aguijón del coronavirus no solo está lastimando a las poblaciones adultas mayores; la media de edad entre sus víctimas mexicanas ronda los 41 años. Esto se debe a que, muy peligrosamente, exhibimos –en simultáneo o por separado– los tres padecimientos citados.

En efecto, poco más de 40 millones 640 mil personas tienen obesidad, 50 millones 800 mil padecemos hipertensión y, entre 6.5 y 10 millones, son diabéticas. Según los expertos, estas tres condiciones físicas vuelven muy vulnerable a la persona, respecto del contagio y más respecto a la colonización masiva del coronavirus sobre las vías respiratorias y el aparato digestivo.

En resumen, quienes padecemos obesidad, hipertensión o diabetes no contamos con buenas defensas para librar la batalla. México es el segundo país más obeso del mundo y ocupa el sexto lugar en diabetes. También está entre los primeros cinco respecto a la hipertensión.

Solo nos superan naciones como China o Estados Unidos, donde el látigo del Covid-19 ha probado ser implacable. Aunque sucederá, no es momento para hacer una reflexión de fondo sobre estas condiciones tan desafortunadas en las que nos halla la epidemia: biológicamente nuestra casa tiene techo de paja, mientras los cielos se oscurecen cargados de agua.

Sin embargo, podemos protegernos quedándonos masivamente en casa para no sufrir al mismo tiempo el contagio entre toda la población. Si logramos vivir lo que viene en cámara lenta, el dolor será poco. En cambio, si la crisis toma velocidad vamos a contar una historia muy triste.

Al menos la mitad de la población mexicana está en situación de riesgo, no solo por el contagio, sino por la probabilidad de que la enfermedad tenga secuelas graves.

Es por esta razón que debemos limitar nuestra movilidad, para quebrar los puentes que le permiten al Covid-19 desplazarse entre seres humanos. Si somos su vehículo, también podemos dejar de serlo.



ZOOM: como la corrupción que se barre de arriba hacia abajo, la prudencia ha de practicarse en igual dirección. No es fortaleza moral lo que nos hace falta –la población mexicana es fuerte– sino algo mucho más importante: la prudencia moral.

23 Marzo 2020 04:07:00
Los números oficiales son falsos
Es imposible conocer con exactitud, y en tiempo real, los casos confirmados de Covid-19. Quien diga lo contrario miente.

Los datos oficiales se construyen con retraso porque la autoridad los conoce una vez que el paciente ha sido diagnosticado, primero porque presentó síntomas y luego porque dio positivo en la prueba de coronavirus.

Una persona que contrae la enfermedad tarda entre 12 y 14 días en exhibir síntomas y, por tanto, no será hasta entonces que se conocerá la fecha aproximada del contagio.

Esta es una paradoja del Covid-19: porque es asintomático durante las dos primeras semanas de incubación, la cifra presente de personas contagiadas solo puede verificarse en el futuro.

En otras palabras, el futuro es el único método preciso para conocer, en el presente, los números reales de coronavirus y, salvo que algún político demagogo pruebe lo contrario, no contamos todavía con tecnología para viajar en el tiempo.

Por esta razón las cifras oficiales no son humanamente capaces de reflejar la realidad.

¿De qué tamaño es la variación entre los números oficiales y los reales? Sin ser del todo confiables, los datos del comportamiento de la epidemia en China ayudan a dar una idea aproximada.

El miércoles 22 de enero de este año la autoridad de Wuhan reportó 444 casos de coronavirus; pasado el tiempo se tuvo conocimiento de que, en realidad, en esa misma fecha había alrededor de 12 mil casos; es decir una cifra 27 veces superior a la informada por el Gobierno de esa localidad china.

El margen de error no es pequeño y por eso se ha vuelto política y mediáticamente redituable reclamar a los gobiernos otra forma más exacta de medir, día a día, el número de casos.

El método más socorrido es exigir que se realicen pruebas de Covid-19 para separar a los individuos “sanos” de los “contagiados,” así como de las personas que padecen condiciones preexistentes de vulnerabilidad.

Aquí se halla otra de las grandes falsedades de la discusión: no hay nación en el mundo que pueda contar con pruebas suficientes para ponerlas al servicio de su población.

Sirva el caso mexicano como argumento de esta afirmación: dado que vivimos en este país alrededor de 127 millones de personas, necesitaríamos el mismo número de pruebas para descartar o diagnosticar el contagio en tiempo real; ahora bien, con tal de obtener un monitoreo preciso cada persona tendría que aplicarse la prueba diariamente, durante las 12 semanas que tardará en remitir la pandemia.

Esto querría decir que, con el objeto de obtener cifras “verdaderas”, nuestro sistema de salud habría de proveer a la población alrededor de 10 mil 668 millones de pruebas.

Aunque en momentos de crisis sanitaria todos tendemos a la hipocondria, podría intentarse la realización de pruebas un día sí y un día no. En este escenario terciado se requerirían 5 mil 334 millones de pruebas, las cuales tendrían un costo aproximado (precios de mercado) de 18 billones 135 mil 600 millones de pesos.

Ante tal matemática se antoja más eficiente dedicar los recursos del contribuyente a tratar enfermos graves.

¿Qué otro método podría ser utilizado para conocer los números en tiempo real?

En un artículo publicado el pasado 10 de marzo en Medium.com, el ingeniero de la Universidad de Stanford, Tomás Pueyo, ofrece una teoría basada en el sentido común: si el 1% de las personas muere 17 días después de haber contraído el virus, entonces, por cada deceso habrían de contabilizarse 100 individuos infectados.

Por ejemplo, si en el estado de Washington hoy se detectaron 22 muertos, esto querría decir que 17 días atrás hubo alrededor de 2 mil 200 personas contagiadas.

Afortunadamente en México aún no hemos sufrido muertes provocadas por el Covid-19, sobre sujetos que contrajeron el virus dentro de nuestras fronteras. Por tanto, no podemos todavía utilizar tal métrica, pero (por desgracia) dicho método no tardará en ser factible.


Zoom: son miserables quienes están haciendo política acusando a la autoridad de mentir con respecto a los números oficiales, o bien exigiendo que se practiquen masivamente las pruebas de Covid-19. Lo primero implica un engaño miserable y lo segundo una vergonzosa canallada.




16 Marzo 2020 04:04:00
@CeroPrudente
El sábado, poco antes de la medianoche, recibí una llamada alarmada de alguien en quien confío. Me dijo que un conocido suyo, aquí lo nombraré Jaime “B”, estaba de-
sesperado porque la vida de su hermano pendía de un hilo, culpa del coronavirus y de un trato negligente de parte de los médicos y de la clínica donde estaba hospitalizado. “Ayudemos a presionar para que lo atiendan”, me pidió.

Decidí en ese momento acudir al hospital Ángeles de la Roma para informarme. Jaime “B” ofreció a mi interlocutor el número de piso y del cuarto donde se encontraba la persona presuntamente infectada.

Al llegar me llevé dos sorpresas: la primera fue que Pablo “B”, hermano de Jaime, no había sido internado en terapia intensiva y la segunda que no había nadie de su familia dentro de la habitación y tampoco en la sala de visitas.

Me acerqué entonces al enfermero de guardia quien, pensando acaso que yo era amigo o conocido del sujeto hospitalizado, me comunicó que la familia de Pablo “B” se había retirado horas antes y también que las primeras pruebas practicadas para el Covid-19 habían resultado negativas.

Regresé a casa hacia las 12:30, ya del domingo, y entonces fue cuando tomé conciencia del timo. A través de Twitter hice saber a Jaime “B” que había estado en el hospital y que sabía que su hermano estaba a salvo de la epidemia. Pero él no respondió.

Muy probablemente supo a buena hora que el pariente dio negativo para la prueba de coronavirus y por eso lo dejaron solo.

Una pregunta entonces pinchó mi enojo: ¿por qué después de hacer tanta alharaca para buscar ayuda, Jaime “B” no se hizo cargo de compartir también en sus redes la buena noticia?
En estos días propensos para la paranoia de la manada puede entenderse la neurosis que llevó a Jaime “B” a bombardear por las redes con sus llamados de auxilio. No lo juzgo por ello. Sin embargo, me parece inmoral que haya omitido actuar con la misma intensidad y consecuencia cuando obtuvo buenas noticias por parte de los médicos.

Si antes hubiera sabido que Jaime “B” firma en Twitter como @CeroPrudente, quizá me habría ahorrado el viaje al hospital.

En el timeline de este fulano aparecen varios mensajes que no quiero dejar pasar, porque ofrecen una lección del tipo de cosas que, en estos días de crisis sanitaria, deberían estar éticamente prohibidas.

Los mensajes de Jaime “B” comenzaron a inundar el ciberespacio hacia las 20 horas con 12 minutos del sábado 14 de marzo.

El primero dice así: “AYUDA. Mi hermano… está en un hospital… con posible coronavirus y lo están tratando como si fuera animal. Está en el hospital Ángeles de Roma. No limpian, no tiran los equipos para entrar a verlos AYUDA”.

Quince minutos después Jaime “B” lanzó el segundo: “Quien me lee, PORFAVOR. AYUDA. Mi hermano está muy mal en el Ángeles de la Roma. Si conocen a alguien o pueden ayudar para que lo atiendan y viva se los agradeceré. PORFAVOR. No quiero ver a mi mamá sufrir más. AYUDA”.

A las 21:04 horas envió otro más: “Siguen sin atendernos, PORFAVOR. AYUDA. Se está muriendo de dolor en los pulmones. POR FAVOR (Pascal Beltrán del Río, Carlos Loret, Denise Mearker) AYUDA!”.

Ocho minutos más tarde Jaime “B” despotricó contra la autoridad: “Y nadie del Gobierno nos atiende @Claudiashein ¡LES VALEMOS en situaciones graves!!! AYUDA!!!”.
Mientras Jaime “B” encendía las alarmas del que podía ser el primer caso de muerte por coronavirus en México, y mucha gente de buena voluntad fuimos cayendo en su maraña, acudió Fer Cañas al hospital señalado, un productor y conductor igualmente interesado en el caso.

Me asegura Cañas que llegó hacia las 21:30 –es decir 15 minutos después del último tuit lanzado por Jaime “B”– y no encontró a ninguno de los familiares del enfermo. Tan vacía estaba la sala de visitas a esa hora como cuando yo acudí, a medianoche.

Pero él sí ingresó a la habitación de Pablo “B” y lo entrevistó. Narra que tenía buen semblante y la conversación que sostuvieron, (puede consultarse en la plataforma de YouTube con el título Posible caso de coronavirus), exhibe a un Pablo que, por fortuna, se encontraba a varios años luz de la muerte.

Afirma Cañas que, en la carpeta médica del hospital a la que tuvo acceso, los tratantes diagnosticaron a Pablo “B” con bronquitis y punto.

Un par de tuits más de Jaime “B” cierran esta historia. A las 20:28 horas escribió: “Mi hermano está muy muy mal! Miren, por mí que se muera, pero para mi mamá no es Justo. AYUDENME PORFAVOR. Den (retuit)… Mi mamá le va a dar un infarto. AYUDA”.

El otro fue subido a la misma plataforma a las 14:00 horas de ese sábado: “#el coronavirus acabará con @lopezobrador_ y sus seguidores #LopezEstaCayendo #LopezNosEstaMatando”.

Zoom: Para permanecer a salvo de la epidemia de estupidez provocada por el Covid-19 un buen remedio sería, desde ya, meter el cerebro al refrigerador. Lo digo para quien sirva este episodio de mi propia ingenuidad.

09 Marzo 2020 04:07:00
Es la revolución del siglo
Ayer domingo marcharon, vestidas en su mayoría de morado. Solo en la Ciudad de México sumaron más de 80 mil personas.

No las distinguió la clase social, el color de la piel, la edad o la geografía. Las mujeres estaban conscientes del significado que cada una está aportando a la historia: nada puede volver a ser lo de antes después de este movimiento.

La violencia les unió y están decididas a poner un alto al mandato que la provoca. Han mostrado lo que puede lograrse si la sororidad gana fuerza sobre las fracturas.

Caminaron juntas: iban en los extremos las más jóvenes, las que se cubrieron el rostro para estallar cristales y colorear de violeta los monumentos grises; también las mujeres de los perfumes caros y las activistas que pronunciaban consignas contra la violencia.

Asistieron las trabajadoras del hogar y las mujeres mayores, que han dedicado su vida a planchar lo propio y lo ajeno. Durante la tarde de ayer domingo una marea color jacaranda confundió las diferencias con el propósito deliberado de ahuyentar la muerte, la desaparición, la violación, el acoso, el hostigamiento y todas esas sinrazones que el machismo ha impuesto durante mucho tiempo.

Muy pocos hombres asistieron a la marcha porque hay otras formas de apoyar sin caer en nuestro protagonismo de siempre. El contingente fue femenino, casi en su totalidad, y tuvo sentido porque ninguna de las frases habría podido corearse en masculino: “Con ropa o sin ropa mi cuerpo no se toca”, “Nos quitaron tanto que nos quitaron el miedo”, “Respeta mi existencia o espera resistencia”, “Ni flojitas, ni cooperando”, “No quiero sentirme valiente cuando salga a la calle, quiero sentirme libre”, “Lo que no tuve para mí, que sea para ellas”, “No sea indiferente se mata a las mujeres en la cara de la gente”.

El movimiento es de ellas porque ellas son las víctimas y también porque llegó la hora para que los hombres nos callemos, porque solo el silencio nos permitirá escuchar.

Llegó la hora de la abnegación masculina, el momento para que los hombres contribuyamos a la causa de la paz, desaprendiendo todo aquello que nos arroja a la violencia.

Hoy no tomarán las calles, ni se vestirán de morado, hoy serán mucho más de 80 mil mujeres en paro. Hoy harán historia porque nada puede volver a ser lo de antes.

A los hombres nos han dejado solos en las calles, en el transporte, en las oficinas, en las escuelas, en el mercado. A diferencia de ayer, cuando su presencia fue masiva, hoy nos han impuesto la sonoridad de su ausencia. Hoy la inmensa legitimidad de su reclamo se percibe de otra manera, acaso más poderosa.

Después de ayer y después de hoy las reglas de la casa tendrán que revisarse, lo mismo que los modos de comportamiento en el salón de clase y en las avenidas, en el transporte, en la pareja, en el Gobierno y hasta en Palacio Nacional.

Los hombres tendremos que reaprender cómo comportarnos. A partir de ahora habríamos de hacer como el extranjero que visita una cultura diferente o la casa de una familia a la que se desconoce.

En tales circunstancias están fuera de lugar las bromas cargadas de sexismo, las referencias lascivas y soeces, el trato vejatorio, el abuso y el privilegio contra las mujeres.

Al lugar donde nos dirigimos lo vienen construyendo las mujeres desde hace mucho tiempo: a los hombres nos urge comprender sus reglas, límites y significados.

No nos hemos preparado para vivir en paz con las mujeres. Nadie nos enseñó y sin embargo pertenecemos a la generación de varones que tiene la oportunidad de sumarse al disenso.

Ayer marcharon y hoy han parado, mañana el movimiento no se detendrá porque puede cambiar la historia.

El propósito es uno solo: derrumbar el mandato violento que sostiene al régimen patriarcal y autoritario.

Eso va a suceder con nosotros o sobre nosotros. Que el último privilegio masculino sea haber sido parte sincera de esta disidencia que es social y política, pero sobre todo es mental.

ZOOM: La caída del régimen patriarcal podría ser la mayor revolución que el siglo 21 le aporte a la historia de la humanidad.
02 Marzo 2020 04:07:00
El derecho de los presos a contar su propia versión
Por tercera vez ayer domingo se frustró una entrevista pactada con Israel Vallarta. Pocas cosas son más difíciles en México para un periodista que conversar con una persona recluida en prisión. No hay nada en la ley que lo impida y sin embargo, una vez enclaustradas se les retira el derecho a la palabra.

No hay diferencia si pesa una sentencia que les declare culpables o, como en el caso de Vallarta, si se benefician de la presunción de inocencia.

En México, las personas encerradas no pueden hablar con su propia voz. A este hombre se le acusó en cadena nacional de ser un secuestrador de la peor calaña y, sin embargo, 15 años después, no ha habido juez que se anime a declararlo culpable porque las pruebas que pesan en su contra no se sostienen.

Tanto es así que su supuesta cómplice, Florence Cassez, obtuvo libertad gracias a que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) atrajo su caso.

A Vallarta logré entrevistarlo para La Octava hace un par de semanas, ya que su esposa me cedió los 10 minutos a los que tiene derecho cada semana para comunicarse con el exterior. Pero la autoridad no ha vuelto a facilitar la comunicación y mucho menos me ha permitido visitarlo en la cárcel.

Este caso no es una excepción. Igual de difícil ha sido conversar personalmente con los presuntos secuestradores del caso Wallace o del caso Martí. Por ejemplo, a César Freyre, que está encerrado en el Altiplano, he intentado visitarle por todos los medios y sin embargo, a los periodistas nos está vedado ingresar a los penales de alta seguridad, peor aún si queremos hacerlo con grabadora, libreta y pluma en la mano.

Lo mismo me ha sucedido con Albert Castillo y Jacobo Tagle Dobin. Aún en estos tiempos de supuesto cambio, cada vez que se aproxima la cita solicitada ocurre un pretexto súbito que hace imposible ingresar a la prisión.

A diferencia de lo que sucede en otros países, en México es prácticamente imposible que la prensa se aproxime a las personas recluidas. Se trata de un castigo no previsto por las leyes que les arrebata a ellas el derecho a la libre expresión y al resto de la sociedad el derecho a estar bien informada.

Vallarta, Freyre, Dobin y los hermanos Castillo, así como Juana Hilda González Lomelí o Brenda Quevedo, entre miles de personas, han sido juzgadas por la opinión pública sin derecho de réplica.

A Vallarta lo presentaron y sentenciaron en cadena nacional sin que haya podido, a la fecha, ofrecer en extenso su punto de vista. El castigo es desproporcionado y contrario a la ley. No fue un juez quien lo sentenció sino un programa de televisión y, sin embargo, no ha tenido personalmente oportunidad para compartir públicamente su realidad.

En el caso de los presuntos secuestradores de Hugo Alberto León Miranda (alias Wallace Miranda), todos fueron exhibidos en inmensos espectaculares colocados en la Ciudad de México y entidades vecinas; ahí se les presentó como responsables de haber cometido los peores delitos y se ofrecieron recompensas inmensas, antes siquiera de que las autoridades de la Procuraduría General de la República terminaran de integrar las carpetas de investigación.

Este es el caso de Brenda Quevedo y Jacobo Tagle quienes además continúan sin sentencia en primera instancia y sin embargo la autoridad carcelaria les ha negado la posibilidad para que, con su propia voz, refuten los argumentos expuestos hace ya 14 años por Isabel Miranda de Wallace en los muros de los edificios más vistosos.

La injusticia es evidente: el poder de algunos para acusar en público no se asemeja en nada al de otros para defenderse en igual lugar y proporción. El dinero lo define todo. Si se cuenta con riqueza para hacer propaganda las personas son sentenciadas públicamente y el sistema judicial cómplice se encarga de amputar el derecho de los acusados para contrarrestar la avalancha de rocas arrojadas en su contra.

Esta realidad no ha cambiado con la Cuarta Transformación. Por más que como periodista he hecho intentos recientes por ingresar a las celdas de estos y otros procesados, las puertas continúan cerradas.

Las autoridades no niegan, pero tampoco conceden el acceso. Son parte de un sistema que permite a los poderosos hacer propaganda punitiva –prevarican, pues, con la justicia– sin que los presuntos delincuentes puedan ofrecer la versión propia de los hechos.

La injusticia se vuelve monumental cuando en muchos de estos casos existió ánimo deliberado para fabricar culpables. Acaso es precisamente por esta razón que a los periodistas no nos dejan ingresar a la cárcel. Para que no denunciemos, con el testimonio de las víctimas, las intolerables fabricaciones.


ZOOM: El nuevo sistema penal acusatorio requiere de un nuevo periodismo que, sobre el principio de presunción de inocencia, tenga libertad plena para interrogar a las personas procesadas. Igual libertad debería también haber para que las personas sentenciadas cuenten su propia versión de los hechos. Esto ayudaría, entre otras cosas, para comprender los resortes de la violencia que recorre al país impunemente.

01 Marzo 2020 04:07:00
El capital vota y también bota
Cuando Carlos Urzúa abandonó su oficina en Palacio Nacional, creímos que Arturo Herrera iba a ser el secretario de Hacienda durante el resto del sexenio. A siete meses de su gestión, cabe poner en duda la permanencia en su encargo.

No hay responsable de la política económica de una nación que pueda sostenerse durante mucho tiempo con tan malos resultados.

Salvo dos, prácticamente todos los indicadores del motor muestran malos rendimientos: si bien el precio de nuestra moneda se mantiene estable, y también hay un buen desempeño de la Inversión Extranjera Directa (IED), el resto de los focos están en amarillo tirando a rojo.

La estabilidad del peso se debe a la política monetaria y la IED a los altos rendimientos que se están pagando en México, en comparación con el resto del globo. En estricto sentido, ninguno de estos logros podría adjudicarse al desempeño de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

En revancha se observa una reducción en la inversión privada nacional, un crecimiento significativo de los depósitos que los mexicanos están haciendo en el extranjero, una caída en 2019 de la confianza de los consumidores y, sobre todo, la constatación de que durante el primer año del mandato de Andrés Manuel López Obrador, se experimentó recesión económica.

La inversión que viene de fuera no logró compensar aquella que es también es privada, pero de origen nacional. Esa otra inversión lleva de brazos caídos un tiempo que es preocupantemente largo; comenzó a descender hacia mediados del 2018 y el año pasado se precipitó en casi un 6 por ciento.

Es obvio que una parte relevante del sector privado no confía en el futuro inmediato de la economía mexicana. Prueba de esta tendencia es que, hacia 2018, comenzó a elevarse el monto de depósitos que los mexicanos enviamos al extranjero.

Casi 9 mil millones de dólares abandonaron tierra mexicana aquel año, prácticamente el doble de la cifra observada en 2017, y en el 2019 se sumaron otros 16 mil millones de dólares.

No es posible decir que se trata de una vertiginosa fuga de capitales, como las que México enfrentó en otras ocasiones, pero sí se trata de un goteo constante que confirma la percepción de desconfianza sobre el manejo de la política económica.

A diferencia de 1982 o de 1994-95, no parecen ser los grandes capitales quienes están enviando sus dólares fuera del país. El presidente Andrés Manuel López Obrador, se ha encargado de mantener cercanía con el 10% de los hombres de negocios más ricos y este círculo pequeño hace patente, cada vez que puede, su respaldo al habitante del Palacio Nacional.

Sin embargo, los principales líderes del capital mexicano no representan a todos los empresarios.

Es evidente que las empresas medianas y pequeñas –que dan empleo a cerca del 80% de la población trabajadora– no se han sentido interpeladas por el discurso presidencial.

Para esas unidades clave de la economía, fotografías como las del miércoles, entre los hombres de negocios famosos y López Obrador, no son señales que otorguen certidumbre ni confianza.

Por lo pronto, no contrarrestan los mensajes negativos recibidos cuando se cerró una inversión aeroportuaria que, entre esos empresarios medios, tenía legitimidad amplia; o cuando se cancelaron los fondos gubernamentales para promover el turismo y la exportación; o cuando se combatieron los fines de semana largos que solían ser tan buen negocio para restaurantes y hoteles; o cuando se estigmatizó la inversión privada dedicada a la energía.

A las razones anteriores se suma un ambiente de inseguridad, en vastas zonas del país, que no tiene visos de resolverse rápido ya que, como ha dicho el propio Presidente, su política de pacificación tomará tiempo para que funcione.

Si se valora con justicia, Arturo Herrera no es responsable de prácticamente ninguna de las decisiones que han provocado incertidumbre, porque la economía volvió a conducirse en México desde la Presidencia.

ZOOM: pero no será Andrés Manuel López Obrador quien pague los platos rotos de una interlocución errática con los capitales recelosos. Si las cosas siguen igual, el fusible a desperdiciar volverá a ser el secretario de Hacienda. Para evitarlo, acaso Herrera debería promover una mejor interlocución con la 4T, para una masa grandísima de unidades económicas que hoy están al margen del interés y la atención presidencial.

24 Febrero 2020 04:07:00
La culpa es de Las Brujas del Mar
a crisis política que detonó el movimiento en contra de la violencia de género es evidencia de una honda fractura y el tema divisivo es el mismo que por siglos ha apartado a liberales y conservadores: el papel de la mujer, tanto en la sociedad como en la política.

Mientras los conservadores la quieren subordinada en lo público y sometida en lo privado, el pensamiento liberal asume a la mujer como un sujeto activo en todas partes, libre y en equidad.

Durante los últimos días esta pugna histórica que tanto obsesiona al primer Mandatario ocupó la habitación principal del Palacio Nacional.

El jueves de la semana pasada la poeta y académica Beatriz Gutiérrez Müller, decidió sin regateos, apoyar la convocatoria celebrada por un colectivo feminista de la costa de Veracruz autodenominado Las Brujas del Mar.

Se trata de un grupo de mujeres que nació en internet, hacia finales del 2019, con el propósito de protegerse y denunciar la violencia de género.

No hay nada en su origen o desempeño que pueda vincularle con los enemigos de Andrés Manuel López Obrador o la 4T. Sin embargo, después de la trágica muerte de la niña Fátima, Las Brujas del Mar –acaso inspiradas en la película Un Día Sin Mexicanos, de Sergio Arau– convocaron para que las mujeres hicieran notar su indignación a través de un acto masivo de ausencia femenina, el próximo 9 de marzo.

Muy pronto la iniciativa contagió a cientos de miles, al punto que inclusive la esposa del Presidente dio el espaldarazo. No obstante, horas después, cambió de opinión y optó por promover un llamado para descarrilar la iniciativa de las veracruzanas.

“Contra el paro de actividades” se puede leer en la propaganda que, en revancha, apoya al presidente López Obrador y quiere distinguirse de los pañuelos morados, utilizando pañuelos blancos.

Ya que Gutiérrez Müller no ofreció una explicación de su ir y venir, el sábado se preguntó al marido si tenía alguna idea del errático proceder de su cónyuge.

López Obrador respondió que “ella es (una mujer) muy libre, (pero)… se debe tener cuidado porque (en el movimiento) están metidos los conservadores… (detrás) hay mano negra, para decirlo con claridad”.

Esa convicción que Gutiérrez Müller no tenía en un principio coincide con otras como la expresada en el mismo sentido por el diputado Gerardo Fernández Noroña:

“La derecha encontró una causa en la cual montarse… Ahora auspicia un paro nacional disfrazado de protesta de mujeres. Y las compañeras de izquierda, yéndose de boca con la trampa”.

No se requiere de más evidencia para denunciar cuán conservadores pueden ser algunos de los hombres que integran la 4T: para evitar que ellas se vayan de boca y caigan en la treta es muy necesario que los varones salgan en su auxilio.

Para ellos las mujeres pueden ser las brujas del mal, detrás suyo hay una mano negra que las manipula; son libres, pero ingenuas; de izquierda, pero tontitas; atrabancadas, pues, a las que es necesario rescatar de sí mismas.

Aunque la 4T cuenta también, entre sus filas, con mujeres que, como dijera la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, antes de formar parte del Gobierno ya pertenecían a la lucha feminista: son ellas, sin duda, el costado más liberal de la coalición gobernante.

En voz de Martha Delgado, subsecretaria de Relaciones Exteriores: “(el paro activo del 9 de marzo) es para defender (la) aportación indispensable (de las mujeres) a la sociedad”.

El tema de la violencia de género, y todavía más radical, el de las mujeres a decidir sobre su cuerpo, su vida y su conciencia, divide hoy a la 4T entre conservadores y liberales.


Zoom

Es una paradoja que, frente a las demandas del movimiento feminista, Andrés Manuel López Obrador haya decidido quedarse en la orilla de los conservadores. ¿Será esto solo responsabilidad de las Brujas del Mar?
17 Febrero 2020 03:59:00
Un error hablar de hombricidios
Cabría hablar de hombricidio o varonicidio si hubiese indicios de que una víctima fue asesinada por tener pene, testículos o cualquier otra evidencia física o identitaria de su masculinidad.

Es verdad que en México son asesinados muchos más hombres que mujeres, pero es un número escandalosamente superior el de las mujeres que pierden la vida porque nacieron con vagina, senos y poseían otras características ligadas a la noción de feminidad.

El homicidio implica arrebatarle la vida a otra persona y pueden sumarse a la definición agravantes tales como la premeditación, la ventaja o el vínculo filial. Sin embargo, cuando el asesinato incluye el deseo deliberado por exterminar a partir de motivos relacionados con la sexualidad, no estamos frente a un delito agravado sino ante un crimen que merece ser definido de manera distinta.

A este respecto el orden de los factores es fundamental: antes de ocurrir el asesinato se expresan de algún modo los motivos del odio sexualizado, la pulsión de exterminio, el instinto por mutilar, el deseo imperioso para causar un daño fatal; luego vendrá la muerte como terrible corolario.

Tendrían razón quienes proponen incluir en la ley el delito de hombricidio si, en los asesinatos cometidos contra varones, hubiera constancia de que el perpetrador (o la perpetradora) habrían tenido como propósito atentar contra la identidad masculina de la víctima.

Habría de existir evidencia de emasculación, cercenamiento del pene o cualquier otro elemento que confirmara odio o rapiña contra la masculinidad de la víctima, junto con el asesinato.

En este punto preciso es donde se afina el debate: desde finales del siglo pasado surgió en México una epidemia de asesinatos de mujeres cuya circunstancia evidencia la pérdida de vidas principalmente por razones de odio sexual, obvias entre sus perpetradores.

La abrumadora tragedia que han significado Las Muertas de Juárez debió haber bastado para reconocer la distancia sideral que esos delitos guardan con el homicidio.

Porque tal horror debe llamarse de otro modo y, sobre todo, ser reconocido por la ley en toda su especificidad —así como en su ocurrencia sistemática y creciente— es que el feminicidio es un tipo penal que ingresó a nuestra legislación.

En términos de Rita Segato, la noción de feminicidio —cuando se incluye en el código legal e institucionalizado de prohibiciones— obliga a nombrar aquello que ni la sociedad, ni el derecho, tampoco el Estado, se atreven a nombrar.

“La ley no solo describe, sino también prescribe”, advierte Segato, la más brillante antropóloga del nuevo feminismo. Prescribe lo que merece conjurarse por la comunidad, que no solo incluye a las mujeres sino también a los varones, muy en concreto a aquellos que ostentan injusta pero mayoritariamente los espacios de poder.

Nombrar con la ley y la política permite imponer un límite al asesino que odia lo femenino, pero también al Estado que —por acción o por omisión— mantiene impune la epidemia infinita de feminicidios.

ZOOM: Por todos los medios se ha conminado al poder, al Presidente de la República, para que con su voz y su acción prioritaria describa y también prescriba políticamente los feminicidios. Andrés Manuel López Obrador, sin embargo, no ha sido eficaz con sus palabras, tampoco con sus actos, para coincidir con el reclamo. De ahí un desencuentro que se asoma muy desafortunado para todas las partes.
10 Febrero 2020 04:07:00
Yo Macho
“Quiero exhibir al maestro de Derecho Romano: en mi primer semestre acosó a dos compañeras de mi salón y salió con una… Él abusa de su poder… promete dar trabajo y comprarles cosas… Todo mundo lo sabe y no hacen nada, aparte de que ellas no han sido las únicas”.

Interrogo a un colega a propósito de esta denuncia que encontré en las redes, porque conoce bien al docente señalado. Mi interlocutor responde minimizando la acusación: “Nada fuera de lo normal, ese profesor no deja que se le vaya ninguna viva”.

Yo macho me pregunto por qué habría de ser normal que un hombre de 51 años entregue regalos y promesas, y también acose a sus alumnas de 18 años, con tal de incluirlas en la colección de las mujeres que “no se le fueron vivas”. (¿Qué quiere decir exactamente eso de “irse viva”?).

En otra desafortunada conversación alguien me reclama con muchos signos de puntuación por la legitimidad que Yo Macho me atreví a otorgar a la demanda de las jóvenes estudiantes: “¡L@s paristas no reclaman nada! La violencia ha venido del lado separatista. La cerrazón también”.

Al día siguiente Yo Macho escuché decir al Presidente de la República, quien sobre todos los temas tiene una opinión contundente:

“No hay una esfera que permita que un movimiento sin causa (sic) pare o impida el funcionamiento de la Universidad… Siento que hay mano negra (sic), hay que ver de quién, siempre hay quien mueve y hay que lamparearles (sic) para que no anden en los sótanos (sic)”.

