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Otto Schober
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Otto Schober. Profesor y Licenciado en Educación Primaria; Comentarista radifónico con cápsulas en Núcleo Radio Zócalo; Funcionario de la Secretaría de Educación Pública nivel Primarias en Piedras Negras, Coahuila, Mex.; Historiador de Piedras Negras, Coahuila, México

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15 Febrero 2019 04:00:00
Jesse Sumpter
Jesse Sumpter nació en Owen Country, Indiana, Estados Unidos, el 21 de febrero de 1827. Se alistó para servir a su país en la guerra contra México en 1847, siendo asignado al primer regimiento de infantería que estuvo estacionado en Port Lavaca, Texas, en Salado Creek, cerca de San Antonio. Su unidad establece puestos de avanzada en Río la Leona, cerca de Uvalde y en el Río Grande. A finales de marzo de 1849, el capitán Sidney Burbank llevó a tres compañías de infantería, incluyendo a Sumpter, hasta el Río Grande, donde se estableció un campamento en Eagle Pass, que más tarde se llamó Fuerte Duncan. Sumpter regresa a la Leona, pero más tarde su compañía se estacionó en el fuerte Duncan, sirviendo de escolta de los ferrocarriles que realizaban los suministros entre San Antonio y El Paso.

Después de desempeñarse con el grado de sargento, el 27 de abril de 1852 decide dejar el ejército, instalándose en Eagle Pass, que en ese entonces era un pequeño pueblo en la frontera, cobijado por el fuerte Duncan, población que era el trampolín para los buscadores de oro que partían con rumbo al estado de California. Atendió la barra de un negocio propiedad de Henry Matson hasta 1854, en que decidió abrir un salón de su propiedad y luego ingresó al negocio ganadero. Contrajo nupcias con Refugia Ramírez en 1859, con quien procreó dos hijos.

En 1872 se casó en segundas nupcias con Virginia Ramírez. Sumpter con frecuencia se desempeñó como asistente del sheriff, y una de sus frecuentes actividades era la de servir de escolta de reos peligrosos que transportaba hasta San Antonio en el condado de Bexar. Fue un exitoso comerciante durante la guerra civil y Lorenzo Castro lo nombró inspector de aduanas de la confederación. Cuando se creó el condado de Maverick en 1871, fue elegido como el primer sheriff que tuvo el condado, cargo que ocupó hasta 1876, en que cambió temporalmente su residencia a Uvalde, donde vivió por un tiempo.

Volvió a Eagle Pass como gerente de la comisaría del ferrocarril que construía la línea férrea hasta Piedras Negras en la década de 1880, labor que continuó hasta que la línea de acero llegó hasta Monclova, Sumpter regresó a Eagle Pass, donde compró y operó el salón Sunset Fisher King’s Saloon. En 1894 Sumpter fue nombrado inspector de Aduanas de Estados Unidos en Eagle Pass, puesto que ocupó hasta su muerte, ocurrida el 20 de noviembre de 1910. En los últimos años de su vida fue considerado como el ciudadano más antiguo de Eagle Pass.

Estuvo consciente de que fue testigo y participante de importantes eventos, por lo que se interesó en la historia. Se afilió a la Asociación Histórica del Estado de Texas, lo que le permitió dictar sus memorias en la escuela de Harry Warren entre 1906 y 1907. Una copia mecanografiada de ellas, se encuentra en los archivos de la Universidad de Texas, que permanecieron inéditas hasta 1969. Su tumba porta una placa conmemorativa a su trayectoria, pero pasa desapercibida entre las pocas que le rodean en el panteón católico de Eagle Pass, Texas, producto del olvido de las generaciones actuales. (Traducido de Handbook of Texas Online de Ben E. Pingenot).
14 Febrero 2019 04:00:00
Día de San Valentín
Este 14 de febrero se celebra en nuestro país, como en el vecino del norte y algunos otros de origen latinoamericano, el Día de San Valentín, llamado también el Día del Amor o el de la Amistad. San Valentín fue un mártir religioso de origen italiano que murió en el año 273 y es considerado el patrón o santo de los enamorados, de ahí la derivación de Día de San Valentín por el de los enamorados, día de los novios, día de los corazones o Día de la Amistad. La fiesta del Día de San Valentín procede probablemente de la celebración romana de lupercales del 15 de febrero. Originalmente era una fiesta de pastores y se celebraba en honor de Fauno. Su propósito inicial era el de asegurar la fertilidad de los campos, los rebaños y de los mismos pastores. Gradualmente se fue asociando con la fiesta del 14 de febrero de dos mártires romanos, ambos llamados Valentín, que vivieron en el siglo III.

El 14 de febrero se ha tornado de un frío consumo masivo, donde todos compramos para no quedarnos atrás y ser portadores de algún presente, que en algunos casos, visita la basura prematuramente sin importar el sacrificio económico utilizado, pero en esto todos tenemos culpa y no reparamos en el precio, aunque al día siguiente no completemos para cubrir los recibos del consumo eléctrico, telefónico o el del gas natural. El día del amor y la amistad, es sin lugar a dudas el día de los comerciantes, que no escatiman en su publicidad, ya que vivimos en un país de derecho y todos podemos hacer la lucha para obtener utilidades legales.

Es común escuchar: “¿Cuánto pagaste por mi regalo?” Como si el significado monetario fuese imprescindible, como si regulase el tamaño o el nivel de la amistad o el cariño. Ese día es como el 10 de mayo, donde recordamos al ser que nos dio la vida solo ese día, de igual manera ocurre con la amistad, amistad que se subraya solo el 14 de febrero, cuando los lazos amistosos deberían refrendarse todos los días del año.

Pero todos hemos contribuido a no pasar inadvertido ese día, en nuestros hogares, escuelas, trabajo, etc. y hemos olvidado que el día 14 es el día de los telegrafistas, y también hemos dejado atrás que un 14 de febrero, fue asesinado el consumador de nuestra Independencia, el general Vicente Guerrero Saldaña, que también fue destacadísimo presidente de nuestro país. Acontecimiento que pasa inadvertido en la casi totalidad de las instituciones de enseñanza, donde la historia de nuestro país pasa a un tercer término, porque se le considera un aspecto de relativa importancia y sin trascendencia, comparada con el Día de San Valentín; las veladas recordando al caudillo víctima de una traición han ido desapareciendo paulatinamente, donde Piedras Negras no es la excepción.

La autoridad municipal solo prepara las ceremonias del aniversario de la Constitución, del Día del Soldado, de la muerte de don Francisco Ygnacio Madero González (Con Y, idéntico a su acta de bautismo), y el de la Bandera nacional. Y fuera del programa patrio, el Día de San Valentín.
13 Febrero 2019 04:00:00
Los generales de Piedras Negras
La villa de Guerrero es conocida como la tierra de “Los Generales”, por los que afirman, son más de 10 milicianos que de ahí son originarios y obtuvieron ese rango. Pero Piedras Negras también tuvo los suyos. Paz Faz Riza, nació en Cd Porfirio Díaz (Piedras Negras), el 18 de abril de 1893, inicialmente fue constitucionalista con el Gral. Maycotte, pero al unirse al Plan de Agua Prieta combatió a los carrancistas. Fue uno de los aprehensores de Lucio Blanco en 1915. Apoyó la revolución sonorense en 1920 y la delahuertista en 1923. Fue miembro fundador del PNR en 1929, diputado federal de la XXXV legislatura. Alcanzó el grado de general brigadier y fue gobernador interino de Coahuila del 1 de marzo al 6 de junio de 1948.

Miguel Henríquez Guzmán nació en Ciudad Porfirio Díaz (P. Negras), el 4 de agosto de 1898. Estudió en el H. Colegio Militar y formó parte de la escolta que custodió a Francisco Y. Madero del Castillo de Chapultepec al Palacio Nacional en 1913. Ingresó al Ejército constitucionalista como subteniente. Se convirtió en general de brigada en 1938 y en 1942 a general de división. Intentó convertirse en presidente de la República en 1952 apoyado por la Federación de Partidos del Pueblo Mexicano sin éxito. Federico Rodríguez Berlanga nació en la villa de Piedras Negras en 1886.

Se unió al carrancismo el 7 de mayo de 1913. Por sus acciones guerreras ese mismo año fue ascendido a capitán segundo y luego a capitán primero, en 1914 a mayor y a teniente coronel, en 1920 a general brigadier. Jefaturó las comandancias militares de Acapulco, Veracruz, Mérida, en Tabasco y Oaxaca. Fue comandante de la Guarnición de Piedras Negras de 1943 a 1944. Roberto Silva Falcón nació en Ciudad Porfirio Díaz (P. Negras), el 9 de enero de 1901. Ingresó a la lucha armada a los 14 años con los carrancistas.

Fue ayudante del inspector de la Policía de México, jefe del sector militar de Progreso, jefe del estado mayor de las zonas militares de Chiapas, Veracruz y Guanajuato; comandante de la jefatura de Operaciones de Chiapas; secretario de materiales de Guerra; jefe militar de Tijuana; jefe del Estado Mayor de la VI Zona Militar de Saltillo; general de brigada en 1960. Ildefonso Valentín Vázquez Tamez nació en Ciudad Porfirio Díaz (P. Negras) el 24 de febrero de 1890. Se unió a la revolución maderista en 1910. Dirigió el regimiento Carabineros de Monclova. Atacó Cuatro Ciénegas el 30 de enero de 1911 y en mayo a la toma de Monclova.

Participó en varios combates en el estado de Durango. Formó el segundo regimiento de Auxiliares del Ejército. A la muerte de Madero se unió a Carranza combatiendo en Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas. En 1914 alcanzó el grado de general brigadier y en 1915 el de general de División, año en que Venustiano Carranza lo nombró gobernador de Nuevo León. Falleció en Monterrey el 15 de junio de 1915 a los 25 años de edad, después de haber sido herido en Icamole contra las fuerzas villistas. (“Catálogo de revolucionarios coahuilenses” de Arturo Berrueto González)
12 Febrero 2019 04:00:00
Mujeres notables de México
Hasta muy entrado el siglo XX, la mujer era obligada a jugar un papel secundario dentro de la sociedad mexicana. Las mujeres difícilmente podían acceder a la educación profesional, generalmente eran educadas para el hogar e incluso, existían varias publicaciones periódicas en las cuales podían conocer acerca del bordado, la cocina, primeros auxilios, arreglo personal y cómo ser una buena esposa. Y en esta sociedad para hombres, la historia de Matilde Montoya resulta digna de admiración.

Nació en 1857, se inscribió en la Escuela de Medicina y en 1873, obtuvo el título de Obstetra. Comenzó a ejercer su profesión de partera con éxito. Sin embargo, por una enfermedad dejó la ciudad de México para instalarse en Puebla, donde pronto alcanzó notoriedad, lo que fue visto muy mal por los médicos varones, quienes se dieron a la tarea de difamarla y calumniarla hasta que la obligaron a marcharse de la ciudad. Pero no se amedrentó, regresó a la Ciudad de México para recibirse de médico cirujano. Las familias conservadoras la acusaban de “impúdica y peligrosa innovadora”. Pero nada la detuvo y en 1887, el presidente de la República, Porfirio Díaz, le entregó el primer título de cirujano médico, que fue el primero otorgado a una mujer en la historia de México.

Durante la guerra de intervención francesa, Agustina Ramírez, originaria de Mocosito, Sinaloa, no fue una madre común y corriente, sufrió la muerte de su marido que había marchado al campo de batalla, pero no lo lloró, tomó valor y ofreció la vida de sus 12 hijos para la defensa de la República. Solía decir: “Os los entrego, porque cuando la Patria está en peligro, los hijos ya no pertenecen a los padres”. Pero no solo perdió al marido, sino a sus 12 hijos que había entregado. Según cuenta la historia: “¿Por qué Dios mío, no tengo otro esposo y otros 12 hijos, para que continúen defendiendo la Patria del invasor?”.

En marzo de 1913, durante una sesión espiritista realizada en la casa de la médium Josefina O’Brein, ubicada en la colonia Juárez, se apareció Sor Juana Inés de la Cruz. Ninguno de los presentes podía creerlo, pero todos quedaron impresionados por la experiencia. La “décima Musa”, como se le conoció a la poetiza, dejó por escrito un poema dedicado a Francisco I. Madero, que había sido asesinado unas semanas antes. El poema titulado “Al Hermano Francisco I. Madero”, era muy breve y decía: “Así radiosas se elevan,/ las almas que se llevan/ en su amor a la fe./ Tranquilas. Tramontan./ Se alejan serenas/ y solo en su brillo os dejan aquí./Su brillo es el recuerdo,/ esa luz que no puede extinguirse;/ que en vuestras almas lleváis/ los que adoran lo que es la justicia,/ los que saben lo que es la verdad”. (Tomado del anecdotario insólito de la Historia Mexicana de Alejandro Rosas).
11 Febrero 2019 04:00:00
El condado de maverick
Friedrich Wilhelm Carl Groos fue el primero en establecer un negocio comercial en Eagle Pass para proporcionar suministros para el ejército del Fuerte Duncan. Groos pudo convencer a setenta familias mexicanas para establecerse cerca del fuerte y él se comprometió en venderles sus provisiones. La mayoría de estas familias emigraron de las misiones de San Juan Bautista, San José, Santo Domingo, San Nicolás, La Navaja y San Isidro. Apellidos como Rodríguez, San Miguel, Cárdenas, Peña,y Paniagua fueron los primeros colonos de Eagle Pass. Refugio y Rita Alderete de San Miguel que emigraron a Eagle Pass en 1851, establecieron un rancho ganadero en Cala del Olmo en 1853.

Fue un gran rancho, que logró capturar y marcar con hierro a miles de reses, ovejas y caballos. La casa del rancho, con escalera exterior y torre de piedra, estaba en el camino militar entre el Fuerte Duncan y el Fuerte Clark a Brackettville. Soldados que llegaron al Fuerte Duncan y los integrantes de las caravanas a California que se quedaron fueron los primeros en fortalecer los ranchos y el comercio en el condado. Dos de ellos, Jesse Sumpter y William Stone, establecieron ranchos después de 1850.

La comunidad que creció alrededor del fuerte adquirió el primer correo del condado en 1851. El aislamiento regional de Eagle Pass se alteró con el establecimiento de una línea de la fase de San Antonio en 1851. Durante la guerra civil el condado fue asilo de bandidos, cazadores de esclavos y otras personas desacreditadas. En 1855, James H. Callahan provocó un conflicto internacional al perseguir indios en territorio de México que acabó en el saqueo e incendio de Piedras Negras, después de un encuentro con el Ejército mexicano en La Maroma.

El condado se formó el 2 de febrero de 1856, con territorio del condado de Kinney y se bautizó con el nombre del veterano revolucionario, Samuel A. Maverick. Eagle Pass quedó como su cabecera y como sus comunidades, de mayor a menor población: Eidson Road, La Rosita Norte, La Rosita Sur, Elm Creek, Las Quintas Fronterizas, La Base del Radar, El Indio y El Quemado. El condado tenía 726 habitantes en 1860. Durante la guerra civil el fuerte estuvo ocupado por tropas confederadas que permitieron la exportación del algodón de la confederación, que realizaba el negociante Friedrich Groos, tanto algodón llegó a concentrar que una prensa de algodón se instaló en Piedras Negras para manejar las grandes cantidades que se transportaban.

Al terminar la guerra, el general Joseph Orville Shelby, al frente de 500 soldados, cruzó el río Bravo el 4 de julio de 1865 para ofrecer el servicio de sus tropas al emperador Maximiliano, Shelby se detuvo en el centro del río para enterrar la última bandera confederada, la envolvió alrededor de la pluma de su sombrero y puso sobre ella una piedra del banco del río y la hundió. (Traducido y resumido de Handbook of Texas Online de Rubén E. Ochoa).
10 Febrero 2019 04:00:00
Febrero en la historia de PN
El 10 de febrero de 1943, visita Piedras Negras el cómico Mario Moreno “Cantinflas”, actuando el desaparecido Club Victoria, dirigiendo a su manera característica la orquesta local “Internacional”.

El 11 de febrero de 1974, se iniciaron los trabajos de construcción bajo el diseño del Arq. Germán Robles Gil Maza, de la biblioteca municipal y el museo en la colonia Roma (Hoy Casa de la Cultura).

El 12 de febrero de 1998, se forma el “Comité de Festejos del Centenario de la Escuela Primaria Modelo”, encabezado por el Dr. Eduardo González Olivares como presidente, como secretario el Lic. Luis Roberto Jiménez Gutiérrez y como tesorero el Lic. Hermilo Ramos Bueno.

El 13 de febrero de 2004, el escultor sabinense Armando Luna Mejía, presenta a las autoridades del municipio su propuesta en miniatura de la escultura ecuestre de Venustiano Carranza, que se colocará en el libramiento del mismo nombre.

El 14 de febrero de 1974, el Ayuntamiento modifica la fecha para la celebración de la feria con la denominación de “EXPO-74”, con categoría nacional, del 26 de julio al 11 de agosto, en lugar del nivel regional que ostentaba y de los meses de abril y mayo en que se celebraba (Única ocasión que la feria ostentó la categoría de nacional).

El 15 de febrero de 1968, el Cabildo acuerda adquirir los lotes de los menores Elda Rosa y Carlos Mario de Luna Valdez, para terminar de construir la ETIC Número 112 (Hoy, Esc. Sec. Técnica 5).

El 15 de febrero de 1974, se inicia la ampliación de la Esc. Prim. Vicente Guerrero de la Col. San Joaquín y la reconstrucción de las escuelas primarias Herlinda Felán Tijerina y Gral. Ignacio Zaragoza El 16 de febrero de 1875, se segregan territorios al norte del municipio de Piedras Negras para formar el de Jiménez.

El 16 de febrero de 1967, el Ayuntamiento expropia los predios de los Srs. Santiago Riddle, Elena Fisher de Luna, Ágata Fisher de González Garza, Salomón Fisher y de Jessie Fisher de Flores, para construir una escuela secundaria técnica (Hoy, Sec. Téc. No. 5), entre las calles de San Luis, Revolución (Hoy Ave. Adolfo López Mateos) y Hermosillo.

El 16 de febrero de 1974, es elegida por el INPI (Instituto Nacional de Protección a la Infancia), la Sra. Berta Vela de de los Santos, como “La mujer del Año”.

El 16 de febrero de 1977, se inició la construcción del periférico (libramiento Gral. Manuel Pérez Treviño), con la donación de un predio de un kilómetro de longitud del Sr. Leobardo González Fisher.

El 16 de febrero de 1993, Se consagra y se bendice el templo de San Martín de Porres.

El 16 de febrero de 2003, toma posesión como comandante de la Guarnición Militar de Piedras Negras el general de brigada David Roberto Bárcena Ríos. Fue 5 veces competidor olímpico, logrando medalla de bronce en equitación por equipo, en la prueba de los 3 días en Moscú 1980.

El 17 de febrero de 1868, Villa de Fuente se constituye en municipio, al que se le conoce como “De Fuente”.

El 17 de febrero de 1894, el Congreso local decreta la desaparición del municipio De Fuente, agregando su territorio al municipio de Porfirio Díaz (Piedras Negras), reduce su categoría de villa a la de congregación, aunque nunca perdió el nombre de “Villa de Fuente”.
09 Febrero 2019 04:00:00
Los fusilados del cerro de las campanas
Maximiliano y los generales Mejía y Miramón fueron fusilados en el Cerro de las Campanas. Tomás Mejía fue uno de los principales generales del ejército conservador. Luego del fusilamiento el 19 de junio de 1867, su viuda solicitó el cadáver de su marido y se lo llevó a la Ciudad de México, pero era tan pobre que no tuvo el dinero necesario para sepultarlo, así que mientras reunía el dinero, aprovechó que el cuerpo del general estaba muy bien embalsamado, que decidió sentarlo en la sala de su casa.

Durante tres meses el cadáver del general dio la bienvenida a los visitantes en su humilde casa de la calle de Guerrero, hasta que por la intervención del presidente Juárez, la mujer pudo sepultarlo en el panteón de San Fernando. Por su parte, el general Miguel Miramón, fue cadete del Colegio Militar y participó en la defensa del castillo de Chapultepec, se convirtió en la mejor espada del partido conservador durante la Guerra de Reforma. Fue presidente de México a los 27 años y apoyó al imperio de Maximiliano, al ser fusilado, su viuda, Concepción Lombardo, solía decir que el corazón de su esposo era inmensamente bondadoso y se le hizo apropiado extraerlo de su cadáver.

Durante los días siguientes la dama presumía “que el corazón de su marido la había amado hasta la locura” y lo puso junto a una veladora para iluminarlo. La oportuna intervención de un sacerdote, quien le dijo que aquel corazón ya pertenecía a Dios y no podía continuar llevándolo a todos lados, finalizó con semejante excentricidad y el corazón fue inhumado. Finalmente, Maximiliano, cuyo cuerpo fue embalsamado en dos ocasiones, la segunda se realizó en la Ciudad de México y fue colocado desnudo sobre una mesa en el templo de San Andrés.

Una noche de octubre de 1867, en el más absoluto secreto, Benito Juárez visitó el cadáver de Maximiliano, Juárez, con sus manos detrás de su cintura estuvo observando en silencio el cuerpo sin que se denotara no dolor ni gozo, su rostro parecía de piedra, inexpresivo y dijo: “No tenía talento, porque, aunque la frente parece espaciosa, es por la calvicie”, luego se sentó en una banca del templo sin dejar de observar el cadáver. Le acompañaba su ministro Sebastián Lerdo de Tejada. Minutos después los dos hombres salieron del templo, subieron a su carruaje y se perdieron en la noche. Fue el único encuentro entre Juárez y Maximiliano.

El cadáver fue entregado al representante del gobierno austriaco el 13 de noviembre de 1867 y el gobernador del Distrito Federal, Juan José Baz, ordenó que, en una sola noche, el templo fuera demolido totalmente para que el lugar no fuera un símbolo para los pocos partidarios de Maximiliano. (Tomado del Anecdotario Insólito de la Historia Mexicana de Alejandro Rosas).
08 Febrero 2019 04:00:00
Las desventuras de la emperatriz
Carlota nació en 1840, fue hija del rey belga Leopoldo I y de su segunda esposa Luisa María de Orleans. Fue bautizada como Carlota, en honor de la primera esposa de su padre. A la edad de 10, su madre murió y dejó su mimada niñez. Era hermosa, de cabellos negros, ojos pardos y de buenos modales, pero desde chica acusó conductas de su futura locura. A los 16 años, se enamoró a primera vista del archiduque Maximiliano de Habsburgo, hermano del emperador Francisco José de Austro-Hungría. Max tenía 24 años, era bien parecido y durante su visita a Bruselas la ignoró. Pero Max comprendió que Carlota le convenía, y pidió su mano al rey Leopoldo I, quien quería que su hija se casara con Pedro V de Portugal.

En 1857 la pareja se casó y Max logró que a Carlota le dieran una buena dote y fijaron su residencia en Trieste, donde estaba la villa Miramar de Max, donde era el virrey de Lombardía y Venecia. Max no quiso cambiar sus costumbres de mujeriego y durante la luna de miel le dio jaqueca a la sensible Carlota. A menudo Max se escapaba a Viena para viajes políticos, pero en realidad frecuentaba los burdeles. En 1859 estalló la guerra de liberación italiana y la pareja tuvo que huir. A finales de ese año, Max se fue a Brasil donde se dio la gran vida y se enamoró de la princesa María Amelia que murió muy joven.

Se dice que, al regresar a Europa, venía con sífilis y contagió a Carlota, quien optó por no tener relaciones maritales por el resto de sus vidas. Nunca se habló de divorcio y conservaron la fachada de un matrimonio bien avenido. En 1863 le ofrecieron a Max la corona de México, quien dudó, pero Carlota lo hizo aceptar y se vio obligado a renunciar a sus derechos a la corona de imperio austro-húngaro. Max se adaptó bien a su rol de emperador, gozó con mujeres criollas y Concepción Sedano y Leguizano le dio un hijo que no podía ascender al trono. Al no haber posibilidad de que Carlota le diera un hijo legítimo, Max hizo intentó adoptar a un indígena que murió a los tres días y luego a un nieto del ex emperador Agustín Iturbide, pero la madre del joven lo acusó de habérselo robado.

En 1866 se anunció el retiro de las tropas francesas de México y murió el padre de Carlota, Max sugirió abdicar, pero Carlota se opuso y viajó a París para negociar con Napoleón III, sin éxito. Acudió al Papa en Roma, donde asomó toda su locura y dijo que la querían envenenar, durmiendo en la biblioteca del Vaticano, siendo la única dama que oficialmente ha pernoctado en la Santa Sede. Sus familiares se la llevaron a Trieste y vivió en Miramar escoltada por los parientes de Max y sin permiso para tener visitas. Se esparcieron rumores de que quedó embarazada producto de una aventura, y hasta se dijo que su hijo nació en 1867.