Yo Macho reconozco la voz de mi sexo cuando se defienden los privilegios y las ventajas, la prioridad para decir la última palabra, el monopolio de la sabiduría, el ejercicio del poder, el control de las oportunidades, el Gobierno del orden jerárquico, la interpretación definitiva de los hechos, los lugares y los cuerpos.

Como tantos otros, Yo Macho crecí suponiendo que lo masculino era sinónimo de razón, mientras lo femenino significaba emoción manipulable.

Porque me convenía, Yo Macho guardé silencio cuando no debía.

Yo Macho confieso haberme educado emocionalmente dentro de una normalidad que hoy me parece anormal.

Yo Macho me siento sorprendido por el disenso sin concesiones que han propuesto las responsables de la revuelta.

Acepto que no sé cómo responder al desafío que implica desmontar un consenso impuesto durante miles de años para asignarnos voz y reducir a categoría de “ruido” los argumentos de la contraparte.

Yo Macho no sé cómo lidiar con este reordenamiento de los sentidos, con este disenso, al que las mujeres nos están emplazando.

Yo Macho manifiesto que, a pesar de mis limitaciones, me provoca ira la descalificación de una de las causas más nobles de nuestro tiempo: hacer que el patriarcado se derrumbe sobre el basamento mismo de sus muy anquilosadas necedades.

Yo Macho me avergüenzo de la incapacidad de muchos varones para comprender el rechazo a un orden que todavía gobierna tantos rincones y sótanos, pero sobre todo los pisos más elevados.

Zoom: que cada quien se haga cargo de revisar a su propio Yo Macho, cuando se descalifica, se niega causalidad o valor de reclamo legítimo, a la lucha en contra de la violencia de género.

03 Febrero 2020 04:03:00
El Tribunal de Alí Babá
Aturde la confusión cuando en vez de toparse con la casa de los jueces, en la misma dirección hay una cueva de ladrones, como aquella de Alí Babá.

El Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México lleva muchos años pudriendo todo cuanto toca. No es un sitio donde se imparta justicia sino corrupción.

Si hay jueces y magistrados decentes, son minoría y su silencio los ha convertido en cómplices de una gran aberración.

La libertad, la vida, el patrimonio, la custodia de los hijos, los negocios, la certidumbre jurídica y una tonelada más de asuntos muy importantes para la ciudadanía están siendo administradas por manos indecentes.

Tiene por lo menos cuatro años que personal de ese Tribunal presentó denuncias por actos relacionados con la corrupción y el nepotismo.

Una que provocó un gran escándalo fue aquella en contra de una red de funcionarios que solía sacar de las oficinas expedientes judiciales, calificados como de alto impacto, para esconderlos en casas y despachos privados.

Otro episodio memorable de esa cueva sucedió en el verano de 2018, cuando Álvaro Augusto Pérez Juárez pretendió reelegirse como presidente del Tribunal y para hacerlo ofreció un bono de alrededor de 200 mil pesos a favor de los magistrados que debían elegirlo.

En buen español, se trató de un soborno.

Si bien los destinatarios recibieron felices el regalo, al final optaron por deponer al sobornante.

En una votación reñida, Rafael Guerra Álvarez ganó por seis votos a su oponente y, desde octubre de 2018, fue nombrado titular de esa casa que huele a drenaje profundo (para no plagiar a Sergio Aguayo quien habría dicho “hiede a corrupción”).

Cabía esperar que el nuevo presidente del Tribunal se hiciera cargo de la crisis por la que atraviesa la justicia capitalina, pero muy pronto también la gestión de Guerra se vio nublada por acusaciones serias.

Guerra Álvarez trajo como oficial mayor (responsable del manejo de los recursos económicos) a Sergio Fontes Granados, quien previamente había sido director Jurídico y de Gobierno en la corruptísima alcaldía de Xochimilco.

En 2014, al grito de “Xochimilco ya no aguanta de tanta pinche transa” y “Xochimilco se cansó, Sergio Fontes se lo acabó”, los vecinos de esa demarcación lograron echar fuera al funcionario.

¿De plano el magistrado presidente, Rafael Guerra Álvarez, no encontró a nadie mejor para limpiar de corrupción al Tribunal?

Junto con Fontes Granados llegaron el perredista José Ulises Cedillo Rangel, para hacerse cargo de la Dirección de Recursos Humanos, y Abel Ángel Osornio López. Ambos han sido señalados por nepotismo y también pesa sobre ellos, según fuentes reservadas, una serie de denuncias por acoso sexual.

Se equivoca quien piense que la crisis de Tribunal es un hecho que puede ubicarse en una sola oficina, un área de responsabilidad, un solo juzgado o una sala. Resulta obvio que se trata de una epidemia de la que muy pocos pueden salvarse.

Es muy probable que la leyenda se haya equivocado y no todos los 40 ladrones de la cueva de Alí Babá fueran realmente ladrones. (Siempre son peligrosas las generalizaciones).

Sin embargo, cuando la cueva se hizo célebre por su deshonestidad no hubo genio que pudiera liberarla de tan mala fama.

Es cada día más difícil suponer que se obtendrá justicia en ese sitio tan echado a perder.

Ahí dentro gana quien tenga más recursos económicos y más palancas para sacar adelante sus intereses.

Por eso en la ciudad han prosperado notablemente los cárteles inmobiliarios, las sentencias contra la libertad de expresión, la indefensión de la mujer frente a los delitos sexuales, las herencias injustas, los pleitos sesgados y una lista abultadísima de tracalerías.

ZOOM: Si hay un lugar donde urge poner la mirada es en el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México; apesta peligrosamente.



27 Enero 2020 04:01:00
El poeta deshabitado camina de nuevo
Es más difícil hacerse oír en la familia.

“La confianza apesta,” dice el refrán, y en política es doblemente cierto.

Cuando el adversario es distante, emocional e ideológicamente, resulta fácil plantarse y reclamar; más penoso es reaccionar en el contexto contrario.

En 2011 Javier Sicilia encabezó un largo peregrinar que llegó a Ciudad Juárez: “el epicentro del dolor”. A su paso el poeta fue levantando la voz de las víctimas y sus familiares.

Quien conoce la fuerza de las palabras sabe que el volumen lo es todo cuando ha de enfrentarse la injusticia.

Sicilia renunció a ser su propia voz para que otros lo habitaran; para que los desposeídos, los descartados, los desechados de nuestra agreste tierra elevaran el sonido de su dolor hasta lograr ser atendidos.

Centenas de víctimas se sumaron a aquella caravana con el solo propósito de hacerse oír, y lo lograron.

La violencia que desató el Gobierno de Felipe Calderón tuvo como principal origen el gobierno de Felipe Calderón.

Sicilia fue la voz más ácida que ese presidente tuvo que escuchar, y por eso resulta absurdo ligar al poeta con aquel presidente y sus aliados.

El poeta renunció a su voz para entregársela a otros. Ocurrió esa negación cuando asesinaron a su hijo Juan Francisco, pero también cuando descubrió que la poesía se extingue si son mayoría quienes no pueden pronunciarla.

Entonces escribió Deshabitado, un texto tan sincero como difícilmente otro podría serlo.

Cuando el peregrino presta su voz para que los demás hablen, ocurre la anulación del primero.

El vehículo del dolor se niega a sí mismo para que el dolor se exprese en toda dimensión.

El poeta tuvo que desertar a Sicilia para que el movimiento que despertó a miles de víctimas se expresara sin modulación, sin subjetividad, sin equívoco ni sesgo.

Deshabitarse a sí mismo para que otros ocupen las cuerdas de la voz, el pálpito, la expectativa, el propósito, la narrativa.

Se trata de una antigua práctica humana, que aprovecha la fuerza del silencio para gritar.

Javier Sicilia guardó su voz durante una temporada larga, porque su talento no es redactar leyes, ni someter violencias, mucho menos afiliarse a partidos, fuerzas políticas ni pretextos electorales.

Sicilia solo puede ser la voz que le da voz a las otras voces. La voz que no calla. La voz, como diría Xavier Villaurrutia, que cae y no es mía:

“Cae mi voz, y mi voz que madura, y mi voz quemadura, y mi bosque madura, y mi voz quema dura, como el hielo de vidrio, como el grito del hielo”.

Este enero de 2020 el poeta decidió marchar de nuevo. La voluntad que le mueve se parece tanto y a la vez es tan distinta a la que hace nueve años lo llevó a convocar.

Tiene un costado inescrutable que el enemigo de Felipe Calderón sea a la vez la voz que se eleva contra el adversario de aquel mandatario.

Pero Sicilia no se cansa de exhibir la deshabitación de una política que, desde la derecha y también desde la izquierda, se permite sacar a las víctimas de la ecuación.

A la derecha poco le importaban las víctimas: fueron en su día daños colaterales de una guerra contra los enemigos.

Esa frivolidad fue causa de la tremenda mortandad y las personas desaparecidas.

En su día, Andrés Manuel López Obrador encarnó, por voluntad propia, la oposición a tamaña insensibilidad. Como Sicilia, fuimos muchos quienes creímos que, de triunfar, el luchador empatizaría con las miles de víctimas de una guerra que es nuestra, porque ha sucedido mientras sucede nuestra generación.

López Obrador se reunió con las víctimas antes de ganar las elecciones, también lo hizo, en septiembre de 2018, antes de ocupar el Palacio Nacional.

Pero un día cambió de opinión y no explicó los motivos de ese cambio.

Las víctimas no ocuparon más el corazón de sus preocupaciones: abrazó con elogio a los victimarios que visten con el color verde, prefirió la seguridad a la justicia, y más que todo, priorizó el olvido sobre el perdón.

Así se explica por qué el deshabitado ha vuelto a habitarse, por qué el poeta regresó a marchar. Poco debe importar si, a diferencia de la otra vez, la confianza apesta y la sensación de familia se usa para acallar.

ZOOM: hay motivos de la política que la política no comprende: verdad, justicia y paz. Y sin embargo son los más importantes, entre todos los que podamos argumentar.


20 Enero 2020 04:07:00
La inquisición que quieren resucitar
Todavía pueblan las cárceles mexicanas miles de personas injustamente procesadas por el arbitrario sistema inquisitorial que tuvimos hasta el 2008, y sin embargo hay quienes con vehemencia exigen su vuelta. Se trata de los viejos operadores del derecho que no han podido adaptarse al nuevo sistema, por su propensión incurable hacia el autoritarismo.

Extrañan la tortura como método de investigación; les hace falta el arraigo, un mecanismo coactivo que permitía privar ilegalmente de la libertad; añoran la montaña de papel tras la cual se escondían los jueces; les incomoda jugar con transparencia, ahora que las audiencias son orales.

Antes de la reforma del 2008, seis de cada 10 personas sentenciadas no conocían el rostro del juez que los procesó y siete de cada 10 reportaban haber sufrido algún tipo de tortura. Con el sistema inquisitorial era común que los procesados tardaran en conocer las razones por las que habían sido privados de la libertad, también ocurría con gran facilidad que se fabricaran pruebas y testimonios, que la autoridad policial o ministerial mintiera para forzar una teoría criminal que se habían inventado.

Entre los casos judiciales más sonados del viejo sistema penal están el de las indígenas nañú, Teresa, Jacinta y Alberta o los expedientes Wallace, Martí y Cassez-Vallarta. Pero hay muchas centenas de miles más en similar circunstancia porque se impuso un proceso injusto gracias a un sistema que era también muy injusto.

Fue por el fracaso del sistema inquisitorial que, hace poco más de una década, se llevó a cabo una cirugía mayor a la justicia penal. Esta operación se hizo a contracorriente porque los gobernantes de entonces no querían perderse la amplísima libertad que les entregaba meter tras las rejas a quien, por razones políticas, les diera la regalada gana.

También se resistieron los abogados más poderosos del régimen que, con sus influencias, solían gestionar una exclusiva mina de oro. La reforma del 2008 tuvo como complemento otra que en nuestro país se realizó en 2011 para incluir en nuestra legislación un catálogo grande en materia de derechos humanos, derivado de los tratados internacionales.

Fue también por esta otra reforma que los derechos humanos pasaron a ocupar un lugar central dentro del sistema procuración y administración de justicia.

Quienes hoy vociferan contra estas dos grandes transformaciones dicen que la impunidad en el país ha crecido desde entonces. En concreto, responsabilizan al sistema nuevo de las fallas de la justicia y aseguran que es obra suya el que muchos criminales sigan recorriendo libremente las calles.

Olvidan los reaccionarios que antes del 2008 solo era resuelto satisfactoriamente uno de cada 100 delitos y que el descrédito del sistema era tal que el 90% de los crímenes no solían ser denunciados.

La evidencia es contundente para decir que el sistema previo era nefasto y que por ello la sociedad mexicana procedió a enterrarlo. No tienen vergüenza los que quieren resucitarlo, tampoco gozan de buena reputación.

Se quejan con alevosía sobre la inmadurez del nuevo sistema. Es cierto que las instituciones nacientes, como los árboles gigantes, tardan en ofrecer sus frutos. A un nogal, por ejemplo, toma 20 años alcanzar el momento en que puede entregar nueces. (Alguna vez se quejó Simón Bolívar de que los pueblos se hubieran demorado tanto en sembrarlos). Mucho nos tardamos también en México en jubilar instituciones que no servían.

Estados como Chihuahua, que fueron pioneros en caminar hacia el nuevo sistema penal, exhiben en el presente buenos resultados respecto al abatimiento de los indicadores de impunidad y también en el cumplimiento con los derechos procesales.

Pero llevó tiempo para que se produjeran buenos resultados, sobre todo porque tuvieron que pasar al desempleo muchos de los antiguos operadores (jueces, ministerios públicos, policías, abogados), mientras una nueva generación de profesionales se fue haciendo cargo del relevo.

El sistema vigente requiere de habilidades que tardarán en echar raíz entre los operadores del derecho, por lo que todavía pueden registrarse fallas importantes, pero el problema no proviene de las nuevas normas o de las instituciones recién estrenadas, sino de un paulatino desarrollo de capacidades humanas que no podrían adquirirse a una velocidad distinta.


Zoom: Regresar al sistema inquisitorial sería una gran tragedia para la historia penal mexicana. En los temas de justicia necesitamos ir hacia delante y no hacia atrás, necesitamos una visión liberal y no conservadora, necesitamos resistir frente a las tentaciones de la reacción, necesitamos paciencia y no demagogia.

13 Enero 2020 04:07:00
Seguro Popular: certidumbre de un gran fracaso
Recordamos el pasado, pero no el futuro: esta es una ineluctable verdad humana que el físico Stephen Hawking solía repetir.

Sin embargo, para algunos resulta preferente padecer amnesia frente a lo ocurrido, mientras alimentan con fe absoluta sus profecías más catastróficas.

Un ejemplo de este fenómeno, entre tantos, lo ofrece el caso del difunto Seguro Popular y su reemplazo por el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi).

Leo con signos de interrogación sobre mis gruesas gafas que los exsecretarios de Salud andan alarmados. Ayer, por ejemplo, Salomón Chertorivski y Julio Frenk —titulares durante las administraciones de Felipe Calderón y Vicente Fox, respectivamente— publicaron un artículo cuyo título es descaradamente sensacionalista: Insabi: incertidumbre que mata (Reforma).

El argumento principal de este texto viene en el párrafo final: “Por el bien de las personas más vulnerables, sugerimos mantener las reglas del Seguro Popular…, definir con claridad el calendario de transición, asignar recursos realmente adicionales, restablecer los fondos para seguir cubriendo la atención de alta especialidad sin elevar el cobro a los usuarios y retornar a la fructífera práctica de basar las políticas públicas en evidencia”.

La última premisa es indiscutible: respecto a la salud la evidencia lo es prácticamente todo.

Por eso resulta un tanto intrigante que estos mismos exsecretarios hagan como si la transformación del Seguro Popular no hubiera estado precedida por una tonelada de datos que diagnosticaron sin misericordia la catástrofe.

A guisa de ejemplo cabe recordar aquí la información que Gabriel O’Shea -último titular del Seguro Popular durante el mandato de Enrique Peña Nieto- compartió con la opinión pública hace más de dos años (Reforma, 06/08/2017).

Este exfuncionario señaló fallas graves en las reglas de operación del Seguro Popular que permitieron desvíos y un uso deshonesto de los recursos públicos. Durante la década previa se habrían extraviado casi 9 mil millones de pesos, patrimonio del Seguro Popular, sólo en los estados de México, Guerrero, Michoacán, Morelos, Nayarit, Sonora, Veracruz y Tabasco.

Durante el mandato del exgobernador Eruviel Ávila en el Estado de México habrían desaparecido alrededor de 800 millones y en Veracruz los escándalos de corrupción relacionada con medicamentos y diversos servicios alcanzaron proporciones increíbles.

Si se atiende también a los informes de la Auditoría Superior de la Federación, la evidencia del fracaso del Seguro Popular, en lo que toca a corrupción, ha estado disponible desde hace mucho tiempo, pero el tema no mereció relevancia.

No recuerdo, por lo pronto, un artículo como el publicado el día de ayer que igualmente habría merecido un título amarillista como: Corrupción que mata en el Seguro Popular.

Además del robo mayúsculo que implicó un sistema de seguridad mal diseñado, sin controles financieros ni de calidad sobre los servicios que prestaba, y tan propenso para la corrupción, se añade el hecho de que el Seguro Popular no resolvió las inequidades en el derecho constitucional a la salud, al tiempo que potenció la fragmentación de los servicios y los sistemas.

Aquí la opinión no es, nuevamente, de quien escribe estas líneas sino de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

En un documento publicado en el 2016 por este organismo internacional se advierte sin ambigüedades: “Sin una reforma de largo alcance, México corre el riesgo de mantener un sistema de salud fragmentado (y) con inequidades marcadas en el acceso a la calidad” (Estudios de la OCDE sobre los Sistemas de Salud: México).

El responsable principal de esta evaluación fue Ian Forde, analista senior de política pública en la división de salud de la OCDE. Vale la pena revisar este trabajo en todos sus términos porque ahí se explica, con argumentos asépticos pero contundentes, el fracaso del Seguro Popular y la necesidad de dar paso a otro modelo, como por ejemplo el que se propone —ciertamente aún en líneas generales— con el Insabi.

No guardo memoria de que este documento haya despertado artículos airados en defensa de los más vulnerables. Tampoco sesudas reflexiones que permitieran saldar cuentas con la pésima gestión del Seguro Popular en lo que toca a su fragmentación e inequidad.

ZOOM: La profecía de que el Insabi será responsable de la muerte es mucho más incierta que el balance sobre los males que el Seguro Popular sí produjo en el pasado. Atenerse a la evidencia es, en efecto, una práctica más que saludable, sobre cuando hablamos de temas relacionados con la salud.

06 Enero 2020 04:04:00
Las cuatro fracturas
México no es un país pobre, pero es un país despiadadamente desigual. El futuro será mediocre si no aprendemos a repartir mejor las ganancias en productividad y en ingreso. Nuestro país no podrá ascender los peldaños de las naciones económicamente más poderosas si durante el próximo decenio los frutos del esfuerzo común continúan repartiéndose de forma tan asimétrica.

Aunque el cierre social que mantiene las desigualdades se constituye por argumentos de orden muy diverso, cuatro fracturas provocan mayor hondura entre quienes habitamos esta comunidad.

En orden de importancia: la desigualdad de género, la desigualdad por edad, la fractura geográfica y la que separa a las poblaciones indígenas del resto del país.

La primera de nuestras fracturas (el género) tomó el año pasado las calles y utilizó los monumentos nacionales para expresarse. Este 2020 y el decenio que apenas comienza continuará siendo territorio de batalla para combatir las desigualdades arbitrarias basadas en la biología y la identidad sexual.

Si la suerte en México pudiese medirse por el tiro de los dados, los hombres saldríamos ganando en 8 de cada 10 lances sobre el terciopelo verde. El privilegio sigue teniendo marcada morfología de varón.

A este respecto el mundo del trabajo es implacable. Solo 4 de cada 10 mujeres reciben en México un salario por su trabajo; esta cifra es más injusta en entidades como Chiapas, Oaxaca o Tabasco, donde no perciben remuneración 8 de cada 10.

Entre las que tienen la suerte de contar con un salario, la mitad obtienen ingresos inferiores a dos salarios mínimos; esto quiere decir que solo una de cada dos mujeres, (alrededor de 20% de la población femenina mexicana), tiene un salario superior a los 4 mil 800 pesos mensuales.

Otra diferencia notable es la edad en la que hombres y mujeres alcanzamos la cima de nuestro salario. Mientras que, en el caso de los varones, la mejor edad –en lo que corresponde al salario– son los 43 años, las mujeres alcanzan su pico salarial a la edad de 24 años. A partir de entonces la curva de su ingreso permanecerá inalterada hasta los 63 años que, es cuando tiende a declinar hasta tocar el suelo.

Con estos datos se explica por qué México, la potencia económica número 11, se encuentra en el lugar 71 respecto a la desigualdad económica basada en el género (Gender Gap Index).

La segunda gran fractura que separa a mexicanos es la edad. Mientras más joven la población, mayores barreras enfrenta a la hora de obtener un salario decente, conseguir un crédito, tener capacidad de ahorro, contar con un contrato formal o gozar de las prestaciones que establece la ley.

Igual que con el género, la edad en México descarta. La escena empeora cuando ambas características se reúnen: en nuestro país dos de cada tres jóvenes que no trabajan ni estudian son mujeres.

La tercera fractura la impone la geografía. El muro que Donald Trump pretende erigir entre su país y el nuestro es pequeño en comparación con el que ya existe entre el norte y el sur mexicanos.

Algo funciona pésimo cuando las oportunidades las entrega la cigüeña, dependiendo del lugar de nacimiento. Si ese animal injusto aterrizó en Guerrero, la persona será castigada con una educación precaria, un sistema de protección a la salud mínimo, empleos mal pagados y así, un largo etcétera que apenas la migración (y mucha suerte) podrían modificar.

El muro geográfico de nuestra desigualdad está colocado por encima de Querétaro; no se trata de una pared física, pero es más cruel y tirana que cualquier otra. La productividad de la economía, dependiendo de la región, varía drásticamente porque no hemos logrado que las ventajas de la integración global desciendan hasta el Suchiate y más al sur.

La cuarta fractura es racial y también étnica. El origen indígena es predictor implacable para la enfermedad, la malnutrición, la insalubridad, la injusticia judicial, la inseguridad, la precariedad y la incertidumbre.

Durante demasiadas décadas los gobiernos han hecho demagogia para combatir las asimetrías que, basadas en el color de la piel, el origen racial o la pertenencia étnica, discriminan de manera sistemática. Mientras no sea sincero el esfuerzo, la exclusión de poblaciones indígenas seguirá prevaleciendo.



ZOOM: En 2030 México será potencia económica y cultural siempre y cuando nos tomemos en serio la responsabilidad de atemperar las desigualdades que nos separan. En sentido inverso, nuestro México, tal cual está de fracturado, no llegará muy lejos.

02 Enero 2020 04:04:00
Aunque el optimismo sea de mala educación
Los mexicanos no éramos pesimistas, nos hicieron. Hoy pasa por ingenuo aquel que valore el futuro con esperanza. Sobre todo, entre las clases más poderosas, ser optimista en estos días es de tan mala educación como comer con la boca abierta o mantener los codos sobre la mesa.

Y, sin embargo, hay razones para rebelarse ante el estado de ánimo derrotista. Si bien resulta difícil hacer predicciones para el año que inicia, un largo número de pistas permite predecir que la próxima década será alentadora.

En cualquier escenario nuestra principal fortaleza está colocada en los recursos humanos: para dentro de 10 años seremos uno de los 10 países con mayor población en el globo, y aún más interesante, la gran mayoría de los habitantes estarán en edad plena para trabajar y producir.

Amanecimos este año de 2020 alrededor de 127 millones de personas y la edad promedio en el país ronda los 28 años y ocho meses.

Para enero de 2030 cabe calcular que seremos 140 millones de habitantes y la media de edad andará en los 34 años y tres meses. Son pocos los países que, para 2030, podrán presumir la combinación armoniosa de los dos factores: población abundante y numerosa fuerza laboral. Naciones como Francia, Inglaterra o Japón, que hoy son potencia mundial, contarán dentro de un decenio con poblaciones de talla grande, pero una buena parte de sus habitantes habrán, para entonces, optado por el retiro. Medido solo por el tamaño de su población, México ocupa en el 2020 el lugar 11 entre todos los países del orbe; atendiendo a esta misma variable, para el 2030 estaremos ubicados entre el octavo y noveno lugar.

La profecía coincide con proyecciones que existen a propósito de la riqueza producida por la economía mexicana: medido por nuestro PIB, hoy también ocupamos el lugar 11, pero, dentro de un decenio, estaremos ubicados entre los nueve países más poderosos del globo.

Se espera que el producto interno de México en el 2020 oscile en los 2.5 billones de dólares, pero para 2030 cabría razonablemente suponer que rebasaremos la frontera de los 4 billones. Esta cifra contrasta con el promedio de riqueza exhibida en 2030 por los países que hoy se hallan asociados en la OCDE: 2.4 billones de dólares anuales. La cifra que hoy es nuestro piso en 2030 será el techo para la mayoría.

Las señales que nos vienen del futuro ratifican que la principal locomotora de nuestro crecimiento seguirá siendo la planta exportadora. El año que apenas viene de terminar concluyó con una cifra récord: 500 mil millones de dólares de ingresos por exportaciones. Los analistas más entusiastas aseguran que la tasa de crecimiento en las exportaciones mexicanas será de un 10% anual, esto querría decir que, de mantener el ritmo, dentro de 10 años nuestros ingresos por exportaciones superarían el techo del billón 770 mil millones de dólares anuales.

Es decir que en una sola década lograríamos triplicar (y más), los ingresos derivados del sector exportador. Hoy México es un gran exportador de plata, petróleo, cerveza y vehículos ligeros, pero otros productos, que no dependen de la maquila barata sino del valor agregado, se están sumando a la lista de exportaciones exitosas: computadoras, circuitos electrónicos, autopartes, dispositivos inteligentes, refrigeradores y pantallas planas, entre otros.

Cada año se abona mayor talento mexicano a la industria manufacturera de exportación, que es nuestra principal ventaja competitiva. (La ratificación reciente del T-MEC refuerza la certidumbre en las tendencias mencionadas). Los asentamientos humanos del país se verán afectados por las mismas variables: actualmente un cuarto de la población nacional reside en el Valle de México y, al menos la mitad de los habitantes se encuentran en los márgenes definidos por el norte y el sur de los estados de Jalisco y Veracruz.

Sin embargo, durante el próximo decenio experimentaremos, muy factiblemente, una migración importante hacia las regiones mexicanas conectadas con los mercados globales: por ejemplo, el corredor León-Silao tenderá a expandirse de manera notable, lo mismo que ciudades medias como Querétaro, Aguascalientes o San Luis Potosí. También cabe profetizar el agrandamiento de Tijuana, Ciudad Juárez, Reynosa, Matamoros y Saltillo.

Sea por el desarrollo de la agroindustria o por el crecimiento que tiene prometido el sector turístico, la península de Yucatán no se quedará atrás: Mérida y Benito Juárez (Cancún) verán igualmente transcurrir tiempos extraordinarios en la próxima década.

Zoom: Que México ascienda en los peldaños de las naciones económicamente más poderosas no quiere decir que el conjunto de la población mexicana vaya a beneficiarse de los buenos augurios. Si el país no aprende a repartir mejor sus ganancias en productividad y en ingreso, el futuro no será lo que promete. Pero este otro tema lo dejo aquí para abordarlo la próxima semana.
30 Diciembre 2019 04:07:00
Angustiosa irrelevancia
Este año que concluye, Andrés Manuel López Obrador descalificó cuantas veces pudo a sus adversarios. Los llamó conservadores, fifís, neoliberales y, más de una vez, los asemejó a los traidores de la historia mexicana.

Pero tan recias y repetitivas fueron sus palabras, como las que usaron sus rivales contra él.

Ciertamente hay una casta mexicana que detesta al Presidente y todo lo que tiene que ver con su obra. Mirando de cerca el pleito, sería tan errado suponer que el Mandatario dio pretexto a sus detractores, como que sus detractores inventaron las razones para atacarlo: ¡entre gente adulta que cada quien se haga responsable de sus propias palabras, argumentos y descalificaciones!

En otros textos he dedicado tinta preocupada para analizar el estilo, unas veces franco y otras francamente rijoso, del jefe del Estado mexicano.

Pero antes de que termine este año necesito referirme al numeroso grupo de personas que, en el 2019, se volvió políticamente irrelevante y que coincide con aquellos individuos ubicados en las butacas de los políticamente más enojados. En una sociedad tan arbitraria como la mexicana, la cercanía con el poder no es un accesorio vano sino instrumento principal para la sobrevivencia.

En nuestro país la desigualdad no solo priva, sino que priva absolutamente. De ahí que cada quien intente colocarse lo más arriba posible: esta regla incluye tanto al desposeído como al millonario.

Tener contactos, relaciones, conocer a alguien, (quien a su vez pudiese conocer a alguien), poder echar una llamada, tener derecho de picaporte, o más recientemente, tener derecho a enviar un mensaje de texto, son atributos de un patrimonio relacional que resuelve situaciones urgentes -que ayuda cuando los problemas de salud aquejan, cuando se requiere encontrar un trabajo, o cuando la violencia llama a la puerta, entre tantos otros dilemas.

Desde las asimetrías mexicanas —en una sociedad que sigue siendo de castas— pocas cosas resultan más angustiosas que experimentar la extinción de esas conexiones. Implica un trepidante descenso social que provoca vértigo. El síntoma superlativo de esa sensación lo gritan, más que nada, aquellos que antes eran muy importantes y, de golpe, dejaron de serlo: líderes políticos, ciudadanos ejemplares, intelectuales reconocidos, empresarios influyentes, dirigentes sindicales, artistas afamados, periodistas poderosísimos y un largo etcétera de personalidades, previamente muy destacadas y que abandonaron ese estatus durante el año que está por concluir.

Por obra del cambio político fueron catapultados a la zona de la insignificancia. Su peso social se volatilizó en un lapso breve: el Presidente dejó de recibirlos en Los Pinos, (porque ahora vive en Palacio Nacional); la secretaria no les toma la llamada; el director no tiene tiempo para recibirlos; el funcionario no responde el WhatsApp.

La élite a la que pertenecían fue sustituida por otra élite que desconfía de ellos, que cuestiona sus modos de relación, que cambió los códigos de vestimenta, que viaja en carruajes más modestos, (o de plano anda a pie), que notoriamente ostenta mayor diversidad en el tono de la piel, el origen social y la geografía del país.

Relevante viene del vocablo latino “relevantis” y quiere decir levantarse o elevarse por encima del resto. Son bastantes individuos quienes este año resintieron la tragedia que implica reptar bajo —igualarse en altura con tantos otros que antes miraban con desdén. Estas suelen ser las personas más enojadas. Son las que despotrican todos los días, descalifican, ningunean y con frecuencia profetizan la peor de las catástrofes.

Muy probablemente su enojo con el nuevo régimen sea, en talla, inversamente proporcional a la percepción de irrelevancia que tan angustiados les tiene. Sin embargo, una nota discordante con esta narrativa la impone el hecho de que no todos los relevantes de antes hayan caído ahora en desgracia. De hecho, conforme el año fue avanzando, cientos de los previamente relevantes recibieron el saludo generoso del nuevo régimen. Supieron adaptarse, pues.

ZOOM: Nuestro país sigue siendo uno donde la igualación está lejos de resolverse. En esta geografía social tan asimétrica unos pueden subir y otros descender, mientras todos hacemos un esfuerzo tan ridículo como exagerado para levantar lo más arriba la cabeza. Han cambiado quizá los modos, pero no el tamaño de los escalones.

26 Diciembre 2019 04:06:00
Los Malos
Así los llaman. No alcanza ya la curiosidad para saber a qué rama del crimen pertenecen. Se les denomina “Los Malos”. Están por todo el territorio. Gobiernan tantos asuntos que resulta difícil hacer el inventario.

“Los Malos” son los que cobran derecho de piso a los negocios legales. Son los que controlan la venta de materiales de construcción. Son los que entregan salvoconducto para que las personas y la mercancía circulen.

“Los Malos” tienen, en Veracruz, el monopolio de la piña; en el Estado de México el control de la piedra, la arena y la grava; en Michoacán gestionan el negocio del aguacate; en Ciudad Guzmán participan del comercio de las “berrys”; en Guerrero cobran por transitar los caminos rurales; en Manzanillo exigen impuestos ilegales a los pescadores; en Morelos son los que consiguen los permisos y las licencias de construcción; en el Bajío extorsionan a los transportistas; en la Ciudad de México tienen el poder para cerrar o bien para forzar la venta de los negocios.

“Los Malos” están en todas partes, en el penthouse del poder, pero sobre todo a ras de suelo. Son la verdadera autoridad, ahí donde no hay autoridad. Son el Municipio y la policía, el inspector forestal y el funcionario que autoriza demoler un inmueble y también el que permite que se edifique.

“Los Malos” son una autoridad paralela en el país. Todos los vemos, todos miramos hacia otro lado cuando pasan, todos hacemos como si no hubiese remedio frente a sus amenazas y sus extorsiones.

Se sabe que “Los Malos” vigilan, amenazan, extorsionan y al final, asesinan. Resulta entonces más prudente llevarla tranquila con ellos.

Frente a “Los Malos” no solo los pobladores vulnerables agachan la cabeza; durante años lo han hecho también las grandes compañías distribuidoras de alimentos y bebidas, las grandes empresas dedicadas al transporte de pasajeros, los traileros que conducen mastodontes de varios ejes, las constructoras de talla media y grande, las asociaciones de taxistas, los vendedores de materiales.

Prácticamente todo mundo tenemos algo que contar de “Los Malos” y, sin embargo, hemos aprendido a hacer como si no existieran. Los bienes materiales han pasado a un segundo término, porque ellos han sabido imponer miedo sobre la vida propia. Si no contemporizas con “Los Malos” todo se pone en riesgo: la existencia personal, la de la familia, la comunidad.

Quien se niegue a conceder puede padecer consecuencias insoportables. Todavía hay quien cree, con gran ingenuidad, que solo “Los Malos” mueren. ¡Que cada quien se haga cargo de su propia estupidez!

En el país, este año habrán perdido la vida por asesinato más de 36 mil personas. Probablemente la inmensa mayoría sean víctimas de “Los Malos” que recurrieron a la violencia máxima cuando no obtuvieron lo que esperaban.

“Los Malos” matan, “Los Buenos” no; esa es la principal diferencia entre mexicanos. Pero hoy esta diferencia no tiene importancia. Dicen en el nuevo Gobierno que la estrategia de apoyo social y la creación de la Guardia Nacional terminará venciendo a “Los Malos”.

Anuncia también el Presidente que terminó ya la corrupción tolerada desde arriba y que, con eso, “Los Malos” serán derrotados. El problema es que, mientras tanto, los miramos fortalecerse sin cesar. Cada día son más las víctimas porque cada día son más fuertes “Los Malos”.

Conforme avanza el tiempo y la impunidad se consolida, son más los negocios que controlan, mayor la actividad económica que monopolizan, peor el impuesto que cobran a los pobladores más frágiles, mayores los frenos a la economía, peor la incertidumbre para la inversión y la economía.

“Los Malos” están ahí porque nadie, desde arriba o desde abajo, se atreve a ponerles un alto.


ZOOM: Según todos los análisis serios, la principal razón por la que la economía mexicana se halla estancada es la inseguridad. ¿Quién querría invertir en un país donde “Los Malos” controlan todo a nivel de cancha… y más arriba?

23 Diciembre 2019 04:07:00
Epidemia suicida y las escuelas
Tiene más preocupado a la sociedad el estrés que se produce en el trabajo que el ocurrido dentro de la escuela y, sin embargo, los datos estadísticos muestran que la población más susceptible a quitarse la vida es precisamente aquella que se halla escolarizada.

El suicidio en México muestra tasas de crecimiento que rondan un 275%, en adolescentes y adultos jóvenes que tienen edades entre 15 y 29 años. De 2010 a 2017 perdieron la vida, por mano propia, alrededor de 48 mil personas, la mitad de ellas tenían menos de 35 años.

Los jóvenes entre 20 y 30 años presentan la tasa más alta, al punto que el suicidio es la segunda causa de muerte en este subgrupo de la población. Diversas investigaciones realizadas apuntan como causa el fracaso académico, la falta de oportunidades, la violencia intrafamiliar y la estrechez económica (Revista Médica del Hospital General, volumen 76. No.4).

Nunca un suicidio podría explicarse por una sola causa. Como cualquier otra decisión humana, son incontables los factores que llevan a detener la vida por voluntad propia.

Sin embargo, no debería utilizarse esa indeterminación como justificante para cruzar los brazos.

Hay variables que, por su contexto, habrían de ser observadas con mayor énfasis: no implica el mismo esfuerzo disminuir el estrés que provoca la falta de empleo disponible en la economía, que procurar un ambiente sin violencia dentro de la escuela o el hogar.

Los últimos dos son ámbitos que pueden controlarse mejor. De ahí que, respecto a esta epidemia, valga la pena centrar la mirada en aquellos espacios de la interacción social donde la intervención no solo sea factible, sino también más eficaz.

El caso de Fernanda Michua Gantus, alumna del ITAM que presuntamente se habría quitado la vida por razones vinculadas al estrés académico, desató una discusión pública que trasciende el hecho concreto, la institución y la circunstancia. ¿Por qué el modelo pedagógico del sistema educativo mexicano es indolente frente a la epidemia juvenil de suicidio?

Se trata al fenómeno como si estuviese desconectado del ambiente escolar. Las instituciones educativas asumen que, si un joven se quita la vida es porque en casa no supieron atender los síntomas de un estado de ánimo depresivo que luego terminó en tragedia.

La condena flota tan errónea como silenciosa: si la chica se quitó la vida fue por culpa de los padres. Con esta explicación tan injusta como simplista el resto del entorno elude su responsabilidad.

Cabe insistir con que un hecho así tiene muchas explicaciones y, por tanto, deberían ser revisadas cada una de ellas; entre otras, el ambiente escolar que igualmente contribuye con su propia lógica y argumento a la epidemia suicida.

En vez de arrojar responsabilidades de una esquina a otra de la mesa, como si la vida de una persona fuese una bola de billar, habría de revisarse el conjunto. Resulta paradójico que este mismo año la Secretaría del Trabajo haya publicado la Norma Oficial Mexicana (NOM) 035, con el propósito de atender los contextos de estrés y violencia que se producen en el ambiente laboral y que, sin embargo, la Secretaría de Educación no haya pensado en una norma similar para los centros educativos, sobre todo para los niveles medio y superior, que es donde la epidemia azota con mayor virulencia.

La NOM 035 propone identificar y prevenir los factores de tipo sicosocial dentro del trabajo; dice puntualmente que los centros de trabajo están obligados a detectar a las personas trabajadoras expuestas a condiciones de estrés o que hayan vivido eventos traumáticos.

También propone que los centros de trabajo realicen evaluaciones periódicas del entorno organizacional, que practiquen exámenes médicos y que tomen medidas de control para conjurar la violencia.

¿Por qué México cuenta ya con una norma desarrollada para el ámbito del trabajo, pero no nos hemos preocupado por generar otra de similar corte para la esfera educativa? ¿Cabe interrogarse si no está más normalizada la violencia dentro de la escuela que al interior de los centros de trabajo?


ZOOM: El país entero está revisando todas las formas de violencia y la que se ejerce dentro de las escuelas no puede quedar fuera del ojo público. Sobre todo en el México contemporáneo, donde las personas en edad escolar –adolescentes y jóvenes– son quienes en mayor número resultan víctimas de la epidemia suicida.


16 Diciembre 2019 04:07:00
#ITAMDateCuenta
Encontré a varias de mis alumnas con el rostro pálido, en el umbral de la dirección del CIDE. Necesitaban urgente hablar con sus mayores, compartir la angustia honda que venía de propinarles el suicidio de su compañero Wilbert Jiménez Castro.

Para ellas no cabía duda: entre las razones de la tragedia estaba la presión académica que sus profesores de la Maestría en Políticas Públicas habíamos impuesto sobre nuestros estudiantes. Todavía recuerdo a Wilbert y me pregunto por qué aquel verano de 2017 sus tutores no supimos percibir a tiempo el abismo que se abría bajo sus pies.

La institución lamentó la muerte del joven y durante la ceremonia de graduación su nombre fue mencionado, pero el reclamo de sus compañeros mereció atención insuficiente: no podía culparse a la institución, les dijimos, por una decisión personal.

Sin embargo el CIDE, como otras escuelas, porta en su cultura pedagógica un estigma antiguo que reza muy mal: ¡la letra con sangre entra! No se trata ya de usar métodos ligados al rigor o el castigo físico, pero continúa vigente la rudeza sicológica frente a la cual los alumnos del ITAM, otra institución pretendidamente de élite, han decidido protestar.

La revuelta denominada #ITAMDateCuenta dio comienzo después del miércoles 11 de diciembre, cuando una de sus estudiantes –Fernanda Michua Gantus– se quitó la vida en plena temporada de exámenes.

Con esta muerte trágica se suman cuatro hechos similares que esa comunidad estudiantil ha interpretado como resultado de un ambiente institucional difícil de soportar. En resonancia, otras víctimas –presentes y pasadas– decidieron contar su historia. Ana Sofía Osorio, por ejemplo, narró: “falleció mi abuela y como soy foránea, no pude quedarme al velorio… porque tenía que regresarme a presentar exámenes”.

Y Poncho Villanueva: “en 2016 mi abuela y mi madre murieron súbitamente, una después de la otra… Esa situación afectó mi vida y mi desempeño en el ITAM. Al buscar algún tipo de ayuda en esa institución solo encontré burocracia y desdén”.

Tanto en el fondo como en la forma se trata de una ruidosa confrontación entre entendimientos diferenciados de la pedagogía: de un lado se halla la arrogancia darwiniana y el abuso de poder, y del otro la exigencia para que estas instituciones universitarias acompañen de manera más completa e individual a sus estudiantes.

Este reclamo conecta con el rechazo hacia todas las formas de violencia que la generación más joven
–mujeres y hombres– está lanzando en muchos frentes. Entre los cientos de mensajes que este episodio ha suscitado en las redes, vale retomar algunos para ilustrar la disputa:
Paco Calderón, caricaturista e hijo orgulloso de un antiguo profesor de Economía del ITAM, escribió: “Si una persona se suicida en el ITAM la culpa no es del ITAM. Es como decir que si se suicida en un cine la culpa es del cácaro”.

Jorge Cervantes añadió: “Repudio a los holgazanes que pretenden mediocrizar al ITAM… Ningún buen marinero se forma en aguas tranquilas”. SSMedina agregó: “Estos nuevos estudiantes son el resultado de no le digas que no (porque) se van a traumar”. Y otro más que firma con seudónimo: “Bien. No aflojen ni un ápice. La calidad no se negocia y nadie está ahí contra su voluntad”.

Y Roberto Sánchez: “El ITAM que yo viví fue una competencia y sobrevivencia por decisión propia. Siempre queda la opción de darse de baja”. Uno más reitera: “EL ITAM te prepara para el estrés de la vida laboral. Si no les gusta, váyanse a otra universidad”.

En respuesta a estos argumentos rigoristas, el estudiante Luis Martínez publicó: “el exceso de estrés y el nulo apoyo sicológico nos cobraron factura a todos, de una u otra forma”. Y un coro amplio repitió con él: “Adderoll, Ritalin; Modiodal, no es normal”, refiriendo al consumo masivo de esos fármacos en época de exámenes.

Camila Córdova coincidió: “urge repensar el sistema pedagógico”, mientras Gerardo Sánchez propuso: “hay que desinflar la cultura tóxica del mérito, basada en las arcaicas relaciones de poder”.

ZOOM. Hace un par de años Fernanda Michua escribió: “Me falta estatura, pero me sobran años. Suelo llevar el cabello a la cintura y un libro en la mano”. Tendrán desde ahora que ser sus compañeras y compañeros quienes con un libro en la mano recuperen la estatura moral extraviada de un sistema docente que sobrevalora la arrogancia darwiniana, y cada vez menosprecia a sus estudiantes.
09 Diciembre 2019 04:07:00
El violador eres tú
“¡Alerta machista, que todo el país se vuelva feminista!”. Así comenzaron este sábado su performance Un Violador en tu Camino, un grupo de jóvenes mujeres de Ecatepec pertenecientes a la preparatoria general Francisco Villa.

Vestidas con trajes de Cenicienta, simularon el vals inocente que habrán bailado cuando cumplieron 15 años.

La escena contrasta en todo con la realidad envilecida que les ha tocado vivir: danzan en círculo, se toman de la mano, se aproximan con cadencia, cierran filas y cuando la música alcanza su momento de mayor cursilería, se detienen con firmeza para exhibir un par de consignas cuyo sentido no permite ninguna ambigüedad:

El primero dice “las niñas no se tocan, no se violan, no se matan” y el segundo “las niñas rotas con esperanza de ser libres”.

Corean esos textos para que nada vuelva a ser como es. Tratándose de mujeres, esas jóvenes viven en el municipio más peligroso del país más peligroso.

En México las denuncias por violación alcanzarán este año la cifra de 11 mil 500; asumiendo que, solo una de cada 10 agresiones llega al escritorio del Ministerio Público, podría calcularse que el número real de violaciones rondó, este año, cerca de 100 mil.

El crecimiento de esta tragedia entre 2018 y 2019 habría sido de 11%, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, (SESNSP).

2019 va a concluir también con un alza en el número de asesinatos de mujeres: alrededor de 2 mil 880; entre los cuales, poco más de 650 habrían sido tipificados por la autoridad como feminicidios (SESNSP).

La proporción de mujeres desaparecidas tampoco cede: a la fecha nueve mil expedientes permanecen abiertos (ONU).

“El Estado opresor, es un macho violador”. “Son los policías, son los jueces, el Estado, el Presidente”; frases que recorren el mundo desde el pasado 25 de noviembre y las estudiantes de la preparatoria Francisco Villa añaden: “Las niñas no se tocan, no se violan, no se matan”.

No será posible volver a abordar el tema de la violencia de género sin reconocer la conciencia que la ola verde del feminismo está trayendo a los rincones más apartados del globo. De golpe las mujeres de Ecatepec han dejado de estar solas.

“El violador eres tú”. Yo, el hombre que, por acción o por omisión he consentido y reproducido mil, 100 mil veces, el machismo que las violenta. El violador soy yo, por la complicidad de mi silencio, por proteger a mi cofradía masculina, por miedo a aceptar una sexualidad irresuelta, por mirar hacia otro lado, por arrogancia y falsísima superioridad.

El dedo de las jóvenes de Ecatepec me señala. Soy parte de esta sociedad ciega e insuficiente, corresponsable de la impunidad, del privilegio, de la vileza, de la canija normalización.

Ellas tienen razón: los jueces no hemos sido justos, los policías no hemos sido vigilantes, los gobernantes no hemos sido responsables, los profesores hemos abusado, los patrones nos hemos extralimitado, los maridos hemos traicionado, los padres hemos abusado de las hijas de otros padres.

Los ojos cubiertos, el pañuelo verde, la diamantina rosa y el performance Un Violador en tu Camino, están haciendo más por las jóvenes de Ecatepec que los miles de discursos carentes de sinceridad. Habrían de ser el principio de un trazo distinto para la relación entre hombres y mujeres.


ZOOM: Las niñas no se tocan, no se violan, no se matan. Las niñas rotas con esperanza de ser libres.

02 Diciembre 2019 04:07:00
Fox: un rey con nariz de cacahuate
La compulsión tuitera de Vicente Fox crece conforme su odio a “López” alcanza niveles cada día más enfermos. La jornada en redes sociales comenzó para el expresidente la tarde del 30 de noviembre cuando convocó: “Nos vemos mañana… La gran marcha por La Paz y la tranquilidad!!! En contra del engaño y la simulación!!!”.

En los asuntos humanos el tono lo es prácticamente todo: llamar a la paz y la tranquilidad escupiendo espuma es contradictorio. Minutos después reforzó el plañido: “Los del Ángel somos libres no acarreados! … No más dictadura perfecta y simulación Democrática”.

¿Quién se cree este sujeto para distinguir entre libres y acarreados? ¿Cómo se atreve este político en retiro a calificar de dictadura y simulación un régimen que cuenta con una amplia aprobación popular y, a la vez, fue electo mediante las reglas de la Constitución?

Después de la marcha liderada por los argumentos estridentes de Fox, ese señor continuó con su bravata: “Cada vez somos más. En el Ángel, Libres no Acarreados. En el Zócalo, sumisos, agachados, acarreados… Avanzamos al 2021… poniendo el freno al Caballo Loco!!!”.

La arrogancia fue la peor consejera de ese expresidente mientras gobernó: un político que le quedó todo a deber al país, por su falta de visión, por su carencia de compromiso con el cambio, por su frivolidad y también porque desde entonces dio la espalda a las personas que hoy desprecia con adjetivos propensos a la discriminación.

Fox fue sumiso con los poderes económicos, agachado a la hora de reformar al Estado y acarreado por los consejos de Martha Sahagún. Lo que él llama avanzar es en realidad un retroceso.

“¡Vamos México!”, tuiteó también, solo para recordarnos que él permitió a su mujer gobernar este país desde una fundación financiada por poderes fácticos adversos a la democracia. “Pan y Circo”, continuó después, con el propósito inconsciente de imponerle un adjetivo al partido que lo llevó al poder. “Que equivocación esa elección. Y el precio que pagamos todos los Mexicanos”, reiteró.

No precisó el guanajuatense si con esta frase se refirió a la elección del año 2000 o a la de 2018; en cualquier caso, de la primera elección hay evidencia abundante del fracaso, mientras que de la segunda todavía es temprano para ponerse a descalificar ladrando.

“López para celebrar tu cumpleaños e informe: Para cuando nos vas a cumplir??? Ya te tomaron la medida!! Eres el hazmerreír del mundo entero”.

Este tuit no tiene desperdicio: 1) el clasismo típico de Fox que se ufana en llamar “López” al Presidente como si se tratara de un peón de su rancho; 2) no aclara quién le tomó la medida al Presidente, ¿un señor a quien siempre le ha preocupado la medida de sus botas y sus corbatas? y; 3) se proyecta grande cuando Fox es el hazmerreír por maltratar una investidura que, como expresidente, estaba obligado a respetar.

Tres horas después de su marcha, y aún con los dedos calientes para seguirle al pleito, este sujeto volvió a afirmar: “López, preferimos la patria que tenemos. Lo que nos ofreces no vale un cacahuate. Párale ya deja de seguir destruyendo”.

Si fuese cierto que la mayoría prefería la patria que antes teníamos, ¿por qué 8 de cada 10 mexicanos votaron a favor de un cambio radical en julio de 2018?

Respecto a lo del cacahuate es inevitable pensar en Cri-Cri y en aquel rey a quien, en vez de pelo, le brotaba pura miel. Me temo que mi cabeza relaciona a Fox con ese ridículo personaje, solo que a este otro, en vez de miel, le brota hiel.

Hacia las 6:30 de la tarde, el antiguo rey despotricó de nuevo: “Ya veremos López. No es tu país. México es de los mexicanos. Deja tu soberbia y tu egocentrismo de lado”. Espejito, espejito, le dijo uno al otro.

ZOOM: La marcha anti-AMLO del día de ayer extravió seriedad y también credibilidad porque reunió a personajes muy disímbolos, cuyo miedo principal es que el torbellino de la irrelevancia los borre de la plaza pública. El problema es que, entre ellos, el más payaso se escuchó más fuerte y ese, el día de ayer, fue sin duda Vicente Fox Quesada, un bufón con nariz de cacahuate y hartísima hiel.
25 Noviembre 2019 04:07:00
La prueba de los hechos: ¿qué tan democrática es la 4T?
La crisis peor de la 4T no fue el desastroso proceso para nombrar a Rosario Piedra como presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH); en términos de definiciones trascendentes el desafío clave será el nombramiento de la próxima ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

A estas alturas es irrelevante si la señora Piedra era la mejor opción. Lo principal de ese episodio es el procedimiento que hizo pedazos la confianza dentro del Senado. El pueblo votó en julio del año pasado y decidió no entregarle a Andrés Manuel López Obrador el control en la Cámara alta para las decisiones que requieren mayoría de dos tercios.

Esto quiere decir que ni las reformas constitucionales, ni los nombramientos que necesitan mayoría relativa (dos tercios) pueden celebrarse sin la concurrencia de las oposiciones. En ambos temas, respetar al pueblo significa –sin ambigüedades– construir acuerdos con quienes no son aliados incondicionales del Presidente, ni de su partido, Morena.

La crisis del nombramiento de la señora Piedra como titular de la CNDH tiene que ver con la ruptura de las negociaciones con la oposición, es decir, con la suposición de que es posible pasar por encima de la decisión popular de dividir el poder en esa Cámara.

El balance de este episodio no acepta interpretación. La mayoría engañó a las minorías y lo hizo tres veces: cuando mintió a propósito de la pertenencia de la señora Piedra al Consejo Nacional de Morena, cuando truqueó la votación para simular que su candidatura obtuvo dos tercios del voto, y cuando engañó con la propuesta de reponer un procedimiento que, al final, quebrantó.

Como el Pedro del Nuevo Testamento, en esta historia la 4T negó tres veces la vocación democrática que presume. Detrás de este acto de corrupción de la voluntad popular y los acuerdos políticos del Senado, estuvo la instrucción del Presidente que anuló los márgenes indispensables para permitir una negociación con las fuerzas opositoras.

Olvidó el Presidente que corromper no solo significa robar, sino algo peor: romper la naturaleza de la cosa pública. Se cometió un acto de corrupción en la dinámica senatorial cuando la maquinaria fue forzada con el propósito de sacar adelante una decisión sin el concurso de las y los senadores que estaban constitucionalmente convocados a ser parte del acuerdo.

El Presidente cometió un error cuando instruyó a su partido para que, en bloque, apoyara a una dirigente de Morena como candidata a presidir la CNDH. Este yerro tiene su origen en una promesa previa: López Obrador se había comprometido a no interferir en la vida de los otros poderes de la Unión.

Y, sin embargo, con el episodio Piedra no solo presionó de más la vida interna de la bancada morenista en el Senado, sino también aquella del conjunto de fuerzas que cohabitan en la Cámara alta.

Los legisladores de Morena sepultaron bajo tierra sus presumidos principios con tal de agradar el mandato presidencial, al punto en que estuvieron dispuestos a dinamitar la confianza necesaria con sus pares de la oposición.

Hoy pueden contarse versiones distintas de esta desafortunada historia, pero en el corto plazo la verdad sobre este episodio tenderá a estabilizarse para narrar el primer capítulo en que la 4T reventó contra sí misma, porque dio la espalda al pacto de respetar la división de poderes defendido, con su propia saliva, por el Presidente de la República.

La siguiente ronda de esta serie de eventos no va a esperar a que la escena cambie de mobiliario. La semana pasada López Obrador envió al Senado una tercia de mujeres, todas destacadas, para ocupar la silla del ministro defenestrado, Eduardo Medina Mora.

A reserva de los significados que cada una de esas juristas representa, (Diana Álvarez Mauri, Ana Laura Magaloni Kerpel y Margarita Ríos Farjat), los desafíos en juego vuelven a ser similares.

Uno, ¿el Presidente volverá a vulnerar el principio constitucional de la división de poderes instruyendo a su partido para que vote por la candidata de su preferencia? Dos, ¿será capaz, ya no solo de intervenir en la vida interna del Poder Legislativo, sino también respecto al Poder Judicial? Y, tres, ¿tratará otra vez con menosprecio el voto que el pueblo entregó a los partidos de oposición?

Lo que está en juego con el nombramiento de la futura ministra de la SCJN va más allá del hecho concreto: se juega la verdadera identidad democrática de la 4T.


ZOOM: “La verdad siempre es revolucionaria. Son los reaccionarios quienes le tienen miedo a la verdad… De la verdad se deduce una serie de experiencias para la actividad futura”. (Valentín Campa, candidato del Partido Comunista a la presidencia en 1976).


18 Noviembre 2019 04:05:00
Rosario Piedra mintió
Mintió María del Rosario Piedra Ibarra cuando dijo que no es dirigente de partido. Desde noviembre de 2015 fue designada integrante del Consejo Nacional de Morena y, por lo menos hasta octubre de 2019, continuó ocupando ese puesto.

La evidencia de esta falsedad puede encontrarse en el sitio web del Instituto Nacional Electoral donde se hacen públicos los nombres de los dirigentes, tanto a nivel nacional como estatal del partido Morena.

De acuerdo con ese documento, el cual fue actualizado por última vez el pasado jueves 24 de octubre, María del Rosario Piedra Ibarra es integrante del Consejo Nacional de esa fuerza política.

No existe evidencia de que la nueva presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) haya presentado su renuncia a este órgano, ni que el partido haya dado aviso a la autoridad electoral, conforme lo requieren sus obligaciones de transparencia. El Artículo 41 de los estatutos de Morena establece que el Consejo Nacional es el órgano máximo de dirección cuando el Congreso Nacional no está reunido.

Tiene entre sus atribuciones elegir a las personas integrantes del Comité Ejecutivo Nacional; sustituir a quienes integran la Comisión de Honor y Justicia; elaborar, discutir y aprobar los reglamentos del partido o presentar, discutir y aprobar la plataforma electoral.

El Artículo 14 (bis) de este ordenamiento dice explícitamente que el Consejo Nacional es un órgano dispuesto para la conducción de Morena; esto quiere decir que quien forma parte de esta instancia es dirigente de la fuerza política.

El problema surge cuando la Ley de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, en su Artículo 9º establece como requisito para quien aspire a presidir la CNDH “no desempeñar, ni haber desempeñado cargo de dirección nacional o estatal en algún partido político en el año anterior a su designación”.

Vista la evidencia pública a propósito de la participación de María del Rosario Piedra en el Consejo Nacional, ella era inelegible para presidir la CNDH.

Y sin embargo, durante la comparecencia que tuvo en el Senado, y también en diversas entrevistas ofrecidas ante medios de comunicación, la flamante presidenta de la CNDH insistió en que su relación con el partido mayoritario era solamente como militante.

Piedra Ibarra mintió: ella ha sido dirigente de Morena durante los últimos cuatro años.
Declaró falsamente ante el Congreso y también ante la prensa. No se trata aquí de fijar posición sobre los méritos ideológicos, el conocimiento de la materia, el compromiso con las víctimas o la idoneidad para el cargo: el tema delicado es la violación franca de la ley.

Porque no se pueden defender los derechos humanos dándole la espalda a la norma es que esta violación de origen es muy grave.

ZOOM: Rosario Piedra Ibarra no es Rosario Ibarra de Piedra. El orden de los apellidos sí altera el producto. El enorme prestigio amasado durante años de lucha por parte de la fundadora del colectivo Eureka no se puede heredar por decreto presidencial.

Menos aun cuando esta heredera comienza su gestión a partir de una mentira grave. Rosario, la hija, declaró con falsedad para ocupar un cargo donde la verdad es materia fundamental.

11 Noviembre 2019 04:07:00
Bolivia: no al golpe de Estado
Tiene mucho de mezquindad que cuando se trata de hablar de ti, me ponga a hacerlo sobre mí. Es muy humano el uso del espejo, pero en situaciones extremas resulta francamente vil. La tragedia boliviana no tiene nada que ver con México y, aunque sea tan difícil para algunos ver al resto del mundo sin pasar por el hueco de su ombligo, lo que ocurre en el país hermano merecería menos ego y más respeto.

Pende en estas horas sobre los hermanos bolivianos una guadaña tan filosa como solo la violencia armada del Estado puede serlo. La confrontación que no deja de elevarse, después de las fallidas elecciones del 20 de octubre, está conduciendo las cosas demasiado lejos.

Como siempre sucede en las tragedias de la historia, no ocurre en esta ocasión que un bando posea toda la verdad democrática ni el otro tenga el monopolio del autoritarismo. Ambas partes aportaron irresponsabilidad al fuego de la crisis.

Ninguno supo reconocer a tiempo la distancia que les separaba del precipicio. Adolecieron de la prudencia deseable para volver más lentos sus pasos, de camino hacia el desbarrancadero.

En Bolivia, el sentido común se extravió cuando quedó sepultada la oportunidad de un diálogo en comunidad, cuando cada cual decidió tensar la cuerda hacia el polo opuesto de su adversario, sin detenerse a reflexionar dónde iba a acabar todo aquello.

Evo Morales y los suyos no lograron conseguirse una salida digna y libre del Gobierno porque era real la amenaza de que fueran a ser arrasados, una vez que entregaran la inmunidad que aporta el poder.

Cabía temer al revanchismo de los opositores y también una persecución como la que experimentó Luiz Inácio Lula Da Silva en Brasil.

Acaso por esta razón, el Mandatario boliviano se permitió torcer de más las instituciones –la Constitución incluida– con tal de preservarse en la silla más encumbrada. En sentido inverso, las oposiciones, encabezadas por Luis Camacho y Carlos Meza, también dieron la espalda al sentido común, cuando prefirieron ser parte del fragmento, de la parcialidad y por tanto del subconjunto.

Tan extraviado estaba ya el sentido común en la política boliviana que las elecciones de mediados de octubre potenciaron las fracturas, en vez de atemperarlas. Los órganos electorales no aportaron confianza, sobre todo cuando optaron por esconder los resultados.

Fue fatídico que el conteo rápido se apartara de los ojos del electorado, durante más de 24 horas, porque con ello se atizaron los ánimos más desconfiados. Este fin de semana, ante una crisis que lleva andando casi un mes, la Organización de Estados Americanos (OEA) se vio impelida a denunciar las irregularidades observadas durante los comicios y optó por proponer la realización de nuevas elecciones.

A esta iniciativa se sumaron funcionarios, políticos, fuerzas policiales y también la autoridad militar, que antes eran parte de la coalición política liderada por el Presidente. Lo más importante es que el propio Evo Morales hizo suya la propuesta, con tal de calmar los ánimos y atajar la espiral de violencia en su país.

Este punto de inflexión podría reconducir las cosas hacia la paz y la reconciliación entre las muchas Bolivias enfrentadas, o bien, puede también significar la emergencia de una empresa peligrosa de marginación y aplastamiento hacia una de las facciones, por medio del uso desproporcionado de la fuerza militar.

Es tanto lo que se juega en estas horas y también tan profunda la separación entre las diversas posiciones, que solo la recuperación del sentido común –sobre todo del sentido en común– podría hacer posible la celebración de un nuevo ejercicio electoral, esta vez confiable.

Orillado por sus errores y la revuelta, Evo Morales ofreció una salida democrática. La OEA respalda la misma solución y en idéntica dirección tendrían que empujar todos los países del continente. Cualquier otra ruta se antoja tan trágica como inaceptable.


ZOOM: El rechazo al golpe de Estado no puede ser ambiguo ni condicionado, así como contundente debe ser el apoyo a un nuevo proceso comicial librado de los colmillos del fraude.
04 Noviembre 2019 04:04:00
Divorciarse es crimen organizado
En México, lo que no se soluciona con dinero, se resuelve con mucho dinero. Aquí uno de los casos más increíbles en la historia de la injusticia mexicana: La narración comienza con una pareja que se separa, continúa con el pleito por la custodia de los hijos y el consecuente convenio de divorcio.

Pero de pronto un asunto banal, como los hay por montones, da un vuelco porque ella es encarcelada en el penal de Puente Grande, acusada de muchas cosas, pero sobre todo de haberse robado, de su propia casa, un par de botellas de vino cuyo valor supuesto rondaría los 40 mil pesos.

El nombre de ella es Ana Patricia Moller Vuilleumier. El de él es Juan Pablo González Cimadevilla. (A los hijos sería mejor dejarlos fuera de esta historia perversa). Antes de que la guerra diera inicio, la pareja frecuentaba los círculos más selectos de la sociedad en Guadalajara.

Ambos retrataban formidable porque la genética los había beneficiado, igual que el dinero, por ambos costados; sobre todo a Juan Pablo, cuya familia de origen colombiano hizo una fortuna importante en Bogotá gracias al Grupo Empresarial Cimadevilla.

Ese negocio, por cierto, en el año 2002 sufrió un fuerte desbarranco por culpa de un hombre “autoritario y propenso al conflicto:” Juan Pablo González Cimadevilla, quien, a pesar de todo, conservó suficiente capital como para reinventarse en México.

Una década después, para que procediera la demanda contra la madre de sus hijos (por el hurto infame de dos botellas de vino), el empresario contrató al joven abogado Javier Coello Zuarth, hijo del celebérrimo Javier Coello Trejo.

El viernes 26 de agosto de 2016 la reclusa Ana Patricia Moller recibió visita del representante legal de su marido. Este le propuso que firmara un convenio de divorcio en el que renunciaría a la custodia de sus hijos, (probablemente para que el padre los llevara a su país de origen), así como a los derechos de compensación y alimentos. A cambio, Coello Zuarth le habría garantizado perdón por sus delitos, y también que su familia sería respetada.