Max fue fusilado ese año y Carlota es regresada a Bélgica, quien vivió en el palacio de Laken hasta que en 1869 la recluyeron en el castillo de Tervuren, que se incendió diez años más tarde. Carlota fue atada para regresarla a Laken, donde murió de neumonía el 19 de enero de 1927, a los 86 años de edad. (“Tras las huellas de un desconocido” de Konrad Ratz).
07 Febrero 2019 04:00:00
Los indígenas en el segundo imperio
En un interesante cuadro pintado al óleo en 1865, por el pintor expedicionario del ejército francés, Jim Adolf C., que representa la visita de una delegación de indios kikapú a Maximiliano, donde se puede apreciar su política de conciliación con los ciudadanos, la igualdad entre el indígena kikapú, con su persona y la corte, todos colocados al mismo nivel, donde no hay separaciones de espacio, solo un cuadro de Carlos V, es el que delimita los dos bandos. Otra de las particularidades del cuadro es la presencia de mujeres en una ceremonia oficial, con la emperatriz Carlota y dos de sus damas.

Los hombres de la corte aparecen a la derecha, vestidos de civil, incluyendo a los militares, a excepción del guardia que está en uniforme de gala de guardia palatina, colocado al extremo izquierda del cuadro. En ese lado se puede ve al jefe kikapú que levanta la mano en señal de estar dirigiendo la palabra a Maximiliano, quien lo escucha atentamente, sin diferencias entre el jefe kikapú y el jefe del imperio mexicano. Maximiliano estaba convencido de que los verdaderos dueños de las tierras mexicanas eran los indígenas, por eso sus decretos eran publicados en náhuatl, para que ellos entendieran el sentido de su gobierno, que fue uno de los principales momentos del indigenismo mexicano, si para Maximiliano los indígenas representaban algo nuevo y exótico, los indios lo veían como un padre.

Creó una oficina especializada para atender los asuntos indígenas y fue el primer legislador en México por darle una ley que defendía los derechos de las tierras de indios, llamada ley de los trabajadores del campo. Maximiliano era un hombre que quizás no entendía muy bien el significado de la palabra indio, pero que comprendía que tenían un modo de vida ancestral basados en la comunidad y en la colectividad, lo que se contrapone radicalmente con el pensamiento liberal de esa época. Sorprende que sea el emperador Maximiliano, un austriaco, blanco y barbudo, quien se preocupó por defender la forma de vida de los indígenas y no el presidente Benito Juárez, que por ser indio, llegó a ser presidente de la República para dejar de serlo.

Juárez quiso que los indios superaran un estado de siglos, para convertirse en ciudadanos libres e iguales, en una nación utópica, según la constitución de 1857. En ese aspecto, quizás Maximiliano tenía razón, porque cientos de años después, el problema indígena sigue exactamente igual que como lo encontró Maximiliano.
06 Febrero 2019 04:00:00
Ignacio Zaragoza
Nació en Bahía de Espíritu Santo, hoy Goliad, en la provincia de Coahuila y Texas, que entonces formaba parte de México, el 4 de febrero de 1829. Fue el segundo hijo del capitán Miguel Zaragoza Valdez y de María de Jesús Seguín. Cuando se perdió Texas, la familia Zaragoza se trasladó a Matamoros, radicando por la hoy avenida Tamaulipas, a la orilla del río Bravo. En Matamoros, donde residió 9 años de su corta existencia de 33, recibió su educación primaria.

Su padre es comisionado en 1845 como ayudante en la comisaría de Nuevo León en Monterrey y en 1846 la familia llega a Zacatecas, donde es testigo de la invasión norteamericana. El joven Zaragoza se reclutó como cadete en el regimiento de húsares, pero no fue llamado para incorporarse al Ejército. Su padre muere en Monterrey y se alista para formar parte de la guardia nacional en Monterrey, donde por elección de sus compañeros es nombrado capitán de la primera compañía de fusileros en 1851.

Estando de servicio en ciudad Victoria, su madre le pide que no forme parte del Ejército de Santa Anna y con sus 113 efectivos se une a las fuerzas de Santiago Vidaurri en Monterrey en 1855, arrasando con el santannista Guitrán en el rancho de Las Varas, que le valió el ascenso a coronel. En 1857 contrae matrimonio con Rafaela Padilla. De regreso de la Ciudad de México en donde cumplía una comisión de Vidaurri, su diligencia fue asaltada por bandidos, a los que Zaragoza se les enfrentó matando a uno de ellos y el resto fue obligado a huir.

En Monterrey toma el mando de la primera división del norte donde fue invencible, con su espíritu de disciplina y lealtad a la ley, obedece órdenes del general Degollado y despoja del mando a su exjefe Santiago Vidaurri. Siguió su gran cadena de triunfos al lado de los republicanos, entrando junto con el general Ortega a la ciudad de México el 25 de diciembre de 1860, ya con el grado de general, dando fin a la guerra de reforma.

Benito Juárez lo nombra ministro de guerra y marina en 1861, puesto al que renunció para encabezar la defensa del territorio nacional en contra de la invasión francesa, donde en Puebla logra su máxima proeza a vencerlos el 5 de mayo de 1862. Su invicta marcha es frenada por el tifo que acaba con su vida el 8 de septiembre de ese año. Por decreto del gobierno, el general Ignacio Zaragoza es nombrado benemérito de la patria en grado heroico y a la ciudad de Puebla se le agrega “de Zaragoza”.

Coahuila también lleva el nombre del invicto general, cuya nacionalidad sigue siendo objeto de disputa, entre Estados Unidos y México.
05 Febrero 2019 04:00:00
La constitución de 1917
Este 5 de febrero nuestra actual constitución política tendrá 101 años. Sus antecedentes son: La española de Cádiz de 1812, en los Sentimientos de la Nación, de José María Morelos y en el decreto constitucional para la libertad de la América mexicana, o constitución de Apatzingán, de 1814, el acta constitutiva de la Federación y la Constitución de 1824, las siete leyes constitucionales de 1835-1836, las bases orgánicas de la República Mexicana de 1843, el acta constitutiva y de reformas de 1847 y la Constitución de 1857.

En 1916 Carranza convocó al Congreso para presentar un proyecto de reformas a la Constitución de 1857. La nueva Constitución fue promulgada el 5 de febrero de 1917 en el teatro de la república de Querétaro. En ella se establecieron los ideales revolucionarios del pueblo mexicano con un marcado contenido social y se plasmó un gobierno para todos los mexicanos sin distinción de raza, credo, condición social o política. Estableció las garantías individuales y reconoció los derechos de huelga y el de organización de los trabajadores, el derecho a la educación; la libertad de culto, la enseñanza laica y gratuita, la jornada de trabajo máxima de 8 horas y la libertad de expresión y la asociación de los trabajadores. Estableció una forma de gobierno republicana, representativa, demócrata y federal. Se refrendó la división de poderes en ejecutivo, judicial y legislativo, este último en 2 cámaras: una de diputados y otra de senadores.

Decretó la no reelección y ratificó el sistema de elecciones directas, suprimió la vicepresidencia y otorgó una mayor autonomía al Poder Judicial y mayor soberanía a los estados. Creó el municipio libre y estableció un ordenamiento agrario relativo a la propiedad de la tierra. Desde entonces, ha experimentado múltiples modificaciones para responder al entorno político, social y económico de nuestro país. En 1953 se otorgó derecho de voto a las mujeres, en 1969 se concedió la ciudadanía a los mexicanos mayores de 18 años, así como sucesivas reformas electorales.

La constitución política ya tiene 100 años y como cualquier persona de esa experiencia, ya se le considera de la cuarta edad y aunque se le han hecho cirugías plásticas para que se mantenga más o menos al día, ya merece algo más allá de una simple manita de gato. El error más grande de nuestra ciudadanía en los tiempos actuales, es el terror y flojera para leer, si no se lee, no se sabe y se convierte en un ignorante, pero si no se lee, mucho menos el ciudadano común pondrá los ojos en el contenido de nuestra Constitución, de esta manera, los pocos que la conocen, se aprovechan fácilmente de la gran mayoría que es ignorante de su contenido.

Para poder ejercer nuestros derechos, lo primero que se debe de hacer es conocerlos y están contenidos en la Constitución Política del país, solo falta que la ciudadanía los tenga a la mano y los lea, así, será muy difícil que la minoría que los conoce al revés y al derecho, se aproveche de la otra parte de la población.
03 Febrero 2019 04:00:00
Febrero en la historia de PN
El 1 de febrero de 1902, entra en servicio la primera Iglesia Bautista.

El 1 de febrero de 1913, nace en Piedras Negras el compositor, Pablo Valdés Hernández, autor de conocidas melodías como “Conozco a los dos”, “Sentencia”, entre otras.

Toman posesión como comandantes de la Guarnición Militar de Piedras Negras, el 1 de febrero de 1946, el general brigadier Jesús Jaime Quiñones; en 1984, el general brigadier Erasmo Victoria Reyes, sustituyendo al general brigadier D.E.M. Mario Pérez Torres; y en 1997, el general brigadier D.E.M. Alfredo Montes Salgado, sustituyendo al general de brigada D.E.M. Jorge García Arredondo.

El 1 de febrero de 1955, el Cabildo acuerda embargar los bienes del expresidente municipal, Rolando González González, por el faltante de $52,710.30, detectado en la Junta de Aguas del municipio. El 1 de febrero de 2000, Aerolitoral cancela su vuelo internacional a Dallas, Texas, alegando incosteabilidad.

El 2 de febrero de 1856, en honor del veterano revolucionario tejano, Samuel A. Maverick y teniendo como cabecera a la ciudad hermana y vecina de Eagle Pass, se erige el condado de Maverick.

El 2 de febrero de 1883, cruza la primera locomotora la frontera entre la villa de Piedras Negras y Eagle Pass, sobre un puente provisional tendido sobre el río Bravo.

El 2 de febrero de 2013, se coloca el busto del músico Pablo Valdés Hernández a un costado de una de las entradas de la Concha Acústica de la macroplaza de Los Fundadores.

El 4 de febrero de 1996, finaliza la reubicación del busto de Venustiano Carranza dentro de la plaza de los Símbolos Patrios, de la Col. Guillén, donde tenía su base en la parte norte de un metro de altura, a un mejor sitio en el lado este de la plaza.

El 5 de febrero de 1956, se inaugura el busto de Venustiano Carranza en el kilómetro 4, a orillas de la carretera federal 57, en el hoy cruce del bulevar Eliseo Mendoza Berrueto, norte y Lázaro Benavides Vázquez), en su lado suroeste. El 5 de febrero de 1996, se inaugura la reubicación del busto de Venustiano Carranza en la plaza de los Símbolos Patrios de la Col. Guillén, en ceremonia encabezada por el presidente municipal, licenciado Ernesto Vela del Campo.

El 5 de febrero de 2013, se inaugura la reubicación del busto de Pablo Valdés Hernández en la Macroplaza de Los Fundadores, quedando adherido a la Concha Acústica a la que se le impuso también su nombre.

El 8 de febrero de 1973, el CAPFCE inicia los trabajos de construcción de los nuevos edificios de las escuelas primarias Melchor Ocampo en la Col. Buena Vista y la 1ª etapa de la Francisco I. Madero en la colonia del mismo nombre (Mundo Nuevo).

El 9 de febrero de 1995, el Cabildo autorizó la concesión para la operación de 8 “Bicitaxis” al Sr. Francisco Chavarría Narváez y la creación del proyecto habitacional de 102 hectáreas denominado “Villas del Carmen” de aproximadamente 3000 viviendas.

El 9 de febrero de 2000, se presenta la 1ª conferencia en el Taller de Historia para Damas, teniendo como conferencista al cronista del municipio de Guerrero, Enrique Cervera Rodríguez y se hace público el nombramiento a la Sra. María Luisa Montemayor de Clamont como Coordinadora del Taller.
02 Febrero 2019 04:00:00
El día de la candelaria
Este evento se celebra 40 días después de la Navidad, el 2 de febrero, esta fiesta marca el final del período navideño, y se conmemora el día en que el niño Jesús fue presentado en el templo por sus padres, según la costumbre judía. Ese día se levanta el nacimiento, se llevan candelas o velas a bendecir, se hace la presentación del niño Dios en el templo. Se busca un padrino para que vista al niño, que será para el año siguiente. Ser padrino o madrina del niño de la rosca, implica cuidar de él como lo hace cualquier padrino con su ahijado y esa obligación comienza por vestirlo.

En la mayoría de los mercados del sur del país, se encuentran los atuendos para vestirlo. Los atuendos que con mayor frecuencia se usan para vestir al niño Dios son el del Santo Niño de Atocha, con su báculo y sentado en una sillita; el Niño de las Palomas, con un ropón blanco y una paloma entre las manos; de San Francisco, con sandalias y hábito café, abrazando un animalito; el Niño de las Azucenas, túnica blanca, deteniendo entre las manos una vara de azucenas, etc. Estando ya el niño engalanado, se le deposita en una canasta con flores y es llevado por el padrino y sus compadres, que generalmente son los dueños de la casa en donde se partió la rosca, a la iglesia en la que en una misa solemne, recibirá la bendición.

Después de la misa se retorna a la casa del “niño”, donde se partió la rosca, para celebrar el acontecimiento con tamales y atole, obviamente, los gastos corren por cuenta del padrino, levantando y guardando las figurillas del nacimiento hasta el siguiente año. En este día, en algunos lugares como en Xochimilco, se realiza el cambio de mayordomía, hay música de banda acompañando la danza de los chinelos, estudiantinas, cohetes, etc. Para algunos grupos indígenas, este día se bendicen las mazorcas que van a servir de semillas para la próxima temporada de siembra. Para varios pueblos indígenas en esta fiesta, todo se purifica, desde la conmemoración del fin de la cuarentena de María y la presentación de Jesús en el templo, hasta las semillas del maíz, frijol, trigo y otros cereales que serán sembrados ese año; todo esto, pasando por la bendición de las velas que serán usadas para que el alma de algún difunto tenga una luz que lo acompañe en su camino al más allá.

Turok señala que esta fiesta coincide con las celebraciones a Tláloc y su hermana Chalchiuhtlicue (dioses del agua), donde se realizaban sacrificios de niños, incluso, nos habla de un posible vínculo con la tradición de los compadres de rosca de reyes, los cuales este día ofrecen tamales y atole, con la fiesta Huauhquiltamalqualiztli, que se realizaba a la mitad del decimoctavo y último mes del año Izcalli, donde se comían tamales por todos. En la actualidad, lo más importante es la celebración, buscar la manera de que cumplan quienes encontraron “monito” el pasado 6 de enero y disfrutar la tamalada, al mexicano común, le encantan las fiestas y el Día de la Candelaria es un muy buen pretexto.
01 Febrero 2019 04:00:00
Pablo Valdés Hernández
El 1 de Febrero de 1913, nació en la casa de la esquina de la calle de Padre de las Casas y de Juárez, en Piedras Negras, el máximo exponente de la música en Coahuila y uno de los mejores de México, Pablo Valdés Hernández. Fue el primogénito del Lic. Carlos Valdés Espinosa y de María de Jesús Hernández. Desde pequeño tuvo inclinación por la música y estudió en Saltillo, a los 7 años dio su primer concierto. Acudió al conservatorio de la ciudad de México y en San Luis Potosí ganó el primer premio del concurso entre pianistas organizado por el gran maestro Agustín Lara, quien luego le abrió las puertas en conocidos centros nocturnos y pidió a los cantantes de la época que cantaran sus canciones.

“Sentencia”, una de sus más famosas interpretaciones, es una melodía casi obligada en las serenatas, hecha, como describe el periodista Armando Fuentes Aguirre: “Una madrugada, después de la nocturna procela de una farra, mientras la escribía para que no se le olvidara, le visitó la cantante Estela Carbajal, cuando Pablo Valdés se la cantó y al cuestionarle sobre qué le pareció, la cantante muy emocionada le dijo: esa canción va a vivir muchos años después de que tú te hayas muerto... lo que se cumplió”. “Conozco a los dos” y “Sentencia”, fueron hechas quizás al amor más grande de su vida y que al parecer siguió siendo fiel por el resto de su vida. Su obra fecunda supera las 300 canciones y 52 poesías.

Entre su gran material figuran: “Te vengo a pedir un favor”, “Hilos de plata” que se la hizo a su abuela paterna y que se escucha los días 10 de mayo, “Aquella tarde”, inspirado en el momento de la muerte de su madre, el vals “Mi tristeza”, “Ausencia”, “Ya aprendí a olvidar”, “Fracaso”, “Nada”, “Media hora contigo”, canción que cubrió una etapa gloriosa de la música romántica mexicana desde 1943 al 47, “Gracias a Dios”, “Andan diciendo por ahí”, “Vieja ilusión”, el vals “Rosa Azul”, etc.

Entre sus intérpretes figuran artistas de la talla de las Los Bribones, María Luisa Landín, Pedro Vargas, los tríos de Los Dandys, Los Panchos, Los Tres Calaveras, Los Tecolines, Víctor Iturbe ‘El Pirulí’, Pedro Infante, Javier Solís, Vicente Fernández, el barítono Nicolás Urselay, Marco Antonio Muñiz, Estela Núñez, Lola Beltrán, María de Lourdes, etc. Vivió como Bohemio, con altas y bajas, con dinero y sin él, fue bien parecido, con una vida sentimental intensa, pero dijo no al matrimonio, decía que apenas podía mantenerse solo, menos podía mantener una familia.

Sus últimos años los vivió entre Saltillo y Monclova, a expensas de sus regalías como autor. En vida recibió importantes homenajes, padecía de diabetes y murió el 31 de marzo de 1989, en la habitación 104 del Hospital Universitario de Saltillo, tenía al morir 76 años y fue sepultado en su ciudad natal, aunque la letra inmortal de su canción “Sentencia”, se levante como sentencia mas allá de su muerte física: “Te acordarás de mi, toda la vida...” Ahora solo falta que lo hagamos realidad.

Ya se cumplieron 106 años de su natalicio y hoy lo recordamos con profunda admiración.
31 Enero 2019 04:00:00
La primera mujer gobernante en México
El emperador Maximiliano y su esposa, la emperatriz Carlota, gobernaron al país cerca de tres años y que, a pesar de ser un breve tiempo, dejaron una huella profunda en la política, en el arte y en el urbanismo. Carlota se enamoró de Maximiliano y se empeña en casarse con él, a pesar de la oposición de toda su familia, porque Maximiliano era un segundón, un archiduque austriaco sin futuro que jamás sería emperador. Maximiliano por su parte, pensó que Carlota sería una muy buena inversión, porque su padre, el rey Leopoldo de Bélgica, era uno de los hombres más ricos de Europa y pariente de casi todas las casas reales de su tiempo.

Leopoldo había educado a Carlota con una mentalidad casi protestante, educada para gobernar, para ejercer el mando e instruida sobre los deberes que debe tener una princesa real. Ya casados, por el capricho de Carlota y ante la invitación hecha a Maximiliano para viajar a México, el padre de Carlota, de alguna manera los presiona para que acepten y su hija tenga la oportunidad de reinar. La emperatriz Carlota se interesa en la política y se involucra en grandes empresas y lo relevante de su actuación, es que por primera vez en la historia de México, una mujer ejerce el poder y comparte el gobierno al lado de su esposo.

Maximiliano, de carácter volátil, indeciso, débil, e irreflexivo, entre otros atributos de este tipo, cuando realizaba sus giras al interior de México, que duraban varios meses, Carlota, en su carácter de emperatriz, quedaba al frente del gobierno y dictaba sus legislaciones, como lo fueron algunas que tuvieron gran trascendencia, como: La jornada laboral de cierto número de horas, la abolición de los castigos corporales, la desaparición de las deudas por herencia y de la sujeción por deudas en las haciendas, la liberalización de los siervos en el campo de los hacendados, lo que le trajo una serie de conflictos con los terratenientes y hacendados del viejo régimen, que no apoyaron las reformas de Juárez.

En México se ganó el apodo de Carlota la roja, porque era una mujer de ideas liberales y progresistas, católica y cuando tenía que serlo era anticlerical, odiada y temida por los reaccionarios. Algunos altos jefes militares franceses o mexicanos imperialistas, manifestaron que ojalá hubiese sido ella el emperador, por su autoridad y don de mando que le faltaba a Maximiliano, Carlota fue decisiva dos veces: Convencer a Maximiliano para venir a México y luego, convencerlo de quedarse. Carlota fue la primera mujer en gobernarnos. (“Tras las huellas de un desconocido” de Konrad Ratz).
30 Enero 2019 04:00:00
“La Paloma” de Concha Méndez
Existen varias versiones sobre esta historia, una de ellas es esta, la del Dr. Alfredo Cantú: Concepción Méndez, gran cantante y actriz mexicana conocida como Concha Méndez, participó cuando era muy joven, el 10 de abril de 1864, en una velada en el Teatro Nacional de la Ciudad de México, que después de la coronación del emperador Maximiliano pasó a llamarse Teatro Imperial, en donde cautivó a la emperatriz Carlota, que lloró de emoción por la interpretación que hizo la cantante con su extraordinaria voz, unido al sentimiento que le imprimía al cantar La Paloma, del español Sebastián Iradier.

Al punto que hizo llamar a la cantante a su palco y en presencia del público le obsequió una bellísima pulsera de oro que llevaba puesta, que portaba las iniciales MCA, que correspondían al nombre de María Carlota Amalia, que llevaba además incrustaciones de brillantes. Días después, la emperatriz le envió a su casa un hermosísimo vestido como muestra de admiración a su talento. Años después, ya sepultado el efímero imperio, Concha Méndez actuaba en un teatro de la gran capital donde predominaba el público masculino y en su totalidad simpatizantes del partido liberal, le exigieron a la cantante que interpretara una parodia de La Paloma, elaborada por los liberales donde se hacía burla de Carlota y Maximiliano.

Una de sus estrofas decía: “Si a tu ventana asoma un burro flaco, trátalo con desprecio, que es un austriaco...” La exigencia llevaba cierto sentido de morbo, porque conocían que la cantante había sido amiga y protegida de Carlota. Ella solicitó al público en primera instancia silencio y luego dijo que nunca podría cantar la canción que le pedían, porque aún llevaba en su brazo la pulsera que le regaló una infeliz princesa, que sola, viuda y loca, muy lejos de México, aún se lamenta.

Que no podía insultar, al igual que el pueblo de México, la memoria de un desdichado príncipe ajusticiado en Querétaro, ni de una virtuosa dama que, en vez de corona de reina, lleva una corona de martirio. Después de un embarazoso silencio, la cantante estalló en lágrimas y les dijo que, si así lo deseaban, podían matarla, que prefería la muerte a ser una infame y una ingrata, besó la pulsera y entre sollozos se cubrió la cara con sus manos. El público que deseaba obligarla a cantar la parodia, se puso de pie y le proporcionó una estruendosa ovación con vivas a la cantante y a México.

Como colofón a esta anécdota, nunca más le pidieron a Concha Méndez que entonara la canción que le hizo famosa. “La otra historia de México. Juárez y Maximiliano, La Roca y el Ensueño” de Armando Fuentes Aguirre.
29 Enero 2019 04:00:00
La Isla de Maximiliano
En abril de 1860, Maximiliano y Carlota ocuparon el castillo de Miramar para utilizarlo como su residencia oficial, ocupando solo la planta baja porque el segundo piso estaba en construcción, cada uno en su propia habitación, construcción diseñada por Maximiliano sobre una roca, frente a las aguas del mar Adriático, la construcción y sus jardines son de una belleza extraordinaria. El castillo era admirado y envidiado por propios y extraños, era un palacio digno de un archiduque, pero para pagar ese tren de vida, las obras adicionales al castillo y los objetos de lujo que adornaban su interior, Maximiliano tuvo que hipotecar el castillo y contraer más deudas con amigos y banqueros.

Su hermano, el emperador Francisco José, le negó ayuda financiera. Pero parte de lo obtenido en la hipoteca, sirvió para comprar una segunda morada que encontró en la costa Dálmata, frente a las murallas de la ciudad fortificada de Ragusa, una isla digna de un cuento de hadas, que medía apenas 2 kilómetros de largo por 50 metros de ancho, su nombre es Lacroma y en ella existía un viejo monasterio abandonado que completaba el romántico paisaje.

Una leyenda local decía que el rey Ricardo Corazón de León se había refugiado allí cuando regresaba de las cruzadas. Maximiliano informó muy entusiasmado a Carlota de su hallazgo y la convenció de comprar la isla. Para ocultar la nueva propiedad a sus acreedores, le pidió a su suegro, el rey Leopoldo de Bélgica, simulara ser el comprador, con el pretexto de que podría estar en peligro si los italianos, enemigos de Austria, se apoderaban de la costa del Adriático, lo que consiguió.

Maximiliano disfrutó la isla, restauró el monasterio, haciendo de él una hermosa casa de veraneo, pero Carlota no estaba a gusto, porque quedó impresionada por una leyenda sobre la isla, que afirmaba que quien la poseía, fallecía de muerte violenta. La vida de la pareja transcurrió entre el castillo como su residencia en la ciudad y la casa de veraneo de la isla. Maximiliano le obsequió a Carlota la mitad de las dos propiedades y ella participaba en el pago de la deuda.

Cuando gobernaron México, enviaban efectivo para el mantenimiento y algo para abonar la deuda, pago que disminuyó al final de su imperio, Maximiliano empezó ganando un millón y medio de pesos al año, que bajó a 10 mil mensuales en la primavera de 1867. A la muerte de Maximiliano, los albaceas austriacos formaron un inventario de sus bienes sin incluir a Miramar ni la isla de Lacroma, ya que estos dominios volvieron al erario imperial, que habían absorbido las deudas restantes.