Ana Patricia Moller se negó en redondo a firmar ese convenio. En revancha, días después, a sus padres y a su hermano les cayó encima una montaña alucinante de basura. El señor González Cimadevilla arremetió primero contra sus suegros, a quienes acusó de abuso sexual sobre los hijos de la pareja, ante la Fiscalía de Menores en Jalisco.

En simultáneo, la Agencia de Investigación Criminal (AIC) de la entonces Procuraduría General de la República (PGR) –cuyo titular era el jalisciense Omar García Harfush– emprendió una serie de escuchas telefónicas, seguimientos, espionaje y vigilancia sobre el hermano de la señora Moller Vuilleumier.

Producto de esa investigación, instruida por Gualberto Ramírez Gutiérrez –exfiscal antisecuestro de la FGR– José Armando fue procesado por tráfico de armas y drogas, así como por el delito de asociación delictuosa. El expediente permite presumir que el hermano de Ana Patricia fue torturado con el objeto de que se autoincriminara.

Hoy existen pruebas para presumir que esos funcionarios de la PGR habrían manipulado información, falsificado datos e informes con objeto de inculpar a Moller y así doblar la presión sobre su hermana.

Por estos hechos hoy existe una orden de aprehensión contra nueve agentes de la Fiscalía y también contra Gualberto Ramírez Gutiérrez, quien, desde la época de Maricela Morales, y hasta el mes de julio pasado, fue responsable de perseguir el delito de secuestro en la FGR.

La red de complicidades que exhibe esta historia es muy extensa. Arranca con los vínculos mafiosos que el padre Coello Trejo y el hijo Coello Zuarth habrían llegado a operar con gran margen de impunidad.

Al mismo tiempo, este caso desnuda el uso faccioso que durante años hicieron de sus facultades la Siedo y la AIC; muy en concreto el desempeño presuntamente delictivo de Gualberto Ramírez Gutiérrez, y cabe temer, también de sus colegas y superiores, que por dinero fueron capaces de hacer prácticamente cualquier cosa, incluido involucrarse en un pelito de divorcio donde terminó encarcelada esa madre que no quiso ceder la custodia de sus menores.

ZOOM: Los hampones se apellidan Coello y contaron con apoyo dentro de la PGR para fabricar delitos y culpables durante demasiado tiempo. Si se quiere conocer a sus cómplices, basta con seguir la pista de otros funcionarios, exfuncionarios, abogados y bufetes con los que los Coello han hecho negocios muy jugosos.
28 Octubre 2019 04:01:00
Trastornados por la Fórmula Uno
Durante la segunda mitad de su vida, el general Porfirio Díaz utilizó polvo de arroz para blanquearse el rostro. En la vejez, el héroe de la Intervención Francesa padeció el trastorno de querer parecer francés.

Un mercadólogo contemporáneo diría que aquel fue un tic “aspiracional” del dictador, quien recurrió, acaso con ayuda de su esposa Carmen Romero Rubio, a la simulación para saltar barreras tan imposibles como las de la genética cutánea.

Ni los presidentes están a salvo del trastorno aspiracional, tanto menos el resto de los mortales.

En el presente los mexicanos sobresalimos, mundialmente, por la inversión que hacemos en tintes de pelo –siete de cada 10 usuarios prefieren el cabello güero– y, desde luego, en cremas y maquillajes blanqueadores.

La aspiración mayor no es por los productos que nuestros exiguos ingresos apartan del deseo: los objetos son solo un pretexto. Como en el caso de Don Porfirio, el propósito más íntimo es romper las barreras que achican la reputación social, el prestigio y la pertenencia al círculo privilegiado.

Como aquel oaxaqueño, con polvo aspiramos a apartarnos de la irrelevancia social y la devaluación pública.

Un mural gigante del trastorno aspiracional que todavía devora a la sociedad mexicana fue, otra vez, el Gran Premio de la Fórmula Uno que se celebró este fin de semana en el Autódromo Hermanos Rodríguez.

Casi 300 mil personas acudieron para ovacionar los arranques y rebases, pero, sobre todo, para ser admiradas. Poco importa que a la hora de presumir hayan tenido que pagar a 70 pesos la Coca Cola más barata del mercado, a 50 la botella de agua, a 45 las papas o a 500 pesos el sorbo de güisqui.

En lugar de tinte güero, en la gran final podían adquirirse, en 2 mil pesos, gorras de las distintas escuderías.

La entrada más económica fue de mil 600 pesos: un pase para tomarse dentro la selfi, con el dispositivo celular y, debido a la mayúscula distancia con la pista, utilizar luego ese aparato para mirar la carrera, tal como si uno se hubiese quedado en casa.

Hay quien sufragó 23 mil pesos por boleto, pero, como la aspiración no puede vivirse a solas, invitó a dos o más integrantes de la familia para dejar testimonio de la osadía.

Entre los más aventajados de la aspiración nacional destacan los que adquirieron suites o palcos para apartarse de la masa. Esta vez el precio de una de esas salas rondó los dos millones de pesos para los tres días. (Harto político y sobre todo expolítico se vio rondando ese Olimpo).

No hay por qué combatir este negocio que genera más de 7 mil empleos, deja como ganancia alrededor de 14 mil millones de pesos y ha hecho que una empresa destacada en la organización de eventos (CIE) lograse mejorar sus ingresos en más de un 500 por ciento.

El tema preocupante es otro: vale referirse al trastorno que altera la percepción de las personas hasta el punto de hacerlas creer que su asistencia a este evento automovilístico puede cambiar mágicamente su realidad.

Un trastorno que hace a muchos endeudarse, por meses y quizá años, que desintegra ahorros, que aplaza gastos indispensables, que redistribuye ingreso desde la estructura media de la sociedad para beneficiar al penthouse.

Muy probablemente el Gran Premio sea un éxito en México porque aquí la reputación y el privilegio fundan sus raíces en la honda cultura de la discriminación.

Una gorra, una camiseta, un asiento, una selfi, una cerveza a costo de champagne, un grito acompasado de otros miles de gritos aspiracionales –justo en el momento en que el piloto llega a la meta– hacen suponer al incauto que él no es como el resto.

El trastorno es grave sólo porque está destinado a aniquilar la esencia de las personas, aunque sólo sea por tres días al año.

ZOOM: hablando de presidentes, hay algunos que aspiran y otros que inspiran. A cada cuál le toca ponerse la gorra –el sombrero– que mejor le acomode.
21 Octubre 2019 04:07:00
¿Dónde está Iván Archivaldo Guzmán?
La versión oficial fue que el Gobierno se vio obligado a liberar a Ovidio Guzmán López para evitar un escalamiento incalculable de violencia. Sin embargo, podría haber evidencia de que fueron dos los hijos de Joaquín Guzmán Loera quienes lograron escapar el jueves de la semana pasada en Culiacán.

Además de Ovidio, también Iván Archivaldo Guzmán Salazar podría haber eludido la acción de la justicia. Refieren este hecho una serie de grabaciones presuntamente relacionadas con la comunicación de los integrantes del cártel de Sinaloa durante las horas en que la ciudad de Culiacán atravesaba por sus peores horas.

Obviamente no es posible confirmar su veracidad, pero la información contenida en ellas no debe tampoco ser desechada ya que coincide con datos y con hechos que sí han sido confirmados, como por ejemplo la liberación de Ovidio Guzmán.

Cabría incluso suponer que estas grabaciones hayan sido dadas a conocer con el propósito explícito de informar a los suyos sobre el paradero de Iván Archivaldo. En una de las grabaciones se advierte que las cosas se van a poner muy feas ya que agarraron a “los chapitos, a los chilos”.

El plural pudo en un principio derivarse de una confusión, pero otras comunicaciones refieren “al jefe” y Ovidio no es la cabeza de ese cártel. En una tercera comunicación unhombre dice que “está detenido el Iván” y le responden “no mi compa, todo tranquilo, tenemos el apoyo de ‘El Mayo’ y ya recuperamos al Iván”. Y esa misma persona remata: “solo falta el Ovidio”.

Si estas grabaciones corresponden a la realidad, para rescatar a los descendientes de Joaquín Guzmán Loera –tal como ha reportado la prensa local– el operativo criminal secuestró a familiares de militares: “Vamos sobre las familias de los guachos y vamos a matar a uno por uno hasta que entreguen al jefe en caliente”.

Otra grabación da cuenta de una movilización de 100 camionetas que, por instrucciones de Ismael Zambada, habrían emprendido camino desde la sierra hacia Culiacán, para apoyar en el ataque. De ser cierta esta versión, no se trataría de la primera vez que al Gobierno mexicano se le escapa Iván Archivaldo Guzmán.

Quien hoy encabeza el cártel de Sinaloa fue detenido en 2005, pero obtuvo la libertad en enero de 2008, cuando Calderón era presidente, porque milagrosamente los jueces no hallaron elementos para procesarlo.

Con aquella liberación, por cierto, comenzó una guerra muy cruel entre los hermanos Beltrán Leyva y Guzmán Loera, ya que los primeros supusieron que el Gobierno había negociado con “El Chapo” un intercambio que se materializó con la captura de Alfredo Beltrán, “El Mochomo”.

Semanas después de esa detención los agraviados asesinaron con un arma lanzagranadas al joven Edgar Guzmán, hermano de Ovidio, en un evento digno de una muy mala película de narcotraficantes.

Durante el pasado fin de semana corrieron versiones periodísticas a propósito de la presunta muerte de Iván Archivaldo, durante el operativo del jueves.

Esa información habrá despertado preguntas dentro y fuera del cártel que él encabeza. Acaso por esta razón fue que esas grabaciones han sido divulgadas. El objetivo habría sido precisar la situación real del criminal y, de paso, exhibir al Gobierno sobre la evasión lograda del principal líder del cártel de Sinaloa.


14 Octubre 2019 04:04:00
El cachorrismo corrupto de la transición
La alternancia en la política implicó también alternancia en el nombre de los beneficiarios de la corrupción. Entre otras dependencias, Pemex fue campo principal de batalla entre los cachorros aventajados de la transición encabezada, primero, por el Partido Acción Nacional, y luego expoliada de vuelta por el Revolucionario Institucional.

Cuánta no fue la decepción con el foxismo cuando se hizo público que Manuel y José Alberto Bribiesca Sahagún, hijos de Marta Sahagún, obtuvieron cuantiosas ganancias, gracias a su sociedad con Amado Yáñez Correa, dueño de Oceanografía.

Esa empresa obtuvo jugosos contratos por parte de Pemex durante el mandato de Vicente Fox, presumiblemente gracias a la mediación de los hijastros del presidente. Cuando una comisión en el Congreso quiso ahondar en la investigación por tráfico de influencias, todo el aparato presidencial cayó encima para impedir que se hiciera justicia.

Otro ejemplo del cachorrismo corrupto de la transición lo encabezó la empresa Oro Negro, fundada por Gonzalo Gil White, hijo de Francisco Gil Díaz, quien fuera secretario de Hacienda, también durante la gestión de Fox.

Esta empresa, que nació en 2009, obtuvo con sorprendente facilidad contratos por parte de Pemex para administrar plataformas petroleras en el Golfo de México, gracias a las cuales cobró réditos nada despreciables.

Llama la atención que, en su existencia, Oro Negro no haya tenido un cliente distinto a Pemex. En solo tres años sus dueños tocaron el sueño dorado del Mirreynato: hacerse millonarios, sin esforzarse demasiado.

A partir de diciembre de 2012 Emilio Lozoya Austin tomó la decisión de cerrar la llave a los cachorros que le antecedieron. Fue entonces que colocó como cadenero de la paraestatal a Froylán García García, coordinador ejecutivo de la dirección general de Pemex.
Muy pronto comenzaron a correr rumores a propósito de la comisión que García solicitaba a cambio de abrir un espacio en la agenda de su jefe.

Las cifras de 50 o 100 mil dólares por reunión se repetían de boca en boca, entre los agentes del sector petrolero. Más que todo la comentaban quienes no lograron obtener tal cita.

Fue en este contexto que Gonzalo Gil contrató a Black Cube, una empresa de espionaje –presuntamente integrada por exagentes israelíes– para que consiguiera pruebas a propósito del estilo corrupto impuesto por Lozoya.

La hiena carroñera ladrándole a la hiena carroñera, pues.

De acuerdo con el diario The Wall Street Journal (11/10/19), hoy estas grabaciones forman parte de la evidencia investigada en Estados Unidos por la Securities and Exchange Comission (SEC), respecto de la corrupción que hizo pedazos a Pemex.

En el mundo no hay una empresa petrolera peor endeudada que la mexicana: más de 100 mil millones de dólares. Y la percepción sobre su porvenir continúa muy deteriorada.

Dice el presidente Andrés Manuel López Obrador que el cambio en los directivos de Pemex, y también el compromiso de su Administración para rescatar a la paraestatal, deberían modificar estas malas impresiones.

Sin embargo, la buena voluntad no alcanza; no es garantía que el Presidente tenga confianza en sus colaboradores. La incertidumbre se funda en las prácticas del pasado. ¿Cómo asegurar que el actual Gobierno no estaría haciendo lo mismo que los anteriores? Es decir, sacar a los contratistas adversos para traer a los propios. Este es uno de los principales cuestionamientos que el actual director de Pemex, Octavio Romero Oropeza, debe refutar.

El otro desafío mayúsculo será demostrar que, a diferencia del pasado, no son motivaciones ni intereses meramente políticos los que guían la gestión de la paraestatal.

ZOOM: Los beneficiados fueron cachorros de la transición, hijos de funcionarios que se volvieron larvas incrustadas en las ubres de Pemex. Entre otros, los hijos de Martha Sahagún y Francisco Gil, así como el propio Emilio Lozoya Austin.
07 Octubre 2019 04:05:00
¡Adiós a los taxis locales!
Hoy miles de taxistas se movilizarán en muchas poblaciones del país para protestar contra las plataformas dedicadas al transporte de pasajeros. En algo tiene razón el Movimiento Nacional Taxista que convoca a este despliegue masivo: el problema que los convoca no puede ser resuelto a nivel local.

La aparición de las plataformas digitales que ofrecen servicios de transporte es una revolución tan dramática como la que implicó sacar a los animales de carga de las avenidas, la inauguración del metro o el fin del modelo hombre-camión.

Reclaman los taxistas tradicionales que la autoridad los está engañando en la ciudad capital y en el Estado de México; que el piso no es parejo cuando se trata de los requisitos para obtener una concesión, el pago de la revista, los impuestos, las condiciones para cambiar la unidad y un largo etcétera.

Argumentan los líderes del movimiento, acaso con razón, que se cobra más al transporte utilizado por las personas que menos tienen.

En revancha, las plataformas se defienden aduciendo que sus vehículos son más seguros, sus choferes están plenamente identificados, sus unidades son limpias y nuevas, su trato es cordial y su preocupación por el usuario es mayor que la de sus competidores.

Frente al choque de posiciones sería ideal acomodar las reglas para evitar la competencia desleal. El problema surge cuando unos proponen uniformar teniendo en mente a las condiciones ventajosas de las plataformas, mientras otros prefieren los criterios restrictivos que imperan contra los taxis tradicionales.

En cualquier caso, el tema trasciende a las autoridades de los municipios y las ciudades: ciertamente se requiere de imaginación nacional para lidiar con el desencuentro entre los distintos servicios ofrecidos para el transporte urbano e interurbano de pasajeros.

La principal asimetría entre las plataformas y los taxis tradicionales estriba en que, mientras las primeras operan sin límite geográfico de por medio, los segundos están acotados por las fronteras políticas.

A manera de ejemplo, si un taxista con placas de la CDMX deja a una persona en el municipio de Naucalpan, está hoy impedido para recoger pasaje hasta que vuelva a rodar dentro de los linderos de la ciudad capital; pero esta regla no aplica para un vehículo afiliado a una plataforma digital.

Esta anomalía no es una excepción, en México cada día son más relevantes las metrópolis y, sin embargo, tanto las leyes como la Constitución continúan sin reconocerlas como una realidad política y administrativa fundamental.

Para este caso concreto, a diferencia de los taxis tradicionales, las plataformas digitales gozan de mejores condiciones a la hora de competir en las metrópolis: nada impide a sus unidades cruzar la zona conurbada de Guadalajara, o La Laguna, circular en los municipios de Nuevo León situados alrededor de Monterrey, en las poblaciones urbanas de Veracruz, en fin, en la larga lista de zonas urbanas que no caben dentro de una misma ciudad o un solo municipio.

Desde esta lógica resulta inapropiado intentar resolver el problema del transporte de pasajeros solo a partir de mesas de negociación entre autoridades locales y los representantes gremiales, también locales.

Habrá quien argumente que todavía no se presentan problemas serios entre las plataformas y los servicios de taxi en ciertas zonas del país, pero faltan pocos minutos para que la crisis que hoy se observa en la CDMX y el Estado de México estalle por todas partes.

Hay que prever que las plataformas pronto van a competir por el segmento de mercado más económico y, en ese momento, el incendio será nacional.

Más vale adelantarse a tal escenario e imaginar una legislación de orden federal que tome en consideración, por un lado, los reclamos de equidad que hacen los miembros del gremio de los taxistas y, del otro, los desafíos que ha impuesto la tecnología al negocio del transporte urbano de pasajeros.

ZOOM: No es la Semovi del Gobierno de la CDMX, ni las autoridades del Edomex, quienes deberían de estar negociando con los taxistas tradicionales, ni con las plataformas digitales; es hora para que el Gobierno federal, en concreto la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, cuyo titular es Javier Jiménez Espriú, tome cartas en el asunto.
30 Septiembre 2019 04:00:00
EU esconde información sobre Ayotzinapa (II)
No es por impericia ni estupidez que a cinco años de la tragedia de Iguala el caso siga pendiente. La explicación frente a la tardanza radica en la magnitud de la red de complicidades que este caso exhibe, todavía con impunidad.

Para el Gobierno de Enrique Peña Nieto hubo prisa en refutar la consigna de las marchas que gritaban “fue el Estado”, porque sus operarios traían prisa en el cuerpo para minimizar la desaparición de los 43 normalistas.

Sin embargo, a cinco años de la tragedia no es posible esconder la magnitud de la red criminal responsable de ese episodio. La flecha que surcó aquella noche del 26 de septiembre de 2014 arrojó luz sobre una maraña que vincula a las autoridades de varios municipios, al Gobierno estatal, a funcionarios federales, al Ejército, a empresas transportistas privadas, a funcionarios de la Procuraduría General de la República, a muchos periodistas, a líderes de opinión, a una organización criminal cuyo mando radicaba en los Estados Unidos y también a agentes del Gobierno de ese país.

Después de un lustro de investigaciones, hay evidencia sobre cada tramo perteneciente a esta extensa conspiración criminal: policías municipales de Iguala, Cocula, Huitzuco y Mezcala participaron en el operativo de desaparición forzada. Ellas contaron presumiblemente con el apoyo de presidentes municipales, entre ellos José Luis Abarca de Iguala y Cesar Miguel Peñalosa Santana, de Cocula.

Se sumaron al operativo para recuperar los autobuses de pasajeros cargados de heroína, la policía del estado de Guerrero, la policía ministerial adscrita a la PGR y también la Policía Federal.

Cabe sospechar que, igualmente, al menos por omisión, las Fuerzas Armadas fueron cómplices de lo sucedido.

En el presente es irrefutable que la red mafiosa no se detuvo en Guerrero. Pero, para ocultar la dimensión de las complicidades, la Procuraduría de Jesús Murillo Káram y también la Agencia de Investigación Criminal, a cargo de Tomás Zerón, obstruyeron las investigaciones a partir de una teoría falsa del caso y un cierre prematuro de las pesquisas.

Son esas autoridades las principales responsables de que hoy estén libres decenas de presuntos implicados en el caso Ayotzinapa. La obtención de confesiones por medio de la tortura, así como la pobreza de la evidencia científica presentada ante los jueces, pudieron haber sido, desde el principio, estrategias bien maquinadas para liberar a los perpetradores y así evitar que se convirtieran en delatores.

Porque se trata de una red criminal que supera las fronteras del país, hoy sabemos que las verdaderas cabezas de la organización responsable de la tragedia de Ayotiznapa radican en los Estados Unidos. E, igual y como está sucediendo con sus contrapartes mexicanas, allá también los jueces tienen contemplado liberar a la cúspide de la pirámide.

Así como Murillo y Zerón ocultaron información, la DEA y los tribunales de Chicago escondieron material clave relacionado, no solo con la desaparición de los normalistas, sino aquella referente a la estructura, los movimientos y la dimensión de la red gobernada por Pablo Vega, desde Illinois.

Resulta evidente que el patrón utilizado para proteger a la organización Guerreros Unidos es tan recurrente en Iguala como en Chicago.

Para las autoridades de ambos países la desaparición de los jóvenes de Ayotzinapa fue lo de menos. La cuestión todo el tiempo ha sido minimizar, ante la opinión pública, el tamaño del gigante criminal.

Vale insistir que esta estrategia ha contado con aliados muy leales desde los medios de comunicación, quienes, todavía hoy, abrazan las peores mentiras con una necedad tan sospechosa como exaltada.

Si, como dice el refrán, las escaleras se barren de arriba hacia abajo, la verdad en el caso Ayotzinapa podría ser revelada solamente si se lograse explicar por qué el Gobierno de los Estados Unidos ha guardado con sospechoso celo información clave a propósito de las cabezas de la organización criminal dirigida por Pablo Vega, y más que todo, sobre sus contrapartes mexicanas.

En el mismo sentido tendría que resolverse otra parte de la ecuación: la compulsiva obsesión de los titulares de la antigua PGR, en particular de la Siedo, por encubrir información relativa a los Guerreros Unidos, a su modus operandi y a las autoridades que, por decenas, se hallan en la nómina de esa empresa
criminal.

La invención de la mentira sobre los jóvenes cremados en el basurero de Cocula se realizó con un propósito deliberado: mantener la macrored criminal intacta, después de la tragedia de Ayotzinapa.

ZOOM: Cabe que el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador logre descubrir el paradero de los normalistas de Ayotzinapa. Eso permitiría obtener justicia. Sin embargo, el principio de no repetición obliga a desenmascarar a todos y cada uno de los cómplices de la red más importante de tráfico de heroína que todavía hoy cruza desde México hacia los Estados Unidos.
23 Septiembre 2019 04:06:00
Reforma educativa por la fuerza
Todo por la fuerza caprichosa de la mayoría, nada por la razón, ni mucho menos por el derecho.

Las reformas educativas aprobadas por el pleno de la Cámara de Diputados, la semana pasada, violentaron el proceso legislativo.

Dice el reglamento de esa Cámara que los proyectos de dictámenes de las leyes o reformas que pretenden aprobarse deben circular cinco días antes de que la comisión responsable se reúna para discutir y votar.

Esta norma es razonable: las personas responsables de legislar requieren de un mínimo de tiempo para leer las propuestas, consultar con sus asesores, escuchar la voz de sus electores y, eventualmente, también de los especialistas.

Este lapso es doblemente necesario cuando se trata de asuntos de trascendencia para la nación, como evidentemente la tiene el expediente educativo.

Sin embargo, las reformas de Educación, respaldadas por Morena, no respetaron en modo alguno el reglamento de la Cámara de Diputados.

El dictamen a la reforma a la Ley General de Educación contiene 727 páginas; la nueva ley reglamentaria para la mejora continua de la educación tiene 167 hojas y; la nueva ley general del sistema para la carrera de las maestras y los maestros tiene 385 páginas.

En total, los tres documentos suman mil 279 hojas.

En la hipótesis de que una persona requeriría, al menos, un minuto para leer cada página, se necesitarían alrededor de 21 horas con 30 minutos para ente-rarse del contenido de estas iniciativas.

Este plazo no incluye, obviamente, tiempo para consultar, comparar, discutir, razonar y, al final, obtener una opinión propia.

En este contexto, no sólo sorprende sino también agravia que los dictámenes referidos hayan sido entregados a los diputados de la comisión de educación con tan solo 24 horas de anticipación.

En efecto, los integrantes de esa comisión recibieron los proyectos de dictamen el martes 17 de septiembre, poco después de las 16:00 horas, y estos fueron aprobados por dicho órgano al día siguiente.

La violación a la norma no debe pasar desapercibida. De acuerdo con el artículo 177 (fracción III), del reglamento de la Cámara de Diputados, tales dictámenes no debían haber sido discutidos ni aprobados antes de este domingo 22 o, considerando los días hábiles, antes del martes 24.

En cambio, con una velocidad que alimenta las peores sospechas, la comisión de Educación aprobó el paquete en menos de un día, es decir el miércoles 18 de septiembre.

Fue humanamente imposible para los integrantes de la comisión someterse a una lectura acuciosa, razonada y razona-ble de este abultado expediente legislativo. Estos legisladores no pudieron entregarle a la nación un debate riguroso como hubiera sido deseable frente a un tema que se merecía el mayor de los respetos parlamentarios.

El siguiente atropello ocurrió un día después, el jueves 19 de septiembre. El mismo reglamento dice que la Mesa Directiva que gobierna la Cámara baja debe cuidar, y es responsable, de que los asuntos incorporados al orden del día en las sesiones del Pleno de los diputados cumplan con las normas previstas para la formulación y presentación de las piezas legislativas.

Dado que, entre la fecha de circulación de los dictámenes y las de su aprobación se violentó el reglamento, la Mesa Directiva debió haber ordenado que esos textos regresaran a la Comisión de Educación para que se restituyera el procedimiento.

En vez de ello, la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados hizo algo increíble: sometió a vo-tación del Pleno si debía violarse el reglamento. Y, dado que Morena tiene mayoría sobrada, ese cuerpo legislativo resolvió abrumadoramente cometer una infracción grave a su propia norma.

No es que los diputados hayan modificado el reglamento; el voto fue para hacer explícito que la mayoría estaba dispuesta a darle la espalda a la ley.

Al actuar así, la Mesa Directiva obligó a que el resto de los legisladores, que no pertenecen a la comisión de Educación, contarán con apenas un día para analizar, de su lado, los tres dictámenes educativos.

La madrugada del 19 al 20, sin que materialmente hubieran contado con ponderación, rigor ni mesura, los diputados aprobaron un paquete educativo de reformas que tendrá un gran impacto en nuestro país.

ZOOM: En materia educativa no se cumplió la máxima de Benito Juárez. La fuerza de una mayoría que desprecia a la razón y al derecho se impuso con arbitrariedad. ¿Qué lección deja este episodio para el futuro de la cuarta transformación? Pues que las cosas han cambiado muy poco.
16 Septiembre 2019 04:00:00
‘A coger gachupines’
Fue Juan Aldama quien llevó la noticia y cuentan que Ignacio Allende propuso a los instigadores que se escondieran hasta que las circunstancias fueran favorables. Pero Hidalgo se negó. Era en ese momento que debía ocurrir el levantamiento así que en la madrugada del 15 de septiembre de 1810 acudió a liberar presos y tomó 20 mil pesos que había en la subdelegación de Dolores.

Hacia las 5 de la mañana el Padre de la Patria hizo sonar la campana. Para ese momento se habían juntado más de 600 personas dispuestas a tomar lanzas y espadas en contra de un Gobierno que no tenía suficiente legitimidad.

Un par de meses después, el levantamiento social encabezado por Miguel Hidalgo sumó casi 80 mil almas: una genuina revuelta popular que incendió el país para derrocar al mal Gobierno.

El malestar de los habitantes de la Nueva España tenía un doble origen: de un lado trescientos años de jerarquías arbitrarias donde el solo hecho de haber nacido en la península ibérica concedía privilegios repudiables, sobre todo en contra de los mestizos y los pobladores originarios.

Del otro, la coyuntura hizo que la invasión francesa sobre España y el apresamiento de Fernando VII, a manos de las tropas de Napoleón, desanudara el último tramo de aprecio que quedaba a las autoridades peninsulares del virreinato.

La inteligencia política de Hidalgo consistió en haber leído con agudeza el momento justo en que debía ocurrir el arranque del movimiento a favor de la Independencia.
Había palpado el resentimiento acumulado entre la población y, por su posición privilegiada como sacerdote educado e influyente, también sabía que las élites novohispanas estaban divididas respecto a su proceder político ante la crisis de Madrid.

Esa doble fractura del régimen virreinal fue lo que permitió que el movimiento convocado con una campana de la iglesia de Dolores hiciera erupción de manera tan exitosa.

Intentos a favor de un levantamiento popular hubo muchos en las décadas previas a la Independencia, sin embargo, cada vez la élite novohispana cerró filas para sofocarlos.
En septiembre de 1810 fue diferente porque al malestar social latente se sumó la fractura entre dos grupos que antes habían estado unidos: los criollos y los peninsulares.

Es en este contexto que la frase de Hidalgo cobra significado: “A coger gachupines” quería decir que el pacto previo se había finalmente quebrado.

La historia había puesto a los criollos en una circunstancia irreversible donde ya solo quedaba perseguir a quienes previamente habían gobernado privilegiando, sobre todo, a sus hijos nacidos en la Nueva España: la élite criolla.

Esta reconfiguración de las alianzas no es exclusiva de la guerra mexicana de Independencia. Prácticamente cualquier revolución popular que haya tenido éxito comenzó con la traición del arreglo que antes había permitido someter al conjunto de la población.
Nunca han sido la injusticia y la explotación argumentos suficientes para detonar la erupción social. Cuando esta ocurre es porque los antes aventajados pierden a sus principales aliados.

Las revoluciones francesa y estadunidense, ocurridas durante la segunda parte del siglo dieciocho, y también la inglesa que sucedió más de cien años atrás, fueron exitosas porque se agotó la alianza entre la nobleza europea y la naciente burguesía.

La guerra de Independencia mexicana no es la excepción. El quiebre de la burguesía criolla, en su relación con los peninsulares, y el realineamiento de las complicidades hicieron posible que Hidalgo y los demás conspiradores obtuvieran apoyo popular en los primeros meses de aquella gesta.

Sin embargo, el mismo estamento que vio al principio con simpatía la convocatoria del cura Hidalgo muy pronto retiró su apoyo porque los ánimos sociales se desbordaron multiplicando las muertes y las pérdidas materiales.

Cuando aquellos conspiradores de Dolores quedaron rebasados, la burguesía criolla desconfió y devolvió, al menos en parte, soporte a los peninsulares. Esa fue la razón por la que nos tomó once años consumar nuestra Independencia.

ZOOM: A los mexicanos nos fascina nuestra historia, acaso porque en sus páginas continúa representándose el presente.
09 Septiembre 2019 04:10:00
Todavía puede haber justicia para Ayotzinapa
Para la nueva Fiscalía General de la República (FGR) el caso Ayotzinapa es la medida de todas las cosas. Si esa tragedia se aleja del océano de impunidad en el que se encuentra, esa institución obtendrá credibilidad y prestigio. En revancha, si nada se resuelve, el descrédito de la anterior Procuraduría General de la República (PGR) caerá como pesada avalancha sobre la dependencia naciente.

Por eso se entiende que el fiscal Alejandro Gertz Manero y sus subordinados estén tan sensibles frente a la crítica que se hace sobre su trabajo. Y, sin embargo, no hay manera de apartar la lupa, destacadamente después de que el juez Samuel Ventura Ramos dictó auto de libertad para Gildardo López Astudillo.

Aunque buena parte de la culpa de esta liberación la tiene la vieja PGR, otro tanto de responsabilidad es imputable a la nueva Fiscalía. Tanto Gilberto Higuera Bernal como Alejandro Gertz restaron importancia a una pieza de evidencia que debió haber ocupado un papel principal a favor de las víctimas de Ayotzinapa.

El 11 de marzo de 2014 el fiscal de distrito en Illinois, Zachary T. Fardon, presentó una denuncia ante un juez federal en contra de ocho sujetos acusados de pertenecer a una organización criminal dedicada al tráfico de cocaína y heroína proveniente de México.

Este expediente criminal quedó registrado con la referencia 14 CR 705. Los ocho presuntos delincuentes mencionados son Pablo Vega Cuevas, Alexander Figueroa, Wilfredo Sorto Hernández, Rubén Sánchez, Eliseo Betancourt, Isaías Mandujano, José Rodríguez y Arturo Martínez.

El juez que dio entrada a esta denuncia autorizó para que se realizaran intercepciones electrónicas sobre los dispositivos de comunicación de estas personas. Así, entre marzo y octubre de 2014, miles de comunicaciones quedaron registradas por los servicios policiales.

Gracias a este operativo fue posible identificar a la contraparte mexicana de Los Guerreros Unidos. Nombres como los de Sidronio y Alfredo Casa-rrubias, Gildardo López Astudillo o José Luis Abarca, entre muchos otros, aparecen en las transcripciones.

El lunes 12 de junio de 2017 el fiscal Fardon completó la acusación y presentó el caso US vs. Cuevas et al. Cinco meses después, el viernes 8 de diciembre de 2014, siete de los ocho presuntos delincuentes fueron acusados formalmente en los Estados Unidos.

A pesar de que las personas imputadas por este proceso judicial pertenecían a la organización Guerreros Unidos, la autoridad mexicana no prestó ninguna atención al respecto.

Entre 2015 y 2017 ni el Gobierno ni la PGR quisieron dar crédito a la hipótesis que el Grupo Interdisciplinario de Expertos Internacionales (GIEI) ofreció en el sentido de que los camiones secuestrados por los estudiantes podían estar siendo utilizados para transportar droga hacia Chicago.

La negación se mantuvo con necedad, incluso después de que el Gobierno de los Estados Unidos compartiera con sus homólogos mexicanos, hacia finales de 2017, algunas de las transcripciones relativas a la intercepción de los dispositivos.

El mayor error cometido por el procurador Higuera fue no haber relacionado este valiosísimo material en la causa seguida en México, entre otros, en contra de Gildardo López Astudillo por crimen organizado (123/2014).

Si los testimonios autoinculpatorios se desmoronaron por haber sido obtenidos bajo tortura, estas transcripciones hubieran solventado los vicios del proceso. Pero la PGR olvidó incluir tal evidencia fundamental. López Astudillo salió absuelto del delito de crimen organizado por esta negligencia.

En noviembre de 2018 la PGR presentó algunas de esas transcripciones al juez Ventura, para sustentar la acusación por secuestro (66/2015), pero el Ministerio Público fue avaro a la hora de exponer la relevancia que esa evidencia tenía para el caso: acompañó esos documentos enviados por la autoridad estadunidense con un párrafo de 60 palabras que dice prácticamente nada.

El fiscal Alejandro Gertz Manero debió contrarrestar el mediocre trabajo de sus antecesores con una mejor argumentación ante el juez Ventura. También debió abrir en México un proceso espejo respecto al emprendido por el fiscal Fardon, de Chicago, teniendo como base probatoria la evidencia antes referida. Sin temor al equívoco: de haberlo hecho así López Astudillo seguiría tras las rejas.

ZOOM: Hay una manera de evitar que el resto de la banda criminal Guerreros Unidos logre escapar del castigo que merece. La FGR debería enderezar el caso a partir del trabajo que ya se hizo en Illinois con la causa 14 CR 705.
02 Septiembre 2019 03:57:00
Derrota moral de las oposiciones
Las oposiciones al Gobierno de Andrés Manuel López Obrador todavía siguen atrapadas dentro de la barranca donde cayeron en julio del año pasado, y a ninguna se le nota hambre, de la verdadera, para querer salir de ahí.

Traen la moral por los suelos y no hallan cómo levantar el rostro. Mientras tanto, el triunfador se encarga todos los días en compararles con la facción traicionera que, en el siglo 19, se prestó para que un extraño enemigo invadiera la patria.

Algo de injusto tiene comparar a panistas, priistas, los enemigos intelectuales o a los intereses económicos adversos al actual Gobierno, con los desmatriados conservadores que pactaron con Napoleón III para traer a Maximiliano como emperador.

Sin embargo, ha sido muy eficaz el discurso de descalificación que el Presidente suele recetar al tercio de población que no aprueba su gestión.

Lo ha sido sobre todo porque los aludidos no han tenido capacidad para contrarrestar los ataques.

Mientras los adversarios del Gobierno están acorralados en el mismo sitio, el Presidente avanza sin contención. Ganó aquellos comicios con poco más de 50% de los votos y cuenta hoy con un respaldo casi del 70%.

En revancha la oposición ha perdido casi 20 puntos durante el último año.

El tercio opositor se ha endurecido y trae el cuerpo hecho ovillo para soportar los golpes.

Acaso por ello se mira todo el tiempo el ombligo.

El principal problema de las oposiciones es que no cuentan con una versión alternativa de futuro.

Mientras la cuarta transformación ofrece una narrativa para el porvenir, los adversarios atrincherados en la zanja se miran incapaces de imaginar un horizonte que compita con la oferta del Presidente.

Cuando las oposiciones debaten con el poder lo hacen desde la idealización de un pasado al que muy pocos querrían volver.
Si salieron tan lastimadas durante los últimos comicios federales fue porque 8 de cada 10 mexicanos queríamos que ocurriera un cambio contundente en la política y sus instituciones. De ahí que defender lo ido no solo sea absurdo sino suicida.

Quizá un año sea muy poco tiempo para que las fuerzas de la oposición terminen de digerir las razones del fracaso. Sin duda lo es para que nuevas ideas contrastantes puedan emerger y tanto más para que liderazgos con visión y futuro puedan atraer un número mayor de simpatías.

Esta es una realidad que tenderá a moverse en el tiempo, porque así suele ocurrir en los ciclos democráticos. Sin embargo, nada sucederá si la moral de las oposiciones no remonta, si no salen de su hoyo, si no apartan la mirada de su propio ombligo, si no saben tomar distancia con una realidad pasada que fue corrupta, violenta y desigual.

El modo reactivo sin pizca de proposición es el problema principal, por lo que cada vez que se arrojan críticas contra el Gobierno, estas se evaporan antes de tocar a su objetivo.

Los adversarios no han tomado conciencia de que la disputa no es por el presente –porque este ya tiene dueño– sino por el futuro: ¿qué nos dice a los mexicanos sobre el porvenir la metralla de amparos destinados a parar las obras en Santa Lucía? ¿Qué aporta para el futuro la insistencia de invertir más recursos públicos en financiar policías en vez de apoyar a los jóvenes? ¿Qué significa para el futuro que el PRI haya resuelto su dirigencia a partir del fraude electoral? ¿Qué aporta para el futuro que el único vínculo capaz de reunir a los opositores sea Andrés Manuel López Obrador?

ZOOM: Tiene razón el Presidente cuando dice que sus adversarios están derrotados moralmente, pero la responsabilidad es solo de ellos. No hay un techo que les impida crecer, sino un suelo pegajoso que les tiene atrapados.
26 Agosto 2019 03:50:00
Etiquetado frontal
No hay destino irremediable frente a la epidemia de obesidad y diabetes que recorre nuestro país. Aunque es responsable principal de la muerte en México, muy por encima de la violencia criminal o los accidentes de automóvil, no estamos ante la peste bubónica, la gripa española o la tuberculosis.

Está en nuestras manos enfrentar la tragedia, siempre y cuando no se responda a esta epidemia con algodones de azúcar o caramelos, por parte de los principales responsables.

Quince de cada 100 mexicanos padecen diabetes; es obvio que hay una precondición genética en nuestra población, la cual no se comparte en otras latitudes del planeta. Hay suficientes estudios para concluir que los alimentos procesados, altos en azúcares y carbohidratos, sientan mal en la salud de quienes habitamos este país.

Es urgente por tanto disminuir su consumo. No se trata, por lo pronto, de prohibir estos alimentos, aunque puedan ser tanto o más dañinos que el alcohol o el tabaco. Pero es imperioso crear conciencia, a velocidad de la luz, sobre aquellos que hacen más daño.

No es con estribillos bobos como el de “come frutas y verduras” al final de cada promocional de alimentos procesados que esa conciencia va a consolidarse.

Las personas necesitamos saber, con la mayor precisión posible, qué nos estamos llevando a la boca.

De ahí que tenga buena pinta la iniciativa promovida por la Secretaría de Salud y la bancada de Morena en la Cámara baja a propósito del etiquetado frontal en el empaquetado de los productos procesados más nocivos.

Cinco son los argumentos que necesitamos tener presentes a la hora de consumir tales alimentos: qué tan altos son en azúcar, cuánto lo son en sodio, qué nivel tienen de grasa saturada y grasas trans, así como el número de kilocalorías que
contienen.

El etiquetado que actualmente exhiben los productos procesados no permite al consumidor conocer esta información de manera confiable y rápida. El formato está diseñado para complicar la lectura de los ingredientes.

Tarda uno en saber si la información implica al total del envase o tiene que ver con una porción que, según el producto, varía de manera arbitraria.

Es tan complejo que para comprender a cabalidad lo que va a ingerirse se requeriría llevar al supermercado una
calculadora.

De ahí que la nueva iniciativa de etiquetado frontal busque volver accesible y, sobre todo, comprensible, la información nutrimental de los alimentos procesados. La idea es muy simple: cuatro etiquetas hexagonales en la parte posterior del producto donde se haga explicito qué tan alto es en los cuatro rubros mencionados: azúcares, sodio, grasas y grasas trans, y una quinta que precise las kilocalorías totales.

Esta fórmula de etiquetado ha sido ya probada con gran éxito en países como Chile y Perú. Tiene como principal propósito tratar a las personas, sin importar su edad, como seres autónomos e inteligentes que, con información adecuada, sabrán qué hacer para procurar su propia salud.

El problema del etiquetado actual es que engaña, porque supuestamente proporciona información, pero en realidad desincentiva la consulta ya que exhibe datos presentados de manera confusa.

En contraste, la propuesta del etiquetado frontal permitiría que las personas consumidoras obtengan información rápida sobre sus compras y que ésta les conduzca a cambiar de hábitos alimenticios de manera alineada con su respectiva salud física.

La iniciativa ha encontrado oposición de actores muy influyentes. Los cabilderos a favor de la industria de alimentos procesados actúan de manera irresponsable: hacen pensar en los necios que en su día se opusieron al uso de la vacuna contra la tuberculosis. Es obvio que les importa más la salud de sus intereses que la de sus consumidores.

Mientras la iniciativa de etiquetado frontal iba viento en popa en la Cámara de Diputados, un grupo de senadores, seducidos por la voz de la industria, decidieron descarrilar el proceso legislativo argumentando, entre otras sandeces, que esta nueva forma de etiquetado podría traer crisis y desinversión dentro de un negocio que es muy redituable.

ZOOM: Divorciar al poder político del poder económico es una de las promesas principales de la 4T. La separación entre la Secretaría de Salud y la industria procesadora de alimentos sería una de las acciones más saludables para la población mexicana.
19 Agosto 2019 03:58:00
López Obrador vs López Obrador
“Al margen de la ley, nada; por encima de la ley, nadie”. Esta frase favorita del Presidente parece tener una excepción: los exmandatarios de México.

En conferencia mañanera, el viernes pasado dijo López Obrador que él no estaría de acuerdo con juzgar a sus antecesores y que, en todo caso, sometería a consulta popular la pertinencia del enjuiciamiento.

Esta iniciativa no es nueva, en el discurso de toma de posesión ya había expuesto su idea de poner un punto final a la corrupción y mirar hacia delante.

Sin embargo, entonces no había nada en concreto que pudiera señalar penalmente a su antecesor inmediato, Enrique Peña Nieto.

Ahora las cosas han cambiado: la exsecretaria Rosario Robles Berlanga ha sido vinculada a proceso judicial por el delito de ejercicio indebido de la función pública, ya que, presuntamente, conoció de los desvíos e irregularidades que se cometieron bajo las dependencias que ella encabezó y, además, no hizo nada para evitarlo.

Una pregunta clave en este proceso se relaciona con el conocimiento que su jefe, Enrique Peña Nieto, haya tenido de las irregularidades y desvíos.

Hay una paradoja en este hecho: si Rosario Robles informó a su jefe, ella no habría cometido el delito que se le imputa, o por lo menos el juez tendría que tomar este hecho en consideración para aminorar la pena.

Pero la semana pasada surgió información creíble a propósito del conocimiento que el presidente Peña Nieto obtuvo sobre la materia juzgada. El exauditor de la Federación, Juan Manuel Portal, declaró en entrevista con El Universal que él, personalmente, comunicó al exmandatario sobre las contrataciones irregulares detectadas en la Secretaría de Desarrollo Social.

“Lo que está haciendo Rosario Robles es un delito”, precisó Portal con todas sus letras. “Ya no lo vamos a hacer”, cuenta que le respondió el expresidente.

Con todo -hace notar Portal- Robles fue después premiada con la titularidad de la Sedatu.

En un país apegado a la legalidad -donde, en efecto, nada pueda estar al margen de la ley, ni nadie por encima de ella- esta declaración de Portal habría sido suficiente para que, en automático, la Fiscalía General de la República procediera a celebrar una investigación sólida.

De ser cierto lo que argumentó el exauditor, igual que Rosario Robles, Enrique Peña Nieto habría violado el artículo 214 del Código Penal Federal que a la letra dice:

“Comete el delito de ejercicio indebido de servicio público, el servidor público que… teniendo conocimiento por razón de su empleo, cargo o comisión de que pueden resultar gravemente afectados el patrimonio o los intereses de alguna dependencia o entidad de la administración pública federal centralizada... no lo evite, si está dentro de sus facultades”.

Después de atender a los informes del auditor, estaba entre las facultades del expresidente Peña enfrentar las afectaciones al patrimonio nacional impuestas por el proceder delictuoso relatado en la Estafa Maestra; estaba también obligado a compartir esa información con la entonces Procuraduría General y, sobre todo; no debió premiar a la exsecretaria de Sedesol con otro puesto en su Administración.

Es cierto que aún falta un largo tramo para poder afirmar con verdad jurídica si Rosario Robles es culpable de lo que se le imputa. Sin embargo, los datos disponibles alcanzaron, por lo pronto, para echar a andar el proceso judicial.

Después de las declaraciones valientes de Juan Manuel Portal, lo mismo habría de ocurrir en el caso de Enrique Peña Nieto. Dado el cargo que ocupó en la administración pasada, la voz del exauditor es suficientemente atendible como para abrir una investigación rigurosa sobre la posible comisión de un ejercicio indebido de la función pública por parte del exmandatario.

Ora que, traicionando su compromiso insistente con la legalidad, el viernes pasado Andrés Manuel López Obrador se arrojó de cuerpo entero para evitar que la Fiscalía General haga su trabajo.

En ninguna parte del mundo civilizado las consultas populares, o los referendos, sirven para decidir si un individuo debe ser enjuiciado: no es la opinión pública, ni el pueblo quienes deben investigar, enjuiciar o sentenciar. Eso es linchamiento, al estilo más bárbaro de la humanidad.
12 Agosto 2019 03:50:00
¿Quién juzga a Rosario Robles?
Tiene en sus manos dos expedientes políticamente muy explosivos: los casos Robles y Lozoya. El juez de control Felipe de Jesús Delgadillo Padierna determinará si proceden las imputaciones presentadas por la Fiscalía General de la República en contra de esos exfuncionarios de la Administración anterior.

¿Quién es este juez? ¿Cómo actuó en casos anteriores? ¿Cuán independiente se comporta frente a las presiones políticas? ¿Sabe lidiar con los reflectores de los medios?

Felipe de Jesús Delgadillo es uno de esos jueces, relativamente jóvenes, que están especializados en el nuevo sistema penal. Con poco más de 40 años ha enfrentado varios casos complicados por su carga política.

Se dio a conocer cuando ordenó a la Procuraduría General que investigara el uso que esa misma dependencia habría hecho del software Pegasus, en contra de ciudadanos víctimas de espionaje indebido.

Después de presentar una denuncia ante la PGR, las víctimas recibieron como respuesta del Ministerio Público que no había evidencia de sus dichos y por tanto no se podía proceder con la investigación.

Sin embargo, la opinión del juez Delgadillo fue otra: ordenó al MP investigar el caso argumentando que la carga de la prueba no debe trasladarse a las víctimas. Instruyó para que la PGR hiciera a un lado los pretextos: no debía eludirse una responsabilidad para proceder con una investigación que eventualmente afectaría a los propios directivos de la PGR.

Otro momento interesante en la carrera del juez Delgadillo es la riña mediática que tuvo con el presidente Andrés Manuel López Obrador, en marzo pasado, a propósito de la liberación del presunto delincuente, Luis Felipe Pérez, alias “El Felipillo”.

De acuerdo con este juez, el Ministerio Público integró mal la averiguación previa en contra de dicho sujeto, supuestamente perteneciente al cártel de Tláhuac. Lo acusó, en concreto, de fabricar drogas sin aportar una sola prueba.

Posterior a su liberación, el presidente López Obrador metió las narices en el asunto y reclamó al juez con palabras duras: “El argumento o la excusa (que dan los jueces) es que no están bien integradas las averiguaciones, que no se cumplió con el debido proceso y esto da pie a que un juez deje en libertad a un delincuente”.

El juez Delgadillo decidió no quedarse callado y dobló la apuesta: dijo que el MP había aducido producción de narcóticos, “pero lo realizó con base en una afirmación falaz y dolosa… una imputación para… quedar bien con la opinión pública”. No aportó pruebas creíbles, pues.

Luego añadió un mensaje rudo contra el Presidente: “Corrupción es pretender presionar a la autoridad judicial sin sustento alguno, con fines mediáticos”.

El comportamiento previo del juez Delgadillo ofrece confianza a propósito de la actuación que habrá de tener en los casos que hacen fila sobre su escritorio.

No le tocará a él determinar si Robles o Lozoya son culpables; en el nuevo sistema penal esa tarea le corresponderá a otro juzgador.

Su papel es controlar el origen del proceso: determinar, en efecto, si las acusaciones de la Fiscalía están bien fundadas, si cuentan con pruebas solventes, si hay testimonios que les aporten credibilidad.

En otras palabras, la principal responsabilidad que pesa sobre Delgadillo Padierna es colocar un muro contra la política y a las ganas de sangre que tiene la opinión pública, para asegurarse de que las acusaciones en contra de estos dos exfuncionarios tienen ruedas para llegar lejos.

Tanto Rosario Robles como Emilio Lozoya se han llamado víctimas de la 4T. Acusan de estar siendo los chivos expiatorios en una lucha supuesta contra la corrupción. Pues al juez Delgadillo Padierna le tocará aportar los argumentos para combatir esa creencia. Con la ley en la mano habrá de neutralizar a la política para que la justicia haga su trabajo.

Ora que, si la Fiscalía vuelve a hacer mal su tarea -si integra mal la averiguación previa- tal como sucedió en el caso de “El Felipillo”, tenemos como ventaja la presencia de un juez que es capaz, inclusive, de ponerse al tú por tú con el Presidente.

ZOOM: estos son los jueces que le urgen a México: independientes, expertos, firmes, dignos. Una nueva generación de juzgadores viene andando camino desde que se reformó el sistema penal mexicano. Habrá que observar su trabajo con la máxima lupa posible.
05 Agosto 2019 03:30:00
Verdad inconveniente de un joven asesino
Durante la madrugada del sábado pasado, Patrick Wood Crusius condujo un automóvil más de 700 kilómetros, desde un vecindario en las afueras de Dallas, hasta la ciudad de El Paso, Texas.

Este estudiante universitario de 21 años llevó legalmente consigo una AK47 WASR 10, según sus propias palabras, por su capacidad para herir letalmente.

Eligió la ciudad de El Paso, por su población mayoritariamente hispana, 8 de cada 10 personas ahí tienen ascendencia mexicana.

Sabía que en la tienda de autoservicio seleccionada habría muchos clientes a la hora prevista: la mayoría dedicados a adquirir los útiles escolares del ciclo por comenzar.

Cuarenta y cinco minutos antes de proceder con el atentado terrorista, Crusius subió a la red un comunicado de seis páginas explicando las razones de su actuación. Aquí una traducción lírica de los argumentos más relevantes de ese documento:

1. El ataque es una respuesta a la invasión hispana de Texas. Ellos son los instigadores, yo no.


2. Estoy defendiendo mi país del reemplazo étnico y cultural provocado por esta invasión. Los indios nativos no tomaron con seriedad la invasión europea y hoy son la sombra de lo que fueron.

3. Los Estados Unidos serán pronto el país de un solo partido porque el voto hispano entregará el control a los demócratas. Por eso abren las fronteras, quieren un sistema de salud para las personas ilegales y buscan ciudadanizar a millones de nuevos votantes. El voto hispano hará pronto que Texas se convierta en un estado demócrata y con ello ese partido ganará todas las elecciones presidenciales.

4. Este ataque es un incentivo para que los migrantes hispanos regresen a sus respectivos países. Un incentivo patriótico.

5. Si podemos deshacernos de suficientes personas, el estilo de vida americano puede todavía ser sostenible.

6. La inacción es una elección. No puedo cargar con la vergüenza de la inacción sabiendo que los padres fundadores me dejaron un patrimonio de derechos necesarios para salvar al país de su destrucción. Los europeos no tienen derecho a portar armas, nosotros sí.

7. Si los Estados Unidos caen será por culpa de los traidores y por ello no siento culpa alguna por mis acciones.

8. Estoy en contra de la mezcla de razas porque destruye la diversidad genética y crea problemas de identidad.

9. Lo mejor sería dividir a los Estados Unidos en una confederación donde al menos un territorio sea entregado a cada raza. Esa separación física eliminaría la mezcla racial y mejoraría la unidad y representación de cada grupo.

10. Mucha gente cree que la pelea a favor de los Estados Unidos está perdida. No pueden estar más equivocados. Esto es solo el principio de la batalla a favor de mi país y de Europa. Me honra encabezar esta batalla para apartar a los Estados Unidos de la destrucción.

Hacia las 10:30 de la mañana del sábado 3 de agosto 20 personas perdieron la vida debido a las ráfagas de bala lanzadas por un arma AK47 WASR 10 en manos del joven Patrick Wood Crusius.

Este acto terrorista no discriminó entre nacionalidades, edad, ni sexo.

Además 26 personas fueron lesionadas y no todas saldrán con vida del hospital donde más tarde fueron internadas.

Este hecho horrendo ocurre en medio de una campaña política marcada por el odio racial y la exacerbación de los ánimos. Cabe temer, con Crusius, que este acto no sea aislado porque se trata de un síntoma más en un país gravemente enfermo.

ZOOM: El derecho a la posesión de armas, el odio, el racismo, la furia antimigrante, la crisis de representación, la fascinación con uno mismo, el nihilismo y la inutilidad de la política, son los rasgos de una época a la vez peligrosa y miserable.


22 Julio 2019 04:02:00
Negociación con premio
No hay plazo que no se cumpla. El día de ayer domingo se reunieron Mike Pompeo y Marcelo Ebrard. Los resultados no podían ser mejores: México no será tercer país seguro. El apoyo a Centroamérica fue confirmado. Los datos de migración son prometedores y… el dinero del “Chapo” viene de regreso a México.

La reunión relámpago dio excelentes resultados. A 45 días de aquella negociación que se antojaba tan difícil, el Gobierno mexicano logró separar las agendas migratoria y comercial. No se habló más de las tarifas comerciales en contra de nuestro país. La amenaza de la Casa Blanca dejó de pesar sobre la economía mexicana.

Ebrard pudo divorciar los temas y volvió creíble la capacidad del Gobierno mexicano para frenar el éxodo centroamericano a los Estados Unidos.

La reducción neta en el plazo comprendido es de más del 40 por ciento. El Gobierno mexicano cumplió su palabra.

En revancha, Washington se comprometió a frenar, a partir de ahora, el tráfico de armas. Operativos en las principales ciudades fronterizas del sur de los Estados Unidos harán posible que el armamento frene su flujo en favor de las organizaciones criminales.

Pompeo también aseguró que el apoyo al plan de desarrollo para América Central llegará en tiempo y forma. Dos mil millones de dólares para limitar la necesidad migratoria de salvadoreños, hondureños y guatemaltecos.

Se suma como victoria que el tema de convertir a México en tercer país seguro quedó despejado. La supuesta cláusula secreta de la reunión anterior, la que Trump quiso presumir, era inexistente. No será necesario que los migrantes permanezcan en México mientras reciben permiso de asilo en el país vecino.

También se habló de la fortuna de Joaquín “El Chapo” Guzmán, estimada en 12 mil 600 millones de dólares. México pidió a Washington que ese dinero regrese al país de origen del narcotraficante. Sería utilizado para combatir, en el futuro, el crimen organizado alrededor del negocio del narcotráfico.

Hoy por la mañana Marcelo Ebrard tendrá también que rendir cuentas sobre la política de derechos humanos a favor de los migrantes centroamericanos. Los centros de detención del Instituto Nacional de Migración son una vergüenza mundial.

No cuentan con recursos, no son salubres, no son seguros; en fin, son miserables.

La Secretaría de Relaciones Exteriores invertirá, de su propio presupuesto una cantidad importante de recursos para que esta circunstancia cambie.

Esta será la diferencia principal entre un país que sirve de barricada indolente frente a la migración y otro que es capaz de atender a la emergencia sin tratar a los hermanos como objetos indeseables.

En resumen, 45 días han pasado desde la crisis que distanció a los gobiernos de Donald Trump y Andrés Manuel López Obrador y, afortunadamente, el obstáculo fue salvado. Nada asegura que, de aquí a las elecciones de noviembre próximo, en los Estados Unidos, no vaya a aparecer un problema nuevo.

Y, sin embargo, la novedad es que Ebrard y Trump, con Pompeo y Pence como testigos, han encontrado una relación satisfactoria de confianza.

ZOOM: Decía hace unos días Porfirio Muñoz Ledo que en el sistema político mexicano no está contemplado contar con un Primer Ministro. Quizá se equivocó. Ebrard se ha convertido, de facto, en un primo entre sus pares ministros.
15 Julio 2019 04:04:00
Las deshonestidades de Urzúa
La carta de renuncia y las explicaciones públicas ofrecidas por Carlos Urzúa Macías desnudan a un hombre deshonesto.

Mientras en su texto de dimisión acusó a Alfonso Romo, jefe de la oficina de la Presidencia, como un personaje influyente “con un patente conflicto de interés”, en entrevista otorgada a Hernán Gómez Bruera, el exfuncionario rehizo la versión: “no estoy diciendo que eso haya pasado en el caso de Romo, no me consta” (Proceso 2228).

¿Es patente el conflicto referido, pero no le consta? En buen español esto se llama intriga.

Abunda que habría deseado no ver al hijo de Alfonso Romo como accionista de la casa de bolsa Vector para evitar que el acceso a información privilegiada pudiese beneficiar sus negocios.

Entre los deseos de Urzúa y lo que dice la ley hay un océano de distancia: no hay norma en México que fuerce a los hijos de los servidores públicos a renunciar al libre ejercicio de su profesión; no importa que se trate del jefe de la oficina presidencial o del Presidente mismo. El día que suceda lo contrario, habrá que hincarse ante el altar de la arbitrariedad.

Lo que Urzúa no dice es que, en el fondo, él tiene dos razones muy grandes para detestar a Romo. La primera se relaciona con la proximidad política que el exfuncionario sostiene con el presidente del grupo Femsa, José Antonio Fernández Carbajal –“El Diablo”–, y la segunda, que Carlos Urzúa no fue ni la primera, ni la segunda, ni la tercera opción del presidente López Obrador para ocupar la cabeza de la SHCP –y que Alfonso Romo tuvo la responsabilidad de intentar, sin lograrlo, convencer a los otros candidatos.
El vínculo con Fernández Carbajal se estrechó en 2003, cuando Urzúa renunció a la secretaría de Finanzas del Gobierno de la Ciudad de México. En aquél entonces Urzúa mintió a López Obrador pretextando que debía regresar a El Colegio de México, cuando en realidad había aceptado fundar la EGAP del Tecnológico de Monterrey, a petición del “Diablo”.

El mismo “Diablo” que apoyó a Vicente Fox y, años más tarde, a Jaime Rodríguez Calderón, “El Bronco”; el mismo “Diablo” que volvió a contratar a Carlos Urzúa tres días después de que dejó Hacienda.

Es antiguo el pleito que tienen Romo y “El Diablo” –el primero conocido por su progresismo y su involucramiento reiterado con la izquierda electoral– y, el segundo, amigo no solo de la derecha, sino del conservadurismo que mayor daño le ha causado al país.

A esta histórica pugna se suma que López Obrador haya encargado a Alfonso Romo, desde que comenzó su campaña, para que coordinara la hechura del Plan de Nación, que sirvió como plataforma electoral durante los comicios de 2018.

En ese plan Carlos Urzúa no jugó ningún papel relevante, por ello, como él mismo confesó a Gómez Bruera, sus aspiraciones se limitaban en un principio a un asiento en el Inegi o en el Banco de México.

Antes que Urzúa, para la cartera de Hacienda fueron contemplados Adrián Rodríguez Macedo, Rogelio Ramírez de la O y Santiago Levy.

El primero no aceptó por razones de salud que luego le quitaron la vida, el segundo, que sí tuvo un papel protagónico en el Plan de Nación, prefirió declinar porque tenía otras responsabilidades profesionales; de su lado, Levy no logró armonizar su salida del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) con la urgencia que López Obrador tenía para presentar al futuro gabinete.

Es mentirosa la afirmación de que López Obrador evaluara a Urzúa “más capacitado como administrador público y economista que sus otras opciones” y, prueba de ello fue que el entonces candidato encargó a Romo para que realizara las invitaciones que luego no prosperaron.

ZOOM: Ahora nos enteramos de que Urzúa no estaba de acuerdo con el cierre del aeropuerto de Texcoco, la construcción de la refinería de Dos Bocas o a la política energética del actual Gobierno. Acaso la circunstancia requería, desde el principio, un secretario de Hacienda con mayor peso a la hora de enfrentar los errores presidenciales.
08 Julio 2019 04:04:00
Alarma fundada de Isabel Miranda de Wallace
La mujer que mereció el Premio Nacional a los Derechos Humanos en 2010, Isabel Miranda de Wallace, replicó el viernes 5 de julio en estas páginas, a un texto de mi autoría relativo al caso de su hijo, Hugo Alberto, publicado el día anterior.

Respondo a sus argumentos: Primero, debo precisar que no defiendo delincuentes, hago un trabajo periodístico basado, principalmente, en la lectura de un expediente judicial. Entiendo que los reflectores no le estén siendo cómodos esta vez, pero su caso es de la mayor relevancia, justo por la exposición mediática, la influencia y por el poder que ella ostenta en México.

Segundo, reclama haber centrado mi atención en los verdaderos apellidos de Hugo Alberto. No hay nada de extraordinario: para determinar los delitos de secuestro y asesinato es esencial que exista una víctima, y para este requisito es indispensable precisar su identidad. En el caso jamás se presentó una denuncia por el secuestro ni el asesinato de Hugo Alberto León Miranda; este hecho representa un problema principal en el proceso.

Tercero, Isabel Miranda insiste en que no hay duda de que la sangre encontrada en el presunto lugar de los hechos corresponde a la de su hijo. Sin embargo, de acuerdo con el documento pericial que obra en el mismo expediente, esa gota coincide con los marcadores genéticos del señor José Enrique del Socorro Wallace Díaz y, por tanto, la sangre no podría ser de Hugo Alberto León Miranda, cuyo padre biológico es Carlos León Miranda.

Cuarto, exige pruebas sobre la tortura practicada en contra de los presuntos secuestradores. Respondo con estas líneas concluyentes del doctor Raúl Enrique Ojeda Silva, médico perito (CJF P 123/2004):

“El procesado Jacobo Tagle Dobín, después de haberlo valorado médicamente -tanto física como clínicamente y emocionalmente- se llega a la conclusión de que fue torturado... y donde las personas que lo realizaron son personal que labora en las áreas de la procuración de justicia, por indicaciones de la señora Isabel Miranda de Wallace…”.

Quinto, reitera que hay constancia de la compra de una sierra eléctrica, la madrugada del 12 de julio de 2005, en una tienda de autoservicio (Walmart); pero no hay ninguna prueba, distinta a las autoconfesiones, que afirme que fue realizada por los inculpados.

Sexto, relativo a los gastos realizados con las tarjetas de Hugo Alberto, en fecha posterior a su desaparición, la evidencia referida por mí no apunta, como afirma Isabel Miranda, hacia gastos programados o recurrentes.

El pago al sitio de citas románticas “match.com” -con una tarjeta Santander, tres meses después del presunto secuestro- habría sucedido alrededor del 15 de octubre de 2005, por un monto de 101 pesos.

Ciertamente hay otro cargo con igual concepto, reflejado en otro estado de cuenta -el mismo día de su de-saparición (el 11 de julio de 2005)-, pero el monto pagado entonces fue por 602 pesos y se celebró con una tarjeta de banco distinta, en este otro caso afiliada a Banamex.

Excepto estas dos referencias, no hay ningún gasto que se repita en concepto, que refleje una cifra similar y que haya sido pagado por la misma tarjeta, entre los meses de mayo y octubre de 2005; por tanto, no es posible afirmar que el pago al sitio “match.com” haya sido recurrente o programado.