En 1874, la isla de Lacroma se sacó a subasta y fue adjudicada por un precio de 67,727 florines. (“Tras las huellas de un desconocido” de Konrad Ratz).
28 Enero 2019 04:00:00
El castillo de Miramar
Cuenta una leyenda, que, en el otoño de 1855, Maximiliano de Habsburgo buscó refugio en la bahía de Grignano, cerca de Trieste y le gustó el sitio para construir el castillo de sus sueños, el de Miramar. Se estima que su construcción costó 900 mil florines, que pagó con un crédito del fondo de los Habsburgo. Lo construyó en un sitio de belleza indomada en el promontorio de Grignano. Contrató al arquitecto austríaco Carl Junker para diseñarlo y ejecutados por el arquitecto Antón Hauser de Graz. Max colocó la primera piedra el 1 de marzo de 1856. Su estilo refleja los intereses artísticos del archiduque, principalmente ecléctico: Gótico, medieval y renacentista.

Donde se empleó la irregularidad, la variación, el contraste, la mezcla, lo bravo, lo solitario y la decadencia. La planta asimétrica del castillo, ofrece al espectador una variedad de aspectos dependiendo de la posición del observador, combinando la asimetría y la simetría. La mayoría de los muebles fueron confeccionados por Franz Hofmann y su hijo, Julius. En el castillo se distingue lo privado a lo público. La planta baja estaba destinada para el uso de la pareja, con una atmósfera íntima, romántica, familiar, como el dormitorio de Maximiliano, su estudio de trabajo, amueblados al estilo de los camarotes de la fragata Novara.

Mientras el primer piso era para los invitados, con muebles suntuosos decorados con escudos de armas y por el tapiz adornado con símbolos imperiales, con salas representativas, tapetes, cortinas encarnadas, columnas flanqueando las puertas y techos tallados en madera. Las obras terminaron a principios de 1860. En el parque, se construyó el llamado castillito, que tenía un parecido con el exterior del castillo, que habitaron Maximiliano y Carlota mientras terminaban Miramar, situado en un área panorámica, con una terraza cuadrada, la torre y una entrada del arbour.

Aquí encerraron a Carlota a su regreso de México afectada por una fuerte depresión nerviosa a finales de 1866. El parque de Miramar dispone de una superficie de 22 hectáreas, obra de los jardineros Josef Laube y Anton Jelinek, con áreas boscosas, espacios herbosos, caminos tortuosos, gazebos y estanques, revoque los principios románticos del jardín del paisaje inglés. Las esculturas fueron producidas por el berlinés Moritz Geiss; con invernáculos, con particiones de vidrio que abren dentro del armazón férrico original.

A la muerte de Maximiliano y de la partida de Carlota para Bélgica, el castillo fue la residencia ocasional de la familia Habsburgo. En la actualidad, alberga al Museo Histórico del Castillo de Miramar. (“Tras las huellas de un desconocido” de Konrad Ratz).
27 Enero 2019 04:00:00
Enero y febrero en la historia de PN
El 29 de enero de 1959, se inician las labores educativas en la Esc. Prim. Fed. Coronel Juan Manuel Maldonado en el ejido Piedras Negras, al llegar un maestro y una dotación de 30 pupitres.

El 30 de enero de 1989, el Cabildo acuerda entregar al profesor Xavier N. Martínez Aguirre, 6,889.00 m2, donde antaño fue la Plaza Juárez y que se había facilitado al Profr. Fausto Z. Martínez para establecer centros educativos hace más de 60 años, con todos sus usos, construcciones y mejoras que por derecho le corresponde.

Cede al Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana, una superficie ubicada en el Fracc. Campo Verde, para construir su recinto sindical y cede una superficie de aproximadamente una hectárea y media para la construcción de la Clínica Hospital del ISSSTE en la colonia del mismo nombre.

El 30 de enero de 1999, el Cabildo acuerda designar a la iglesia de San Isidro Labrador y a la casa de la antigua Hacienda de San Isidro, como parte integrante del conjunto del Centro Histórico de Piedras Negras, declarándola zona protegida, quedando bajo el régimen jurídico de los bienes del patrimonio cultural de la ciudad.

El 30 de enero de 2003, el Cabildo aprobó la venta de una fracción de terreno, ubicado en la esquina del bulevar Eliseo Mendoza Berrueto Norte con Lázaro Benavides a empresarios de la cadena de tiendas Walmart Aurrerá, que lo utilizara para construir un centro comercial.

El 31 de enero de 1907, el Ayuntamiento adquiere un predio a la familia Miller para que se construya el que fue Teatro Acuña.

El 31 de enero de 1999, muere en Piedras Negras el Dr. Jesús Abelardo Espinoza Hernández, médico anestesiólogo, entusiasta promotor deportivo, líder sindical y político. Ocupó altos cargos en la dirigencia sindical de los trabajadores del IMSS a nivel delegacional, seccional y nacional. Fue líder de la CNOP, diputado local suplente y al morir se desempeñaba como síndico del Ayuntamiento.

El 1 de febrero de 1884, parte el primer tren de la Villa de Piedras Negras a la Estación Monclova (Cd. Frontera), al terminarse de construir ese tramo.

El 1 de febrero de 1902, entra en servicio la primera Iglesia Bautista. El 1 de febrero de 1913, nace en Piedras Negras el compositor Pablo Valdés Hernández, autor de conocidas melodías como. Conozco a los dos, Sentencia, entre otras. Toman posesión como comandantes de la Guarnición militar de Piedras Negras: En 1946, el general brigadier Jesús Jaime Quiñones; en 1984, el general brigadier Erasmo Victoria Reyes; y en 1997, el general brigadier D. E. M. Alfredo Montes Salgado.

El 2 de febrero de 1856, en honor del veterano revolucionario tejano, Samuel A. Maverick y teniendo como cabecera a la ciudad hermana y vecina de Eagle Pass, se erige el condado de Maverick. El 2 de febrero de 1883, cruza la primera locomotora la frontera entre la villa de Piedras Negras y Eagle Pass, sobre un puente provisional tendido sobre el río Bravo.

El 2 de febrero de 2013, se coloca el busto del músico Pablo Valdés Hernández, a un costado de una de las entradas de la concha acústica de la Macroplaza de Los Fundadores. 3 de febrero de 1996, finaliza la reubicación del busto de don Venustiano Carranza, dentro de la plaza de los Símbolos Patrios, de la Col. Guillén, a un mejor sitio en el lado este de la plaza.
26 Enero 2019 04:00:00
El gran amor de Maximiliano
El gran amor de Fernando Maximiliano José de Habsburgo, emperador de México, no fue su esposa, la emperatriz María Carlota Amalia, sino otra mujer cuyos nombres coincidían con los de Carlota: María Amalia de Braganza, hija única del difunto don Pedro, emperador de Brasil y de su segunda esposa, María Amelia de Leuchtemberg. La conoció cuando visitó Lisboa a mediados de 1852, Maximiliano la describe en su diario personal como una “princesa distinguida, cumplida como no se ven muchas”. Bajo el cielo de Portugal nació el idilio, y “el archiduque se le declaró”. “La joven correspondió a su amor.

Ambos deciden desposarse secretamente”. La madre de ella estaba en el secreto y dio su consentimiento.

A su retorno a Viena, un feliz Maximiliano obtiene de su hermano, el emperador Francisco José y de su madre, la archiduquesa Sofía, la autorización para casarse con María Amalia, pues consideraban que “si este matrimonio no es muy brillante a los ojos de la familia imperial, al menos María Amalia era una princesa auténtica”, esto porque el primer intento de casamiento de Maximiliano con la condesa Paula Von Linden, no fue del agrado de la corte, por considerar a Paula en una categoría inferior.

La fecha de la boda se fijó para el siguiente año, pero el día de la boda nunca llegó. María Amelia enfermó de tuberculosis y fue enviada a la isla de Madeira a pasar el invierno y a tratar de restablecerse. María Amalia de Braganza murió el 14 de febrero de 1853. Años después, Maximiliano aún le seguía llorando. En 1859, visitando Funchal, en la isla de Madeira, escribió en su diario, que María Amalia era una “criatura perfecta que dejó este mundo ingrato, como un ángel puro de luz, para volver al cielo, su verdadera patria”.

Luego visitó la casa donde ella había muerto, el lugar “donde el ángel amargamente llorado dejó la Tierra y permaneció por largo tiempo abismado en pensamientos de tristeza y de duelo”. Maximiliano nunca la olvidó y la tuvo presente en los últimos momentos de su existencia, según lo afirmó en correspondencia que mantuvo con su madre en junio de 1867 y a punto de ser ejecutado, donde escribe: “…un amigo le llevará, querida mamá, junto con estas líneas, el anillo que usé diariamente, con un rizo del cabello de la bienaventurada Amalia de Braganza, como recuerdo para usted”.
(“Tras las huellas de un desconocido” de Konrad Ratz)
25 Enero 2019 04:00:00
Las “Emes” de Maximiliano
Maximiliano, que fue el emperador de México, le confió a su ayo de su niñez en una ocasión paseando por los hermosos jardines del castillo de Miramar, que tenía el presentimiento de que moriría “entre muchas emes”, pasada la efímera historia del imperio mexicano que todos conocemos, ese viejo servidor narraba a quien quería el temor de quien fue su amo, mencionando lugares y personajes que formaron parte de la última etapa de su vida, que constataban la forma en que se había cumplido su premonición. Con “M” comenzaba su nombre: Maximiliano; también el nombre del país en donde fue fusilado: México; de igual manera el nombre del castillo del que salió para encontrar su destino al otro lado del mundo: Miramar; también en Miramar se firmaron los acuerdos para fundar el imperio; con “M” empezaba el largo nombre de su esposa: María Carlota Amalia.

También el apellido de la esposa del emperador francés Napoleón III, de quien fue la idea de crear un imperio en México: la bellísima emperatriz Eugenia de Montijo. El nombre del Papa Pío IX, cuyo papel fue decisivo para no ayudar a Maximiliano, también empezaban con “M”: Giovanni María Mastai Ferreti. Con “M” empezaba el nombre del general que lo hizo prisionero: Mariano Escobedo, como también uno de los nombres del personaje mexicano que fue el impulsor de la idea monárquica en México: José María Gutiérrez estrada. La derrota de su ejército se consumó en el mes de mayo; Miguel López, fue quien lo traicionó para que fuera capturada la ciudad de Querétaro.

Manuel Aspíroz fue el fiscal en su juicio y con “M” empezaban también los nombres y apellido de sus abogados defensores: Mariano Riva Palacio y Rafael Martínez de la Torre y Jesús María Velásquez. Mejía fue el ministro del gobierno de Juárez que firmó la sentencia de muerte de Maximiliano. El emperador fue fusilado con dos de sus generales, cuyos apellidos empezaban con la letra “M”: Miramón y Mejía. Así como el apellido del general que debía defender la plaza de Querétaro y no lo hizo, causando la derrota de los conservadores: Leonardo Márquez.

El Capitán que ordenó las ejecuciones en el Cerro de las Campanas se apellidaba Montemayor. La primera palabra del último discurso en el momento de su muerte empezaba con “M”: ¡Mexicanos! Finalmente, Maximiliano fue fusilado en Martes “La otra historia de México. Juárez y Maximiliano, La Roca y el Ensueño” de Armando Fuentes Aguirre.
24 Enero 2019 04:00:00
Condesa Paula Von Linden
El primer amor de Maximiliano de Habsburgo, que fuese efímero emperador de México, fue la condesa Paula Von Linden, una bella joven de mejillas rosadas, de 19 años de edad, hija del ministro de Wurrtemberg, uno de los bellos reinos alemanes que disfrutaban de representación diplomática de la corte de Viena. Cuando el joven Maximiliano la conoció, quedó prendado de ella, era la época en que Maximiliano se inició como marino y tenía su base en el puerto de Trieste. Maximiliano era el más enamorado de los dos, pero la corte de Viena, encabezada por su hermano Francisco José y su madre, la archiduquesa Sofía, desaprobaron la relación y Maximiliano siempre aprovechó los valses de Strauss para tener entre sus brazos a su amada. En el último día del carnaval de 1832, se organizaron dos bailes:

Uno con el príncipe de Auesperg y el imperial, organizado por la archiduquesa Sofía. Paula recibió un ramo de flores anónimo, sobre el que tuvo que mentir sobre quién se las había enviado, porque si su sospecha era correcta, Maximiliano se sentiría defraudado si ella no acudía al primer baile con el ramo, de acuerdo a las costumbres de la época.

En el baile, Paula se dio cuenta de que Maximiliano sustituía a su hermano, el emperador Francisco José y pensó que seguramente abriría el baile con la dama de la casa, pero ante sorpresa de todos, Maximiliano invitó a bailar a Paula con la frase “estoy contento de que portes mis flores”, la joven sonrió tímidamente y emocionada disfrutó la velada. Terminado el primer gran baile, ella regresó a su casa para prepararse para el segundo, ya en su casa, recibió otro ramo de flores, Paula las aceptó y las llevó al palacio de Hofburg.

Como era usual, Maximiliano volvió a bailar la primera pieza con ella y la mayoría de las demás hasta medianoche, en que la orquesta, según la costumbre, dejó de tocar. Los asistentes se dispersaron porque el carnaval había terminado. Cuando Maximiliano y Paula se despidieron esa noche, ellos no sabían que habían bailado el último vals de la temporada y el último en sus vidas. Al día siguiente el emperador Francisco José le ordenó a Maximiliano regresar a sus deberes navales en Trieste y el rey de Wirteember recibió una “indirecta” del emperador de Austria y cambiaron a su embajador, al ministro Von Linden transfiriéndolo a Berlín, junto con su esposa y su hija Paula.

Siempre se tuvo la seguridad de que atrás de estas medidas, estuvo la mano de la archiduquesa Sofía, la poderosa madre de Maximiliano. Paula se casó con el conde de Bülow y ya muerto Maximiliano, Paula se encontró en Viena con la archiduquesa Sofía que ya peinaba canas y de pie ante un cuadro de su hijo sacrificado, con rostro angustiado, reconoció que Maximiliano le había dicho en vida lo que significaba Paula para él y Paula por su arte, reconoció que le faltó carácter para seguir insistiendo en comunicarse con Maximiliano. (“Tras las huellas de un desconocido” de Konrad Ratz).
24 Enero 2019 04:00:00
Condesa Paula Von Linden
El primer amor de Maximiliano de Habsburgo, que fuese efímero emperador de México, fue la condesa Paula Von Linden, una bella joven de mejillas rosadas, de 19 años de edad, hija del ministro de Wurrtemberg, uno de los bellos reinos alemanes que disfrutaban de representación diplomática de la corte de Viena. Cuando el joven Maximiliano la conoció, quedó prendado de ella, era la época en que Maximiliano se inició como marino y tenía su base en el puerto de Trieste. Maximiliano era el más enamorado de los dos, pero la corte de Viena, encabezada por su hermano Francisco José y su madre, la archiduquesa Sofía, desaprobaron la relación y Maximiliano siempre aprovechó los valses de Strauss para tener entre sus brazos a su amada. En el último día del carnaval de 1832, se organizaron dos bailes:

Uno con el príncipe de Auesperg y el imperial, organizado por la archiduquesa Sofía. Paula recibió un ramo de flores anónimo, sobre el que tuvo que mentir sobre quién se las había enviado, porque si su sospecha era correcta, Maximiliano se sentiría defraudado si ella no acudía al primer baile con el ramo, de acuerdo a las costumbres de la época.

En el baile, Paula se dio cuenta de que Maximiliano sustituía a su hermano, el emperador Francisco José y pensó que seguramente abriría el baile con la dama de la casa, pero ante sorpresa de todos, Maximiliano invitó a bailar a Paula con la frase “estoy contento de que portes mis flores”, la joven sonrió tímidamente y emocionada disfrutó la velada. Terminado el primer gran baile, ella regresó a su casa para prepararse para el segundo, ya en su casa, recibió otro ramo de flores, Paula las aceptó y las llevó al palacio de Hofburg.

Como era usual, Maximiliano volvió a bailar la primera pieza con ella y la mayoría de las demás hasta medianoche, en que la orquesta, según la costumbre, dejó de tocar. Los asistentes se dispersaron porque el carnaval había terminado. Cuando Maximiliano y Paula se despidieron esa noche, ellos no sabían que habían bailado el último vals de la temporada y el último en sus vidas. Al día siguiente el emperador Francisco José le ordenó a Maximiliano regresar a sus deberes navales en Trieste y el rey de Wirteember recibió una “indirecta” del emperador de Austria y cambiaron a su embajador, al ministro Von Linden transfiriéndolo a Berlín, junto con su esposa y su hija Paula.

Siempre se tuvo la seguridad de que atrás de estas medidas, estuvo la mano de la archiduquesa Sofía, la poderosa madre de Maximiliano. Paula se casó con el conde de Bülow y ya muerto Maximiliano, Paula se encontró en Viena con la archiduquesa Sofía que ya peinaba canas y de pie ante un cuadro de su hijo sacrificado, con rostro angustiado, reconoció que Maximiliano le había dicho en vida lo que significaba Paula para él y Paula por su arte, reconoció que le faltó carácter para seguir insistiendo en comunicarse con Maximiliano. (“Tras las huellas de un desconocido” de Konrad Ratz).
23 Enero 2019 04:00:00
Los hermanos de Maximiliano
Maximiliano de Habsburgo, que fuese emperador de México, fue el segundo de seis hermanos, después de Francisco José y antes de Carlos Luis, de María Ana Carolina, quien murió a los 5 años de edad, de otro hermano que nació sin vida y finalmente Luis Víctor. De los que sobrevivieron, el primero de ellos, Francisco José Carlos I de Habsburgo-Lorena, nació en el palacio de Schönbrunn de Austria el 18 de agosto de 1830, fue emperador de Austria, rey apostólico de Hungría y rey de Bohemia, entre otros títulos, su reinado de 68 años fue el tercero más prolongado en la historia europea, después de Luis XIV de Francis y Juan II de Liechtenstein, murió el 21 de noviembre de 1916.

Carlos Luis José María, archiduque de Austria, nació en Viena en el palacio de Schönbrunn el 30 de julio de 1833, tras la muerte de su sobrino, el príncipe heredero Rodolfo de Austria, se convirtió en presunto heredero del imperio Austrohúngaro, pero renunció a sus derechos de sucesión a los pocos días a favor de su hijo mayor Francisco Fernando, cuyo asesinato ocasionó el inicio de la primera guerra mundial. Finalmente Luis Víctor José Antonio, archiduque de Austria y príncipe real de Hungría y Bohemia, nació en Viena en el palacio de Schönbrunn, el 15 de mayo de 1842, el menor de la familia tuvo una relación distante con sus hermanos mayores por la diferencia de edades, pero muy unido con Carlos Luis, le llamaban Bubby y fue el preferido de su madre.

Desde muy joven fue notablemente afeminado y pronto mostró su tendencia homosexual y nunca aceptó ningún proyecto de matrimonio, a pesar de que Maximiliano pretendió que contrajera matrimonio con la hija y heredera del emperador Pedro II de Brasil, la princesa Isabel, pero ante el nulo interés de Luis Víctor, nadie más insistió. Nunca ocultó sus preferencias sexuales, se sabía que recorría las calles de Viena en busca de jovencitos que le agradaran. Le apodaron El archiduque del Baño, porque fue sorprendido en un baño público sosteniendo relaciones sexuales con un joven menor de edad; su hermano, el emperador lo exilió de la corte, enviándolo a vivir al palacio de Schlob Klesheim, a 4 Km. De Salzburgo, atendido por servidumbre totalmente femenina.

Sobrevivió a sus hermanos, murió el 18 de enero de 1919. Ellos fueron los hermanos de Maximiliano de Habsburgo, Archiduque de Austria y luego emperador de México. (Extractado del libro “Tras las huellas de un desconocido” de Konrad Ratz).
22 Enero 2019 04:00:00
El Padre de Maximiliano
Durante este mes y el próximo, les presentaremos diferentes tópicos sobre la vida de Maximiliano de Habsburgo, de quien la historia oficial mantiene del lado negativo, para que al presentar su lado desconocido le demos el lugar que merece en la historia de México. Los padres de Fernando Maximiliano José de Habsburgo, que nació en 1832, fueron Francisco Carlos José, archiduque de Austria y su esposa, la archiduquesa Sofía de Baviera. Su padre era un hombre sin ambición y alejado de los asuntos políticos, a quién apodaban “El benévolo”, todo lo contrario de su esposa Sofía, conocida por su ambición política y por hacer todo lo que estuviera a su alcance para asegurar al trono para su hijo mayor, Francisco José.

Cuando lo consiguió, se convirtió durante muchos años en el poder detrás del trono, hasta la muerte de Maximiliano. Fue muy famosa la relación que Sofía, tuvo con su primo Napoleón II, hijo de Napoleón Bonaparte, quien nunca se casó y no se le conocieron hijos, la única mujer que hubo en su vida fue Sofía, apenas 6 años mayor que él, durante el verano de 1831 se vieron con exagerada frecuencia y eran muy conocidos los rumores de su amorío. En el palacio de verano de Schönbrunn, sus habitaciones estaban en el piso inmediato, arriba de las de ella, en donde él podía utilizar una pequeña escalera para bajar a sus habitaciones sin que los sirvientes se dieran cuenta.

Cuando la corte regresó al palacio de Viena el invierno inmediato, Sofía regresó embarazada y siempre se dudó si el padre de su segundo hijo fue su esposo Francisco Carlos que estaba en Viena o de Napoleón II que disfrutó el verano con ella en Schönbrunn. Por lo que los historiadores consideran altamente probable que este último sea el verdadero padre de Maximiliano. Por cierto, mientras Sofía daba a luz a Maximiliano, en la habitación contigua, Napoleón II, a quien le habían dado el título de duque de Reichstadt yacía en su lecho de muerte, muriendo 16 días después de tuberculosis.

De entre los documentos secretos dejados por el entonces primer ministro austriaco Metternich en su muerte en 1859, estaba una carta secreta del emperador de Francia Napoleón III, la cual establecía que Maximiliano tenía sangre napoleónica en sus venas y por otra parte, se afirma que la archiduquesa Sofía confesó lo mismo a un sacerdote. Independientemente de esto, no existe otro documento que determine el grado de intimidad que tuvo Sofía y Napoleón II, no hubo correspondencia entre ambos, que, aunque eran conocidos los rumores de sus amoríos, ni el archiduque Francisco Carlos ni la archiduquesa Sofía se preocuparon por desmentirlos.

Sofía estuvo hasta el último momento de su vida con Napoleón II, quien, en su lecho de muerte, siempre reclamó su presencia. (Extractado del libro “Tras las Huellas de un desconocido” de Konrad Ratz).
21 Enero 2019 04:00:00
Sabinas
En 1878, un grupo de individuos, que habían emigrado con anterioridad a la frontera norte del estado de Coahuila para residir en Allende, Morelos, Zaragoza, la Escondida y Piedras Negras, se dieron cuenta que en la margen del río Sabinas, entre las jurisdicciones de los entonces municipios de San Juan de Sabinas, Juárez y Rosales, había un predio de terreno, que ellos juzgaron pertenecía a la federación, creyeron pertinente el regresar a sus lugares de origen, en este caso la congregación de Santo Domingo, municipio de Ramos Arizpe, e invitar a sus parientes y amigos a dirigirse al gobierno estatal, solicitando los terrenos para formar una congregación de colonos.

El 30 de octubre de ese año, hicieron la solicitud al gobernador de Coahuila, Hipólito Charles. La intervención del coronel Crescencio Farías y Antonio Arizpe fue contundente para lograr la concesión de los terrenos y de agua del río de los Álamos. Entre los solicitantes se encuentran apellidos que aún subsisten en Sabinas y entre otros aparecen las firmas de Florencio Morales, Sabino Arizpe, Arcadio Ramos, Joaquín Ramos Aguirre, Victoriano del Bosque, Librado Zertuche, Benito Rodríguez, además de otras personas que procedían de Ramos Arizpe, Santo Domingo y Saltillo. Don Joaquín Ramos, uno de los fundadores de Sabinas, dejó escrita esta versión de la fundación, donde además decía: que al discutir el lugar en que debería de quedar la presa, los de San Juan de Sabinas no estuvieron de acuerdo con la mayoría y prefirieron separarse y hacer el canal por su propia cuenta, la mayoría de ellos, sesenta accionistas, hicieron el canal que a la fecha existe con pocas modificaciones.

El canal de derivación de aguas del río Sabinas a que hacemos mención y de una presa, se encuentran cerca del actual puente de ferrocarril sobre el río al sur de la ciudad y sirvió y sirve para el riego de los campos de labrantío al este de Sabinas. Se desautorizó la acción de los separatistas por no creerla de justicia y después, para volver a completar la lista de los 90 accionistas, se aceptaron la solicitud del coronel Pedro Advíncula Valdés Laurel, el famoso “Winkar”, junto con sus hermanos, el coronel Nicanor, el teniente coronel Martiniano, el comandante Valeriano y el alférez Pedro Pascual. Todos ellos con grado de militar que obtuvieron combatiendo contra la intervención francesa al lado de Benito Juárez y se les dio posesión de sus 30 acciones.