A propósito del resto de cargos realizados con posterioridad al 11 de julio -compras en Liverpool, Seven Eleven, Gotcha, Los Arcos, “amazon.com”- vale aclarar que, contrario a los dichos de Isabel Miranda, los estados de cuenta sí distinguen, al menos en el caso de la tarjeta Santander, entre la fecha de compra y la fecha de cargo; también que la distancia temporal promedio entre un evento y otro es de 48 horas -no así de nueve días, mucho menos de noventa días, como lo reflejan esos documentos bancarios.

Séptimo y último punto, reitero que los presuntos responsables del secuestro de Hugo Alberto León Miranda no han sido sentenciados por ningún otro delito. Cabe incluso explorar la hipótesis de que las denuncias enfrentadas también se originaron en hechos falsos o fabricados.

Por ejemplo, frente a la acusación que se celebró por el supuesto asesinato de Tony Rugeiro, César Freyre resultó absuelto; fue también desechada otra acusación por una presunta violación, y en el caso de otros eventuales secuestros, las víctimas implicadas jamás acudieron a ratificar su declaración, y por tanto no habría delito que perseguir.

ZOOM: creo que tiene razón Isabel Miranda de Wallace en estar alarmada por lo que ocurra con la próxima resolución del Octavo Tribunal Colegiado en materia penal. Mientras su hijo continúa desaparecido, el caso que la volvió célebre hace agua por todos lados, lo mismo que su fama pública -la cual podría eventualmente haberse edificado a partir de la fabricación arbitraria de culpables, o peor aún, en complicidad con actos detestables de tortura.
01 Julio 2019 04:01:00
La peor pesadilla de Zerón de Lucio
Mintió Tomás Zerón de Lucio cuando dijo que Omar Gómez Trejo lo acompañó a una diligencia irregular en el río San Juan, en Cocula, el miércoles 28 de octubre de 2014, lugar donde supuestamente aparecieron los restos de Alexander Mora Venancio, el único de los 43 normalistas que por esta evidencia ha podido declararse sin vida.

Se trata del mismo Omar Gómez Trejo que, entre 2015 y 2016, fuera secretario técnico del Grupo Interdisciplinario de Expertos Internacionales (GIEI), y que el pasado 26 de junio recibió el nombramiento como titular de la Unidad Especial de Investigación y Litigación para el caso Ayotzinapa, de la FGR.

Las vueltas que da la vida: Gómez Trejo retomará la investigación que hace cinco años estuvo en manos del mentiroso Zerón de Lucio, entonces director de la Agencia de Investigación Criminal (AIC).A mediados de 2016, la oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU decidió sacar de México a Gómez Trejo porque temió por su vida.

El hecho de que Zerón hubiese falseado información, de manera flagrante, obligó a que esa agencia manifestara un severo extrañamiento por el comportamiento impropio del director de la AIC.

En el cálculo de la oficina de la ONU para los Derechos Humanos, si Zerón –un individuo muy próximo a la oficina del expresidente Enrique Peña Nieto–, era capaz de manipular información sensible sin ningún cuidado, frente a la prensa y a la opinión pública, entonces podría recurrir a cosas peores. (Más tarde se sabría que la AIC incluyó a Gómez Trejo en la lista de los espiados con el software Pegasus).

Esta fue la razón por la que el exsecretario técnico del GIEI fue enviado, a mediados de 2016, a radicar a la ciudad de Guatemala. La idea fue proteger su vida y la de su familia, frente a la amenaza inferida que representaron las declaraciones trucadas de Zerón de Lucio.

Esta historia no es una mera anécdota en la larga serie de hechos relacionados con el caso Ayotzinapa: podría ser más bien la primera pista en las nuevas investigaciones. El nombramiento de Omar Gómez sucedió días después de que un video exhibiera la tortura sufrida por Carlos Canto Salgado, sujeto vinculado a los Guerreros Unidos.

Ese video contiene información clave para este caso criminal porque infiere que el viernes 24 de octubre de 2014, la entonces PGR obtuvo datos relevantes a propósito del destino que habrían sufrido, un mes atrás, los normalistas. En el espeluznante video, y también en las declaraciones en el expediente, el señor Canto afirma que la noche de la desaparición, los estudiantes fueron trasladados al Tomatal, porque de ahí, Los Peques –un grupo también asociado con los Guerreros Unidos– los trasladaría a Mezcala.

Y, sin embargo, en vez de seguir esta pista obvia, durante esos mismos días Tomás Zerón decidió visitar el lecho del río San Juan, en compañía de otro indiciado: Agustín García Reyes, “El Chereje”. Esa diligencia no cumplió con la legalidad requerida, según un informe rendido después por la visitaduría de la PGR. Cabe especular si los restos de Alexander Mora Venancio no fueron sembrados por agentes de la AIC, en un montaje para alejar las investigaciones de Mezcala y Huitzuco; para ocultar las pistas de Canto Salgado.

Vale la pena investigar si aquella visita al río San Juan, donde falsamente acudió el nuevo fiscal para el caso Ayotzinapa –Omar Gómez–, no fue en realidad parte de una trama de ficciones montadas para engañar con la “verdad histórica” sobre la quemazón de Cocula, evento utilizado ante la opinión pública para encubrir a los verdaderos autores materiales de la desaparición de los normalistas.

El testimonio de Canto Salgado, “El Pato” –el hombre que aparece torturado en el video– indicaría que los policías federales, bajo las órdenes del mismísimo Tomás Zerón, habrían sido los verdaderos autores de la desaparición de los normalistas.

De confirmarse esta hipótesis, el entonces director de la AIC habría sido cómplice, no solo de obstruir justicia, sino de cosas más graves. Debe estar temblando Zerón de Lucio por sus mentiras y porque una de sus víctimas, Omar Gómez Trejo, haya sido nombrado el fiscal que inspeccionará sus percudidas diligencias del pasado.

ZOOM: Detrás de Tomás Zerón siempre ha estado Humberto Castillejos Cervantes, el abogado de la presidencia cuando Peña Nieto despachaba en los Pinos. ¿Qué tan alto podrían llegar las investigaciones de la nueva Fiscalía Especial para el caso Iguala?
24 Junio 2019 04:02:00
Abominable obstrucción de justicia en caso Ayotzinapa
El espeluznante testimonio de Carlos Canto Salgado, “El Pato”, no sólo exhibe un episodio de tortura perpetrado, muy probablemente, por los mandos de la Policía Federal Ministerial; se trata además del primer golpe en la caída de un pesado telón fabricado para ocultar la verdad sobre el caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa, desaparecidos la noche del 26 de septiembre de 2014.

Jesús Murillo Karam, entonces procurador general de la República, debió tener noticia temprana de la declaración que hizo Carlos Canto Salgado el jueves 23 de octubre de 2014, ante el comandante Carlos Gómez Arrieta, responsable de la PGR durante los primeros días de la investigación.

“El Pato” declaró, entre muchas otras cosas clave, que fue la Policía Ministerial Federal –que depende de la PGR– la que condujo a un grupo numeroso de estudiantes con rumbo al Tomatal, que está a 15 minutos al este de la ciudad de Iguala. Lo relevante de esta información es que ese lugar se halla en el polo opuesto de Cocula; más adelante, en la misma dirección, se halla Huitzuco de los Figueroa y, hacia el sur, también Mezcala. (Ver Proceso 2225). Estas declaraciones serían consistentes con los hallazgos en materia de telefonía celular que el GIEI reportó en sus informes. De ser ciertas las afirmaciones de “El Pato”, la PGR estaría a la cabeza del operativo de desaparición forzada de los estudiantes. En efecto, la policía dependiente de esa procuraduría habría sido la autora material del crimen que luego pretendió falsamente investigar.

Antes de que se cumpliera el mes de la desaparición de los normalistas, Murillo y sus empleados tuvieron datos duros para apartar su mirada del basurero de Cocula y dirigirla hacia Mezcala y Huitzuco. Sin embargo, como la declaración venía mezclada con la noticia de que fue su propia policía ministerial la que perpetró la desaparición, se habría optado por fabricar una hipótesis alternativa –la estúpida verdad histórica– que terminó por obstruir la investigación y la justicia del caso judicial más importante que se haya enfrentado en el México contemporáneo.

Durante aquellas fechas fatídicas, el profesor de primaria Carlos Canto Salgado, “El Pato”, regenteaba un bar en Iguala, La Perinola, ubicado en las calles Periférico Benito Juárez y Río San Juan. Por las noches, en ese lugar solía organizarse una jugada de cartas donde asistían diversos integrantes del grupo criminal Guerreros Unidos. Destacaban, entre otros, Raúl Núñez Salgado, “Camperra”, quien era lugarteniente del líder de la plaza de Iguala, Ángel Casarrubias Salgado. También era asiduo Francisco Salgado Valladares, segundo en el mando de la policía municipal.

El azar quiso que la noche del 26 al 27 de septiembre, el bar La Perinola se convirtiera en una suerte de centro de operaciones de los Guerreros Unidos, desde donde se giraron órdenes definitivas para el destino de los normalistas. Es por este motivo que Carlos Canto Salgado obtuvo información crucial sobre los hechos referidos. Cuenta “El Pato” que, alrededor de las 9 de la noche, llegó a La Perinola la noticia de la persecución en contra de “los ayotzinapos”. Ahí dentro se dijo que distintos grupos empleados por los Guerreros, en concreto Los Peques, estaban involucrados con la masacre.

A la medianoche, Canto escuchó decir a Núñez Salgado, la Camperra: “Esto ya se salió de control, no eran así las cosas, ya está caliente el asunto, pero órdenes son órdenes”. También oyó que fue la Policía Federal Ministerial, la que disparó contra el equipo de futbol Los Avispones de Chilpancingo. Por último, a Canto Salgado le tocó ver con sus propios ojos que varias patrullas federales transportaban normalistas camino a Tomatal. Después le comentaron que el destino final sería Mezcala, pero de eso no tuvo certidumbre. Hacia el este de Tomatal está Huitzuco de los Figueroa, por lo que no debe descartarse ese otro destino.

El comandante Carlos Gómez Arrieta, responsable de la investigación de la PGR en octubre de 2014, ha sido señalado como el hombre que, en el video de la tortura, interroga a Canto Salgado. Este es el motivo por el cual renunció a su actual puesto, como subsecretario de seguridad en el estado de Michoacán.
17 Junio 2019 04:03:00
La ‘Política’ sin políticas
Muchas veces el Gabinete ha escuchado al presidente Andrés Manuel López Obrador decir que desprecia las políticas públicas. Él entiende la ‘Política’ como acción inmediata, sin intermediarios, sin aduanas, sin estudios, sin indicadores, sin nada que lo haga perder el tiempo. Por eso menosprecia la planeación, la evaluación, la burocracia y todo lo que depende la ciencia de la administración pública. Este es uno de los rasgos principales de su Gobierno. ¿En pleno siglo 21, puede hacerse política –con “P” mayúscula– sin políticas? Parece tan extraño como si el cirujano operara sin bisturí o el comensal comiera sin cubiertos. El domingo, al calor de un mitin placero, el presidente López Obrador decidió cancelar la construcción de la línea de Metrobús que iba a reunir a distintas colonias de la zona urbana de La Laguna. A pesar de que la obra llevaba andando un tiempo, no necesitó el Presidente un estudio que le aportara argumentos para tal decisión, no contó tampoco con denuncias de corrupción o con una auditoría que sugiriera problemas en la obra. El Jefe del Ejecutivo consultó a las personas asistentes a la manifestación si preferían el Metrobús, o si mejor se invertía el dinero federal para construir un hospital regional o mejorar la red de agua en las colonias. A mano alzada los asistentes y el Presidente decidieron por todos los demás. Este es un ejemplo preciso de Política sin políticas. Bajo esta óptica se puede comprender por qué al Presidente le parece ociosa la manifestación de impacto ambiental o los estudios de seguridad aeronáutica requeridos para proceder con la construcción del aeropuerto de Santa Lucía. Los reportes que hacen los especialistas –opuestos a su visión– solo sirven para hacer perder el tiempo. El ejemplo más evidente de este estilo de Gobierno fue la decisión de cancelar las obras del Nuevo Aeropuerto Internacional de la CDMX (NAICM). Si bien, en muchas ocasiones ha dicho López Obrador que esa obra fue defenestrada porque era un nido de corrupción, a la fecha no hay evidencia de tal presunción. Al contrario, el martes 9 de abril de este año, ante el Pleno de los legisladores, el secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, dijo que, respecto al NAICM, “no se encontró ningún hecho probable de corrupción”. Luego añadió que la cancelación fue por razones técnicas y financieras. El problema es que tampoco se presentó nunca un estudio donde se expusieran esas razones. Hoy, no existe un reporte, un libro blanco, una opinión experta, pues, que avale, con razones técnicas y financieras, la cancelación. En el mundo de la Política sin políticas tal cosa es posible y no hay consecuencias. En la misma hebra se halla la suspensión de la obra del Tren Interurbano México-Toluca. Si bien la Auditoría Superior de la Federación reportó, en este caso, algunas anomalías dignas de revisarse, esa autoridad no recomendó que la obra debiera detenerse. Pero, este modo de proceder no solamente incluye a los proyectos que estaban en proceso desde la Administración pasada. El Presidente decidió vetar a cuatro compañías farmacéuticas por presunta corrupción, aunque él mismo reconoció que no contaba con pruebas al respecto. Si bien es cierto que estas compañías dominaban de manera concentrada el mercado, no esperó el Presidente a que la Comisión Federal de Competencia enfrentara la anomalía. La Política como acción no puede esperar a que actúen otras instancias del Estado, aún si la Constitución así lo establece. De todas las decisiones tomadas de esta manera la que merece mayor reclamo es la relacionada con el antiguo programa Prospera. El miércoles 24 de abril el Mandatario declaró que la mitad del padrón de ese programa, vital para 25 millones de mexicanos, era fantasma. No hubo tampoco en este caso un reporte oficial, ni indicadores, ni evaluación, mucho menos recomendaciones de política pública por parte de Coneval –la dependencia responsable de evaluar los programas sociales– porque los Servidores de la Nación así lo dictaminaron –un grupo de personas cuya composición y propósito todavía es difícil descifrar– este semestre fue de miseria para muchas familias pobres que no tuvieron tiempo de prever la suspensión de los apoyos. Dicen en la Secretaría de Bienestar que todo estará resuelto para la segunda mitad del año, es decir desde ya. ¡Qué fácil es esperar desde el escritorio!

Zoom: para vivir en democracia no solo la Política, con mayúsculas, debe ser democrática, también es indispensable que lo sean las políticas públicas. El déficit democrático del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador radica en el control que pretende ejercer de las decisiones y los presupuestos que son de todos, menospreciando los instrumentos modernos del Gobierno constitucional.
10 Junio 2019 04:00:00
Las mentiras de Medina Mora
El lunes 6 de abril de 2015 publiqué en estas mismas páginas una columna titulada Medina No Suelta La Embajada En ella argumenté contra el puesto que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) había entregado a Laura Guadalupe Pérez Vázquez, en la embajada de Estados Unidos, prácticamente al mismo tiempo en que su marido recibió el voto aprobatorio del Senado para ungirlo como ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

Por la tarde de esa misma jornada, recibí una llamada de un alto funcionario mexicano, destacado en Washington, para reclamar por mi texto. Primero, apelando a la empatía, el emisario explicó que la señora Pérez Vázquez padecía una enfermedad grave y que por ello necesitaba quedarse en los Estados Unidos, para continuar con un tratamiento médico que no debía interrumpir.

Se me aclaró también que, para poder permanecer, la SRE le había entregado un cargo pequeño –ganaba menos de 2 mil dólares al mes– el cual, sin embargo, la hacía merecedora de un seguro médico cubierto por el servicio diplomático mexicano.

Le pregunté a mi interlocutor, ¿por qué el contribuyente debía cubrir un sueldo cuyo monto el 90% de las familias mexicanas no ingresa mensualmente? La respuesta que recibí siguió abrevando en el pozo del chantaje emocional: porque el costo del tratamiento médico es muy elevado.

Aquella llamada no terminó bien porque era imposible conciliar puntos de vista tan distantes.

Tiempo después me enteré de la muerte de la esposa del ministro y lamenté su pérdida. Solo entonces me pregunté si con mi pluma no había sido injusto al celebrar aquella denuncia.

La información que la semana pasada publicó mi compañero Salvador García Soto en El Universal respondió la interrogante, y también lo hizo la réplica que el ministro Medina Mora envió al diario.

A partir de fuentes confiables –como lo son el Tesoro de los Estados Unidos y la Agencia Nacional de Crimen Británica– García Soto denunció movimientos irregulares del ministro por 2.3 millones de libras y 2.1 millones de dólares; a valor presente estas cantidades suman poco más de 100 millones de pesos.

Como explicación a estas operaciones sospechosas, el ministro Medina argumentó lo siguiente:

“La empresa Compusoluciones y Asociados S.A. de C.V. es una empresa familiar en la que mi difunta esposa era accionista y como tal recibió dividendos y realizó transmisión de acciones, cuestiones que fueron debidamente reportadas a las autoridades fiscales incluidas en sus declaraciones como contribuyente”.

Es decir que, al mismo tiempo en que la Hacienda pública pagaba un sueldo de aproximadamente 40 mil pesos mensuales a Laura Pérez Vázquez, en la embajada de México en Estados Unidos, para ahorrarle –entre otros gastos– el seguro médico, ella estaba realizando operaciones millonarias como accionista de Compusoluciones y Asociados S.A. de C.V.

Todavía recuerdo el trasfondo de aquella llamada cargada de reproche: “Ella se está muriendo y tú la acusas públicamente de ser un aviador”.

Si por algo vale la pena la revolución cultural que está ocurriendo en nuestro país es porque se extingue la tolerancia frente a sujetos que habían supuesto como parte de su patrimonio privado los bienes públicos que son de todos.

En 2015 para Eduardo Medina Mora era justificable aceptar un cargo tan destacado en la Corte y, al mismo tiempo, dejar a su mujer en Washington “becada” por el poder Ejecutivo. Su condición de salud, además, daba legitimidad al hecho de que los contribuyentes nos hiciéramos cargo de un gasto que era de su exclusiva responsabilidad.

Nunca fue cierto, como se me dijo, que esa pareja no tuviera fondos para cubrir los gastos médicos; es ahora evidente que los ahorros de la pareja podrían haber solventado el tratamiento de Laura Pérez Vázquez y mucho más.
03 Junio 2019 04:01:00
Bárcena contra Ebrard: en el peor momento
No es la primera vez que ante un descalabro en la relación entre México y los Estados Unidos, nuestro gobierno se fractura y sus principales funcionarios optan, cada uno, por jalar agua para su molino.

Cuando la caída de las Torres Gemelas, y luego, cuando la guerra contra Irak, dos hombres muy cercanos a Vicente Fox se agarraron de las greñas porque la rivalidad personal superó la inteligencia de sus neuronas: Jorge G. Castañeda y Adolfo Aguilar Zínser. Mientras el primero, que era entonces el secretario de Relaciones Exteriores, quería aprovechar la ocasión para estrechar lazos entre los dos países, el segundo, quien fungía como embajador ante las Naciones Unidas, no estuvo dispuesto a transigir con los caprichos del presidente George W. Bush.

Pues lamentablemente la historia se repite, ¡y en qué momento! Nuestra embajadora en Washington, Martha Bárcena Coqui, juega rudo contra el secretario Marcelo Ebrard porque sueña con aprovechar esta crisis para ocupar su silla.

Esta mezquindad cae en la peor de las circunstancias: son horas clave para revertir una amenaza pesada en contra de México.

Frente al chantaje de imponer aranceles impagables a los bienes mexicanos exportados a los Estados Unidos, Andrés Manuel López Obrador propuso priorizar la vía diplomática. En la carta enviada el viernes pasado a la Casa Blanca el Mandatario mexicano pidió a Donald Trump instruir “a sus funcionarios… (para) que atiendan a representantes de nuestro gobierno encabezados por el secretario de Relaciones Exteriores de México (Marcelo Ebrard), quienes… se trasladarán a Washington para llegar a un acuerdo en beneficio de las dos naciones”.

Resulta delicado que doña Martha Bárcena no quiera atender la instrucción presidencial. Es Ebrard y no ella la cabeza de la delegación negociadora y por tanto este momento es el peor para ponerle cáscaras de plátano al responsable de lidiar con tan penosa situación.

Desde que comenzó esta Administración es evidente que la embajadora Bárcena aspira a ocupar la silla del canciller. La pugna incluye a los integrantes de su familia. El pasado martes 9 de abril, un usuario de Twitter –el señor Aaron Trevyzo– escribió: “Marcelo Ebrard un traidor y un hipócrita mentiroso, hijo de Salinas el chupacabras…”

Paradójicamente este mensaje cuenta un solo “me gusta” y es del exembajador Agustín Gutiérrez Canet, cónyuge de Martha Bárcena, y también tío de Beatriz Gutiérrez Müller, esposa del presidente López Obrador.

En la red hay otros varios ejemplos para ilustrar los aplausos que el marido de la embajadora ofrece a cada crítica que ahí se presenta contra Ebrard.

¿Creerán la embajadora Bárcena y su marido que, por ser unos tíos con derecho de picaporte en la casa más poderosa del país, pueden darse el lujo de descarrilar una misión diplomática tan delicada? El desafío arrojado por Donald Trump podría ser de proporciones atómicas para México: apenas un mensaje en la red el jueves pasado, por parte del Presidente estadunidense, fue suficiente para provocar que nuestra moneda se deslizara con brusquedad, que los mercados y la bolsa se pusieran al borde de los nervios, y que medio gabinete volara a Washington para intentar detener al tsunami anunciado.

En este contexto se esperaría la mayor pulcritud política, el mejor oficio diplomático y, sobre todo, la solidaridad más firme por parte de la embajadora Bárcena.

Ella se equivoca al suponer que sus arbitrariedades son invisibles, que sus ambiciones son inocultables, o que el abuso de sus relaciones familiares no tendrá consecuencias.

ZOOM:
Las divisiones en el gabinete del presidente Andrés Manuel López Obrador tienen cada día consecuencias más graves.

Él las defiende como virtud de pluralidad, pero ante escenarios como la crisis bilateral, a nadie conviene que el nepotismo juegue ahora como contrapeso a la cadena de mando.
27 Mayo 2019 04:00:00
El CJNG amenaza a AMLO
El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) arrojó sin ambigüedad su primer desafío al Gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

La madrugada de este domingo atacó Zamora, Michoacán, con un ejército de vehículos y hombres armados hasta los dientes. Las víctimas son agentes de la Policía Municipal: hoy velan a cuatro y hay más de una decena de personas heridas.

Carlos Arrieta, corresponsal de El Universal en Michoacán, reportó a temprana hora de ayer esta tragedia.

Lo primero que hizo el ejército de las cuatro letras fue filmarse cuando iba en camino hacia su objetivo. Un video subido a las redes sociales muestra al menos 30 vehículos, todos nuevos, cuyas puertas iban rotuladas con el emblema del CJNG.

La toma es nocturna y por tanto los rostros de los integrantes de esa fuerza militar no alcanzan a distinguirse. Sin embargo, todos reaccionan con orgullo viril a su filiación, mientras la cámara los retrata. Luego se mira avanzar el tropel de carros y camionetas en dirección a Zamora.

Este video es un mensaje enviado al Gobierno federal: se acabó la tregua. No se esconderán más, el CJNG ha decidido hacer sentir de nuevo su poderío.

Hacia las 3 de la madrugada el ejército de las cuatro letras realizó un primer ataque en la esquina que forman las calles 5 de Mayo y Benito Juárez. Ahí perdieron la vida dos policías y uno más resultó herido.

Poco más adelante, otro convoy del CJNG ametralló varias patrullas causando daños materiales considerables. Casi a la misma hora, un tercer grupo arremetió contra un grupo de policías municipales que trasladaban al Hospital Regional a los agentes caídos. En este otro enfrentamiento, una decena de policías resultó también herida. Un último ataque arrebató la vida a dos funcionarios más.

El saldo total de la madrugada del domingo, en Zamora, Michoacán, son 4 muertos y 11 personas lesionadas.

Resulta obvio vincular esta ola de sangre con otro episodio sucedido dos días antes en Uruapan. El jueves 23 de mayo un contingente del CJNG emboscó a otro, perteneciente a la organización denominada Los Viagra.

El enfrentamiento sorprendió a las autoridades locales porque cada grupo criminal arribó al lugar de la batalla con al menos 25 vehículos, todos rotulados con sus respectivas siglas, y al menos tres integrantes dentro.

La fiscalía local calcula que participaron en esa refriega unas 100 personas, bien pertrechadas con armas de alto poder. El evento habría durado una hora y el saldo fatal fue de diez personas muertas y dos heridas. En esta ocasión no hubo funcionarios públicos entre las víctimas.

Cuatro días atrás, el martes 21 de mayo, ocurrió otro episodio emparentado. Estos mismos grupos criminales bloquearon la carretera que va de Aguililla a Apatzingán con vehículos de carga, para impedir la llegada de la autoridad. Luego, durante un tiempo largo tuvo lugar una balacera entre pistoleros, la cual aportó también su cuota mortífera de víctimas.

Michoacán está de nuevo en llamas, y la amenaza que representa el ejército de las cuatro letras –el CJNG– tiene controlado un territorio que rebasa sus fronteras. Las tensiones y la violencia se extienden hacia Colima, Jalisco, Guerrero, el Estado de México, Guanajuato y Nayarit.

La puerta occidental del país está tomada: ese fue el mensaje arrojado con su video, por el CJNG, al Gobierno federal.

“¡Vengan por nosotros, si pueden!,” gritaron con su pólvora y sus armas para hacerse entender.

Esta región no puede esperar a que la Guardia Nacional llegue a recuperar la paz hasta el próximo mes de julio, como fue anunciado por Alfonso Durazo, secretario federal de Seguridad.

ZOOM:

La primera cita será mucho antes. Se acabó el tiempo de la tregua y el discurso, los problemas irresueltos del país hacen violenta erupción y el nuevo Gobierno está obligado a enfrentarlos con la mayor responsabilidad.
23 Mayo 2019 04:01:00
Rebatingas del poder
Patricia González padece un cáncer de mama muy avanzado y por ello viene cada 15 días a consulta en Instituto Nacional de Cancerología. Debido a su debilidad física, la acompaña su hija Clara, que tiene 20 años.

Viajan desde Acambay, Estado de México, con grandes esfuerzos económicos. Lo hacen porque las finanzas familiares no alcanzan para pagar los 500 pesos que cuesta la caja de analgésicos.

El ingreso mensual de la familia ronda los 2 mil 500 pesos por mes. Patricia confiesa que los dolores de brazo y pecho son insoportables, por eso reaccionó con mucha angustia cuando la doctora Silvia anunció que el hospital ya no puede ofrecerle remedio.

“Estoy realmente consternada –replica la mujer– y muy triste al pensar que nadie piensa en nosotros como seres humanos, que sufrimos dolores del cuerpo y del alma”.

Ayer por la mañana, cuando la doctora responsable de cuidados paliativos fue a buscar los medicamentos para sus pacientes, una enfermera le informó que los analgésicos se habían agotado y que la instrucción, a partir de ese momento, era administrar paracetamol a los pacientes.

“¿Paracetamol? –reclamó la doctora responsable de los cuidados paliativos– pero si eso es tan ridículo como ofrecer un dulce a un niño que se está muriendo de hambre”. Las enfermeras, atrapadas por la empatía, se limitaron a levantar los hombros.

El martes dimitió Germán Martínez Cázares a la dirección general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). En su carta de renuncia, acuciosamente argumentada, este funcionario declaró:

“Controlar en exceso esos recursos… sin racionalidad y sin apego a las normas…, puede acabar con esa dinámica de solidaridad social…”. Ignacio es paciente del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía; él padece una dolencia crónica que lo tiene sometido a una cama de hospital, pero es la primera vez que experimenta un trato inhumano en esta institución: nadie viene a cambiar la ropa de cama y tampoco asean el cuarto que comparte con otros enfermos. Este paciente escuchó, como rumor, que no hay dinero para pagar al personal de intendencia.

De nuevo la voz de Germán Martínez: “muchos trabajadores siguen sin certeza laboral, otros sin contrato, algunas vacantes aumentan, el rezago en infraestructura es brutal, en 2019 prácticamente está en cero por ciento el avance de obras y el pago a proveedores”.

Lupita es igualmente paciente del Instituto Nacional de Cancerología. En ese sanatorio recibe cada semana un tratamiento de quimioterapia que podría salvarle la vida.

Ella ha sido disciplinada, en extremo, con lo que le proponen los médicos porque no quiere dejar huérfanos a sus hijos. Pero esta semana, sin conocer las razones precisas, le suspendieron la sesión de quimioterapia.

Martínez otra vez: “ese control del gasto tiene… consecuencias fatales:… pasillos de espera llenos de personas adoloridas y mal trato o retraso en la atención a pacientes”.

Silvia, la doctora que atiende a Patricia González, lanzó ayer por la madrugada una botella al mar pidiendo auxilio: “Nos han quitado los medicamentos, ya no hablemos de morfina… nuestros pacientes se están muriendo, y además con dolores físicos indecibles, que podrían ser fácilmente evitados”.

Germán Martínez denunció en su carta que “el abasto de medicamentos está garantizado, es precario y en algunos lugares pende de un hilo. De tales omisiones se ha dado aviso a las autoridades correspondientes”. Y, sin embargo, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) –encabezada por el cada día más célebre Carlos Urzúa– congeló 794 millones de pesos del presupuesto asignado a 26 institutos, hospitales y centros de alta especialidad; además ordenó reducir 30% los gastos operativos y 50% los relativos a los servicios personales (Milenio 21/05/19).

ZOOM:

“Los niños que padecen cáncer y esperan su tratamiento, quienes viven a la espera de insulina, las poblaciones de la diversidad sexual que reclaman antirretrovirales, y los millones de enfermos que se atienden en nuestras clínicas y hospitales, no merecen ni un minuto de rebatingas de poder”. Así concluyó Germán Martínez, exdirector del IMSS, su carta de renuncia.
20 Mayo 2019 04:00:00
Primero, no están siendo los pobres
La madre de Jorge duda enviar al muchacho el próximo ciclo escolar para que estudie secundaria. Hasta noviembre del año pasado, sus cuatro hijos recibían apoyo del programa Prospera, para educación y salud, pero desde que comenzó el gobierno de Andrés Manuel López Obrador tales apoyos se extinguieron. Corre en la comunidad de Potrero de San Diego, municipio de Villa Victoria, el rumor de que esas becas no van a volver y por eso los padres están considerando enviar a sus hijos de 12 años a trabajar en el campo en vez de que vayan a la escuela.

En todo el país, son muchas familias las que están desorientadas porque, a pesar de que las nuevas reglas de operación del programa Prospera –recientemente denominado Becas para el Bienestar Benito Juárez– se publicaron en febrero de este año, nadie ha hecho un esfuerzo serio para que la información llegue hasta los hogares beneficiados por este apoyo dedicado, desde hace 24, a la inclusión social. El jueves 4 de octubre de 2018, el presidente electo Andrés Manuel López Obrador prometió, durante un acto público en el estado de Morelos, que el programa Prospera iba a continuar: “¿Ya ven que decían que si ganábamos se iba a quitar?… No se va a quitar ningún programa social. Al contrario, va a haber más programas sociales”.

Al paso del tiempo esta promesa no se ha cumplido. Prospera dejó de operar desde enero y las becas Benito Juárez para educación básica no se han echado a andar; peor aún, cuando tal cosa ocurra los niños menores a 5 años habrán quedado fuera del esquema de cobertura porque los apoyos en materia de salud fueron cancelados de manera definitiva. Lo que está sucediendo es una tragedia para alrededor de 6 millones de familias cuyos ingresos dependían en forma importante de Prospera. De la noche a la mañana, sin advertir nada, se cerró la llave para los más pobres de México. Falso que sean los primeros, por el bien de todos. Los niños más desfavorecidos y sus familias están experimentando un momento ingrato para el que no pudieron prepararse.

Explica Leticia Ánimas Vargas, coordinadora nacional de Becas del Bienestar Benito Juárez, que los apoyos de Prospera se suspendieron porque las personas que levantaron el nuevo padrón de beneficiarios –conocidas como los Servidores de la Nación– descubrieron que había un tercio de familias inexistentes. Es difícil aceptar este argumento cuando el Sistema de Información Social Integral que contenía los listados de Prospera era uno de los mejor auditados del país. Con todo, suponiendo si conceder que fuesen falsas, una de cada tres familias empadronadas, por qué castigar a los otros dos tercios suspendiendo de golpe los apoyos. ¿Qué no podía auditarse el padrón sin retirar los recursos? ¿No será que los Servidores de la Nación, por novatos, hicieron mal su levantamiento? ¡Que sobre su consciencia caiga este ingrato recorte!

El gran desafío para la coordinación de becas Benito Juárez será inscribir a sus 24 millones de beneficiarios, de aquí al próximo ciclo escolar, para que los niños como Jorge, no vayan a abandonar la escuela, por una información equivocada. En lo que de plano sí mintió el presidente al decir que Prospera iba a continuar es en el ramo de la salud. Si bien la suspensión de las becas educativas podría ser visto como un intermedio de seis meses –mientras se reajusta el padrón– en lo que toca a los servicios de salud Prospera quedó sepultado por las nuevas reglas de operación.

Además de los apoyos educativos, antes los niños más pobres de nuestro país, de cualquier edad, recibían un apoyo económico significativo a cambio de que sus madres los llevasen a ver al pediatra con regularidad para dar seguimiento a sus vacunas, nutrición y estado general de salud. Pues este apoyo sí se acabó.

No regresará en septiembre, ni después. A partir de ahora solo los niños escolarizados serán susceptibles de obtener una beca Benito Juárez. Es decir que alrededor de un millón y medio de niños, de entre los cero y los cuatro años, que hasta el año pasado recibían apoyo de Prospera, no serán elegibles bajo el nuevo sistema.

Zoom

Había políticas equivocadas antes de que Andrés Manuel López Obrador se colocara la banda presidencial, pero Prospera no era una de ellas. Miente el gobierno cuando afirma que era un programa corrupto que se utilizaba con propósitos electorales. Aunque se trate de la cuarta transformación, las personas más pobres de nuestro país no merecen ser tratadas con tan injusto menosprecio.

13 Mayo 2019 04:01:00
Terapias contra la enfermedad de la corrupción
Porque soy de los que todavía se toman muy en serio a nuestro Presidente, Andrés Manuel López Obrador, desde la primera vez que propuso las terapias para curar la enfermedad de la corrupción comencé a cavilar sobre su forma y su método.

La dificultad de echar a andar la iniciativa se antoja grande. ¿Cómo se financiaría? ¿Quiénes serían los terapeados y quiénes los terapistas? ¿Cuál sería el método, la filosofía, la pedagogía o la sicología? ¿Cómo medir y cómo garantizar la cura? Respecto a la primera pregunta hay restricciones presupuestarias de entrada. Si bien el Presidente sugirió que se creara una asociación dedicada a brindar este tipo de terapias, cabe precisar que este esfuerzo tendría que financiarse por entero con recursos privados.

Recordemos que el Presidente dijo que las organizaciones sociales, en ningún caso, podrían recibir financiamiento del Gobierno federal, ni siquiera aquellas responsables de apoyar a las mujeres víctimas de la violencia, menos aún esta otra dedicada a curar a los victimarios de la corrupción.

Quizá el Centro Mexicano de la Filantropía (Cemefi), aunque está tildado de derechoso y conservador, tenga alguna solución para asegurar que la terapia llegue a todos los rincones del país y a todas las personas que la requieran. Esa es justo la segunda pregunta: ¿quiénes serían los beneficiarios potenciales de dicha terapia? De acuerdo con el Jefe del Poder Ejecutivo mexicano, padecen la enfermedad aquellas personas que tienen “como propósito fundamental enriquecerse a costa de lo que sea,” así como quienes “carecen de escrúpulos morales”. Según la misma fuente, se puede también diagnosticar el mal a partir de otros síntomas, como la creencia de que la felicidad se adquiere por bienes materiales o la ignorancia de que, siendo buenos podemos ser felices.

De acuerdo con el Presidente, otro indicio es haber participado en gobiernos anteriores, como “tentáculo”, o como “pulpo” metido en las secretarías haciendo negocio al amparo del poder público. Sin ser experto en cuestiones epidemiológicas, atendiendo a la definición planteada, me atrevo a calcular que el número de posibles terapeados sería bastante grande. Pensándolo bien, quizá y hasta sea un buen negocio ofrecer este servicio a la comunidad.

La dificultad mayor posiblemente sería encontrar a las personas que, voluntaria y conscientemente, aceptasen el padecimiento y luego quisiesen someterse a la cura planteada por López Obrador. Para tomar la terapia en cuestión, no veo llegar masivamente a los futuros pacientes, transportados en sus camionetas SUV de ocho cilindros, acompañados por decenas de guaruras, ni a sus esposas y sus hijas, bien enjoyadas, ni a sus vástagos ostentosos y mirreyes.

Una posibilidad sería que la ciudadanía honesta hiciera redadas en las zonas comerciales donde se pasea esa gente material, que desconoce la verdadera felicidad, o quizá –con ayuda del FBI– podría hacerse lo mismo en los malls de San Antonio, Nueva York, Las Vegas o San Diego, porque ahí también se exhiben públicamente tales personas enfermas. Otro tema complicado sería el de los terapistas. ¿De qué monasterio cartujo, centro budista o templo dominico podrían surgir los miles de especialistas dedicados a curar a los miles de victimarios de la corrupción?

Habrá quien suponga que, dentro de Morena, hay suficiente recurso humano para esta ingente tarea. No sé si ésta sea la idea que tiene el Presidente en la cabeza: que sus correligionarios, como boy scouts, se dediquen los domingos, que es el único día que tienen libre, a curar enfermos.

Sobre el método sabemos todavía menos. Cabe imaginar, por ejemplo, una terapia de reconducción conductual, como aquella que Stanley Kubrick describió en Naranja Mecánica. Esa terapia sería un tanto agresiva para los propósitos de la “República amorosa”, aunque quizá tuviera efectos curativos de rápido impacto.Otra posibilidad sería utilizar un método similar al de los Alcohólicos Anónimos: las terapias serían grupales y ayudarían para que las personas tomaran conciencia de su trastorno, también para que los pacientes se mirasen en el espejo de sus iguales y quizá pudiesen contar con una suerte de padrino que les diera fuerza cuando la tentación de corromperse les sobreviniera de nuevo.

ZOOM: Hay días en que no sé si debo tomar en serio a mi Presidente. Hay días en que no sé si él mismo se toma en serio. Hay días en que la gravedad de los temas no merece la broma, ni la ligereza.
09 Mayo 2019 03:57:00
La manzana envenenada
A los maestros se les suele regalar una manzana, pero en esta ocasión ocurrirá lo contrario: la reforma educativa que está a punto de aprobarse confirmará que, en el reparto de las plazas y los ascensos docentes, los líderes magisteriales no tendrán voz, ni voto, ni derecho al pataleo.

De acuerdo con el Artículo 16 transitorio de la iniciativa, los trabajadores de la educación seguirán rigiéndose por el apartado B del Artículo 123 de la Constitución. Así ha sido siempre, ni la reforma de 2013, ni la que se está emprendiendo cambian esta circunstancia.

¿Qué implica tal cosa? Pues que tanto el ingreso como los movimientos dentro del escalafón magisterial son materia donde el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) tiene opinión y decisión.

Así sucede en todas las áreas del Estado mexicano donde los trabajadores se rigen por la misma norma; trátese del servicio de limpia de la Ciudad de México, de los empleados de base de Conagua o de cualquiera de las universidades públicas.

El mecanismo para asignar puestos de trabajo, y también para promover a las personas sindicalizadas, opera por intervención de instancias mixtas donde la cabeza sindical y el patrón toman decisiones, por lo general, con mucho mayor influencia por parte de la

primera.

Las comisiones mixtas de escalafón, derivadas del apartado B del Artículo 123 constitucional, fueron durante más de 60 años el mecanismo mediante el cual los líderes del SNTE vendieron las plazas docentes, o bien, cobraron favores que en su peor expresión llegaron a involucrar chantajes sexuales.

Fue también mediante este instrumento que se obligó a los docentes a involucrarse en tareas político-electorales, so pena –en caso de rehusarse– de ver afectado su trabajo.

Si bien la reforma educativa del 2013 mantuvo al personal docente dentro del apartado B, las modificaciones que entonces se hicieron al Artículo 3 constitucional redujeron al mínimo el papel de las comisiones mixtas y con ello la manipulación de las plazas por parte de la cúpula del SNTE.

No obstante, con la nueva iniciativa, presentada por el presidente López Obrador, surgió –sobre todo entre la bancada panista de ambas Cámaras– la duda sobre un eventual regreso del poder de las comisiones mixtas de escalafón. A esta duda la llamaron “la manzana envenenada”.

La desconfianza no nació por lo que, a la letra, decía la iniciativa original, sino por lo que no decía. Por esta razón, la derecha opositora se negó a aprobar en el Senado, la semana pasada, la iniciativa presidencial.

Afortunadamente, la vuelta a diputados de la iniciativa permitió conjurar las susceptibilidades. Por una parte, se añadió una frase relativa a la prevalencia de la rectoría del Estado sobre la gestión de las plazas, lo que en buen español significa que se mantendrá a raya al SNTE y, por la otra, se previó que sea en la legislación secundaria donde queden fortalecidas las garantías de la famosa rectoría.

Ciertamente, el acuerdo político entre el partido en el poder y las oposiciones es inmejorable. Sobre todo porque la nueva redacción coloca un estándar elevado respecto a la gestión del escalafón docente, para asegurar que nunca más las plazas del magisterio sean vendidas, intercambiadas o manipuladas con propósitos ajenos a la educación.

ZOOM: Si en el fondo están ya todas las partes de acuerdo con la reforma, ¿por qué la bancada panista no participó en la sesión de comisiones? Pues resulta que, con las prisas, los líderes parlamentarios de Morena olvidaron la cortesía de invitar a sus pares del PAN a la reunión. Tanto esforzarse por lograr confianza en el fondo, para descomponerlo todo en las formas. Es bien sabido que la buena educación forma parte de la educación.
02 Mayo 2019 03:26:00
Gana la desconfianza, pierde la educación
Rehén de la política, la reforma educativa continúa condenada a permanecer en el purgatorio. El martes pudo haber prosperado un buen consenso, pero prevaleció la desconfianza de la oposición y un golpe de suerte hizo que el Senado reprobara la iniciativa presidencial.

Explican las crónicas parlamentarias que faltó un solo voto para sacarla adelante. Pero la realidad es que 39 senadores, casi todos pertenecientes a la bancada de Acción Nacional, son los responsables del resultado.

Probablemente la Cámara de Diputados convocará a sesión extraordinaria para recoger los platos rotos. No será, sin embargo, tan fácil como coser y cantar, porque hay un desencuentro que tiende a crecer.

Dos son las razones de esta desconfianza: la primera tiene que ver con el grado de autonomía con que contará el organismo responsable de coordinar el nuevo Sistema Nacional de Mejora Continua de la Educación, instancia responsable de celebrar, entre otras tareas, las evaluaciones.

La segunda razón, acaso más inflamable, encuentra su origen en los acuerdos que celebraron los líderes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) con los funcionarios del Gobierno federal. Por cierto, que, los temas tratados coinciden, según sus propias declaraciones, con los reclamos hechos por la profesora Elba Esther Gordillo Morales.

Ni la CNTE, ni el magisterio encabezado por la defenestrada líder vitalicia del magisterio, están dispuestos a aceptar que se les excluya de los mecanismos para la asignación de las plazas y las promociones docentes. Antes de la reforma de 2013 los procesos de selección y avance en la carrera magisterial dependían de un organismo conocido como las comisiones mixtas de escalafón. Esta instancia permitía a los líderes sindicales vender, heredar o negociar con las plazas.

El mayor avance de aquella reforma fue desplazar ese viejo mecanismo para colocar en su lugar otro basado en exámenes de ingreso y evaluaciones.

Frente a este tema, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha sido bastante preciso: si bien propuso derogar la reforma de Peña Nieto, no está dispuesto a regresar a los usos y costumbres –herencia o venta de plazas– que antaño corrompieron la estructura a través de la cual sucedía la carrera de los maestros.

De ahí que la iniciativa discutida esta semana en la Cámara de Senadores diga con toda precisión que los procesos de “admisión, promoción y reconocimiento del personal… docente... se realizará(n) a través de (mecanismos) de selección… transparentes, equitativos e imparciales y considerarán los conocimientos aptitudes y experiencia necesarios”.

El punto negro en el arroz, argumentan los opositores, es que, al enviar a la ley secundaria esos mecanismos puntuales, relativos a la carrera de los maestros, se abre la posibilidad para que, a partir de la mayoría simple con que cuenta Morena en ambas Cámaras, la corrupción retome sus fueros en la asignación de las plazas y las promociones.

En otras palabras, la oposición no confía en que el presidente vaya a proteger al sistema educativo de los intereses oscuros que sus aliados en campaña, Elba Esther Gordillo y la CNTE, han sostenido desde siempre a propósito de las plazas en el magisterio.

Vale decir que la combinación de los dos temas citados hace muy complejo lograr el consenso: por un lado, el órgano responsable de la evaluación no podrá tomar decisiones políticas autónomas frente al gobierno federal y, por el otro, el partido mayoritario tendría poder completo para diseñar la carrera magisterial como se le dé la gana, al punto en que podría traer de vuelta el corrupto mecanismo de las comisiones mixtas de escalafón.

ZOOM: Las oposiciones contarán en la Cámara de Diputados con una buena oportunidad para mejorar la iniciativa de reforma educativa; sin embargo, tendrán que decidir por uno de los dos temas en disputa.

O centran sus energías en lograr la autonomía para el órgano responsable de la evaluación, o bien lo hacen en evitar, desde el texto constitucional, que los modos y las costumbres viejas regresen para perjuicio de la escuela pública.

29 Abril 2019 03:39:00
Elogio a María de los Ángeles Moreno
María de los Ángeles Moreno falleció durante el fin de semana. En estos tiempos tan escasos de figuras éticas sobresalientes, ella es de las pocas dentro de la política mexicana que merecen el más amplio reconocimiento.

Fue una mujer honesta, fue una política prudente, fue una profesional inteligente, destacada y eficiente, fue incorruptible, fue decente.

Hace apenas un año publicó, en coautoría con Luis Ángeles un texto potente y bien meditado sobre Los Riesgos de la Democracia (Editorial Porrúa). Esas páginas son la mejor herencia intelectual que María de los Ángeles escribió para quienes nos quedamos por un rato más en este mundo. No es posible hacerle justicia a la riqueza del libro en estos breves renglones. Sin embargo, esta selección, acaso subjetiva y arbitraria de citas, quiere hacer homenaje a una mujer ejemplar y urge, a la vez, a una lectura detenida de la obra.

Sobre los enemigos de la democracia:

“Los nuevos enemigos de la democracia son el populismo y el mesianismo, que pueden ‘vender’ fácilmente un paraíso construido mediante cualquier vía, incluido el miedo que imprime fe en los dogmas, el fervor de sus acciones y el proselitismo de sus fieles.

En el otro extremo, el neoliberalismo puede también constituir otro enemigo si el Estado sólo puede intervenir para favorecer las libres fuerzas del mercado y mantener el orden público”.

“Existen peligros para la democracia derivados de dos culturas contrapuestas: la gerencial o tecnocrática de la derecha y la vieja populista de la izquierda”.

“(Es un riesgo) la intolerable magnitud de las desigualdades sociales que condenan a ciertos colectivos a la completa y, en muchos casos, irremediable marginación”.

“La democracia sólo es posible en un Estado gobernado por la ley, de acuerdo con lo cual la sociedad y su gobierno deben respetar la libertad de cada persona para que desarrollen todas sus capacidades”.

Sobre el populismo:

“El planteamiento del populismo es que la sociedad está escindida entre una élite corrupta y un pueblo soberano, en donde debe respetarse… la voluntad popular, porque la élite es siempre perversa y tiene, por lo tanto, que ser echada del paraíso del poder”.

“Sus líderes definen al pueblo como los ciudadanos inmaculados que representan a la verdadera nación, pero que han vivido bajo la dominación y el engaño de la otra parte: la élite de los privilegiados, de la oligarquía, de la casta, que por definición es corrupta”.

“Hay … una doble moral discursiva: por un lado, la condena a intelectuales y medios que expresan la crítica y el rechazo a cualquier forma seria de escrutinio, debate o diálogo, y por otro la arenga, la consigna, la sentencia a voz en cuello y el veredicto a mano alzada en concentraciones de plaza pública”.

“(Otro) es el componente mesiánico, es decir, la necesidad de un salvador que emprenda de inmediato una acción decisiva, que establezca un cambio radical a fin de salvar al pueblo de sus enemigos; ésta es una función autoproclamada y que el líder se reserva para sí. Para los populistas, el destino está siempre en juego en este preciso instante; es un imperativo y hay que actuar, ahora o nunca”.

“Que el populismo surja como reacción frente a experiencias socialmente excluyentes explica su emergencia, pero no implica que sea una alternativa en cuanto a la inclusión social”.“En México existe claramente un proyecto real que se inscribe como movimiento populista.

Al desaparecer prácticamente las diferencias ideológicas, los partidos políticos de centro izquierda y centro derecha se aliaron; al no existir diferenciación, el electorado descontento se aglutinó en contra de la democracia porque ésta había generado expectativas y no entregaba los resultados que prometía”. “Muchas de las actuales explicaciones del amago populista en México se han concentrado en el carisma y en la capacidad del líder para movilizar masas, que usa el recurso plebiscitario que es hoy en día un rasgo dominante del populismo”.

ZOOM: “Nadie puede detener el populismo simplemente defendiendo el estado actual de las cosas, ni la democracia como funciona hoy. Para frenar el populismo es necesario tener un proyecto de reinvención y reconstrucción de la democracia”.
25 Abril 2019 03:54:00
Aquí no pasa nada
Las palabras son del poeta Jaime Sabines: ¡aquí no pasa nada; mejor dicho, pasan tantas cosas juntas, al mismo tiempo, que es mejor decir que no pasa nada!

La voz es de una madre desconsolada: ¡perdí a mi hijo, ya se imaginará el dolor que tengo de ver a mi único hijo muerto”. (La fuente es Notimex, la agencia de noticias del Estado mexicano).

El regaño es de la senadora Gloria Sánchez Hernández: “Los medios lamentablemente están magnificando el drama”.

El testimonio es de una mujer que sufrió en carne propia la masacre de Minatitlán: “Al bebé lo siguieron rematando, le dieron en el corazoncito, cómo no se van a dar cuenta si lo traía la mamá cargando. A la mamá también le dieron. Yo creo que el papá lo quiso cubrir, pero le dieron en la cara”. (La fuente es Notimex, la agencia de noticias del Estado).

El reclamo es de la senadora por mayoría, Gloria Sánchez Hernández: “Los medios lamentablemente están favoreciendo una muy mala política de oposición”.

“A las viejitas que estábamos bailando nos apuntaron. Sí mataron a varias viejitas. No sé cuántos eran, yo lo que hice fue aventarme debajo de la mesa, a mí me apuntaron, pero me encomendé a Dios”. (La fuente, otra vez, es Notimex).

De nuevo la senadora del partido Morena, Gloria Sánchez Hernández: se trata de los mismos medios que “en su momento, no atendieron esa situación”.

Otro testigo de los hechos cuenta que “a los que estaban agachados les decían que voltearan a ver, a los muertos, (y) les volvían a dar” (Notimex).

El pasado viernes 19 de abril un grupo de varones armados irrumpió en una fiesta de cumpleaños que se celebraba en el municipio de Minatitlán, Veracruz. Catorce personas, entre ellas un menor de un año, fueron asesinadas.

Sus nombres: Alfredo Megniot, Felícitas Cabrera Gil, Juan René López Velázquez, Hebert Reyes Martínez, Ana María Santos Hernández, Raúl Palacios Vasconcelos, Leobardo Salinas Jiménez, Julio César Vázquez López, Santiago (el niño), César Hernández Barrera, Julio César González Reyna, Patricia Cabrera Ramos, Irma Becerra Álvarez y Marco Aurelio Davis Barrera.

Ellas y ellos merecen ser mencionados, cien, mil, diez mil veces. Se divertían en una celebración donde asistieron trabajadores de Pemex y sus familias; bailaban, bebían, se reían y de pronto ocurrió el drama.

No fue la prensa amarillista quien inventó el drama, no fueron los reporteros quienes exageraron, no es la oposición la que proporcionó lentes de realidad aumentada:

La tragedia fue de tal magnitud que no hay manera de hacerla más grande.

Senadora Gloria Sánchez Hernández: diga esto o diga lo otro, aquí estamos todos muertos de miedo. No sea injusta. No sea mentirosa. No señale en la dirección equivocada. Aunque usted lo crea así, nadie se lo está pidiendo.

ZOOM: Las palabras son otra vez del poeta Jaime Sabines: “Que no se puede decir nada. Déjenme hablar ahora. Quiero decir que eso, que lo otro, que todo aquí me tiene muerto, medio muerto, llorando. Porque nos pasa a veces, nos sucede que el mundo –no solo el mundo– se complica, se amarga, se vuelve de repente un niño sin cabeza, idiota, idiota, idiota”.
15 Abril 2019 04:00:00
Otra vez la ira del CNTE
Comenzarán con paros escalonados y luego, si el presidente Andrés Manuel López Obrador no los atiende personalmente, promoverán una huelga nacional del magisterio. Así lo advirtió Wilbert Santiago Valdivieso, vocero de la sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

A los líderes del magisterio disidente no les satisface conversar con el secretario Esteban Moctezuma Barragán: lo acusan de ser un político neoliberal, que ha saltado de un gobierno a otro, y también de mantener vínculos inconfesables con la organización “empresarial” Mexicanos Primero, y con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

De acuerdo con los resolutivos surgidos durante el 5º Congreso Nacional Extraordinario de la CNTE, celebrado los días 5, 6 y 7 de abril, la iniciativa presidencial de reforma educativa propone un cambio de palabras, pero no de fondo.

“Los partidos, incluido Morena, pretenden aprobar una iniciativa de reforma educativa que, contrario a las promesas de AMLO, sigue siendo, en esencia, la de Peña Nieto, porque solo defiende los intereses internacionales e imperialistas, no los intereses del pueblo y los trabajadores”.

Sube el tono del documento cuando los 94 delegados de ese Congreso coincidieron en caracterizar al Gobierno actual como una estafa con matices “socialdemócratas” que, en la práctica, “representa los intereses de la oligarquía, muestra de ello es que sus representantes son chapulines políticos”.

Refiriéndose a Mario Delgado, cabeza de Morena en la Cámara Baja, se afirma que, quienes impulsan la cuarta transformación son los mismos que aprobaron las reformas estructurales.

Con una hebra apelmazada de argumentos, insiste la CNTE con abrogar “total y absolutamente la ‘mal llamada’ reforma educativa y sus leyes secundarias, de EPN-AMLO”.

En respuesta, la semana pasada, desde Palacio Nacional, el presidente López Obrador atajó las pretensiones del magisterio rebelde advirtiendo que, de no haber acuerdo propondrá regresar la Constitución al punto donde se encontraba antes de 2013, cuando –producto del Pacto por México– fueron reformados varios artículos constitucionales, principalmente el tercero.

A los voceros de la CNTE no les gustó tampoco esta propuesta. Van por todo y no se quitan. Wilbert Santiago replicó que, si se procediese de esa manera, el Gobierno exhibiría su desinterés por el diálogo y la construcción consensos.

Hace un par de días, el Presidente puso el dedo en el corazón del diferendo cuando, desde Campeche, advirtió que estaba dispuesto a echar para atrás su iniciativa, siempre y cuando el magisterio sindical no pidiera recuperar el control de la nómina, ni el de las plazas.

“Ese no es nuestro objetivo,” insiste la CNTE en voz de Wilbert Santiago y, sin embargo, sus compañeros no parecen estar dispuestos a aceptar que el ingreso a la profesión docente, la entrega de las plazas y el avance en la carrera magisterial, sean procesos normados por la ley

y las instituciones.

Se trata de un botín demasiado importante como para compartirlo con las autoridades educativas.

Tan no quieren soltar el control de plazas y nómina que los líderes de la sección 22 están dispuestos a todo: a comparar al presidente López Obrador con su antecesor, a presentarlo como un representante de la oligarquía, a acusar al secretario Moctezuma de estar ligado con los intereses internacionales, a convocar a un paro nacional y a desbarrancar cualquier intento de consensuar una reforma.

ZOOM:

La negociación con la CNTE nació muerta porque sus líderes no quieren conversar con el resto del país, y tampoco con el Gobierno.

Mal haría el presidente López Obrador si se sienta en una mesa con ellos porque lo único que están buscando es decirle en su cara que es un remedo neoliberal.

Así las cosas, cabe esperar que el conflicto siga escalando y que los niños de Oaxaca, y de otros estados, vuelvan a perder meses y meses de clases.
15 Abril 2019 02:14:00
Otra vez la ira de la CNTE
Comenzarán con paros escalonados y luego, si el presidente Andrés Manuel López Obrador no los atiende personalmente, promoverán una huelga nacional del magisterio. Así lo advirtió Wilbert Santiago Valdivieso, vocero de la sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

A los líderes del magisterio disidente no les satisface conversar con el secretario Esteban Moctezuma Barragán: lo acusan de ser un político neoliberal, que ha saltado de un gobierno a otro, y también de mantener vínculos inconfesables con la organización “empresarial” Mexicanos Primero, y con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

De acuerdo con los resolutivos surgidos durante el 5º Congreso Nacional Extraordinario de la CNTE, celebrado los días 5, 6 y 7 de abril, la iniciativa presidencial de reforma educativa propone un cambio de palabras, pero no de fondo.

“Los partidos, incluido Morena, pretenden aprobar una iniciativa de reforma educativa que, contrario a las promesas de AMLO, sigue siendo, en esencia, la de Peña Nieto, porque solo defiende los intereses internacionales e imperialistas, no los intereses del pueblo y los trabajadores”.

Sube el tono del documento cuando los 94 delegados de ese Congreso coincidieron en caracterizar al Gobierno actual como una estafa con matices “socialdemócratas” que, en la práctica, “representa los intereses de la oligarquía, muestra de ello es que sus representantes son chapulines políticos”.

Refiriéndose a Mario Delgado, cabeza de Morena en la Cámara Baja, se afirma que, quienes impulsan la cuarta transformación son los mismos que aprobaron las reformas estructurales.

Con una hebra apelmazada de argumentos, insiste la CNTE con abrogar “total y absolutamente la ‘mal llamada’ reforma educativa y sus leyes secundarias, de EPN-AMLO”.

En respuesta, la semana pasada, desde Palacio Nacional, el presidente López Obrador atajó las pretensiones del magisterio rebelde advirtiendo que, de no haber acuerdo propondrá regresar la Constitución al punto donde se encontraba antes de 2013, cuando –producto del Pacto por México– fueron reformados varios artículos constitucionales, principalmente el tercero.

A los voceros de la CNTE no les gustó tampoco esta propuesta. Van por todo y no se quitan. Wilbert Santiago replicó que, si se procediese de esa manera, el Gobierno exhibiría su desinterés por el diálogo y la construcción consensos.

Hace un par de días, el Presidente puso el dedo en el corazón del diferendo cuando, desde Campeche, advirtió que estaba dispuesto a echar para atrás su iniciativa, siempre y cuando el magisterio sindical no pidiera recuperar el control de la nómina, ni el de las plazas.

“Ese no es nuestro objetivo,” insiste la CNTE en voz de Wilbert Santiago y, sin embargo, sus compañeros no parecen estar dispuestos a aceptar que el ingreso a la profesión docente, la entrega de las plazas y el avance en la carrera magisterial, sean procesos normados por la ley

y las instituciones.

Se trata de un botín demasiado importante como para compartirlo con las autoridades educativas.

Tan no quieren soltar el control de plazas y nómina que los líderes de la sección 22 están dispuestos a todo: a comparar al presidente López Obrador con su antecesor, a presentarlo como un representante de la oligarquía, a acusar al secretario Moctezuma de estar ligado con los intereses internacionales, a convocar a un paro nacional y a desbarrancar cualquier intento de consensuar una reforma.

ZOOM:

La negociación con la CNTE nació muerta porque sus líderes no quieren conversar con el resto del país, y tampoco con el Gobierno.

Mal haría el presidente López Obrador si se sienta en una mesa con ellos porque lo único que están buscando es decirle en su cara que es un remedo neoliberal.

Así las cosas, cabe esperar que el conflicto siga escalando y que los niños de Oaxaca, y de otros estados, vuelvan a perder meses y meses de clases.
15 Abril 2019 02:00:00
Otra vez la ira de la CNTE
Comenzarán con paros escalonados y luego, si el presidente Andrés Manuel López Obrador no los atiende personalmente, promoverán una huelga nacional del magisterio. Así lo advirtió Wilbert Santiago Valdivieso, vocero de la sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

A los líderes del magisterio disidente no les satisface conversar con el secretario Esteban Moctezuma Barragán: lo acusan de ser un político neoliberal, que ha saltado de un gobierno a otro, y también de mantener vínculos inconfesables con la organización “empresarial” Mexicanos Primero, y con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

De acuerdo con los resolutivos surgidos durante el 5º Congreso Nacional Extraordinario de la CNTE, celebrado los días 5, 6 y 7 de abril, la iniciativa presidencial de reforma educativa propone un cambio de palabras, pero no de fondo.

“Los partidos, incluido Morena, pretenden aprobar una iniciativa de reforma educativa que, contrario a las promesas de AMLO, sigue siendo, en esencia, la de Peña Nieto, porque solo defiende los intereses internacionales e imperialistas, no los intereses del pueblo y los trabajadores”.

Sube el tono del documento cuando los 94 delegados de ese Congreso coincidieron en caracterizar al Gobierno actual como una estafa con matices “socialdemócratas” que, en la práctica, “representa los intereses de la oligarquía, muestra de ello es que sus representantes son chapulines políticos”.

Refiriéndose a Mario Delgado, cabeza de Morena en la Cámara Baja, se afirma que, quienes impulsan la cuarta transformación son los mismos que aprobaron las reformas estructurales.

Con una hebra apelmazada de argumentos, insiste la CNTE con abrogar “total y absolutamente la ‘mal llamada’ reforma educativa y sus leyes secundarias, de EPN-AMLO”.

En respuesta, la semana pasada, desde Palacio Nacional, el presidente López Obrador atajó las pretensiones del magisterio rebelde advirtiendo que, de no haber acuerdo propondrá regresar la Constitución al punto donde se encontraba antes de 2013, cuando –producto del Pacto por México– fueron reformados varios artículos constitucionales, principalmente el tercero.

A los voceros de la CNTE no les gustó tampoco esta propuesta. Van por todo y no se quitan. Wilbert Santiago replicó que, si se procediese de esa manera, el Gobierno exhibiría su desinterés por el diálogo y la construcción consensos.

Hace un par de días, el Presidente puso el dedo en el corazón del diferendo cuando, desde Campeche, advirtió que estaba dispuesto a echar para atrás su iniciativa, siempre y cuando el magisterio sindical no pidiera recuperar el control de la nómina, ni el de las plazas.

“Ese no es nuestro objetivo,” insiste la CNTE en voz de Wilbert Santiago y, sin embargo, sus compañeros no parecen estar dispuestos a aceptar que el ingreso a la profesión docente, la entrega de las plazas y el avance en la carrera magisterial, sean procesos normados por la ley

y las instituciones.

Se trata de un botín demasiado importante como para compartirlo con las autoridades educativas.

Tan no quieren soltar el control de plazas y nómina que los líderes de la sección 22 están dispuestos a todo: a comparar al presidente López Obrador con su antecesor, a presentarlo como un representante de la oligarquía, a acusar al secretario Moctezuma de estar ligado con los intereses internacionales, a convocar a un paro nacional y a desbarrancar cualquier intento de consensuar una reforma.

ZOOM:

La negociación con la CNTE nació muerta porque sus líderes no quieren conversar con el resto del país, y tampoco con el Gobierno.

Mal haría el presidente López Obrador si se sienta en una mesa con ellos porque lo único que están buscando es decirle en su cara que es un remedo neoliberal.

Así las cosas, cabe esperar que el conflicto siga escalando y que los niños de Oaxaca, y de otros estados, vuelvan a perder meses y meses de clases.
08 Abril 2019 03:25:00
Elba Esther sin oposición
Tepic, Nayarit. 10:30 de la mañana. Sábado 22 de febrero de 1990. Elba Esther Gordillo Morales, la mujer que, con solo 45 años, logró vencer a sus viejos enemigos.

Después de un año de recorrer el país para contrarrestar a las fuerzas disidentes, la profesora pudo imponerse sobre el conjunto de su gremio.

René Bejarano y Teodoro Palomino organizaron aquella resistencia. Bloquearon el acceso al Teatro del Pueblo donde estaba previsto el ungimiento de Gordillo Morales como líder definitiva del SNTE.