El 29 de junio de 1883 se iniciaron los trámites de lo que en un principio se llamó Estación Sabinas, dado que el ferrocarril había llegado y estableció una estación en la margen izquierda del río Sabinas. El 22 de enero de 1906, la estación adquirió la categoría de villa con el nombre de Sabinas, por decreto del gobernador Miguel Cárdenas y el 31 de agosto de 1942, el gobernador Jesús Fuentes Dávila la eleva a la categoría de ciudad y a partir del 12 de septiembre de ese año, en cabecera municipal. Este 22 de enero se cumplieron 113 años de que la famosa hospitalaria Sabinas, obtuvo la categoría de villa. (Resumido de “las Cosas de Coahuila” –La Hospitalaria-, -Primeros habitantes de Sabinas- de Álvaro Canales Santos)
20 Enero 2019 04:00:00
Enero en la historia de Piedras Negras
El 21 de enero de 1982, se publicó en el Diario Oficial de la Federación, la concesión para explotar el Tajo Norte, a favor de la empresa Micare. Esta concesión incluía áreas urbanas de la parte norte de la ciudad hasta la calle de Abasolo en la zona centro.

El 21 de enero de 1999, el Ayuntamiento anuncia el proyecto de reubicación del monumento al Gral. Manuel Pérez Treviño, de la glorieta del cruce del libramiento del mismo nombre con la avenida Eliseo Mendoza Berrueto norte, a un área verde sobre la vuelta continua del libramiento hacia Villa de Fuente (posteriormente se canceló este proyecto y el monumento se reubicó en el cruce de este libramiento con la calle de Martínez).

El 21 de enero de 2008, el gobernador del estado, Profr. Humberto Moreira Valdés y su esposa Vanessa Guerrero de Moreira, colocaron la primera piedra de la hoy escuela Ejército Mexicano en el Fracc. Los Pinos, construcción financiada por el efectivo que recibieron como regalo de su boda.

El 22 de enero de 1969, el alumnado y personal docente de la ETIC No. 112 (hoy Esc. Sec. Técnica No. 5), ocupa su edificio con su primera etapa recién terminada.

El 22 de enero de 1996, Piedras Negras es distinguido con el primer lugar del certamen estatal Coahuila Limpio, primera distinción de este tipo que se obtiene y lo recibe el alcalde, Lic. Ernesto Vela del Campo.

El 23 de enero de 1974, se inició la segunda etapa de la reconstrucción de la escuela primaria Francisco I. Madero, en la colonia del mismo nombre (Mundo Nuevo).

El 23 de enero de 1975, el Ayuntamiento acuerda ceder exento de impuestos o cuota por renta y por tiempo indefinido, un local ubicado en los terrenos de la feria, al comité regional de la FSTSE, para que opere un centro de abastos (tienda del ISSSTE).

El 24 de enero de 2006, un incendio consumió la negociación Home Market en la colonia Infonavit Esfuerzo Nacional, provocado por un accidente eléctrico que arrojó pérdidas por 30 millones de pesos. El 25 de enero de 1968, el gobernador del estado, Braulio Fernández Aguirre, inaugura el jardín de niños Elena Mateos de López, construido por el Club 20-30 en la colonia Francisco I. Madero (llamada Mundo Nuevo).
El 25 de enero de 1992, el rector de la Universidad Pedagógica Nacional, maestro Mariano Díaz Gutiérrez, inaugura el edificio de la universidad en Piedras Negras, a un costado del fraccionamiento del Fovissste.

El 27 de enero de 2003, a las seis de la mañana se incendió gran parte de la empresa LANCERMEX que estaba sin trabajadores, pero 30 personas del área resultaron intoxicadas y 14 familias fueron evacuadas, suspendieron las clases en más de 12 planteles educativos.

El 27 de enero de 2003, el gobernador del estado, Enrique Martínez y Martínez, la secretaria de Educación en el Estado, María de los Ángeles Errisúrriz y el alcalde, Claudio Mario Bres Garza, inauguraron el jardín de niños Octavio Paz, de la Col. Nueva Imagen y el gobernador y el alcalde inauguraron el centro CRECE, para atención a micro, pequeñas y medianas empresas.

El 27 de enero de 2012 inician los cursos de la Escuela de las Ciencias de la Salud de la Universidad Autónoma de Coahuila, con las especialidades de Enfermería y Nutrición, funcionando provisionalmente en la Facultad de Administración y Contaduría de la UAdeC.
19 Enero 2019 04:00:00
Presa Don Martín
La llamada presa “Don Martín” fue una de las primeras obras hidráulicas de importancia construidas en el México post-revolucionario. Su construcción fue ordenada por el entonces presidente de la República, Gral. Plutarco Elías Calles, en 1927 y terminada tres años después y puesta en servicio por el presidente Pascual Ortiz Rubio, con el nombre de presa Venustiano Carranza, según consta en la placa alusiva colocada en la cortina, que tiene una capacidad de embalse de 19,800 hectáreas. Está ubicada en el municipio de Juárez, a donde se llega por una desviación que parte de la ciudad de Sabinas, que cubre una distancia de 65 kilómetros.

En las márgenes de la presa se encuentra el poblado de Don Martín, donde la mayoría de sus pobladores viven de la pesca, que es su principal fuente económica y se han organizado en una cooperativa que establece los precios y espacios de pesca que no afecten el entorno ecológico. Las casas de adobe se asoman a la laguna desde su única calle, donde diariamente se pueden apreciar las camionetas que llegan con una gran carga de hielo para proteger la pesca. Sustraen robalo, pintontle y bagre, que es vendido principalmente en la Región Carbonífera y en Monclova. En el pueblo existen rústicos restaurantes en donde pueden degustar deliciosos platillos, como el ceviche de bagre y filete de robalo, también está un parador para los visitantes que incluye un muelle, un restaurante, palapas, área de estacionamiento y parque de recreo infantil.

En la presa se practica en gran escala la pesca deportiva, efectuándose con regularidad torneos de pesca que incluyen a aficionados de todos los rumbos de Coahuila y del sur del vecino estado de Texas. Los principales torneos se realizan en los meses de mayo y octubre. En los últimos años la presa ha sido impactada por problemas de ensalitramiento, reducción de agua circulante y por la introducción de especies exóticas. A pesar que Coahuila no es un estado colindante con el mar, existen islas, en el vaso de la presa se encuentran cuatro minúsculas porciones de tierra rodeadas por el agua que proviene del río Sabinas, ninguna de ellas es mayor de una hectárea, que pueden apreciarse a simple vista; en ninguna de ellas existe fauna, solo habitan insectos y pequeños reptiles.

La isla más grande recibe el nombre de Tlaxcala y se le ubica a casi 5 kilómetros de la orilla más próxima a la presa, le siguen la isla Boleadas, el Buey y Todos los Santos. Aunque el nombre oficial de la presa es Venustiano Carranza, el nombre de “Don Martín” le viene porque un cuidador de cabras que habitaba ese lugar, en donde ahora se encuentra el embalse de la presa y que se le conocía por el nombre de Don Martín, debido a lo avanzado de su edad y al construirse la presa, las personas que pasaban por el lugar en aquella época, la de su construcción, denominaban el sitio como de “Don Martín” y así se le quedó el nombre.

Es rara la persona que conozca la presa por su nombre oficial e incluso en las señales colocadas en la orilla de la carretera que indican la desviación de Sabinas a la presa, se utiliza el nombre popular. (Tomado de “Las Cosas de Coahuila” de Álvaro Canales Santos)
18 Enero 2019 04:00:00
Iribarren Y Flemming
Cuando se viaja por la carretera 57, se puede ver en el tramo Monclova a Sabinas, un monumento al lado de la carretera en el punto conocido como rancho Los Pirineos, en el municipio de Progreso, donde nace un ramal de terracería rumbo a San José de Aura, kilómetro 78+180, es el monumento a Alexander Flemming, el científico escocés descubridor de la penicilina, que abrió las puertas de la era de los antibióticos, que curaron infinidad de enfermedades que se consideraban incurables o muy difíciles de sanar.

En este lugar, un residente de origen español, Feliciano Iribarren Arrese, ya en edad adulta, había prometido levantar un monumento a quien lograse curar enfermedades que terminaban con el fallecimiento de quienes las padecían, como la neumonía, que ocasionaba una gran mortandad durante la temporada de invierno. Así, que en la década de los 60’s, quedó admirado de la facilidad con que la penicilina curaba la neumonía e infinidad de enfermedades infecciosas.

Pronto se dio cuenta que el descubridor del mágico remedio era el escocés Alexander Fleming e Iribarren decidió cumplir su palabra.

Solicitó al fotógrafo y escultor, Dámaso Rodríguez García, originario de Cloete y avecindado en Sabinas, que creara el busto del científico escocés, que fue colocado en 1962 en un monumento de tipo obelisco a la entrada de su rancho.

Es el único monumento a Alexander Fleming que se ubica en la América Latina costeado por un particular.

En 1998, tuvo que ser desmantelado para permitir la ampliación de la carretera federal 57 de dos a 4 carriles, pero el gobierno estatal de Enrique Martínez y Martínez lo reinstaló en el mismo lugar, casi frente a la entrada principal del rancho Los Pirineos, propiedad de sus descendientes. Feliciano Iribarren Arrese nació el 23 de octubre de 1895 en Abaurrea, en la Baja Navarra de España. Sexto de 10 hermanos que se dedicaban a la crianza y pastoreo de ovejas y a la agricultura.

El 19 de enero de 1916, se embarcó junto con sus hermanos en Burdeos, Francia, con rumbo a Nueva York, luego siguió hasta California, donde laboró por 5 años. Siguieron hasta Texas, cruzaron a México y se asentaron en Agujita, Coahuila, donde iniciaron una panadería.

Pero es su conocimiento sobre la ganadería lo que les hace tener éxito, adquiriendo la antigua hacienda Milmeña, lo que ahora es Pirineos y El Sauz, convirtiéndola en uno de los más grandes ranchos ovejeros de Coahuila.

Fue un hombre de contrastes: rudo, sensible, alegre y triste, se sintió bienvenido en las áridas tierras de Coahuila y regresó algo de lo mucho que recibió, distinguiéndose por su don de dar al necesitado, por cuidar a las familias que trabajaban para él y por atender y educar a su propia familia. Sobre el monumento dijo: “Cuando vean este monumento, dirán que lo hizo un vasco loco, pero no me importa, quiero reconocer a la gente que lo merece, ojalá todos hiciéramos algo por los demás”. Iribarren falleció en Sabinas el 28 de marzo de 1978.

Su descendencia aún posee Los Pirineos y el Sauz, donde esta Roncesvalles. El monumento a Fleming aún perdura como también el recuerdo de Feliciano Iribarren.

Aún resuenan los ecos de su voz cantando y bailando la tradicional danza española conocida como la Jota, acompañado de sus inseparables castañuelas. (Datos proporcionados por su hija, Aída G. Iribarren)
17 Enero 2019 04:00:00
República de Río Grande
La dictadura de Santa Anna provocó innumerables levantamientos en su contra en todo el país. El 18 de enero de 1840, en el rancho Oreveña, cerca de la hoy ciudad de Zapata en Tamaulipas, una convención encabezada por Antonio Canales transformó su rebelión en un movimiento separatista al proclamar la República de Río Grande, con los territorios de los estados de Texas, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, nombró al abogado Jesús Cárdenas como presidente, el propio Canales como comandante del Ejército, Antonio Zapata como primer teniente, a Juan Nepomuceno Molano como concejal representante de Tamaulipas, a Francisco Vidaurri y Villaseñor, como concejal representante de Coahuila, Manuel María del Llano como concejal representante de Nuevo León y José María Jesús Carbajal, como secretario.

Plantaron su bandera el 28 de enero en la plaza del pueblo en Guerrero, Tamaulipas, establecieron provisionalmente su capital en Laredo, Texas. Canales y su ejército invadieron Tamaulipas y avanzó hasta cerca de Monterrey, donde sufrió su primer descalabro, retrocediendo a Texas, pero dejando parte de sus tropas en Nuevo León. En Coahuila fue atacado Antonio Zapata en el presidio de Agua Verde y hecho prisionero el 15 de marzo, cerca de Santa Rita de Morelos. Canales al enterarse, acudió en su ayuda, siendo también derrotado por el Gral. Mariano Arista, cerca de Morelos. Zapata y algunos americanos que combatían a su lado fueron llevados cerca de Monclova y fusilados.

Canales con su escasa tropa restante se retiró a San Antonio, Texas, mientras que Jesús de Cárdenas y el gabinete provisional de la República de Río Grande huyeron a Victoria, Texas. Viajaron por Texas en busca de ayuda, estuvo en Austin, Houston y en San Patricio, donde reorganizó su ejército, integrado en ese momento por 300 mexicanos, 140 estadounidenses y 80 indios, aunque su número se incrementaba diariamente.

El líder principal de los norteamericanos era el coronel Jordania, quien el mes de junio asignó noventa hombres para que fueran a la vanguardia del Ejército de Río Grande. Ellos avanzaron por el interior de Tamaulipas, tomando a Ciudad Victoria sin una sola batalla. Subordinados traicioneros de Jordania lo conducían hacia San Luís Potosí, pero el coronel -sospechando la traición- cambió la dirección y marchó rumbo a Saltillo. Allí, el 25 de octubre de 1840, fueron atacados por las tropas centralistas del Gral. Rafael Vásquez, y a pesar de que muchos de sus hombres desertaron, logró defenderse y regresar a Texas.

Una comisión de Canales se encontró con Arista en noviembre para rendirse en ciudad Camargo. Canales se integró al ejército centralista de México como oficial. El federalismo estaba muerto y los estados rebeldes se reincorporaron a México. La República de Río Grande solo duró 283 días. (Resumido de “Las Cosas de Coahuila” de Álvaro Canales Santos).
16 Enero 2019 04:00:00
Misión de San Juan Bautista –II parte-
En 1797, varios ciudadanos del distrito solicitaron la división de tierras de la misión de San Juan Bautista, pero esto se logró hasta 1829, después de que México consiguió su independencia de España, hasta que las misiones habían sido secularizadas y se había completado la distribución de sus tierras. Para 1810, en que se inició la guerra por la independencia, prácticamente habían dejado de funcionar las misiones. El nombre del presidio cambió a Río Grande y un decreto legislativo signado en 1827, cambió el nombre de la población y su categoría, quedando como villa de Guerrero, para honrar al patriota Vicente Guerrero.

Del 10 de enero al 16 de febrero de 1836, la villa de Guerrero sirvió en el norte para los movimientos bélicos que organizó el general Antonio López de Santa Anna, para enfrentar las rebeliones en San Antonio de Béxar. En marzo de 1842, Rafael Vásquez, se retiró a la villa de Guerrero después de sus correrías en San Antonio. En junio de ese año, el general Adrián Woll congregó a sus hombres y sus cabalgaduras en el antiguo presidio y lanzó su invasión de Texas. La última fuerza de la invasión vino a la villa de Guerrero durante la guerra de intervención norteamericana, cuando el 9 de octubre de 1846, el general John E. Wool, acampó su ejército proveniente de Chihuahua cerca del pueblo.

Después de la guerra, el tráfico cambió cada vez más a Laredo y Paso del Águila, hoy Eagle Pass, dejando a la villa de Guerrero en el remanso, incluso aislado de Piedras Negras hasta la creación de la nueva carretera de Piedras Negras a Nuevo Laredo, que cruzó por la población en los años setenta. La villa de Guerrero, tiene como centro la plaza de armas del presidio de Río Grande, los restos arquitectónicos de la misión de San Juan Bautista en ese momento, cada vez estaban más deteriorados. Las ruinas de la misión de San Bernardo resistieron al tiempo, pero en la actualidad los restos de la misión de San Juan Bautista quedaron reducidos a un montón de tierra, gracias a la ambición de perturbados cazadores de tesoros, que, apoyados por maquinaria pesada, arremetieron contra sus muros.

Un estudio histórico que se publicó en 1968, despertó el interés de algunos investigadores por el área de la villa de Guerrero, con tres misiones y un presidio, enfocando sus esfuerzos en su arquitectura, su arqueología y consolidando las investigaciones con las autoridades del Instituto Nacional de Antropología e Historia del gobierno mexicano. El sitio en donde estuvo la misión de San Juan Bautista fue excavado parcialmente, y restauraron las ruinas de la misión de San Bernardo. (Tomado de “Las Cosas de Coahuila” de Álvaro Canales Santos).
15 Enero 2019 03:50:00
Misión de San Juan Bautista -I parte-
La misión de San Juan Bautista se fundó el día de San Juan, el 24 de junio de 1699, en el Río de Sabinas, a veinticinco millas al norte de Lampazos, Nuevo León, con 150 indios coahuiltecas, pero meses después se reubicó el 1 de enero de 1700, a donde hoy esta la villa de Guerrero, Coahuila. Fue fundada por el sacerdote franciscano Francisco Hidalgo, Antonio de San Buenaventura y Olivares y Marcos de Guereña de la Universidad de Santa Cruz de Querétaro, apoyados por un escuadrón militar al mando del capitán Diego Ramón.

El 1 de marzo de 1700, se estableció en el área una segunda misión, la de San Francisco Solano. Un año después el virrey respondió a las súplicas de los misioneros que pedían protección, creando una compañía volante bajo las órdenes de Diego Ramón y en 1703 la compañía volante se estableció, creando el presidio de San Juan Bautista de Río Grande. Una tercera misión se fundó la primavera de 1702, la de San Bernardo. Las tres misiones formaban un sólido triángulo. La misión de San Juan se reubicó en 1740 al oeste, a muy corta distancia del presidio, ya que el agua no era suficiente para el presidio ni las tres misiones, así que la de San Francisco Solano se movió en 1703 a 16 leguas al oeste, cerca de la hoy Zaragoza, Coahuila, pero se regresó en 1708 a la villa de San José, 5 leguas al norte de San Juan Bautista.

De 1700 a 1716, el presidio de San Juan Bautista era el más avanzado al norte de la frontera nororiental de la Nueva España, sirviendo de base para la exploración más allá del Río Grande. La misión de San Juan Bautista fue la madre de las misiones de Texas. Los soldados del presidio de San Juan Bautista mantuvieron las escoltas a los viajeros, sus suministros, campañas contra los indios, jugando un papel vital en las exploraciones. Las nuevas regulaciones para presidios de 1772 trajeron grandes cambios para la misión de San Juan Bautista. Con establecimiento de las provincias internas y la formación de una línea de defensa, las tropas del presidio de San Juan estaban continuamente envueltas en campañas apaches en el Bolsón de Mapimí y al norte del Río Grande.

El 22 de noviembre de 1772, el personal de las misiones de San Juan y de San Bernardo se transfirió a la provincia de Jalisco, pero regresaron en 1781. De 1790 a 1791, se habían bautizado en la misión de San Juan Bautista a 1,434 indios, tenía sólo sesenta y tres nativos bajo instrucción. En la época de oro de la misión, en que mañana presentaremos la conclusión de esta historia. (Tomado de “Las Cosas de Coahuila” de Álvaro Canales Santos)
14 Enero 2019 04:00:00
Las Vacas
El antecedente más antiguo y documentado que se conoce sobre “Las Vacas”, que fue el primer nombre que tuvo la ciudad de Acuña, según el libro Acuña en la Historia del Ingeniero José Juan Medina Zapata, cronista oficial de Acuña, libro que tuvo a bien obsequiarme, en él se narra el contenido del diario que dejó Gaspar Castaño de Sosa, fechado en el mes de septiembre de 1590, donde se describe un paraje de un arroyo que habían encontrado después de acampar para ir en busca de agua y de alimento. Este grupo de soldados encontraron un aguaje corriente y a orillas de él sesteaban una gran cantidad de vacas de monte o cíbolos. Castaño de Sosa bautizó el sitio como el “Río de las Vacas”.

Existe otra versión que se señala como incorrecta, que involucra al norteamericano Mack Bill, que habitó en el lugar entre los años de 1850 y 1860, poseedor de un rancho en las pastas del Cedro, desde ahí salían partidas de vacas cada 15 días con destino a Kansas, City, ganado que cruzaba el río Grande por el sitio conocido como la Vega del Protestante, donde ahora esta la cortina hidrométrica, a la altura del camino viejo a la serranía acúñense, pasando por el Cedro hasta la Vinata. También los cuatreros traían ganado de la serranía y lo pasaban para su venta a Estados Unidos.

Entre los años de 1850 a 1865, llegaron a Las Vacas don Demencio Charles y 10 familias, que se asentaron a orillas del arroyo de Las Vacas, abrieron las primeras labores en las fértiles tierras de lo que ellos llamaron “García”, propiedad del coronel Fructuoso García, que fue presidente municipal de Piedras Negras, también sembraron en Las Cuevas, al que llamaron rancho Las Cuevas. Estas familias procedían de San Luis Potosí, Abasolo Viejo, Viesca y San Buenaventura.

Al poco tiempo las familias de “García” se extendieron con la llegada de otras, tomaron las márgenes del arroyo Las Vacas y otras se ubicaron en la confluencia del arroyo con el río Bravo. Con frecuencia los habitantes del Paso de Las Vacas eran víctimas del atraco de cuatreros y de los indios salvajes de la región, solicitaron ayuda al gobierno, quienes crearon puestos militares en la frontera, que fue el antecedente de las colonias militares.

El 27 de junio de 1870, llegan al Paso de las Vacas para resguardar a los habitantes de las depredaciones indígenas y de los cuatreros, 60 familias enviadas por el capitán Manuel Leal desde Resurrección, lo que hoy es la villa de Jiménez, creando el 9 de julio de 1877 la congregación Manuel Leal, iniciando oficialmente la vida de lo que hoy es ciudad Acuña. (Tomado de “Acuña en la Historia” de José Juan Medina Zapata).
13 Enero 2019 04:00:00
Enero en la historia de Piedras Negras
El 14 de enero de 1958, se instala un tercer horno en la Consolidada (AHMSA).

El 14 de enero de 1960, queda terminada la nueva estación del Ferrocarril y de inmediato se procedió a ocuparla y a la demolición de la antigua estación de madera, para que su área sea utilizada para una nueva vía y la construcción de andenes.

Toman posesión como comandantes de la Guarnición militar de Piedras Negras un 15 de enero: en 1966, el general de división, Julio Pardiñas Blancas. Quien ha sido el único General de División en comandar la guarnición y el que más tiempo permaneció en el puesto a la fecha; en 2005, el general brigadier Sergio Augusto Carro Bautista; en 2012, el general de brigada D. E. M. José Ricardo Bárcena Rosiles; y en 2017, el general de brigada D. E. M. Ricardo Trevilla Trejo, aunque físicamente lo hizo hasta el 19 de enero.

El 15 de enero de 1997, el archivo municipal es cambiado del edificio de la Presidencia Municipal a la Casa de la Cultura.

El 15 de enero de 2010, el gobernador del estado, Humberto Moreira Valdés, presenta en la ciudad el proyecto de La Gran Plaza, para construirse en el área que ocupó la plaza de los Héroes y las instalaciones del PRONAF.

El 16 de enero de 2004, el gobernador del estado Enrique Martínez y Martínez, el presidente municipal Claudio Mario Bres Garza y el obispo de Piedras Negras Alonso Gerardo Garza Treviño, inauguran y ponen en funcionamiento la fuente de la nueva Plaza de la Puerta de México.

Que consiste en tres grandes esculturas de metal, de 13.60, 11.60 y 9.60 metros de altura, en la actualidad retiradas y almacenadas.

El 16 de enero de 2017, toma posesión como Comandante del 12° Regimiento de Caballería Motorizada, el coronel de caballería, D. E. M. Leonel Alcaraz Alarcón, en sustitución del coronel de caballería, D. E. M. César Hernández Arroyo, primer comandante en Piedras Negras.

El 17 de enero de 2000, se erige en parroquia la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús de la Col. Bravo y como párroco a Martín Bustillos Martínez.

El 18 de enero de 1967, toma protesta el comité de la primera feria de Piedras Negras, encabezándola como presidente, el Sr. Manuel Garza Fernández.

El 18 de enero de 1968, el ayuntamiento entrega al CAPFCE $250,000.00 para construir una escuela primaria de 20 aulas (Sec. Benito Juárez) y de $ 75,000.00 que donó el Sr. Rodolfo de los Santos, para edificar una escuela primaria en Villa de Fuente (Venustiano Carranza).

El 18 de enero de 2008, el Cabildo acuerda ceder a la Secretaría de Educación y Cultura, un terreno en el Fracc. Los Pinos, para que se construya una escuela primaria (Ejército Mexicano).
El 19 de enero de 1973, el cabildo acuerda denominar Chapultepec, a la colonia llamada Kilómetro 5, frente al hoy Hospital de Zona no. 11 del IMSS.

El 19 de enero de 1974, se inaugura el edificio de la Asociación Ganadera Local por la Ave. Progreso, hoy instalaciones portuarias del puente internacional Coahuila 2000.

El 20 de enero de 1947, entra en funcionamiento el segundo horno de la Consolidada (AHMSA).