Alrededor de la profesora se armaron los golpes. Los suyos llevaban pistola y ganas de disparar. Los enemigos andaban enardecidos. La escena pintaba terrible.

Entonces Elba Esther subió a una ambulancia, que había quedado atrapada en medio de la trifulca. Se quitó los zapatos rojos de tacón, que llevaba para lucirse, y se arrodilló, haciendo equilibrio con el parabrisas.

Ordenó entonces que el vehículo avanzara y el perplejo chofer obedeció, aunque a la ambulancia le habían pinchado dos ruedas. “¡Adelante, adelante!,” gritó la maestra y todo el mundo se quedó sorprendido: nadie había imaginado ese golpe de teatralidad.

Montada en lo que tuvo a mano, ella llegó puntual al Teatro del Pueblo y obtuvo la anhelada coronación.

Esta escena pinta de cuerpo entero a la líder magisterial que por estos días ha encontrado otra ambulancia, se ha quitado de nuevo los zapatos y, a sus casi 75 años, vuelve a gritar.

A su alrededor todos nos sorprendemos. No es posible que su carácter, liderazgo y poder hayan sobrevivido así: pasó por la cárcel, perdió a una hija, sus subordinados la traicionaron, el partido que fundó extravió su registro, le arrebataron la presidencia vitalicia del SNTE y, sin embargo, cual mascarón de barco, va de nuevo.

No es el presidente Andrés Manuel López Obrador quien esta vez la apoya. A diferencia de otras ocasiones, la mujer va sola. Dentro del sindicato su imagen está desprestigiada, porque todavía es temprano para seguirla. Cuenta con dinero en abundancia para financiar su movimiento, pero esta vez se trata de recursos propios, y no del Estado mexicano.

Hay por tanto algo sinceramente novedoso en lo que Elba Esther Gordillo está proponiendo. Buscará de vuelta ser la cabeza del SNTE, pero esta vez desde abajo, a pesar del voto secreto, directo y universal. Ese fue el único acuerdo al que llegó con el Gobierno de la cuarta transformación: el presidente le prometió que no se metería con la vida interna del sindicato.

En otras palabras, si Gordillo Morales la gana a la buena, Palacio Nacional sabrá respetarla.

La principal ventaja de la profesora radica esta vez en que no hay quien, dentro del magisterio, posea tanta voluntad política como ella. No se miran en el horizonte liderazgos con el coraje que ha caracterizado a esta mujer.

Ninguno tiene la energía, ni la destreza, ni la flexibilidad para subirse al vehículo estropeado y, desde ahí, comandar en la siguiente batalla.

Elba Esther lo dijo ayer en Puebla con todas sus letras: “vemos un magisterio apabullado, agachado, secuestrado y encarcelado, encarcelado en sí mismo y en lo colectivo”.

Y remató: los líderes actuales “no sirven para nada, ni siquiera son buenos para ellos, mediocres, pequeños, ignorantes”.

Tiene razón la profesora. Nadie dentro del SNTE ha salido a fijar una postura precisa a propósito de sus provocaciones, y tampoco sobre la reforma educativa, la cuarta transformación o los desafíos sindicales.

Los detractores siguen escondidos detrás de una piedra, avergonzados quizá, inseguros con seguridad, desposeídos de toda iniciativa.

Si pronto no surge un relevo creíble para abanderar los intereses del inmenso gremio magisterial, será la mujer del zapato rojo quien reconducirá la nave.

ZOOM:

“Reclaman que la CNTE está en una posición intransigente, (y, sin embargo) quizá sean los únicos que están haciendo algo”, declaró la profesora el día de ayer. Por si alguien tenía dudas, ya sabemos quién se halla detrás de la oposición a la reforma educativa del presidente. Es mujer y tiene unos ovarios enormes.
01 Abril 2019 03:49:00
Triunfo histórico de las trabajadoras del hogar
Después de tantos años, resulta difícil de creer lo que sucedió el día de ayer: con el programa piloto para incorporar con plenos derechos a las trabajadoras del hogar, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) regresó a sus orígenes para poner a las personas por encima de las obsesiones financieras.

Germán Martínez Cázares pronunció este domingo un discurso memorable. Con él inauguró la oportunidad para que más de dos millones 400 mil personas, dedicadas a las labores domésticas remuneradas, cuenten con acceso pleno a la salud y a un retiro digno.

En México, pocos puestos de trabajo son más discriminados y discriminatorios. Con el argumento de la época colonial que pervive hasta nuestros días, hay quien todavía cree que las trabajadoras son “como de la familia” y por tanto no merecen los derechos que otros empleados sí pueden reclamar.

Hay quien aún concibe las vacaciones, el aguinaldo, los alimentos, las medicinas, la habitación, los horarios razonables o los días de asueto como la dádiva generosa que el empleador entrega a su sirvienta.

Un hecho de “corrupción silenciosa”, como lo llamó el director del IMSS, uno frente al cual el Estado mexicano ha sido cómplice fundamental.

“Sobre mi cadáver”, dijo Humberto Castillejos, jefe jurídico del anterior gobierno, según compartió con este periodista el exdirector del IMSS José Antonio González cuando se le preguntó por qué el gobierno de Enrique Peña Nieto no procedía a ratificar el convenio 189 de la OIT, referente a la justicia laboral en el trabajo del hogar.

Porque en realidad no era sobre su cadáver, sino sobre el de otras mujeres muy desprotegidas, es que este sujeto –junto con muchos otros cómplices– han sostenido durante generaciones una repudiable estructura de

marginación.

Marcelina Bautista, la líder mexicana que más vida ha dedicado a esta causa, tomó igualmente la voz en el evento del IMSS y compartió palabras que, a la vez de conmovedoras, solo pueden avergonzarnos.

Este triunfo –dijo– va para todas las trabajadoras que son madres y no han contado con una guardería para sus hijos, para las trabajadoras que se han embarazado sin atención médica; el triunfo es para las mujeres que, después de cuarenta o cincuenta años de lavar y planchar ajeno, han padecido una vejez quebrantada por las mismas carencias que recibieron desde la cuna.

El triunfo es para todas aquellas empleadas del hogar secularmente ignoradas por las familias, las instituciones, los partidos, los gobernantes, los jueces y las leyes.

“¡Que nadie se confunda, este es un logro histórico!”, declaró ayer Marcelina: uno que obtuvieron miles de trabajadoras contra la ceguera clasista y racista empecinada en dominar.

Empleada del hogar es un término que va más allá de esas tres palabras: significa mayoritariamente indígena, significa mayoritariamente al sur, significa mujer –en más de un 90%–, significa precariedad, menosprecio, negación, indignidad, abuso de poder, condescendencia malsana, asimetría injusta, persistencia de nuestras peores formas de relación laboral.

Que el IMSS lance un programa piloto para incorporar a las trabajadoras del hogar no es el final sino el principio de una muy compleja transformación. Una ruta de cambio que no dejará indemne a nuestra estructura social, porque cuando las más vulnerables comienzan a tener derechos, el resto nos vemos obligados a reconsiderar nuestros prejuicios y taras.

Zoom: junto con las trabajadoras del hogar hay otros dos grupos sociales que comparten grave discriminación laboral, las y los jornaleros agrícolas y los trabajadores de la construcción. El conjunto de los tres grupos suma casi 10 millones de personas que el IMSS debe también acoger con el discurso de los igualados.
25 Marzo 2019 03:49:00
Lecciones para dejar la mafia del poder
El yerno de la profesora Elba Esther Gordillo, Fernando González Sánchez, pronunció el discurso principal de la primera asamblea para la constitución del nuevo partido, Redes Sociales Progresistas (RSP).

Ahí dijo que el propósito de esta nueva fuerza electoral es ayudar al Gobierno de la cuarta transformación “a consolidarse”. Luego añadió que este instituto “hará la diferencia en las próximas elecciones”.

Este verano se cumplirán 13 años de que Felipe Calderón Hinojosa ganara la presidencia gracias a que las redes de la maestra hicieron “la diferencia”.

Cuentan dentro del círculo más próximo a ese expresidente que el día anterior a los comicios, Elba Esther Gordillo llamó al candidato panista para ofrecerle medio millón de votos.

Según el periodista Alberto Aguirre, Juan Camilo Mouriño, entonces el principal operador de la campaña calderonista, se enteró por voz de su jefe, 12 horas antes de que abrieran las urnas, de tan afortunada noticia.

La anécdota habría sido poco creíble sin la generosidad que luego tuvo el presidente Calderón para con la profesora: le entregó cargos tan relevantes como la dirección del ISSSTE o la Lotería Nacional, pero, sobre todo, la subsecretaría de Educación Básica, que justo ocupó Fernando González Sánchez, durante aquella Administración.

Obviamente una de las voces más enojadas con la alquimia electoral del magisterio fue la de Andrés Manuel López Obrador, el candidato que, según los datos oficiales, fue derrotado por poco más de 240 mil votos.

En palabras del abanderado vencido, Elba Esther Gordillo, su aparato electoral y sus huestes sindicales eran parte de la mafia del poder que arrebató la banda presidencial a su legítimo destinatario.

¿Cómo explicar que, pasada una década, aquellos que eran mafiosos dejaron de serlo? ¿Qué agua o poción mágica, qué acto de arrepentimiento, qué plegaria a San Judas Tadeo o al Santo Niño de Atocha, lograron que don Fernando González Sánchez se haya vuelto agente de la cuarta transformación?

Todo parece indicar que ser o no ser mafia del poder pasa por la política de alianzas de los mafiosos, y no por su rol como poderes fácticos –enclaves del autoritarismo– capaces de colocarse siempre por encima de la ley.

Una vez que las Redes Sociales Progresistas, encabezadas por los socios de Elba Esther Gordillo, apoyaron a la candidata morenista a gobernador para el Estado de México, Delfina Gómez Álvarez, comenzó a funcionar la piedra pómez que cura toda pertenencia previa a la mafia.

Luego vinieron las elecciones federales de 2018, donde los antiguos aliados de Felipe Calderón ratificaron su conversión al morenismo y, a la postre, obtuvieron la liberación de la profesora, quien había sido injustamente encarcelada.

Porque con toda seguridad RSP obtendrá su registro, la paradoja de esta historia reside en que la cuarta transformación contará también con un partido encabezado por el liderazgo magisterial próximo a Gordillo.

Ese partido servirá, como sucedió antes con el Panal, para negociar puestos, recursos, influencia y poder. Será un apéndice de Morena y si las cosas se ponen difíciles después de 2021, jugará, como ese grupo político sabe hacerlo muy bien, de bisagra en el Congreso.

Para quienes llevamos registro de la historia política contemporánea de nuestro país no deja de ser incómodo que la cuarta transformación, en la que tantas esperanzas se han depositado, utilice con frecuencia la piedra pómez para lavar la reputación de los integrantes de la mafia del poder.

ZOOM;

¿Por qué si los líderes de RSP quieren apoyar al Gobierno y su partido, no ingresan mejor a Morena, con derechos plenos? ¿Será que ahí no les recibirían, o que estas personas prefieren autonomía, por aquello de que, en algún momento, la vela de la política se hinche en una dirección contraria a la actual?
21 Marzo 2019 03:19:00
La ‘buena’ reforma educativa
Un cambio mayor de la reforma educativa promovida por el presidente Andrés Manuel López Obrador es haber quitado al Estado la obligación que antes tenía para garantizar la calidad en la educación. Esa palabra fue sustituida por otras, tanto o más relevantes: equidad e inclusión.

Esta pareciera la principal diferencia conceptual entre “la mal llamada” reforma educativa y la que ahora se promueve. No es evidente por qué calidad y equidad deberían oponerse, o por qué la primera habría de ser calificada como un valor neoliberal.

La educación mexicana requiere igualar la calidad, al mismo tiempo que se promueve la mejora del logro académico. Derivada de esta disputa sin sustento se añade que la nueva reforma elimina de la Constitución los criterios que antes servían para medir la calidad en la educación: los métodos educativos, los materiales, la organización escolar, la infraestructura o la idoneidad de los maestros y los cuadros directivos de las escuelas. Con tal de retirar del texto constitucional el término “idoneidad”, para que los docentes no fueran evaluados conforme a criterios arbitrarios, los actuales diputados barrieron con el resto de los elementos que merecían permanecer ya que, en la práctica, son los que inciden en la mejora educativa.

Otro tema clave que se modificó es el de la autoridad responsable de medir todo lo relacionado con la educación impartida por el Estado.

El Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) es un general al que le han arrancado los galardones. Por obra de la nueva iniciativa no será más un órgano constitucional autónomo, sino un organismo desconcentrado de la Secretaría de Educación Pública.

Este descenso en la jerarquía no debe pasar desapercibido. Cuando nació, por allá del año 2002, el INEE era una institución vulnerable, cada vez que sus reportes señalaban problemas y responsables.

En su primera etapa fueron muchas las veces que los líderes del SNTE, los burócratas encumbrados o el partido gobernante intentó esconder, maquillar o modificar los resultados de las evaluaciones.

La presión política y burocrática ejercida en contra del INEE suele ser mayúscula, porque cuando las evaluaciones salen mal, los padres de familia reclaman y la sociedad se enoja con los gobernantes. Pocos temas son más sensibles, más inflamables políticamente, que la educación.

Fue por esta experiencia que se encumbró al INEE para que ocupara un asiento entre los pocos órganos constitucionales autónomos que tiene nuestro país. La intención del Legislativo fue blindar a los evaluadores frente a argumentos que nada tenían que ver con la evaluación.

La degradación que sufrirá el INEE no se hace cargo de esta parte de la historia. Al contrario, obedece al enojo que despertó el hecho de que sus evaluaciones autónomas no fueran condescendientes con los intereses de la política mezquina.

Los errores que haya cometido el INEE autónomo no justifican la defenestración. Habría bastado con corregir, ajustar e incluso fortalecer.
18 Marzo 2019 04:00:00
El Mirreynato no es Fifilandia
Por estos días se incurre en el error de suponer que mirreyes y fifís son las mismas personas.

En realidad, un muro inmenso e infranqueable les separa. En lo que toca a privilegios, poder de compra, ingresos, estilo de vida, impunidad y ostentación, son abismales las diferencias entre los habitantes del Mirreynato, que moran en el penthouse de la sociedad, y los residentes de Fifilandia, que viven varios pisos abajo.

Mientras el fifí es el empleado que cuida la entrada del bar, el mirrey es el dueño del antro que observa la calle, quitado de la pena, desde su ventana
panorámica.

Bajo cualquier circunstancia o contexto esta es la regla: a los mirreyes no se les toca ni con el pétalo del discurso.

Los mirreyes continúan apartados de la acción de la justicia porque los actos de corrupción que dieron origen a su fortuna han quedado perdonados.

A los mirreyes les tiene sin cuidado dónde se construya el aeropuerto, porque ellos disponen de hangares y aviones
particulares.

Los mirreyes están felices porque en su país pagan menos impuestos que en ningún otro; porque pueden heredar sin que nadie les haga un descuento, y porque pueden especular sin que Hacienda venga a molestarlos.

Las colonias donde viven los mirreyes jamás son señaladas, no aparecen, no se mencionan, no se cuestionan.

A los mirreyes nadie les redujo el sueldo porque no necesitan uno, y sobre todo porque, salvo excepciones, menosprecian el oficio del burócrata.

A los mirreyes les tiene sin cuidado la (bien o mal) llamada reforma educativa porque su existencia y la de sus hijos transcurre a muchos kilómetros de la escuela pública.

A los mirreyes la amnistía les aburre porque están acostumbrados a ella; tampoco les preocupan los derechos humanos porque los suyos, pase lo que pase, siempre están a salvo.

Los mirreyes andan de fiesta porque no han sido siquiera rozados por los vientos de la
transformación.

En cambio, escaleras abajo –en los niveles de la construcción social donde se localiza Fifilandia– las cosas marchan muy distintas.

Se ha puesto de moda cuestionar todo cuanto tiene que ver con las personas señaladas por su identidad fifí, tengan o no conciencia de ella.

Si leen el diario equivocado, si escuchan la estación incorrecta, si viven en la colonia inadecuada, si la cigüeña les entregó cromática clara, si son liberales, si son conservadores, entonces un dedo flamígero los acusa de manera implacable.

A tiro por viaje se ridiculiza a Fifilandia, se le agravia, se le emplaza a tomar plena responsabilidad por todos los males que aquejan a la sociedad.

A diferencia del plácido mirrey, la persona fifí es representada como el peor enemigo del pueblo.

El fifí que vive de su sueldo, el fifí que sufre la desinversión, el fifí que trabajaba para la burocracia, el fifí que hace largas colas a la hora de cobrar su ahorro para el desempleo, el fifí que alguna vez se dio tiempo para participar en la sociedad civil, y que ahora se descubre detestable y de derecha.

¡Oh fifí malhadado quien, por iluso, creyó que un día contaría con un aeropuerto de primer mundo y hoy mira con resignación hacia otro lado!

Porque la arbitrariedad así los decidió, Fifilandia debe pagar por los pecados, por las desigualdades, por todas las equivocaciones: estamento condenado, sobre todo, porque el Mirreynato es intocable.

14 Marzo 2019 03:14:00
Los delitos de corrupción, en la zona fantasma
Es falso que los actos de corrupción cometidos por funcionarios públicos puedan ser perseguidos como delitos graves. De hecho, la mayoría de ellos son todavía invisibles para la justicia penal.

Un error legislativo dejó como letra muerta las reformas al Código Penal federal del año 2016 dedicadas a tipificar los delitos en materia de anticorrupción.

El pasado lunes, con motivo del informe del presidente Andrés Manuel López Obrador sobre sus primeros 100 días de Gobierno, el Mandatario presumió la reforma que su partido promovió para declarar como graves los actos de corrupción.

Muy probablemente el Presidente no sabe que el catálogo de delitos al que hizo referencia no ha entrado, ni podrá entrar, en vigor, si antes no se realiza una nueva reforma al Código Penal federal.

Las abogadas Estefanía Medina y Adriana Greaves (blog de Nexos, marzo 11, 2019) han hecho notar el galimatías provocado por la legislatura pasada, el cual mantiene en el limbo jurídico a las reformas penales del 2016 en materia de corrupción.

Hoy no comete delito grave, por ejemplo, el servidor público que se enriquezca durante su función de manera inexplicable. Tampoco el que, por sí mismo o por interpósita persona reciba dinero para hacer o dejar de hacer un acto inherente a su cargo.

Estas conductas, entre muchas otras, que gracias a la reforma penal del 2016 debieron convertirse en delitos de corrupción –y que, por obra de la iniciativa del presidente López Obrador habrían ascendido a la escala de graves– son en realidad papel mojado, delitos fantasmas, actos que ni la ley ni la justicia pueden perseguir.

El origen de este galimatías se halla en el primer artículo transitorio de las reformas al Código Penal federal, publicadas el 18 de julio del año 2016. Ahí se estableció que la nueva tipificación de delitos relativos a la corrupción entraría en vigor el día que el Senado de la República nombrara al fiscal anticorrupción.

Pero el Senado jamás nombró a ese titular: tuvo cuatro años para hacerlo, entre 2014 y 2018, y sin embargo fue incapaz de cumplir con un mandato que esa cámara se impuso a sí misma.

Al no acatar este requisito, el Senado envió a una zona fantasma todo el listado de ilícitos que más recientemente la nueva legislatura tipificó como delitos graves.

El pasado 1 de marzo, el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, instaló por fin la nueva Fiscalía Especializada en Anticorrupción; sin embargo, por extraño que parezca, esta otra institución no es la misma que aquella que el Senado debió haber nombrado antes de que concluyera el año 2018.

El titular de la primera fiscalía, cuya investidura era condición para que el catálogo de delitos de corrupción entrara en vigor, debió haber recibido su encargo gracias al voto de dos terceras partes de la Cámara de Senadores.

En cambio, la flamante responsable de esta otra fiscalía, María de la Luz Mijangos Borja, obtuvo el puesto gracias al fiscal general, Alejandro Gertz, quien siguiendo un procedimiento distinto, recién solicitó a la Cámara alta que ejerciera su potestad de refrendo.

La diferencia estriba en que mientras el primer fiscal debía ser nombrado por el Senado, la segunda lo fue por el fiscal general, y en este caso los senadores solo tienen facultad para refrendar.

El desastre surge cuando la vigencia del catálogo de delitos antes referido no está ligada al nombramiento de Mijangos, sino al de un hipotético fiscal que jamás entró en funciones.

Esto querría decir, muy puntual mente, que los funcionarios acusados de cometer un ilícito inscrito en el catálogo penal de la anticorrupción podrán ampararse, y salir bien librados, porque la ley utilizada para perseguirlos quedó extraviada en una zona fantasma.

Zoom: si el Presidente quiere, en efecto, encarcelar a los funcionarios públicos corruptos tendrá, de nuevo, que enviar una iniciativa de reforma al Código Penal federal para asegurarse esta vez de que el catálogo respectivo entre en vigor sin condiciones ni pretextos.
11 Marzo 2019 03:35:00
Cien días con el Grijalva alebrestado
Los mexicanos traíamos hambre de cambio y por eso llegó Andrés Manuel López Obrador a la Presidencia. La actividad febril del Mandatario, durante sus primeros 100 días de Gobierno, es la respuesta a esa demanda.

El país entero se parece al río Grijalva en temporada de lluvias: está crecido, desbordado, revuelto, y por momentos, indomable.

Los primeros 100 días, de cualquier gobierno, son el momento para mostrar la materia fundante –el ADN– que dará consistencia al resto de la Administración.

Andrés Manuel López Obrador ha aprovechado como pocos esta breve ventana de tiempo para celebrar la razón de sus votantes: 8 de cada 10 mexicanos querían una sacudida.

La demanda y la oferta en la política mexicana participan de una feliz luna de miel porque la gente andaba hasta la coronilla y el nuevo Presidente está dispuesto a cuestionar y cambiarlo prácticamente todo.

La fascinación con la novedad y la transformación es emoción cotidiana en una inmensa mayoría de personas. Son estadísticamente pocos, por no decir irrelevantes, quienes desearían conservar el patrimonio político del pasado.

De ahí que no tenga límite el furor por derrumbar todo aquello que haya sido fuente de corrupción, violencia o desigualdad.

El presidente está decidido a abrir la caja de Pandora porque detrás suyo hay quienes, con estos argumentos, aplauden enérgicamente.

Estos días para México son de euforia, de fiesta, de ánimo optimista y confiado. El Grijalva fluye alebrestado porque una mayoría así lo quiere y estuvo dispuesta a tomar el riesgo de la transformación porque antes las cosas parecían insoportables.

Sin embargo, debajo de estas aguas turbulentas, el país real continúa su cauce sin haber visto todavía los grandes cambios en esos temas precisos que llevaron al triunfo de López Obrador.

Cual serpientes taimadas de agua dulce, los problemas que padecíamos antes de las elecciones de julio pasado, muerden hoy con igual o peor fiereza a la gran mayoría de las poblaciones.

Nada indica que, a ras del suelo –lejos de las luces que iluminan la conferencia mañanera o los altavoces placeros– las cosas hayan cambiado.

Es de pésimo gusto y mala educación, como comer con la boca abierta o subir los codos a la mesa, hablar de esa necia realidad que, a cien días, se mantiene tan canija como antes.

Por ejemplo, las cifras de la violencia publicadas el día de ayer por El Universal. Si se comparan los 100 primeros días de todos los presidentes mexicanos, desde que concluyó la Revolución a la fecha, los más recientes se exhiben como los peores: 94 personas murieron diariamente en el país desde que López Obrador se colocó la banda presidencial.

Estos números representan el triple en comparación con el arranque de la administración de Felipe Calderón y casi el doble con respecto a los primeros meses de Enrique Peña Nieto. Si a esta evidencia se agrega el incremento en el número de secuestros y desapariciones, las alarmas suenan bastante fuerte.

No sería justo responsabilizar a la nueva Administración federal por esta tragedia, y sin embargo llama la atención que el tema de la violencia haya ido a parar en el fondo del río, cuando los colmillos de tal realidad continúan siendo nuestra principal tragedia.

Algo similar ocurre con la corrupción. Si bien el Presidente merece confianza cuando dice que ni él ni su Gabinete son personas corruptas, lo cierto es que falta mucho para que esa mística gravite en el lecho del río, donde la sociedad y el Estado se encuentran.

La oferta de amnistía y perdón no han disuadido a los muchos hampones que continúan entendiendo a las instituciones como si fueran un bien propio, de sus familiares y sus compinches.

ZOOM:

Corrupción, inseguridad y desigualdad son las tres razones que llevaron a Andrés Manuel López Obrador a la presidencia.

Los resultados a propósito de estos tres temas no pueden ser medidos en estos primeros cien días, pero el año no podrá terminar en similar festejo si no ocurre una transformación fundamental en cada uno de ellos.
07 Marzo 2019 03:58:00
La resurrección del PES
A punto estamos de atestiguar el primer fraude cometido contra la Constitución, durante el recién estrenado régimen de la Cuarta Transformación. Será falso que no haya nadie por encima de la ley cuando los magistrados del Tribunal Electoral resuciten a un muerto que la voluntad popular decidió enterrar.

Desde su tumba, el Partido Encuentro Social (PES) se defiende con dos argumentos para recuperar el registro que el Instituto Nacional Electoral (INE) le retiró en septiembre del año pasado:

Primero, que los resultados de la elección presidencial, donde resultó triunfador su candidato, Andrés Manuel López Obrador, son cuestionables por las muchas irregularidades cometidas. Y, segundo, que independientemente de los votos, los magistrados del tribunal deben reconocer la representatividad que significan los diputados y senadores que este partido tiene actualmente en el Congreso.

Con respecto al primer argumento es difícil no trazar con las cejas un signo grande de interrogación: ¿los dirigentes del PES afirman que su candidato a la Presidencia ganó en una elección que ellos mismos califican como fraudulenta?

La ironía es mayor cuando este partido presentó mal y a destiempo los recursos de inconformidad para demostrar su dicho. Es decir que señala, sin aportar una sola prueba, como tramposos los resultados de unas elecciones que a estas alturas son inapelables.

No lleva razón este partido cuando pide recontar todos los votos de los pasados comicios presidenciales, sin aportar evidencia que motive o justifique tan peregrinos anhelos.

Con respecto al segundo argumento es necesario precisar que el INE retiró el registro al PES porque en ninguna de las tres elecciones federales obtuvo el porcentaje requerido

por la Constitución.

Tanto en los comicios para diputados como para senadores, este partido logró el 2.5% de la votación general, y en la de Presidente obtuvo solamente el 2.7% de los sufragios.

A la hora de enfrentarse a la urna, las personas optaron por tachar los emblemas de Morena o del Partido del Trabajo, pero no el de Encuentro Social. El mensaje del pueblo fue claro: muerte al PES. Así lo dicen las boletas, las actas y el programa de resultados del INE.

El Artículo 41 de la Carta Magna es preciso: “el partido político nacional que no obtenga, al menos, el 3% del total de la votación válida emitida en cualquiera de las elecciones que se celebren para la renovación del poder Ejecutivo o de las cámaras del Congreso de la Unión, le será cancelado el registro”.

El texto no prevé excepciones, ni ofrece vías alternas para resucitar a este muerto: o el PES obtuvo al menos el 3% de los votos, en alguna de las elecciones, o bien extravía el registro y las cuantiosas prerrogativas que lo acompañan.

Ni la hermenéutica, ni la metafísica, ni la magia negra, ni el Espíritu Santo, ni Dios, ni el Diablo, tampoco san Judas Tadeo, nadie puede sacar al PES de este trance, sin apuñalar antes a la Constitución.

Y, sin embargo, una mayoría de magistrados del Tribunal Electoral, encabezados por Felipe de la Mata, está decidida a revivir el cadáver en contra de lo que el pueblo de México votó. Esta película es de terror y los zombis, en efecto, existen.

Afirma el PES una barbaridad: que la interpretación del 41 constitucional sobre la pérdida del registro no sólo debe considerar su “representatividad política numérica” –los votos–, sino también el número de diputados y senadores que logró meter al Congreso.

Es decir que no importa la voluntad popular sino las trampas celebradas para que este partido lograra formar una fracción parlamentaria de 30 diputados y 5 senadores, los cuales consiguieron sus escaños gracias a que fueron candidatos de Morena y del PT.

ZOOM: en febrero de hace dos años publiqué en estas mismas páginas un artículo titulado magistrados hampones. El más siniestro de estos cinco juzgadores me reclamó airado que lo había difamado con esa sentencia. Confirmo ahora mi convicción sobre esos cinco hampones que están dispuestos a traicionar así a la Constitución.


04 Marzo 2019 03:19:00
Corrupción y muerte de los Moreno Valle
El helicóptero Agusta Grand 109 en el que viajaban Érika Alonso y Rafael Moreno Valle cayó en picada. Los peritos denuncian el hecho como inusual: no es común que el rotor principal de una nave como esa termine haciendo círculos sobre la tierra.

Ha sido ya descartado que el helicóptero hubiera recibido un proyectil, así que la causa más obvia del accidente es mecánica.

Cabe formular como hipótesis que una mano criminal haya averiado la nave para provocar la muerte de sus tripulantes; también existe la teoría de un acto de negligencia mecánica.

Esta es la pregunta que el fiscal investigador del caso deberá despejar: ¿provocación o negligencia?

En cualquier caso, las pistas apuntan hacia el taller responsable de dar mantenimiento al helicóptero: Rotor Flight Services, cuyo propietario es José Antonio Vázquez Torales y cuyos mecánicos responsables en Puebla son Ricardo Montiel y Mario Gutiérrez.

Aquí algunas interrogantes que el fiscal debe resolver:

1. En 2013 la empresa Eolo Plus entregó la operación del helicóptero a la compañía Servicios Aeroportuarios del Altiplano (SAASA). ¿Por qué entonces Eolo Plus no compartió las bitácoras de la nave correspondientes a los años 2011, 2012 y 2013?

2. ¿Qué ocurrió con el daño detectado en el motor de esa nave a finales del año 2017?

3. ¿Cambió Rotor Flight Services –el taller contratado por el Gobierno de Puebla para dar mantenimiento a esa nave– el motor o la parte del motor que presentaba daño? ¿Cuándo sucedió esa reparación?

4. ¿Por qué, después del accidente, la tuerca que sujetaba el rotor principal de la nave mostró evidencia de sobrecalentamiento? (Ese estado de la pieza sólo puede explicarse si el helicóptero despegó teniendo suelta esa tuerca fundamental).

5. ¿Cuándo fue la última vez que Rotor Flight dio mantenimiento al rotor del helicóptero? ¿Por qué los encargados del taller, Montiel y Gutiérrez, permitieron que el helicóptero viajara con ese presunto desperfecto?

6. Erika Alonso y Rafael Moreno no solían volar juntos. ¿Por qué ese día cambiaron su rutina?

7. El capitán Salas y el capitán Marco Tavera eran los responsables de volar la nave y, sin embargo, de última hora, Roberto Cope, que era el director de servicios logísticos del Gobierno de Puebla –y por tanto el jefe de ambos– instruyó a Salas para que se fuera a descansar. ¿Por qué Cope piloteó el helicóptero ese 24 de diciembre?

8. ¿Sabían Salas y Tavera del desperfecto en el motor que presentó el helicóptero un año antes? ¿Lo sabía Roberto Cope? ¿Tenían información estas tres personas sobre la reparación realizada al motor? ¿Conocían sobre el mantenimiento que recientemente los empleados de Rotor Flight le habían hecho al rotor?

9. Rotor Flight Services –sus dueños y sus mecánicos– deberían ser parte central de la investigación. ¿Por qué el Gobierno de Puebla no ha suspendido todavía el contrato de mantenimiento con esta compañía?

10. ¿Por qué Rotor Flight Services mantiene oficina dentro del hangar del Gobierno de Puebla?

11. ¿Por qué Rotor Flight Services participa en la organización de la información solicitada por la Fiscalía?

12. ¿Quién era el verdadero dueño del helicóptero accidentado?

13. ¿Por qué los dueños de Eolo Plus, (Juan Armando Hinojosa Cantú y Ariel Zeev Picker Schatz), transfirieron en 2013 la operación de la nave a SAASA, (cuyos propietarios son los tlaxcaltecas, Rafael y José Antonio Torre Mendoza)?

14. ¿Qué relación tenía el exgobernador Moreno Valle con los hermanos Torre Mendoza?

15. ¿Hubo conflictos de interés entre los dueños del helicóptero, los pasajeros, los operadores, los responsables del taller o el director de servicios logísticos?

ZOOM: El accidente de Puebla tiene detrás un largo caudal de corrupción. Los intereses políticos deberían dejar de interponerse, mientras se resuelven las diversas líneas de investigación.



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