El 20 de enero de 1995, El gobernador del estado, Rogelio Montemayor Seguy, inauguró en el antiguo edificio que ocupó la Esc. Prim. Club de Leones 1, la primera Ludoteca del país con el nombre de 28 de Junio.
12 Enero 2019 04:00:00
Victoria es el nombre de la Patria
Es famosa la portada de los libros de texto gratuito de 1959, conocido como La Patria, en la que aparece una hermosa mujer de rasgos indígenas, de tez morena, vestida de blanco, portando un libro en su mano derecha y en la izquierda el lábaro patrio. Lo único que se conocía es el nombre del autor, el pintor muralista Jorge González Camarena, a quien se le da el crédito como autor de la cubierta del libro en la página 7 en el decreto expedido por el presidente López Mateos el 12 de febrero de 1959, con una breve explicación: “Es la reproducción de un cuadro que representa la nación mexicana avanzando al impulso de su historia y con el triple empuje cultural-agrícola-industrial que le da el pueblo”, y de la modelo… nada.

Esta mujer nació en Cuaxamalucan, registrada en Tetla el 16 de diciembre de 1922, población que perteneció a Tlaxco, Tlaxcala el San Agustín Tlaxco, Tlaxcala, en que se dividió en dos municipios. Su nombre fue Victoria Dorantes. Llegó a la Ciudad de México en los años 40’s a la edad de 19. A los 17 se había casado con un joven guardaespaldas al servicio del general Corona del Rosal. Ella laboraba como mesera en el bar “El Rancho del Artista” por la Ave. Coyoacán, entre las calles de Matías Romero y Ángel Urraza, propiedad de Francisco Cornejo, de quien se insinúa era amante de Victoria.

Ahí se daban cita pintores, turistas, poetas y políticos, donde Victoria conoció a Diego Rivera, Pablo Neruda y por supuesto, a Jorge González Camarena. En alguna ocasión Victoria le mostró unos dibujos a Diego Rivera y éste exclamó: “Miren a la Doré, digámosle mejor La Dorénlas”, en alusión a Gustav Doré, desde entonces la joven era conocida como Victoria Dorenlas. El pintor Jorge González Camarena quedó impresionado de la belleza de Victoria e intentó cortejarla con el pretexto de que fuera su modelo, sin que la bella mujer respondiera a sus requerimientos estéticos y sentimentales.

El esposo de la joven murió en una refriega, González Camarena se entera, espera que transcurran 40 días por el duelo y regresa al cortejo, ahora con éxito, la hizo su amante, a pesar de estar casado con una bellísima francesa. Fue entonces que nació el famoso cuadro de González Camarena, un óleo sobre tela de 1.20 por 1.60, pero no fue el único cuadro en que utilizó a Victoria como modelo, la pintó y dibujó frenéticamente en óleos, tintas, estudios, bocetos, retratos, murales, proyectos y carteles, como fue la portada del libro que nació como cartel.

A la muerte de González Camarena, Victoria se fue a París donde tuvo una vida disipada ahogada en alcohol, vagando de un lugar a otro, hasta que una dama de apellido Braylowsky la rescató y la regresó a México. Regresa a Tlaxcala a vivir en San Martín Xaltocan al lado del pintor, escultor y poeta Cutberto Escalante, del que pronto se separó después de pleitos constantes, muriendo sola y olvidada en su pueblo natal. Su rostro quedó grabado por décadas y generaciones en la memoria de millones de mexicanos, fue impreso en 400 millones de libros de texto gratuito desde 1960 a 1972 y adorna un mural de la Universidad de la Concepción en Chile. Victoria, es el nombre olvidado de la patria.

(Datos tomados de: “Buscarán a descendientes de Victoria Dorantes de Rubén Hernández/Quadratin Tlaxcala”; “La Patria nació y murió en Tlaxcala de Ismael Vidales”; “La Patria fue mesera de Carmen Libertad Vera, 15 may 2013” y “Artículo de Willebaldo Herrera en Revista proceso, 7 sep. 1992”)
11 Enero 2019 11:10:00
General Emilio Langberg
Eduardo Emilio Langberg (Edvard Emil), nació en Copenhague, Dinamarca, el 16 de mayo de 1810, fue uno de los seis hijos de Knud Engelbreth Langberg y Birgette Jacobsen. Vino a México por invitación de su hermano Ludvig en 1835, vía Hamburgo – Nueva Orleáns – Matamoros. Se incorporó al ejército del Gral. Antonio López de Santa Anna, pero no participó en la revolución Tejana. En 1837 fue profesor de la Academia Militar de la capital. Fue el segundo al mando de la Academia en 1838; ascendió a capitán en 1839; a teniente coronel en 1841; a coronel en 1846 y a general de brigada en 1856. Durante la guerra de intervención norteamericana participó en ataques guerrilleros al mando del Gral. José de Urrea en Marín, Agua Negra y Cerralvo, en Nuevo León; en las batallas de Contreras y Churubusco, por el que fue condecorado.

Fue nombrado subinspector de las Colonias Militares de Chihuahua y tuvo a su cargo escoltar a las partes mexicana y estadounidense para el estudio de la nueva frontera entre ambos países, presentó informes sobre el estado de las colonias militares e hizo un reconocimiento de la zona de la gran curva, en un viaje desde San Carlos, Chihuahua a Monclova Viejo, Coahuila. Participó en varias batallas en contra de los indios hostiles, la más notable fue en Laguna del Jaco contra los comanches. Condujo las fuerzas militares de Chihuahua para tomar el control de la parte opuesta de la zona de La Mesilla; combatió el contrabando y el filibusterismo en la nueva frontera. Dimitió al puesto en 1854. Contrajo nupcias con Elizabeth Seraphine Trepagnier en Nueva Orleáns, el 19 de abril de 1855, con quien no tuvo descendencia, pero tuvo una hija con Agustina Pereda de nombre Helene María.

Ese mismo año regresó al país, como comandante militar en Coahuila en el reclutamiento de apoyo en contra del Gral. Santa Anna, en el manejo de los problemas indígenas y hacer frente a los esfuerzos de los filibusteros de Texas para capturar fugitivos en México. Apoyó al presidente Comonfort y a los liberales en 1856 y 1857, en que pasó como comandante militar en el estado de México. Al triunfo de los conservadores le permitieron partir a Nueva Orleáns, pero regresó en 1859 para apoyarlos de nuevo, aunque no llevaba una buena relación con el presidente Juárez.

Al iniciarse la intervención francesa estaba en el puerto de Mazatlán entrenando tropas para los liberales, que combatieron en la segunda batalla de Puebla, en la que no participó por encontrarse enfermo. La derrota lo desilusionó, renunció y se sometió a la ocupación francesa. En 1864 fue reclutado por los franceses y nombrado comandante militar por el emperador Maximiliano en Sonora en 1865. Fue admitido como miembro honorario de la prestigiosa Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística y los mapas de las fronteras de Chihuahua, Coahuila y Texas, que fueron ejecutados por sus ingenieros, están en la colección cartográfica de la Sociedad en la Ciudad de México.

Cuando se unió a los franceses durante la intervención, expresó la visión idealista de que una monarquía constitucional moderada emergería y que los conservadores no se mantendrían en el poder. Le dispararon y murió en una batalla contra las fuerzas republicanas en Guadalupe, Sonora, cerca de Ures, el 4 de septiembre de 1866.
10 Enero 2019 04:00:00
La explosión de la mina de hondo
En 1887, se abrió a la explotación las minas de carbón de El Hondo, a orillas del Río Sabinas, a 22 kilómetros de la entonces Estación Sabinas, entonces municipio de Juárez. La Coahuila Coal Company, que funcionó hasta 1908, estaba encargada de la explotación, empresa con capital norteamericano en su totalidad, su producción estaba destinada para surtir a las locomotoras de los ferrocarriles, a la del Ferrocarril Internacional Mexicano de Colis Potter Huntington y al Southern Pacific Railroad, de Eagle Pass, Texas, y como combustible de las máquinas de vapor que se utilizaba en las incipientes industrias de México. Las minas de carbón se explotaban abriendo tiros en el mismo terreno y para su identificación se numeraban.

En 1902 estaba en explotación el tiro número 6, mina que sufrió una catástrofe que tuvo repercusiones a nivel mundial. La seguridad de las minas era muy endeble y su ventilación deficiente, no había puentes de aire y se utilizaban puertas, estas consistían en abrir y cerrar una puerta que se instalaba en la bocamina, esta puerta era de madera y lona que impedía que penetrara el aire a los cañones secundarios. El portero abría y cerraba estas puertas cada vez que entraba o salía un viaje de cada carro o también vacíos del cañón general a los cañones secundarios.

La mina número 6 no tenía los suficientes abanicos para inyectar aire, acumulándose en su caso gas grisú, que es un detonante muy fuerte cuando se acumula en los cañones de la mina. El 7 de enero de 1902 sucedió la gran catástrofe. Una violenta explosión tuvo efecto en el segundo turno, provocando la muerte de la totalidad de los 125 mineros que laboraban en ese horario. La población entera participó en las tareas de salvamento, pues siempre existió la esperanza de encontrar sobrevivientes. Los esfuerzos fueron vanos, pues solo se rescataron cadáveres despedazados por la explosión y los derrumbes.

Un mes después, el entonces presidente de la república, Gral. Porfirio Díaz visitó el mineral y con todo su aparato oficial procedió a condecorar a los mineros que participaron en el rescate, entre ellos a Eutiquio Canales, abuelo del historiador Álvaro Canales Santos, quien rescató esta historia. Después de inspeccionar la mina y premiar a los trabajadores, uno de ellos se dirigió al dictador, explicándole las malas condiciones en que se laboraba y le suplicó su valiosa intervención para remediar esta situación.

El residente Díaz ofreció dictar algunas medidas, pero las cosas siguieron igual. En aquella época no se pagaban indemnizaciones, no existía ningún tipo de seguro, ni de atención médica y los mineros siguieron laborando en su condición de sumisión con turnos interminables de 12 horas diarias. Después de enterarnos como fue la explosión de Hondo, de analizar la situación y compararla con la ocurrida en Pasta de Conchos, ubicada muy cerca de lo que fue Mina de Hondo de la cual aún existen vestigios, cualquier parecido, no es coincidencia.
(Tomado de la columna periodística “Las Cosas de Coahuila”, de Álvaro Canales Santos).
09 Enero 2019 04:00:00
‘El Güero Reyes’
En Piedras Negras tuvimos nuestro “Michael Jordan” en basquetbol. El 28 de octubre de 1942 nació en la ciudad uno de los mejores jugadores que se recuerden: Héctor Manuel Reyes Morales, “El Güero”. Desde pequeño invadía la legendaria cancha del Departamento de Bomberos donde entrenaba día a día, driblando, encestando y haciendo maravillas con el balón, sin importar que fuese de noche o los bomberos lo corrieran del lugar. En aquella época lo recuerdan por su terquedad y por su delgadez, aunque era muy fuerte. En 1959 inicia oficialmente su carrera deportiva formando parte de la selección de la ciudad que gana en Parras el campeonato estatal.

Al año siguiente representa a Coahuila en el Nacional en Tijuana y en la Ciudad de México ese año, obtienen el subcampeonato nacional de los Juegos Deportivos de la Revolución y después de su grandiosa participación, el equipo es recibido como héroes en Piedras Negras. En los últimos juegos realizados en la cancha de los Bomberos, con una increíble actuación logra el último enceste en los estertores del encuentro, que le da la victoria a Piedras Negras sobre el poderoso Houston Olympians de Texas, formado por altos y habilidosos jugadores de color. La Ola Verde de Poza Rica, el mejor equipo de México en aquel entonces, vence apuradamente a la selección de Piedras Negras donde “El Güero”, los hizo ver mal, anotando 21 puntos. Un equipo de San Antonio, Texas invitó a Héctor a reforzarlos en su encuentro con la selección mexicana en Nuevo Laredo donde se lució obteniendo el triunfo.

Con Piedras Negras venció en varias ocasiones a la selección de Nuevo León, el gigante regional, para pasar a las etapas prenacionales, a tal grado, que el entrenador rival, Antonio González, lo invitó a reforzarlos para poder conseguir la victoria en la etapa nacional. Emigró a la capital del país y participa con el equipo Hacienda de la Liga Mayor de la Capital, la primera liga profesional, alcanzando la titularidad en su primera incursión, etapa donde vive sus mejores momentos de su carrera, siendo nominado en varias ocasiones para ser seleccionado nacional.

En 1980, organizó un torneo navideño anual llamado Hermanos Reyes, para reencontrarse con sus amigos y practicar el deporte de sus amores, un torneo que ya es una tradición en Piedras Negras, donde uno de los contendientes, siempre es el equipo familiar que él dirigía, que jugó por última vez en 2005, en que un 9 de enero se apagó su luminosa estrella para siempre, pero el torneo sigue realizándose, ahora para recordarlo. La Liga Municipal lleva su nombre como un homenaje a su trayectoria.

“El Güero” formó parte de la época dorada del basquetbol en Piedras Negras, que marcó un ritmo dominante durante una década y a 12 años de su partida, aún persiste su irradiante figura botando velozmente el balón, incursionar como el viento bajo el aro, manteniéndose en el aire algunos segundos, conseguir la victoria con el último enceste y luego huir para festejar con quienes tuvieron el privilegio de verlo en acción. Ahora está convertido en un ícono deportivo, que enorgullece a sus familiares y a Piedras Negras. (Datos proporcionados por su sobrino Ángel Arturo Reyes)
08 Enero 2019 04:00:00
Julio Santoscoy Cobo –II parte-
Continuando con la semblanza de Julio Antonio Santos Coy y Cobo (cómo él lo escribía), que se desempeñó como cronista de la ciudad desde 1973 hasta 2011, quien se siempre se caracterizó por su excelente humor y por hacer patria con todos, según lo describía acertadamente el periodista José Luis Medrano Martelet, con igualdad de circunstancias dialogaba con un humilde bolero que con un encumbrado político.

Después de su jubilación difícilmente se le encontraba, aunque él se defendía con una frase que le es famosa: “Soy Julio Santoscoy, del cielo preferido, si no me encuentras en casa, me encuentras en el zumbi…”, lo que nos demuestra su interés por la vida bohemia.

Muchas son las anécdotas que se cuentan de su vida. En su primer aniversario luctuoso se reunieron sus amigos en el auditorio de la Pirámide del Sol de la Plaza de las Culturas para recordarlo. Rescatamos algunas de ellas: En una ocasión una reportera periodística entrevistaba a Julio sobre lo que creía era una amplia trayectoria pública, “¿Don Julio, qué era usted antes de ser jefe de la Oficina de Hacienda de Piedras Negras?”, y Julio acertadamente y de manera automática respondió: “Niño”. Julio nunca aprendió a manejar automóvil, siempre encontró quién lo llevara a donde deseaba: Amigos, no amigos, hasta servidores públicos en funciones, como llevarlo como pasajero en una patrulla a su casa o algún sitio de diversión nocturna, si utilizaba un taxi, los choferes se presentaban a cobrar en su domicilio al día siguiente.

Joaquín Villarreal Peña narra que en una ocasión en que la conocida actriz del cine nacional Isela Vega, se presentó a actuar en el teatro del IMSS de Piedras Negras, solicitó localizaran a su amigo Julio Santoscoy que había conocido en la Ciudad de México, una vez que se encontraron y la plática se extendía, se acercaba la hora de la función e Isela Vega manifestó que Julio la llevaría al Teatro, lo que la actriz no sabía, era que Julio no tenía ni sabía manejar un automóvil y ella se encaprichó que Julio la tenía que llevar a su lugar de su presentación, así que a alguien se le ocurrió conseguir un par de bicicletas y en ellas se trasladaron al teatro, recorrieron la avenida Emilio Carranza, no se sabe cómo batallaron para subir la larga cuesta de “Las Gringas” (frente a la colonia del ISSSTE), pero llegaron, muy, pero muy cansados pero felices de la experiencia, pero Julio le cumplió su deseo.

En otra ocasión, Julio visitó en su casa a la Sra. Conchita Harper para recoger un pan del que gustaba paladear, pero al ingresar y antes de llegar a la puerta fue recibido por un bravo y furioso can, una hija de la Sra. Harper intentó tranquilizar al asustado Julio diciéndole desde el interior de la casa: “No tenga miedo Julio, el perro esta castrado” y Julio respondió: “Tengo miedo de que me muerda no de… otra cosa…”. En la última ceremonia que participó en ocasión del aniversario de la fundación de la ciudad, al final de su discurso dijo: “La gloria del mundo es pasajera, pero aquí en esta tierra bendita de Piedras Negras, no se olvidan nuestros héroes”, y tiene razón, Para nosotros Julio fue un héroe en la difusión oral de la historia y a 6 años de su ausencia, aún lo mantenemos presente, recordando su narrativa pícara que nos hacía sonreír.
07 Enero 2019 04:00:00
Julio Santoscoy Cobo -I parte-
Julio Antonio Santos Coy y Cobo (Como él lo escribía), nació el 10 de febrero de 1935, el lugar no importa, él siempre afirmó ser originario de Piedras Negras. Fue hijo de Julio Santos Coy Perea y de Angelina Cobo Zambrano, ambos nativos de Piedras Negras. Siempre se manifestó orgulloso de su padre, que de ser un agente del Ministerio Público llegó a ocupar la subsecretaría de Trabajo y Previsión Social con los gobiernos de Adolfo López Mateos y de Gustavo Díaz Ordaz. Sus estudios los realizó en la Ciudad de México hasta el bachillerato.

Le atrajo la historia desde pequeño y mientras estudiaba secundaria acudía como oyente al Instituto de Antropología e Historia y participó en diferentes exploraciones en el área de Teotihuacán en calidad de ayudante de los arqueólogos Ignacio Marquina, Agustín Villagna y Lizardi Ramos.

Ingresó a laborar en el gobierno federal como jefe de la oficina de Hacienda en Piedras Negras en 1955 hasta su jubilación en 1990. Se desempeñó además como diputado de la XLIV legislatura de Coahuila y como regidor del Ayuntamiento de Piedras Negras en el trienio 1982-1984 que encabezó Humberto Uribe Flores. Por sus amplios conocimientos de la historia de Piedras Negras fue nombrado cronista de la ciudad en 1973, cargo que ostentó hasta su muerte, ocurrida el 8 de enero de 2011 en la ciudad que tanto amó: Piedras Negras. Fue el decano de los cronistas de Coahuila. Fue miembro fundador de la Asociación Estatal de Cronistas e Historiadores de Coahuila, fundador y de número del Colegio de Investigaciones Históricas del Norte de Coahuila y del Colegio Coahuilense de Investigaciones Históricas.

Además fue consejero del Instituto Estatal de Documentación que luego se transformó en el Archivo General del Estado, y del Instituto Estatal de Acceso a la Información; miembro del Comité Municipal de Desarrollo Urbano; del Patronato del Centro Histórico; del Comité de Nomenclaturas de Piedras Negras; y miembro fundador de la Junta de Protección y Conservación del Patrimonio Histórico y Cultural de Piedras Negras.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia le otorgó en 1994 la medalla “Miguel Othón de Mendizábal”; el Ayuntamiento de Piedras Negras le otorgó en dos ocasiones la presea “Piedras Negras” por sus méritos en la divulgación de nuestra historia; el Programa Estatal de Estímulos a Creadores le entregó la presea “Creador Emérito 2007”, que se entrega a un personaje coahuilense con trayectoria trascendente; el Consejo Internacional de la Buena Vecindad México–Estados Unidos lo nombró “Mister Amigo” en 2010. Cristalizó en dos ocasiones su proyecto de la Galería de Presidentes Municipales de Piedras Negras.

El Instituto Municipal de Cultura publicó una serie de sus artículos titulada “Las Hojas Sueltas del Cronista”. Fue un asiduo conferencista en diversos escenarios de Piedras Negras y de Coahuila, que siempre amenizaba con multitud de chascarrillos ante la delicia de su auditorio. El Ayuntamiento de Piedras Negras bautizó en vida con su nombre la biblioteca del Centro Interactivo Poder Joven en 2008, en lo que fueron terrenos de la Feria, biblioteca que fue desmontada para dar paso a las oficinas de SIMAS y colocada en la nueva Infoteca.

Mañana la continuación de esta semblanza.
06 Enero 2019 04:00:00
Los Reyes Magos
La tradición de los Reyes Magos procede de una sola y muy breve mención en los evangelios. Mateo habla de unos peregrinos del oriente que llegaron a Judea guiados por una estrella, para adorar a Jesús recién nacido y que fueron recibidos en Jerusalén por el rey Herodes I, quien se interesó por saber quién era y dónde se encontraba ese “rey de los judíos” que buscaban los extranjeros. Mateo hablaba simplemente de peregrinos, pero con el tiempo esa visión se fue enriqueciendo.

Los peregrinos pasaron a ser magos, o sea sabios, y más tarde Reyes. Esta última transformación fue al parecer producto de un intento por adaptar el nacimiento de Jesús a la profecía de un salmo que señalaba que todos los reyes caerán frente a él.

Mateo no precisa cuántos eran los peregrinos: la tradición oriental original señalaba 12, pero en occidente el número se redujo definitivamente a tres. Según la Enciclopedia Británica, en el siglo VIII surgió una crónica, que le daba por primera vez nombre a los sabios orientales: Bithisarea, Melichior y Gathaspa.

Con el tiempo los nombres se occidentalizaron y se convirtieron en Baltazar, a quien la tradición posterior identificó como rey de Arabia; Melchor, convertido en rey de Persia, y Gaspar, que pasó a ser rey de la India.

A pesar de la escasa documentación histórica sobre los Reyes Magos, y sobre su real identidad, su presencia en la tradición cristiana, especialmente en la ortodoxa y en la católica, es muy poderosa.

Para la tradición cristiana original era muy importante que los peregrinos descritos por Mateo hubiesen llegado del oriente. Esto subrayaba la universalidad del culto a Jesús en un momento en que el cristianismo se veía como una simple secta del judaísmo.

Los sabios, según Mateo, presentaron oro, incienso y mirra como un homenaje a Jesús. Con el tiempo estos presentes se convertirían en una tradición de regalos de juguetes, en la epifanía del 6 de enero, que harían las delicias de los niños en buena parte del mundo.

Esta tradición se limita, en buena medida, a los países católicos y ortodoxos. En las naciones protestantes el intercambio de regalos tiene lugar en Navidad.

De ahí que, nuestras clases medias y altas, influidas por la vida en Estados Unidos, hayan adoptado la costumbre de dar regalos a los niños en Navidad, a veces sin abandonar completamente la tradición de los Reyes Magos.

Sin embargo, en los sectores más pobres de la población mexicana, donde se mantienen con más fuerza las tradiciones católicas, los dadores de regalos son por antonomasia los Santos Reyes.

El festejo de los Reyes Magos tiene un sentido popular en nuestro país, que está en buena medida ausente de la celebración más comercial en que hemos convertido el festejo navideño con su jocoso protagonista nórdico. Quizá en ello radica finalmente su fuerza.

Aunque en el norte esta costumbre no tenga tanto arraigo como en el sur de nuestro país.
05 Enero 2019 04:00:00
La Rosca de Reyes
La tradición de la Rosca de Reyes, es una costumbre que tomó la iglesia de los romanos incluyéndola en la celebración de la epifanía, que recuerda la revelación de Jesús a los Reyes Magos.

Esta celebración cobró fuerza durante la edad media y llegó a México en los primeros años del virreinato.

La rosca se sirve acompañada de tamales, hechos de maíz porque era la comida prehispánica y chocolate caliente.

El chocolate también es un regalo de las gentes nativas del nuevo mundo.

Una rosca se caracteriza por su forma redonda, sin embargo en México posiblemente porque cada vez eran más los invitados a la merienda, la Rosca de Reyes fue adquiriendo poco a poco una forma ovoide con el fin de que fuera más grande y alcanzara para todos los asistentes.

Dentro de esta rosca deliciosa, se esconde una estatuilla plástica del bebé Jesús.

El bebé está oculto porque simboliza la necesidad de encontrar un lugar seguro dónde Jesús podría nacer, un lugar dónde rey Herodes no lo encontraría.

Cada persona corta una rodaja de la rosca.

El cuchillo simboliza el peligro en que el bebé Jesús se encontraba. Uno por uno los invitados inspeccionan su rodaja cuidadosamente, mientras anuncian que ellos no consiguieron la estatuilla.

Quien quiera que consigue la estatuilla del bebé será el organizador, y también invita a todos los presente a una nueva celebración el 2 de febrero, día de la Candelaria y él conseguirá un nuevo ropón para vestir al bebé Jesús de la escena del nacimiento.

Actualmente la partida de la rosca ha contribuido a establecer lazos de convivencia en los centros de trabajo, puesto que esta tradición se ha hecho extensiva y ha dejado de ser exclusiva del ámbito familiar.

Los niños escondidos en la rosca se han multiplicado y los padrinos de los mismos han de regalar a los comensales con atole y tamales el 2 de febrero. En ocasiones se han llegado a los extremos de tragarse al niño para eludir el compromiso que dicta la tradición.

La navidad mexicana se extiende hasta el 2 de febrero, cuando la escena del nacimiento se guarda, y otra cena familiar de tamales deliciosos y chocolate caliente se sirve con el gran amor y felicidad.

La gente del pueblo, que se identifica con los sabios de oriente, no puede dejar de aspirar a la celebración navideña, ya que la percibe como más moderna.

El deseo de lograr un progreso social influiría así en la creciente predilección por Santa Claus.

La televisión, con su enorme influencia y sus intereses comerciales, apoyaría de alguna manera esta tendencia.

Quizá en ello radica finalmente su fuerza.

Aunque en el norte esta costumbre no tenga tanto arraigo como en el sur de nuestro país, aunque sí consumimos la rosca de Reyes, pero para ver quién pagará el festejo que organizarán el Día de la Candelaria.

Así somos en México, mezclamos todas las tradiciones y las dejamos como nos conviene.
04 Enero 2019 04:00:00
El Coahuilita
El 2 de junio de 1893, se dio la concesión para que pudiese operar un ferrocarril que conectara la ciudad de Saltillo en Coahuila, con la de Concepción del Oro en Zacatecas. La longitud total de la línea férrea era de 125 kilómetros, una línea férrea de las llamadas de vía angosta. La creación de este ferrocarril fue para utilizarlo predominantemente para favorecer a las compañías mineras que operaban en el norte de Zacatecas y enviaban al norte de esa entidad su cargamento minero. El servicio empezó a operar el 1 de enero de 1898. Este ferrocarril financiado con capital privado fue entregado al Gobierno federal en 1959 y luego fue administrado por la entonces Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, que después se transformó en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.

En el mes de febrero de 1970, la línea fue incorporada oficialmente a Ferrocarriles Nacionales de México y desapareció en el mismo momento en que esta paraestatal dejó de funcionar, para ser subastada. Este pintoresco ferrocarril partía de Saltillo, tocaba las poblaciones de Encantada, Punta Santa Elena y El Jazminal en el estado de Coahuila y en el de Zacatecas, llegaba a las poblaciones de Ávalos y Concepción del Oro, población cuyos habitantes han llamado por mucho tiempo como: “Concha del Oro”. Durante 51 años funcionó de manera ininterrumpida, los usuarios le llamaban “El Coahuilita”, era lento pero muy seguro.

Lo abordaban en Concepción del Oro los comerciantes en abarrotes para comprar en Saltillo las mercancías que revenderían a sus clientes “conchenses” durante la siguiente semana, retornando al tercer día con su carga. Saltillo era puerto provisor para varios miles de trabajadores mineros y sus familias, ya que el tren de carga salía diariamente, menos los domingos, con los carros tolva cargados de mineral ferroso que se reexpedía luego a las fundiciones de San Luis Potosí, a Monterrey y a Torreón. El 17 de abril de 1959 la sucesión de la Casa Purcell suspendió el funcionamiento del “Coahuila y Zacatecas” alegando incosteabilidad en la operación.

No dieron aviso al gobierno federal, como estaban obligados por la concesión y la SCOP requisó la línea e inició el procedimiento de caducidad, lo cual fue notificado a la empresa en enero de 1962. Ferrocarriles Nacionales de México recibió el equipo y las instalaciones del “Coahuila y Zacatecas”. Don Pablo Cuéllar, prolijo historiador, consigna que Ferronales empezó a construir entonces una vía ancha para reemplazar la vía angosta original que dejó de funcionar el 22 de junio de 1977, y al día siguiente empezó a dar servicio por la nueva línea construida a partir de la estación Gómez Farías, en la vía del ferrocarril México-Laredo, hasta la estación Margaritas, en Zacatecas.

Aún se pueden ver algunos vagones que en su tiempo fueron lujosos carros del desaparecido ferrocarril, abandonados en lo que fueron patios ferrocarrileros en Saltillo y en los patios del archivo municipal, oxidados, deteriorados y cargando todo el polvo de años de abandono.
03 Enero 2019 04:00:00
Doña ‘Gelo’ Trillo
El 3 de enero de 1998, se solicitó vía telefónica una ambulancia de la Cruz Roja para la calle Sexta número 223 de la colonia Buenos Aires, para trasladar una persona con problemas de salud. Minutos más tarde los paramédicos encuentran a una persona ya sin pulso, se intenta reanimarla, pero una rótula de la ambulancia se quiebra al subir el bordo de contención sin pavimentar.

Otra ambulancia llega, pero la paciente ya había fallecido. Así murió María de los Ángeles Trillo de Osuna, mejor conocida como “doña Gelo”, luchadora social y presidenta del seccional 0621 del partido revolucionario institucional. Extraordinaria lideresa que se caracterizó por su trabajo incansable en beneficio de los habitantes de la colonia Buenos Aires.

El 5 de enero se efectuó su sentido funeral, sus “compañeros” de batalla le rindieron homenaje en la sede municipal del PRI, donde una gran cantidad de personas hicieron guardias de honor o pasaron frente a su féretro, con la presencia de su esposo Gabriel Osuna, su hija Sara Isabel y su señora madre, Margarita López de Trillo. El servicio religioso se desarrolló en la iglesia de San Juan de los Lagos y más tarde sepultada en el panteón Santo Cristo de Villa de Fuente. Doña Gelo se caracterizó por su obesa y gran figura, su gruesa y fuerte voz, su “florido” lenguaje, siempre directo y eficaz, llamando las cosas por su nombre. Nació en Piedras Negras el 19 de diciembre de 1952, sus padres fueron Francisco Trillo y Margarita López, vivió muchos años en la colonia Bravo, se casó el 22 de diciembre de 1973 y al año, ya tenía su terreno en la hoy colonia Buenos Aires.

Desde la administración municipal de Humberto Acosta Orozco, al que acudió para buscar beneficios para su colonia, todos los alcaldes que le siguieron escucharon los reclamos de doña Gelo hasta darle solución a sus problemas. Su casa en la colonia Buenos Aires, era una parada obligada de los gobernadores en turno, que llegaban a saludarla y a disfrutar sus deliciosos platillos que acostumbraba, sobre todos sus tamales de carne de venado con una increíble sazón, a la que se unían funcionarios estatales, los presidentes municipales y funcionarios locales.

A los niños de su colonia siempre les obsequió con exclusivas fiestas en diciembre que celebraba frente a su residencia que incluía juegos mecánicos; a los miembros de su comunidad les tramitaba todo tipo de actas en la dirección estatal del registro civil, viajando con frecuencia a Saltillo, donde siempre era muy bien recibida. Presintió su muerte y alcanzó a despedirse de su familia, dejando sus pendientes en orden hasta que su corazón dejó de latir de manera fulminante. Al pavimentarse la prolongación Centenario, casi posterior a su fallecimiento, surgió la propuesta de colocar ahí un pequeño monumento a su memoria, para homenajear a una luchadora social como ella a quienes los colonos de la Buenos Aires le deben los servicios públicos que hoy disfrutan, pero en la actualidad, pocos la recuerdan.

21 años han transcurrido y las nuevas generaciones no tienen idea de quien fue Gelo Trillo y quienes le conocieron ya la tienen injustamente en el olvido. Han existido todo tipo de representantes de colonias, pero ninguno como doña Gelo, que, a 21 años de su partida, sus amplios zapatos no han podido ser llenados.
02 Enero 2019 04:00:00
Las Cabañuelas
Según algunos diccionarios, las cabañuelas son el cálculo que hace la gente de los pueblos, con base en las características climáticas que se presentan en ciertos días de determinados meses, según el país y sus costumbres, para pronosticar el clima del año en curso.

Para México se definen a las lluvias en los meses de invierno. Para quienes habitan en áreas rurales es sin duda parte de su habla cotidiana durante ciertos meses del año.

Es difícil establecer con exactitud los orígenes de esta tradición, pero se cree que surgió en el Zamuc, o fiesta de las suertes, del calendario babilónico, cuya versión hebrea sería la fiesta de los tabernáculos.

En la India también tenían doce días en la mitad del invierno para vaticinar las próximas condiciones climáticas.

Para el México prehispánico se cree que los aztecas adoptaron de los mayas este conocimiento, que luego se adaptó al calendario cristiano.

Como en ambos casos sus calendarios constaban de 18 meses de 20 días cada uno, más 5 días adicionales que no entraban en los meses, los primeros 18 días de enero servían para cada uno de los meses y los dos días restantes predecían otros fenómenos: el 19 para pronosticar el tiempo del solsticio de verano y el 20 para el solsticio de invierno.

Son parte del conocimiento empírico del tiempo, para lo cual la gente se basa en todos los días del primer mes del año y con ello vaticinan las condiciones para los próximos 334 días; es una auténtica sabiduría oral.

Cada día tiene un mes que se le atribuye de manera sistemática, del 1 al 12 es ascendente, de enero a diciembre y del 13 al 24 descendente, de diciembre a enero; del día 25 al 30 se toman por medio día para cada mes, desde la madrugada hasta el medio día, la tarde y noche: Enero-febrero, marzo-abril, etc.; el día 31 con sus 24 horas. Cada 2 horas son asignadas a cada mes, a partir de la madrugada.

El sistema parece complicado, pero es cuestión de ser pacientes y observar con detalle cada día, realizar las anotaciones adecuadas, analizar y comparar todos los datos obtenidos para luego sacar las conclusiones de cómo será el clima en los próximos meses del año.

Con mucha anticipación se conocerá cuándo lloverá, qué meses serán muy calientes, cuáles serán fríos, cuándo habrá heladas, y demás, sin necesidad de estar pendientes de los pronósticos del tiempo en la televisión, los cuales, son poco confiables debido a que manejan datos muy globales y temperaturas máximas y mínimas en los extremos para asegurar poco margen de error.

El conocimiento popular suele ser muy certero, pues con base en la observación ancestral y cotidiana de los fenómenos naturales, del comportamiento de los animales, del desarrollo de la vegetación, incluso, de las dolencias repentinas de nuestro propio cuerpo, llegamos a descubrir otros acontecimientos del entorno, aunque se diga que ese conocimiento ya se ha perdido.
31 Diciembre 2018 04:00:00
Cuatrociénegas
Los jesuitas al parecer trataron de incursionar por el paraje donde se encuentra la actual Cuatrociénegas, pues se menciona una misión de Cuatrociénegas por el año de 1602, que pertenecía al curato de San Pedro, 30 leguas al norte de la laguna de Mayrán.

El lugar permanece despoblado y durante el Siglo XVIII se asienta en una hacienda con el mismo nombre y perteneciente al marquesado de Aguayo.

El historiador Esteban López Portillo hace referencia del lugar: “Desde el año de 1797, había practicado un reconocimiento de la hacienda de Cuatrociénegas, don Antonio Cordero y Bustamante, que era el gobernador de la provincia de Coahuila, con capital en Monclova, acompañando al cura don Juan Francisco Montemayor, del capellán de la compañía de Monclova, presbítero José Vicente de Arizpe, el teniente de justicia don Vicente Camacho, el procurador de justicia don José Menchaca Baeza, el administrador de rentas reales don Juan Ignacio Arizpe y don Francisco Barrera”.

“En esta fecha se encontraban las fincas en estado ruinoso, paredes destruidas y techos caídos, con excepción de la viña que guarda muy buen estado, debido a la feracidad del terreno, la hacienda estaba completamente abandonada y solo frecuentada por los salvajes, también había una huerta con 85 árboles frutales”.

Una noticia que recibió el gobernador Cordero y Bustamante, según versión de don Esteban López Portillo, “que en 1781 su padre había recibido en arrendamiento la hacienda de Cuatrociénegas, pagando una renta anual de veinticinco pesos, que las fincas estaban en muy buen estado, la capilla tenía una imagen de lienzo de la Virgen de los Dolores, un par de ornamentos y una campana, que tuvieron que abandonar por las incursiones indígenas que se llevaron los animales, la imagen de la capilla e incendiaron la troje y la mayor parte de las casas”.

En vista de ese reconocimiento y siguiendo el informe que presentó el gobernador Cordero y Bustamante al comandante general de las provincias internas, don Pedro de Nava, ordenó en abril de 1800, se erigiese una villa en el punto de las Cuatrociénegas, que había sido hacienda del marquesado de Aguayo, cuyo dueño se opuso a esta medida, exigiendo una indemnización por el valor del terreno.

Así el gobernador Cordero y Bustamante fundó definitivamente la Villa de Nuestra Señora de los Dolores y Cuatrociénegas el 24 de mayo de 1800, nombrando como jefe de la villa a don Julián de la Riva, el cual, junto con otras diez personas, se les considera los verdaderos fundadores de esta población que posteriormente cambió de nombre a Villa de Venustiano Carranza y en el Siglo XX alcanzó el rango de ciudad con el nombre de Cuatrociénegas de Carranza.

El 26 de diciembre de 1975, el congreso local emitió un decreto declarándola Ciudad prócer.

Que fue cuna de don Venustiano Carranza el 29 de diciembre de 1849. Mejoró su desarrollo con la llegada del ferrocarril en 1894 y en 1955, cuando fue pavimentada su carretera a Monclova. (A. Canales)
30 Diciembre 2018 04:00:00
Diciembre y Enero en la historia de PN
El 30 de diciembre de 1973, el gobernador del estado, Ing. Eulalio Gutiérrez Treviño, coloca la primera piedra de lo que sería la Biblioteca Municipal y Museo, sobre la avenida Lic. Adolfo López Mateos, de la colonia Roma, hoy Casa de la Cultura.

El 31 de enero de 1963, el Pronaf, termina de construir el edificio de la nueva presidencia municipal en la esquina de las calles de Abasolo y Zaragoza y sin ninguna ceremonia de inauguración, la nueva sala de cabildos es escenario del último informe de gobierno del Cap. Ramiro Peña Guerra y de la toma de posesión del Sr. Daniel Hernández Medrano como nuevo presidente municipal.

El 31 de enero de 1966, el teatro del IMSS es escenario por primera vez, de la ceremonia de lectura de un informe de gobierno municipal, el del C. Daniel Hernández Medrano y el de la toma de posesión del C. David Cárdenas Valdés, como nuevo presidente municipal.

El 31 de enero de 1972, por segunda ocasión, el teatro del IMSS es escenario de un cambio de poderes en el municipio, el del presidente saliente, Lic. José Ramírez Mijares y el del entrante, el Ing. Elías Sergio Treviño Ernshaw.

El 31 de enero de 1978, por primera vez, la Casa de la Cultura es escenario de un cambio de poderes en el municipio, el del C. Tomás de los Santos Medina como presidente saliente y como entrante, el C. Humberto Acosta Orozco.

El 1 de enero de 1859, se erige en parroquia la iglesia de Santa María de Guadalupe, el hoy Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe.

Toman posesión como comandantes de la Guarnición militar de Piedras Negras: el de enero de 1924, el coronel de infantería Teodoro Escalona Cortez; el 1 de enero de 1932, el general brigadier Ignacio Elizondo Menchaca; el 1 de enero de 1959, el general de brigada Albino Hernández Galarza; el 1 de enero de 1961, el general de brigada D. E. M. Alberto Pérez Ortiz; el 1 de enero de 1983, el general brigadier D. E. M. Mario Pérez; el 1 de enero de 2003, el general de brigada D. E. M. Alonso García Vega; el 1 de enero de 2007, el general de brigada D. E. M. Marco Antonio Covarrubias Aguilar; el 1 de enero de 2013, el general de brigada D. E. M. Rogelio Terán Contreras; el 11 de enero de 1928, el coronel de caballería Gabriel Cortínez Cobos.

El 2 de enero de 1985, el presidente municipal, Carlos Juaristi Septién, instala provisionalmente la sede de su gobierno en el Hotel Casa Blanca, en la habitación 330, por el incendio que sufrió el edificio que fue presidencia por la calle de Abasolo, el 29 de diciembre de 1984.

El 3 de enero de 1998, muere la incansable luchadora social, María de los Ángeles Trillo de Osuna (doña Gelo).

El 5 de enero de 1985, los poderes municipales se instalan provisionalmente en el Centro de Convenciones, edificio que tuvo que ser adaptado durante los cinco días anteriores.

El 8 de enero de 1986, por segundo año consecutivo, se presentó una bella nevada, que dejó el municipio incomunicado por más de 24 horas, la capa que se formó tuvo un espesor de 4 pulgadas.
29 Diciembre 2018 04:00:00
San Fernando de Austria
Por decreto del virrey conde de Revillagigedo, expedido el 29 de diciembre de 1749, fue fundada San Fernando de Austria en el área en donde hoy se encuentra la ciudad de Zaragoza.

La población se fundó con la categoría de villa el 1 de febrero de 1753, por cédula expedida y ratificada por el virrey marqués de Altamira.

Su fundación había sido una petición de los vecinos de varios poblados, entre los que se encontraban San Juan Bautista de Río Grande, la hoy villa de Guerrero. De entre los fundadores de la villa de San Fernando de Austria destacan: Juan José Vásquez Borrego, Gerónimo Flores, Pedro José Cepeda, Juan Antonio Ramos, Juan José Rodríguez, José Navarro, Juan Flores, Nicolás Sánchez, José Antonio de León García, Francisco León, Juan Olvera, Joaquín Flores, Andrés de la Garza, Francisco de la Garza, Diego Jiménez, Mateo Rodríguez, Pedro Charles, José Guadiana, Petra Longoria, Javier Jiménez, José Pérez, Juan Guajardo, Juan Seco, Francisco Reducindo Porel y Manuel Flores.

La solicitud de estas personas fue presentada al virrey por conducto del general don Pedro de Rábago y Terán, que se desempeñaba como gobernador y capitán general de la provincia de Coahuila.

Para lograr la fundación el gobernador salió el 24 de enero de ese mismo año acompañando a los veintinueve peticionarios y custodiado con una fuerza de 20 soldados, 10 de ellos pertenecían al presidio de Santa Rosa, 6 del presidio de Santiago de la Monclova y los 4 restantes adscritos al presidio de Río Grande.

Este grupo emprendió el viaje hasta los terrenos en donde sería fundada la población, llevando con ellos al franciscano fray Juan Rubio de Monroy, que era misionero de Santa Rosa de los Nadadores.

Llegaron los pobladores al ojo de agua de las ánimas, en donde se procedió a repartir las tierras y agua para cada colono, midiendo luego las 120 varas que se destinaría para la plaza principal, señalando después el terreno para construir la iglesia, ordenándose que esta tuviera la puerta principal para el lado poniente y frente a ella debería de estar el terreno que se destinaría para el ayuntamiento y la cárcel.

A las calles se les dieron 12 varas de luz, quedando desde entonces conocido con el nombre de villa de San Fernando de Austria, Valle de las Ánimas.

El nombre de Austria es por la casa real regente de España. Se nombró un procurador general de tierras, recayendo este nombramiento en Gerónimo Flores. Se dejaron 18 hombres para cortar madera y edificar las primeras casas.

Terminado el trámite, el gobernador regresó al presidio de San Juan Bautista de Río Grande.

El 7 de Agosto de 1827, el congreso local decretó que cambiara de nombre a San Fernando de Rosas, de igual manera, el 27 de febrero de 1868 se le cambia el nombre a Zaragoza con la categoría de ciudad, para honrar la memoria del general Ignacio Zaragoza.

Pero San Fernando de Austria fue el antecedente de esta pintoresca y antigua población que ya tiene 269 años de haber sido ordenada su fundación y 265 años de ser villa, como San Fernando de Austria.

(“Las Cosas de Coahuila –San Fernando de Austria-”, columna periodística de Álvaro Canales Santos)
28 Diciembre 2018 04:00:00
El día de los santos inocentes
Cuando el rey Herodes gobernaba Israel, llegaron a Jerusalén los tres Reyes Magos, preguntando dónde había nacido el futuro rey de Israel, pues habían visto aparecer una estrella en Oriente.

Ellos recordaron la profecía del antiguo testamento, que decía que “Cuando aparezca una nueva estrella en Israel, es que ha nacido un nuevo rey que reinará sobre todas las naciones”.

La noticia se extendió por Jerusalén y Herodes se sintió terriblemente amenazado.

El era tan celoso del poder, que ya había asesinado a dos de sus esposas y a varios de sus hijos, por temor a que lo reemplazaran. Cualquier persona que pudiera aparecer como futuro rey de Israel era su potencial enemigo.

Lleno de intriga y de temor, reunió a los sabios de Israel, a los sumos sacerdotes y escribas, y les preguntó qué decían las escrituras sobre el lugar en que debía nacer el rey de Israel que habían anunciado los profetas. Ellos le citaron al profeta Miqueas, que había dicho que en Belén nacería el Mesías.

Entonces, les dijo a los Magos: “Vayan y se informan bien acerca de ese niño, y cuando lo encuentren, vienen y me informan, para ir yo también a adorarlo”.

Los magos salieron de Jerusalén y partieron a Belén, guiados por la estrella. En sueños, recibieron la visita de un ángel, quien les ordenó que no contaran nada.

Y así fue como después de encontrar a Jesús, adorarlo y regalarle oro, incienso y mirra, volvieron a sus países por otro camino y sin haber revelado la verdad a Herodes.

Desesperado y sin información, Herodes hizo rodear la pequeña ciudad de Belén y mandó a sus soldados que mataran a todos los niños menores de dos años.

No se sabe de verdad cuántos fueron, pero la tradición establece que unos 30 niños menores de dos años murieron a manos de los soldados romanos.

Desde entonces, la iglesia católica celebra cada 28 de diciembre la fiesta de los Santos Inocentes, para recordar esas crueles muertes de niños.

Y desde hace algunos años, la iglesia católica realiza también oficios especiales, para rezar por todos los niños que no han podido nacer y han muerto víctimas del aborto.

La tradición ha transformado este día también en el elegido para hacer “bromas inocentes”.

En la edad media, acostumbraban celebrarse los “días de locura”, que eran desde navidad hasta año nuevo; y buscando frenar un poco los excesos de la gente, la iglesia mezcló ambas tradiciones para celebrarse el día 28.

Desde entonces monaguillos, sacristanes, y el pueblo en general lo recordaban paradójicamente con humor; y la tradición bromista ha seguido hasta la fecha.
27 Diciembre 2018 04:00:00
Colonia Capitán Leal
A petición de un grupo de 60 militares, que habían servido al país en diferentes frentes de batalla, que fueron comandados por el capitán Manuel Leal, le solicitaron al gobernador del estado, general Hipólito Charles, la creación de una colonia agrícola, que llevara el nombre de Capitán Leal, en honor de su fallecido comandante, en el sitio en donde hoy se ubica Ciudad Acuña, en la confluencia del río Bravo con el arroyo Las Vacas, esto se realizó el 27 de diciembre de 1877 y la viuda del capitán donó 30 lotes de su propiedad.

La diminuta población vivió sus primeros 25 años víctima de las incursiones indígenas que bajaban del vecino estado de Texas perseguidos por las tropas norteamericanas, del aislamiento con las poblaciones vecinas del estado, sus deficientes comunicaciones que eran muy difíciles e impracticables en todo tiempo, como consecuencia no les quedó otra opción que establecer nexos con la vecina población de Del Río, en Texas y de otras poblaciones de Estados Unidos cercanas a la frontera.

Pronto elevó su categoría en 1860 por villa Las Vacas, que la perdió en 1884 para agregarse al municipio de Jiménez como congregación, pero el 11 de febrero de 1890, a propuesta del Lic. Constancio de la Garza, entonces secretario de Gobierno del Estado, cambió su nombre a Villa Garza Galán, para complacer al entonces gobernador.

El 17 de febrero de 1894, el gobernador Francisco Arizpe y Ramos, decreta que la población se agregue una vez más a la de Jiménez, en calidad de congregación.

En Las Vacas principiaron a difundirse las ideas revolucionarias de los hermanos Flores Magón y no tardaron en surgir simpatizantes e inquietos dirigentes que comenzaron a gestar en la apartada frontera un movimiento revolucionario que tenía como finalidad el derrocamiento del gobierno de Porfirio Díaz.

En plena revolución mexicana, el gobernador de Coahuila, don Venustiano Carranza, decreta el 16 de febrero de 1912, que la congregación de Las Vacas eleve su categoría a villa, nombrándola Villa Acuña, en honor del más grande de los poetas coahuilenses del siglo antepasado, como un reconocimiento además, de los proto-revolucionarios de Las Vacas: Benjamín Canales, Encarnación Díaz Guerra y Juan José Arredondo, a quienes reconoció como pioneros del movimiento de liberación que fructificaría años después.

Pasada la revolución, villa Acuña inicia su transformación económica, con la llegada de la industria sin chimeneas y su próspero comercio, que adquirió una pujanza sin precedentes después de la segunda guerra mundial como centro de atracción turístico y por decreto del 16 de septiembre de 1951, se decreta su ascenso a la categoría de ciudad, ciudad que fue sede de la reunión que tuvieron los presidentes de México y de Estados Unidos, Adolfo López Mateos e Dwight D. Eisenhower, que trajo como consecuencia la construcción de la gran presa denominada Amistad.

(“Las Cosas de Coahuila –Colonia Capitán Leal”, columna periodística de Álvaro Canales Santos).
26 Diciembre 2018 04:00:00
Después de Navidad
Los primeros minutos del día 25 son de júbilo en casa, muchos pequeños madrugaron entusiastas y sin sueño, en una mañana que esperaron con gran impaciencia durante un largo año, registrando cuidadosamente el árbol de Navidad en busca de los esperados obsequios de Santa Claus, el Niño Dios, como le llaman en los lugares con más apego a la religión cristiana, el ruido de las envolturas al romperse violentamente ante la natural impaciencia de los pequeños, gritos, saltos jubilosos, otros con caras serias y llorosas.

En la gran mayoría de los casos se criticó de “codo” a Santa Claus porque no trajo lo que le habían pedido, sin comprender que para recibir esos modestos o costosos presentes se tuvieron que realizar grandes esfuerzos y sacrificios para poder financiarlos, en un amanecer que no permitió que los niños se fueran sin nada, tratando de demostrar que Santa sí se acuerda de los niños, sobre todo de los nuestros.

En algunos hogares no se recibieron obsequios y no porque no se haya podido, sino por la creencia religiosa de que los regalos los recibió Jesús el día 6 de enero, el día que ahora conocemos como el de los Santos Reyes, en que Melchor, Gaspar y Baltasar, los conocidos como reyes de oriente, llevaron sus presentes a otro rey, estos niños recibirán sus presentes hasta ese día. Nosotros los adultos no pensamos en que esta temporada navideña sirve para encarecer casi todos los productos, sin pensar en la nefasta posibilidad de sobregirar nuestro presupuesto familiar, en la adquisición de diferentes objetos que adquirimos y que resultaron ser innecesarios, triviales y vanos, dejando fuera del programa de compras lo que en realidad le hace falta a la familia, lo que con toda seguridad habremos de lamentar una vez pasada la euforia del mágico momento que representa la celebración de la Navidad y cuando el gasto familiar apremie y nos aumenten los precios de las gasolinas y los principales productos básicos y todo lo que se le ocurra o no a usted, entonces tendremos que empeñar o vender algunas de nuestras más preciadas pertenencias o en los casos más severos, vender o empeñar los mismos regalos navideños que recibimos, para poder completar los costos de las necesidades más apremiantes en la familia, en esta época ya no solo vivimos, sino sobrevivimos y para lograrlo tendremos que desprendernos de aquello que en un momento nos hizo felices, pero son gajes del oficio y de la época navideña.

Adiós posadas que se fueron con la maravillosa Navidad, adiós Santa Claus como dicen los niños, adiós a los ansiados aguinaldos dicen los adultos.

Se fue la navidad, esperamos vivirla de nuevo el siguiente año y todavía vivimos la natural euforia y si para ser feliz se tienen que realizar algunos sacrificios, qué importa si nos tengamos que arrepentir el día de mañana, mientras tanto despediremos al “golpeado en el campo de la economía” 2018 con el cambio tenido en el Ejecutivo federal y recibiremos al año esperanzador de 2019, aunque también vendrá acompañado de escalofriantes aumentos y atemorizantes e inciertos tiempos económicos.
24 Diciembre 2018 04:00:00
Símbolos Navideños
El obispo romano Liberio, ordenó en el año 354, que la fecha definitiva de la Navidad fuese el 25 de diciembre, coincidiendo con el solsticio de invierno, donde los romanos celebraban la victoria de la luz sobre las tinieblas; es posible que los padres de la iglesia hayan deseado cristianizar el símbolo de la fiesta pagana al elegir esta fecha, que, según los investigadores, no coincide con la del nacimiento de Jesús por razones climáticas.

Entre las tradiciones que han surgido alrededor de la Navidad, la más arcaica es la de los armenios, que celebran el nacimiento de Jesús el 6 de enero comiendo manjares especiales hechos con espinaca hervida.

El clima influye sobre la celebración, al norte del ecuador están en pleno invierno y la fiesta es hogareña e íntima, al sur, padecen los calores del verano y las fiestas son populares. Las raíces del árbol de Navidad están en Alemania.

El misionero inglés San Bonifacio en el Siglo XVIII, cambió la insignia sagrada de oriente por un pino adornado. Se creía que el mundo estaba sostenido por un árbol y en sus ramas estaban las estrellas, la luna y el sol. Ahora el árbol de Navidad es iluminado como símbolo de esas estrellas.

Esta tradición pasó a Finlandia, a Inglaterra, a Estados Unidos, al resto del continente y al resto de Europa, donde se agregó el poner regalos bajo el árbol.

El pino oyamel es el árbol tradicional en la Navidad. La temporada navideña se inicia desde el 6 de diciembre con la aparición de Santa Claus, Papá Noel, San Nicolás, Christkindl o Shen Koll, cargado de obsequios para todos los niños.

En los países latinos, predomina la costumbre recomendada por la Iglesia católica, de colocar el nacimiento navideño, donde aparecen las imágenes de la sagrada familia, los pastores de Belén, los Reyes Magos, los animales del pesebre, las montañas de Palestina y pequeñas casas de madera coronadas en las alturas por la estrella de oriente.

Los antiguos y bellos villancicos españoles suman su humilde homenaje a la escena. También aparece la piñata, jarrón forrado y lleno de golosinas que se le rompe a golpes.

En Alemania usan el árbol sin adornos, solo con velas y dulces. En Finlandia la familia reunida se come un pastel de arroz que tiene en su interior una sola almendra, al joven o la joven a quien le corresponda la almendra, se supone se casará antes de la próxima Navidad.

Los polacos ayunan la víspera de la Navidad e inician el festín al aparecer la primera estrella en la nochebuena, esparcen paja en la mesa, dejando un lugar vacío para el Niño Dios.

En Irlanda, los niños encienden largas velas que colocan junto a las ventanas para alumbrar el camino del Niño Jesús.

En Francia, acuden a misa de gallo a la medianoche, después se inicia la fiesta hasta horas de la madrugada, en México, destacan las tradicionales posadas que nos han dado fama en todo el mundo cristiano.

Y en esta noche buena, nuestros mejores deseos para todos nuestros amables lectores al llegar la Navidad. ¡Feliz Navidad!
23 Diciembre 2018 04:00:00
Santa Claus
¿Existió o no Santa Claus? Su historia ya es una leyenda, pero en lo que no hay duda, es que fue un santo muy popular en la antigüedad.

Invocado en los peligros, en los naufragios, en los incendios y cuando la situación económica se ponía difícil, y la gente conseguía por su intercesión favores admirables.

Por haber sido tan amigo de la niñez, en su fiesta se reparten dulces y regalos a los niños y prácticamente con esta fecha se empiezan las festividades de diciembre.

Como en alemán se llama San Nikolaus, lo empezaron a llamar Santa Claus, y lo pintan como un anciano vestido de rojo, con una barba muy blanca, que pasaba de casa en casa repartiendo regalos y dulces a los niños.

De San Nicolás escribieron San Juan Crisóstomo y otros grandes santos. Su biografía la escribió San Metodio, arzobispo de Constantinopla, de donde se obtienen estos datos. Nació en Licia, Turquía, de padres muy ricos.

Desde niño se caracterizó porque todo lo que conseguía lo repartía entre los pobres.

Decía a sus padres: “sería un pecado no repartir mucho, siendo que Dios nos ha dado tanto”.

Tenía un tío que era obispo y este lo consagró como sacerdote.

Al morir sus padres atendiendo enfermos en una epidemia, heredó una inmensa fortuna, que repartió entre los pobres y se fue de monje a un monasterio.

Visitó la región donde vivió y murió Jesús, y al volver llegó a la ciudad de Mira, en Turquía, donde los obispos y sacerdotes discutían en el templo la elección del nuevo obispo de la ciudad.

Dijeron que elegirían al próximo sacerdote que entrara al templo y sin saber esto, entró Nicolás y por aclamación de todos fue elegido obispo.

Por eso se le llama San Nicolás de Mira.

Lo pintaban con niños, porque los antiguos contaban que un criminal hirió a cuchillo a varios niñitos y al rezar por ellos obtuvo su curación instantánea.

También lo pintaban con una joven, porque en su ciudad había un anciano muy pobre con tres hijas y no lograba que se casaran. Nicolás echó por la ventana una bolsa con monedas de oro cada noche y por tres días y así el anciano logró casarlas.

Es patrono de los marineros, porque podía calmar las tempestades al bendecir el mar.

El emperador Licino decretó una persecución contra los cristianos y Nicolás fue encarcelado y azotado, pero siguió aprovechando toda ocasión para enseñar la religión a cuantos trataban con él.

El emperador Constantino lo liberó. Luego apareció la herejía de Arrio que decía que Jesucristo no es Dios.

San Nicolás se opuso y no permitió que los arrianos entraran a su ciudad. Dicen que el santo murió el 6 de diciembre del año 345.

En oriente lo llaman Nicolás de Mira, por la ciudad donde fue obispo, pero en occidente se le llama Nicolás de Bari, porque cuando los mahometanos al invadir Turquía, un grupo de católicos sacó de allí en secreto las reliquias del santo y se las llevó a la ciudad de Bari, en Italia.
22 Diciembre 2018 04:00:00
Villa Unión
El primer asentamiento humano en esa área, que resultó infructuoso se consigna por fray Juan Larios en 1674, cuando es atacado por una fracción de los indios tobosos que habitaban en esos lugares “en una mota de encinos”.

En 1698, se funda el paraje la misión de San Bartolomé de Jesús, situada en un ojo de agua distante 50 leguas de Monclova, misión que sustituía a la de San Ildefonso de la Paz, que había fundado el padre Larios.

En 1724 se conoce la misión con el nombre de Dulce Nombre de Jesús de Peyotes, por estar asentada en el lomerío de Peyotes, donde en ese año se descubren cerca del lugar vetas minerales, probablemente donde ahora se encuentra la ex-hacienda de Palmira.

Permiso de explotación que se otorgó a Jacinto Charles y Juan de Lugo el 4 de febrero de 1730.

A un cuarto de legua de la misión, se fundó la misión de San Francisco Vizarrón de los Pausanes, el 5 de septiembre de 1737, por fray Joseph Antonio Rodríguez y un grupo de indígenas pausanes y tampajuayas.

El 19 de agosto de 1749, don Pedro Rábago y Terán, gobernador de la provincia de Coahuila, fundó la población de San Pedro de Gigedo, en honor del virrey Revillagigedo en el sitio en donde estaba la Misión del Dulce Nombre de Jesús.

El 14 de febrero de 1868, San Francisco Vizarrón de los Pausanes fue erigido villa con el nombre de Rosales, en memoria del general Antonio Rosales y con la misma fecha el poblado de San Pedro de Gigedo también se le eleva a villa, con el nombre de Gigedo.

Población que posteriormente se le cambió el nombre de Naranjo, en honor del general del mismo nombre.

Como dato curioso, la villa de Gigedo fue incorporada a la de Rosales, porque a juicio del congreso su población era pequeña y carecía de medios para sostener un ayuntamiento, promulgando el decreto el 18 de enero de 1883, pero los habitantes de Gigedo le solicitaron al congreso se les concediera un plazo para demostrar su capacidad de subsistir independientemente, accediendo el gobierno a esta petición, suspendiendo por dos meses la ejecución del decreto anterior.

Al finalizar el plazo, Gigedo demostró su capacidad para sostener el ayuntamiento y una escuela, obteniendo la derogación de la ley que suprimía el municipio, el 24 de octubre de 1883.

El gusto solo les duró 43 años, porque finalmente el decreto del 22 de diciembre de 1927, fusionó a los municipios de Rosales y al de Naranjo, al que la gente nunca dejó de llamar por su anterior nombre de Gigedo, formando la villa y cabecera del hoy municipio de Villa Unión, aunque en realidad el municipio de Gigedo se agregó al de Rosales, aunque ambos con un nuevo nombre.

(Las Cosas de Coahuila –Villa Unión-. Columna periodística de Álvaro Canales Santos).
21 Diciembre 2018 04:00:00
La entrevista que sentenció a Villa -II parte-
Continuando con la entrevista que le realizó a Francisco Villa el reportero de El Universal Regino Hernández Llergo del 12 al 18 de junio de 1922, en la hacienda de Canutillo, que recientemente fue reproducida por el reportero de ese mismo periódico Víctor Jesús Martínez el 20 de noviembre de este año, señala que la declaración de Villa que lo historiadores destacan como las más significativa de la entrevista es las siguientes: “Soy un soldado de verdad. Yo puedo movilizar 40 mil soldados en 40 minutos”.

En otra parte, afirma: “Últimamente, las prensas se han ocupado mucho de mí, diciendo que quiero ser gobernador de Durango. Eso se debe a que de muchos del distrito de Durango me han mandado cartas y comisiones para ofrecerme mi candidatura.

Pero yo les he dicho que esperen; que no se muevan, que estén silencitos, porque no es tiempo... Hay miles de mexicanos partidarios míos que están silencitos porque saben que no estoy metido en política”.

Varios autores como Friedrich Katz, Fernando Benítez y Jean Meyer, coinciden en que Villa prácticamente firmó su “sentencia de muerte” con la entrevista, bien por motivaciones políticas, como el manifestar su apoyo entusiasta a De la Huerta; por los amagos velados de un levantamiento armado, o por el cobro de una factura personal de parte de Obregón.

Katz dice que “la entrevista causó consternación en el gobierno y muy especialmente entre Calles y sus partidarios, en particular cuando afirmó que su promesa de no participar en política solo se refería al gobierno de Obregón, que terminaría en 1924, y que a partir de esa fecha podía ser candidato a gobernador de Durango.

Aún más inquietante para el gobierno, y sobre todo para Calles, fue que Villa mostró una clara preferencia por De la Huerta... No está claro qué pretendía Villa con esa entrevista...

Su referencia a los 40 mil hombres también puede tomarse como una advertencia para que el gobierno no permitiera una elección fraudulenta y respetara la victoria electoral de De la Huerta”.

Fernando Benítez afirma que al escribir la entrevista, el reportero Hernández Llergo trato de cuidar a Villa suprimiendo frases vehementes en favor de De la Huerta, y duras críticas contra Obregón y Calles, “pero las palabras comprometedoras no se las llevó el viento.

El Presidente (Obregón), a quien el pueblo llamaba el Manco de Celaya, era un mutilado gracias a Villa, y Villa en aquel momento, a pesar de su palabra de honor, lanzaba veladas amenazas. Villa no había cambiado. Significaba un peligro y Obregón decidió eliminarlo y cobrarse el brazo faltante”.

El asesinato de Villa -asegura Jean Meyer- fue solo el primero de una serie de hechos de violencia que ensangrentaron la sucesión presidencial de 1924.

Las pugnas entre grupos de poder, como los sindicatos, los militares revolucionarios y la burocracia, sirvieron como factores que aceleraron la crisis política que culminó con la revuelta encabezada por De la Huerta a finales de 1923, en la que, según Meyer, 60% del ejército se levantó contra el gobierno, y se realizó una purga en la que perecieron unos 7 mil soldados y 54 generales.
20 Diciembre 2018 04:00:00
La entrevista que sentenció a Villa -I parte-
Víctor Jesús Martínez, reportero del Universal, publicó el 20 de noviembre pasado un reportaje sobre la visita del reportero de ese mismo periódico, Regino Hernández Llergo al entonces exrevolucionario Francisco Villa, en su retiro en la hacienda de Canutillo, en el estado de Durango, visita que se realizó del 12 al 18 de junio del año de 1922.

Ese trabajo periodístico, además de tener valor histórico por retratar la vida cotidiana del caudillo, significó un importante punto de quiebre en la política de la época y que representó, según varios historiadores, la sentencia de muerte para Francisco Villa, quien fue acribillado el 20 de julio de 1923 en Parral, Chihuahua. Al publicarse la entrevista, México vivía una efervescencia política con miras a la sucesión presidencial de 1924.

El poder se equilibraba en torno al “triunvirato sonorense” formado por el presidente Álvaro Obregón y los secretarios de Gobernación, Plutarco Elías Calles, y de Hacienda, Adolfo de la Huerta.

Aunque faltaban dos años para las elecciones, se sabía que Álvaro Obregón ya se había decidido a favor de Plutarco Elías Calles y los grupos oposicionistas buscaban que De la Huerta fuera su candidato presidencial.

En ese contexto, Francisco Villa estaba retirado en Canutillo con el compromiso de mantenerse en paz durante el gobierno de Obregón.

Había rechazado hablar con periodistas e involucrarse en temas políticos.

La entrevista de Hernández Llergo fue la primera que concedió en dos años. En mayo de 1922, Hernández Llergo consiguió ser recibido por Villa por intermediación de Gonzalo Escobar, jefe de operaciones militares en La Laguna.

Junto con el fotógrafo Fernando Sosa, vivió durante una semana en Canutillo, donde el propio Villa y su secretario, el coronel Miguel Trillo, mostraron el funcionamiento de la hacienda y cómo habían logrado hacer autosuficiente una propiedad que el Gobierno federal les entregó en ruinas.

Hernández Llergo aclara que aunque Villa pidió expresamente no tocar el tema político en sus charlas, fue el propio militar quien tocó el tema y dio abundantes declaraciones.

Desmintió por completo el rumor de que estuviera preparando un levantamiento armado. “El general Obregón me conoce mucho... él no desconfía de mí, sabe que Francisco Villa tiene palabra”.

Sobre Plutarco Elías Calles, asegura que tenía cualidades, pero criticó su radicalismo.

Los elogios de Villa se centraron en Adolfo de la Huerta, quien ya había ocupado la presidencia en 1920 y le había concedido la amnistía. “Fito es muy buen hombre, y si tiene defectos, señor, es debido a su mucha bondad. Es un político que le gusta conciliar intereses de todos, y el que logra esto hace un gran bien a la patria. Es una buena persona, muy inteligente, muy patriota y no se verá mal en la Presidencia de la República”. Mañana la continuación de esta reseña.
19 Diciembre 2018 04:00:00
Ciudad Piedras Negras
El antecedente más antiguo de la ciudad data de abril de 1850, en que un grupo de colonos se asentó bajo su cuenta y riesgo frente al Fuerte Duncan, de Eagle Pass, Texas, y los 56 vecinos decidieron solicitar al coronel Juan Manuel Maldonado, subinspector de las colonias militares de oriente, el permiso y aval para crear la nueva Villa de Herrera, permiso que se da, reconociéndola como una de las colonias que están a su cargo.

Dispuso que a pluralidad de votos nombraran alcalde que se entendiera con sus asuntos gubernativos y judiciales y un síndico personero que le ayudase en la economía interior de la nueva villa, quedando nombrados para estos encargos don Luciano de la Cerda y don Antonio Arredondo. Naciendo así nuestra población el 15 de junio de 1850.

Dos meses después, la comandancia general de las colonias militares de oriente decidió el establecimiento de una colonia militar en el “Paso de Piedras Negras”, la cual fue denominada colonia Militar de Guerrero en Piedras Negras, estableciéndose oficialmente la colonia el 14 de agosto de ese año, dejando así a la Villa de Herrera totalmente fusionada a la nueva colonia Militar.

En agosto de 1856, la colonia militar se transformó en villa de Piedras Negras, retomando su nombre original, volviendo la población a la vida civil.

La villa de Piedras Negras se había convertido en 1884, en una de las más importantes aduanas del país y por tal situación y crecimiento, decidieron un grupo de vecinos y comerciantes, solicitar la erección de la villa en ciudad, a pesar de no tener el número de habitantes que marcaba la legislación.

Que después de varias gestiones, se da el decreto número 246, del 30 de noviembre de 1888, que, en su artículo único, se erige en ciudad, la villa de Piedras Negras, tomando la denominación de “Ciudad Porfirio Díaz”, que entró en vigor el 1 de diciembre de ese año, siendo el cuarto nombre que tuvo la ciudad.

A la caída del gobierno del Gral. Porfirio Díaz, siendo gobernador del estado de Coahuila el señor Venustiano Carranza, expidió el decreto número 119, que en su artículo 1° dice: “Que se deroga el decreto número 246 de fecha 30 de noviembre de 1888, que impuso a la población de Piedras Negras el nombre de Ciudad Porfirio Díaz, debiendo subsistir su antiguo nombre de Piedras Negras. Dado en el salón de sesiones del H. Congreso del Estado, en Saltillo, a los 14 días del mes de diciembre de 1911.

Francisco P. Cuéllar, diputado vicepresidente, Gabriel Calzada, diputado secretario. J. G. Hermosillo, diputado secretario. Imprímase, comuníquese y obsérvese. Saltillo, Coah. 18 de Diciembre de 1911”.

Aunque se ordenó su publicación el 18 de diciembre, apareció en el Periódico Oficial hasta el día 20.

Así que ya hace ya 107 años, llevamos el quinto y hasta ahora último nombre, que ha tenido nuestra progresista ciudad.
18 Diciembre 2018 04:00:00
Sargento Juan Ferrer
Juan Ferrer nació en la Villa de Juárez el 24 de junio de 1900, cuando ya iniciaba la última década del porfiriato en nuestro país.

Fue hijo de Esteban Ferrer y de Celsa Reyna. Su infancia transcurrió en la clásica vida campirana de su pueblo natal, su padre se desempeñaba como caporal en una hacienda y fue testigo del duro trabajo del campo.

Cuando iniciaron las hostilidades revolucionarias de las huestes maderistas, las clases se suspendieron en la escuela y Juan Ferrer apenas cursaba el tercer grado, así que solo aprendió a leer y escribir y el resto lo cursó en la Universidad de la Vida.

En un día robado de la memoria, pero del mes de agosto de 1913, las tropas carrancistas del capitán primero Juan Hernández García llegaron a la Villa, entraron a la casa de sus padres y se lo llevaron, a pesar de la oposición de su padre y las súplicas de su madre, argumentando que apenas era un niño que no sabía manejar armas de fuego y que solo montaba a caballo.

Así que a los 13 años de edad ya era un soldado carrancista. Participó en los combates de Los Charcos de Risa, Santa Teresa y San Pedro de las Colonias, del Puerto de Perrito y el Garabato Cañón de Aguahilo, que se presentaron el 16, 24 y 26 de agosto y en septiembre de 1913.

El 27 de septiembre, participó en el combate de Tanque de Aura, el 10 y 11 de marzo de 1914 en Monclova.

En contra de los villistas en Barroterán, Sabinas, Puente Negro y Estación Blanco, todos en el estado de Coahuila. Por su valentía y responsabilidad en cumplimiento del deber, fue ascendido a sargento segundo.

En 1917, fue dejado por su regimiento en Sabinas, Coahuila sin instrucciones y ya no regresaron por él.

Entonces se desplaza a su pueblo natal donde es recibido con júbilo por su familia, reincorporándose a las labores del campo y desempeñándose como comandante de la Villa de Juárez por varios años. Contrajo matrimonio en 1920 con Elvira Ramón Sánchez, con quien procreó tres hijos: Guadalupe, Gilberto y Mario.

Una fuerte sequía provocó que se trasladara con su familia a la cercana población de Sabinas. Murió el 15 de abril de 1990, en su domicilio en la colonia Flores Magón, rodeado de su gran familia, que se extendió a 13 nietos, bisnietos y tataranietos. Sus restos descansan en el panteón de San Fernando.

Su nieto Fernando Ferrer Flores, tuvo la gentileza de obsequiarme los datos biográficos de su abuelo, para publicarlos si es que así lo consideraba.

Es un honor escribir sobre la vida de un más de los coahuilenses patriotas, que se desempeñaron durante la revolución en aras de mejores oportunidades de mejorar la vida del país, a expensas de su propia vida. Considero injusto que estas historias permanezcan anónimas.
17 Diciembre 2018 04:00:00
Diciembre en la historia de Piedras Negras
El 16 de diciembre de 1968, entra en funciones la escuela primaria federal Venustiano Carranza en Villa de Fuente.

El 16 de diciembre de 1968, entra en funciones la Esc. Prim. Fed. Venustiano Carranza en Villa de Fuente.

El 16 de diciembre de 1972, toma posesión como comandante de la Guarnición Militar de Piedras Negras el general de brigada D. E. M. Arturo Zepeda Venegas. El 17 de diciembre de 1884, sale el primer tren de Cd. Porfirio Díaz (Piedras Negras) a San Felipe, en el municipio de Ramos Arizpe, cerca de Paredón.

El 17 de diciembre de 2010, Aeromar utiliza por última vez su ruta a Monterrey, anunciando que a partir del día 20, operará tres vuelos semanales a Saltillo y la Cd. de México.

El 18 de diciembre de 1899, sale a la circulación en la ciudad el periódico El Internacional, propiedad de quien fungió como director general, el Sr. Lorenzo Cantú. Dejó de editarse en 1910.

Fue el primer periódico de Piedras Negras.

El 19 de diciembre de 1871, el coronel Pedro Advíncula Valdés Laurel, el famoso Wincar, vengó su rendición del 10 de octubre anterior, retomando la plaza de la villa de Piedras Negras, venciendo en toda la línea a las fuerzas intervencionistas al mando de Nicolás Grisantí.

El 19 de diciembre de 1961, el gobernador del estado, Gral. Raúl Madero González, inaugura los mercados de las colonias Buenavista Norte y Bravo, el Motel 57 y la Biblioteca Pública Municipal en el segundo piso del Mercado Zaragoza.

El 19 de diciembre de 1996, el Ayuntamiento acuerda cambiar el nombre de la calle Alfredo Nobel del Fracc. Tecnológico por el de José Vasconcelos.

El 19 de diciembre de 2002, el Cabildo otorga licencias para construir varios fraccionamientos: Piedras Angular propiedad de Carlos López Reyes, El Oasis de Jonadab Rodríguez Rebolledo, Ampliación SUTERM 1 del Lic. Manuel García Bermea, Ampliación SUTERM 2 de Mauricio Arredondo Bustamante; y Privada Presidentes del Ing. Juan Gerardo Colunga Longoria. Además, se acuerda entregar la presea “Piedras Negras” por su obra altruista en beneficio de la ciudad al Gral. Gustavo Adolfo Guevara Martínez, comandante militar de la plaza; al Lic. Jorge Ernesto Espejel Montes, cónsul de México en Eagle Pass; al Lic. Armando Olivares Félix, administrador de la Aduana y a Urbano Santos Benavides, presidente municipal.

El 20 de diciembre de 1911, entra en vigor el decreto que regresa a la ciudad el nombre de Piedras Negras, retirando el de Porfirio Díaz.

El 20 de diciembre de 2010, el gobernador del estado, Humberto Moreira Valdés, inauguró la Casa de las Artes y el Auditorio José Vasconcelos, que antaño fue el cine Cinelandia, que ahora tiene capacidad para 328 personas.

El 22 de diciembre de 2010, el gobernador del estado Humberto Moreira Valdés, el presidente municipal Oscar Fernando López Elizondo, y los comandantes militares de la XI región, de la 6° Zona y la Guarnición local, Gral. de Div. Mario Marco Antonio González Barreda, Gral. de Brig. Dagoberto Espinosa Rodríguez y el Gral. de Brig. Alejandro Pinacho López, respectivamente, inauguraron la asta monumental de la gran plaza de 120 metros de altura e izaron la bandera de 60 por 34 metros.

Hasta ese momento la asta más alta del continente y la bandera mexicana más grande del mundo.
16 Diciembre 2018 04:00:00
Las posadas
Desde la época prehispánica se celebraban festividades conmemorando el nacimiento del dios azteca de la guerra, Huitzilopochtli y durante la colonia se aprovechó esta situación para la evangelización.

En 1587, fray Diego de Soria, prior del convento de San Agustín Acelman, hizo que el pueblecito participara en esta celebración y obtuvo del Papa Sixto V, un permiso para celebrar un novenario de misas que iniciaba el día 16 y terminaban el 24 de diciembre.

A estas misas se les llamó aguinaldo y en un principio se realizaban por la mañana y después por las tardes con el tradicional rezo del rosario.

En el siglo VII se establecieron las procesiones, naciendo así las posadas. La procesión representa a José y María saliendo de Nazareth y el nacimiento posterior de Jesús en Belén.

9 posadas en total, en que un grupo solicita alojamiento en el simbólico camino a Belén, hasta el día 24, en que nace Jesús.

Las primeras posadas se efectuaron en los atrios de las iglesias, en donde pasaron en el siglo XVIII a formar parte del ritual familiar y del barrio.

En las iglesias no desaparecieron, pero en las casas adquirieron mayor popularidad; después de la procesión se estableció el rompimiento de la piñata, que según la tradición mexicana, representa al diablo panzón que atesora en su barriga los frutos de la Tierra y es rota durante la posada.

La piñata es una olla de barro cocido, forrada con papel y adornada según la imaginación del artesano, en su interior se le colocan golosinas y se comen al final los platillos propios de cada región. Las posadas de las postrimerías del siglo XX y principio del XXI, tienen menos fervor religioso que las primeras.

Los cambios económicos e intereses creados en su alrededor le han mercantilizado, dispersando a la población hacia diferentes enfoques y objetivos.

En su nueva versión, las casas se adornan con motivos navideños, con nacimientos de diferentes tamaños y materiales, árboles de Navidad como los pinos naturales y artificiales, luces eléctricas blancas o multicolores con efectos diversos, faroles de papel para colocar en su interior una vela encendida, heno o musgo en el nacimiento, un grupo pide cantando posada llevando las imágenes de José y de María, y el tradicional pesebre, otro grupo responde la petición dentro de la casa, negándola en varias ocasiones, hasta que se acepta.

Se instalan las imágenes, se reparte la colación, canastas de cartón, luces de bengala, cohetes, buscapiés, serpentinas y silbatos, el ambiente al principio solemne, se transforma en festivo, con mucho ruido, colocándose la piñata y se cantan versos muy conocidos.

Ya rota la piñata, se reparte la jurria, que es una porción de fruta para quienes no ganaron nada, se dan atoles, buñuelos, tamales, agua de chía o frescas de varios sabores, o alimento sólido o líquido propios de cada región.

La repartición de alimentos hace disminuir el natural ruido y se pasa a la diversión de los adultos, como es el muy esperado baile, según los ritmos de cada lugar.
15 Diciembre 2018 04:00:00
El Sargento Martellet
Para hacer el libro “Seen in a mexican plaza”, George Weeks entrevistó en 1910, en la plaza de Cuatro Ciénegas, en una banca bajo un árbol de bayas chino, a un sinnúmero de personajes por don Martín, un lugareño que era su intérprete y custodio en su caja fuerte de las condecoraciones de Alphonse Martellet.

Este último, se acercó al grupo, con el pelo blanco y gran bigote del mismo color, el rostro finamente arrugado y curtido por el sol del desierto, caminando con energía y ritmo militar.

Martellet, era el sargento del quinto batallón del cuadragésimo tercer regimiento de línea, veterano de la guerra de Crimea y de la invasión francesa de México bajo las órdenes del mariscal Bazaine, orgulloso propietario de las condecoraciones Cruz de la Victoria y la Legión de Honor.

Un hombre tranquilo y sin pretensiones. Nació en Saint Laurent en la Gran Riviere en la provincia de Jura, en Francia.

Ingresó al ejército francés en su juventud y lo dejó hasta el final de la ocupación francesa a nuestro país.

El sargento Martellet narró que estuvo presente en todos los combates sangrientos de la campaña de Crimea, que junto con los ingleses combatieron a los rusos.

Fue testigo desde su batería en unas de las colinas del valle de la famosa carga de la brigada ligera, donde galoparon 600 dragones hasta la muerte, producto de un malentendido entre dos oficiales demasiados orgullosos para perder el tiempo en explicaciones, evento que ha perpetuado el cine.

Al ser cuestionado sobre los eventos que lo hicieron merecedor de las condecoraciones, el antiguo militar se levantó, se cuadró, saludó y dijo: “Las gané cumpliendo con mi deber, señor” y se retiró. Cuando el sargento Martellet llegó a México se enamoró del país, al momento del retiro de las tropas solicitó su baja y se quedó. Se casó con una hermosa mexicana y eligió el desierto de la villa de Ocampo para vivir, donde se recuerda que izaba su bandera para distinguir su casa.

Cuando Weeks entrevistó a Martellet, éste tenía 93 años y según el norteamericano parecía de 40 años. Sabemos que tuvo dos hijos: Amado y Rita.

El primero tuvo cuatro: Alfonso, Alfredo, Armida y María Luisa. Alfonso se vino a Piedras Negras donde fue director de la escuela Salvador Ugarte, quien procreó a María Luisa, Amparo que también dirigió coincidentemente la misma escuela, Argentina, Alma y Alfonso Martelet Dávila; Alfredo vivió en Ciudad Acuña y tuvo 6 hijos y su hermana Armida 4: José Isabel, el conocido periodista y gran amigo José Luis, Flor Adela y Yolanda Medrano Martelet (Los descendientes le quitaron una “ele”), son algunos de los descendientes de Alphonse Martellet, que nunca se tomó una fotografía, dejó Francia, viajó a Crimea y terminó en Ocampo, en el desierto de Coahuila. (George Weeks)
14 Diciembre 2018 04:00:00
Revolucionarias de Piedras Negras
Buscando carbón, encontré oro. En la búsqueda de nombres de mujeres que tuvieron participación en la Revolución Mexicana, encontré nombres de mujeres coahuilenses, algunas nacidas en Piedras Negras, que son reconocidas por su valiosa colaboración en beneficio de la causa revolucionaria. En el libro “Las Mujeres en la Revolución Mexicana, 1884-1920”, producido por el Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana, de la Secretaría de Gobernación y el Instituto de Investigaciones Legislativas de la H. Cámara de Diputados, publicado en 1992, presentan una investigación muy interesante con breves reseñas de mujeres sobresalientes como precursoras del movimiento armado, como militantes al inicio, de las que estaban en contra de la usurpación, las seguidoras de los caudillos y las organizadas.

Aparece el nombre de Ana Pérez de Villarreal, nacida en Ciudad Porfirio Díaz, Coahuila, como se le conocía en aquella época a Piedras Negras, en el año 1894, ella se incorporó al movimiento constitucionalista liderado por Venustiano Carranza en el mes de febrero de 1913. Fue integrante de la Junta Revolucionaria de San Antonio, Texas, en donde organizó a un grupo de mujeres mexicanas residentes en aquella población que se encargaba de atender a los heridos en la campaña y en la compra de armamento y de uniformes para los militares que formaban parte del ejército constitucionalista.

Otra importante carrancista fue Manuela de la Garza de Jackson, que nació en la villa de Piedras Negras en 1880, después del cuartelazo realizado por Victoriano Huerta y de que la legislatura de Coahuila lo desconociera como presidente de México, el personal de las oficinas del Gobierno del Estado se trasladó a la vecina población de Eagle Pass, Texas, donde Manuela, junto con otras mujeres, se hicieron cargo del funcionamiento de estas oficinas en el vecino país del norte, hasta entregarlas en su momento a las autoridades revolucionarias cuando ocuparon la ciudad.

Desde el exilio, Manuela se dedicó a hacer propaganda contra el régimen huertista, a pasar armamento y municiones de Eagle Pass a Ciudad Porfirio Díaz, a cuidar a los heridos que se encontraban internados en el hospital temporal de Eagle Pass, Texas. Además recurrió a diversos medios con el objeto de recolectar fondos para ayudar al sostenimiento del hospital y de la revolución constitucionalista. Prestó sus servicios a los carrancistas hasta 1915, cuando contrajo matrimonio con el Sr. Jackson. Existe una interesante proclama escrita por ella el 4 de abril de 1914 en Eagle Pass, firmada como Manuela de la Garza Laurel.

Ana Pérez de Villarreal y Manuela de la Garza de Jackson se unen a Rosita Herlinda Saucedo Maldonado, la oradora oficial en el norte de la entidad del ejército constitucionalista y también abastecedora de recursos para este cuerpo castrense, como las mujeres más destacadas durante la Revolución Mexicana, que son oriundas de Piedras Negras. (Las Mujeres de la Revolución Mexicana)
13 Diciembre 2018 04:00:00
Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe –II parte-
La reconstrucción de la iglesia de Guadalupe después del incendio del 15 de mayo de 1935, continuó, las columnas que antes eran de sillar, ahora eran de ladrillo y de mayor grosor, en forma cuadrada y con arco en la parte superior. Los albañiles aportaron su mano de obra y el comité pro-construcción que se formó, los fondos necesarios. El techo de la parroquia se construyó de concreto con armazón de acero hecho en forma de cuadros, en donde los yeseros colocaron en cada uno de ellos un rosetón de yeso, que con el tiempo se iluminaron con hermosos colores, se construyó un espacio para el coro, dado que la nueva construcción era mas grande que la anterior, tomando en cuenta el largo y el ancho y lógicamente con mayor capacidad para albergar a los feligreses.

Después de edificados los altares, los pisos se colocaron en forma de rombos, se colocó el presbiterio y el púlpito. La muerte del párroco, don Martiniano Ruiz, acaecida el 29 de diciembre de 1939, impidieron ver su obra concluida. Hasta la llegada del queridísimo párroco, monseñor José Jáuregui, el 16 de diciembre de 1941, las obras siguieron su proceso, al colocar los altares de mármol; el marco de la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe, los ángeles con las antorchas de focos y el sagrario.

En agosto de 1950 y para conmemorar el centenario de la fundación de la ciudad, con la presencia del obispo, don Jesús María Echeverría y Aguirre, se colocaron las primeras piedras de las que son ahora las hermosas torres. La inundación de 1954 afectó la iglesia de Guadalupe, el agua llegó hasta los escalones del altar mayor, dañando el mobiliario, pero monseñor José Jáuregui con la ayuda del sacerdote Cristóbal Yáñez, rescató el archivo, los ornamentos y todo lo que se pudo, subiéndolo al área del coro en el primer piso. Después de la inundación, se cambiaron los pisos por mármol y se reconstruyó el salón don Bosco, ubicado contiguo a la parroquia. Su primer reloj de cuatro caras, fue posible gracias al donativo del comerciante Juan Rodríguez.

En los años 80’s, los donativos del filántropo don Santiago V. González, permiten la remodelación de los exteriores, al forrársele con cantera rosa, imagen que conserva a la fecha. Durante la administración del Lic. Ernesto Vela del Campo como presidente municipal, se reemplazaron los relojes de las torres, conectándose con las campanas para hacer armonioso los toques de la hora. Al crearse la nueva diócesis de Piedras Negras, la iglesia de Guadalupe estuvo a punto de convertirse en la nueva catedral; el obispo de la diócesis de Saltillo, Raúl Vera López, inició los trámites para convertir la parroquia en santuario, lo que decretó el 12 de marzo del 2003 y el nuevo obispo Alonso Gerardo Garza Treviño, como una de sus primeras medidas, le correspondió darlo a conocer el 26 de ese mismo mes. Hoy por hoy, el edificio del Santuario de Guadalupe, es uno de los íconos significativos de la ciudad.
12 Diciembre 2018 04:00:00
Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe –I parte-
La Diócesis de Saltillo reconoce que el 1 de enero de 1859 se erigió en parroquia el hoy Santuario de Guadalupe de Piedras Negras, Coahuila, con el nombre de Santa María de Guadalupe, a iniciativa de la Diócesis de Linares, N. L., que se construyó en la esquina de las calles de Zaragoza y de Juárez. Su construcción inicial fue a base de sillar, piso de cemento y el techo de madera, conocida como tejamanil, sus altares eran de madera labrada muy bien trabajada. La parroquia de Guadalupe pasó a formar parte de la nueva Diócesis de Saltillo, que se creó e1 30 de octubre de 1891, siendo una de las 19 parroquias con que inició el nuevo obispado. En 1896, el párroco de la iglesia de Guadalupe era el presbítero Jesús Hernández, único párroco que se recuerda de la época de Ciudad Porfirio Díaz.

De entre los sacerdotes que han estado al frente de la iglesia, entre diocesanos y religiosos, destacan el sacerdote jesuita, Jesús María Esparza, quien estuvo aproximadamente entre los años de 1918 a 1921, posteriormente el sacerdote Nicanor González, al parecer de origen español y con salud muy deteriorada, que murió en la ciudad en 1923; le sustituyó el sacerdote diocesano, don José María García Siller, que estuvo al frente de la iglesia hasta el 29 de junio de 1927, fecha en que la parroquia fue cerrada por el Gobierno federal producto de la guerra conocida como cristera y su párroco tuvo, como todos los sacerdotes de la Diócesis, que abandonar el país rumbo al destierro. La iglesia de Guadalupe se reabrió el 29 de julio de 1929, con la llegada del sacerdote, don Martiniano Ruiz, estableciendo el culto normal, aunque con muchas limitaciones.

Le correspondió reconstruirla ya que durante el tiempo en que permaneció cerrada, sufrió un serio deterioro y con la cooperación de fieles voluntarios, entre albañiles, carpinteros, pintores, etc. Se inició su remodelación, quedando hermosa y muy bien presentada. El 15 de mayo de 1935, la parroquia sufrió un incendio, que fue provocado por una explosión de un tanque que almacenaba gas butano, que estaba en la vivienda contigua sobre la calle de Zaragoza, propiedad de las señoritas García, que posteriormente pasó a los descendientes del Lic. Gustavo Jiménez.

El fuego pasó de este sitio al techo de madera de la iglesia, el padre Martiniano se encontraba en ese momento celebrando una misa en la capilla de San Isidro y mientras regresaba, los fieles lograron rescatar algunas imágenes, el archivo, ornamentos y hasta mobiliario, este último de la iglesia y de la casa parroquial, que con suma tristeza, el sacerdote alcanzó a ver como se consumía por el fuego. El obispo don Jesús María Echeverría y Aguirre, el párroco don Martiniano Ruiz y los feligreses, se dieron a la tarea de reconstruirla y para el 12 de diciembre de ese año, la obra gruesa, como son: Las paredes y el techo, altares de madera y algunas bancas, ya estaban concluidas y se pudo celebrar nuevamente la misa. Mañana la continuación de esta historia.
11 Diciembre 2018 04:00:00
Héroes Anónimos Revolucionarios
La pérdida de vidas durante los años álgidos de la etapa conocida como Revolución Mexicana no se ha podido cuantificar, pero la gran mayoría coincide que fue del orden del millón de personas. Muertes que elevaron hasta el mito y la leyenda a algunos de los caudillos, como Francisco I. Madero, Emiliano Zapata, Venustiano Carranza, Francisco Villa y Álvaro Obregón, por citar algunos, que murieron de manera trágica. Otros no menos importantes al morir, alcanzaron un lugar preponderante en la historia, como Aquiles Serdán, por citar un ejemplo.

Pero un grupo mayoritario, anónimo, que brilló en el campo de batalla, sobre todo en el inhóspito norte del país, que galoparon miles de kilómetros sin importar el cansancio, que dispararon miles de cartuchos en las innumerables batallas, que absorbieron el polvo de los largos caminos, que consumieron el olor de la pólvora de la metralla, que soportaron el cansancio, el hambre, las heridas, la debilidad física, la hostilidad del enemigo, que sacrificaron sus familias y los pocos o muchos bienes en pos de un ideal, que les contagiaron los grandes caudillos que encabezaron el movimiento armado, que los motivó a arriesgar su vida ante las certeras balas, las poderosas granadas y la pesada artillería, que no les importó regar con su sangre el recorrido histórico que trazó la revolución mexicana en sus diferentes etapas y que obsequiaron el máximo tributo que pudieron otorgar, como lo es su vida misma, que dejaron en su momento en el paredón o en el glorioso campo de batalla y que el tiempo injustamente los ha olvidado, a esos héroes revolucionarios desconocidos, que hoy recordamos.

Algunas ciudades del país han empezado a levantar monumentos para perseverar sus recuerdo por las grandes hazañas logradas, pero falta aún un elemento que injustamente no le hemos dado la importancia y justa dimensión, a las soldaderas revolucionarias, una verdadera casta de mujeres mexicanas valientes, que no dudaron en partir a la “bola” persiguiendo a su hombre o su “Juan”, sin llevar casi ninguna pertenencia, improvisando cocinas en las grandes correrías que realizaban, a caballo, a pié o en ferrocarril, algunas cargando a sus hijos y que al caer su hombre, ellas no dudaron en tomar su máuser y continuar disparando junto a él, en defensa de sus convicciones y su vida.

Otras participaron con su agresiva pluma exponiendo las diferencias sociales y críticas a la oligarquía; otras fueron luchadoras sociales, agentes confidenciales, enfermeras, voluntarias, telegrafistas, administradoras y realizando actividades para la sobrevivencia de los ejércitos y sus seguidores. Así nacieron grandes leyendas, como la Adelita, la Valentina, la Marieta, Juana Gallo, Jesusita, la Rielera, el grupo conocido como Las Coronelas y tantas que registra la historia oral.

Aún no se da el reconocimiento a estas “Adelitas” revolucionarias, que a 108 años del inicio de la revolución armada, recordamos con mucho orgullo, por ser mexicanas, muy valientes y la gran mayoría de ellas, norteñas.
10 Diciembre 2018 04:00:00
“El soldado desconocido” tiene nombre –II parte-
El militar que fue el elegido como modelo para la escultura Al Defensor de la Patria, conocida popularmente como El Soldado Desconocido, del escultor Ignacio Asúnsolo Mason, es Víctor Valenzuela Buitimea, nacido en Río Mayo de Huatabampo, Sonora en 1885. Hijo de indios yaquis: Ignacio Valenzuela y Josefa Buitimea y formado entre los indios mayos. A los 34 años de edad se enroló en las filas del 1er batallón del Mayo y luego cambió al 47° batallón de infantería. Sus rasgos físicos ya mencionados y su edad avanzada para el grado que ostentaba, lo hicieron sobresalir sobre el resto de los soldados. Fue un militar de vida intensa, se distinguió como hombre de acción para la guerra.

El 1 de marzo de 1916 ascendió a sargento segundo de infantería y en 1929 a sargento primero. De 1912 a 1929 participó en más de 40 hechos de armas. Quienes le conocieron aseguran que no asistió a la escuela, no aprendió a leer ni a escribir. Fue un soldado irregular de la generación de la revolución. Cuando el movimiento armado finalizó se quedó en el ejército. Se contrató once veces consecutivas para el servicio de las armas. Sus comandantes y jefes lo calificaron de manera notable por su buena conducta. “Hombre serio, intachable y de responsabilidad probada en sus más de 42 años de servicios a la patria, tuvo muy pocos arrestos, nunca cambió de unidad militar, siempre en el 47° batallón de infantería”.

Cuando el presidente Lázaro Cárdenas designó para su protección personal y familiar ese Batallón en 1936, lo convirtió en el pie veterano de lo que más tarde se conoció como Unidad Especial de Guardias Presidenciales, aunque este cuerpo se formó más tarde con el 28° batallón. El 16 de junio de 1942, por acuerdo de la Secretaría de la Defensa Nacional, el Gral. Pablo Macías Valenzuela lo ascendió a subteniente de infantería, un mes después se le concedieron las condecoraciones de 5ª, 4ª, y 3ª clase por el mérito de perseverancia, o sea, por 15, 20 y 25 años de servicio. En abril de 1943 sirvió como sub-ayudante encargado accidental del grupo de agregados en el 12° batallón de infantería. En junio de 1943 causó baja y se fue a laborar a la Intendencia General del Ejército, designado conserje por su avanzada edad.

El 1 de septiembre de 1945 pasó como ayudante del Servicio de Conservación de Campo de los establecimientos militares. Aquí su historia se pierde, fue pensionado del Instituto armado y se desconoce la fecha de su fallecimiento. Vivió en una época en donde este tipo de sargentos viejos, eran quienes conducían el trabajo cotidiano, inculcaban la disciplina, eran maestros y consejeros para sobrevivir, los comandantes de las partidas y los destacamentos y en muchos de los casos evitaron las catástrofes y la muerte misma.

Gracias a este soldado revolucionario que sirvió de modelo para la escultura en honor “Al Defensor de la Patria”, elaborado por Ignacio Asúnsolo Masón, uno de los escultores mexicanos más fecundos, permite mostrar a los mexicanos, a un auténtico soldado, que transmite el espíritu y valores de la institución castrense que sirve al país, que se mantiene orgullosa en la Gran Plaza de Piedras Negras, Coahuila, donde fue develado por el Secretario de la Defensa Nacional, Gral. Salvador Cienfuegos, el 10 de diciembre de 2015. (“Ignacio Asúnsolo Masón, Creador del monumento ‘Al Defensor de la Patria’”, de Sargento 1° Gabriela Martínez Toribio, Revista del Ejército y Fuerza Aérea, abril 2015, páginas 36 a 39)
09 Diciembre 2018 04:00:00
Diciembre en la historia de PN
El 9 de diciembre de 1997, el gobernador del estado, Rogelio Montemayor Seguy, da junto con funcionarios de Eagle Pass, Texas, del gobierno estatal y municipales, la primera palada para la construcción del segundo puente urbano internacional (Coahuila 2000) en el lado mexicano; más tarde inauguró el bulevar Aeropuerto y puso en marcha la 1ª etapa de remodelación del aeropuerto internacional, que contempla mayor longitud y anchura de la pista, algunas nuevas áreas y equipos.

El 9 de diciembre de 2010, el presidente municipal Óscar Fernando López Elizondo, inauguró la sucursal No. 84 en México de la cadena comercial The Home Depot.

El 10 de diciembre de 1981, Residencial Las Colinas, S. A., dona al ayuntamiento un predio en que se encuentra la Unidad Deportiva Santiago V. González, otro donde está la Esc. Sec. Técnica No. 38; otro donde se ubica el jardín de niños Argentina Sierra y uno de 687.50 donde ahora está el Fracc. Sección 5.

El 10 de diciembre de 2015, el secretario de la Defensa Nacional, Gral. Salvador Cienfuegos y el gobernador de Coahuila, Rubén Moreira Valdés, develaron en la Gran Plaza el monumento al Defensor de la Patria.

El 11 de diciembre de 1996, el Cabildo acuerda que la calle Gardenia de la Col. Guillén cambie a Daniel Hernández Isáis; que la vialidad conocida como Bordo Norte se llame Julio Santoscoy Perea; que el parque de béisbol de la Unidad Deportiva Santiago V. González se llame Alfonso de la Cerda; que la calle Nobel del Fracc. Tecnológico cambie a José Vasconcelos.

El 12 de diciembre de 1935, finaliza la construcción de la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, después del incendio que le destruyó el 15 de mayo de ese año.

El 12 de diciembre de 1959, se erige en parroquia la capilla de Nuestra Señora de la Luz en la Col. Roma con el nombre de Nuestra Señora de San Juan.

El 12 de diciembre de 1979, el presidente municipal, Humberto Acosta Orozco, inaugura la Plaza Las Flores, en el Fracc. Las Fuentes.

El 13 de diciembre de 1992, se inaugura el edificio de Seguridad Pública sobre el bulevar 16 de Septiembre.

El 13 de diciembre de 1996, se impone el nombre de Profr. Félix Campos Corona, a la escuela primaria que funciona en la Col. Doña Pura.

El 13 de diciembre de 2001, el Cabildo otorga licencias para la creación del Fracc. Valle Real y para el Fracc. Deportivo”.

El 13 de diciembre de 2007, se instala en la Plaza de las Culturas la Librería Educal No. 75.

El 14 de diciembre de 1911, se firma el decreto que deroga el que daba el nombre de Cd. Porfirio Díaz, regresando al nombre de Piedras Negras.

El 14 de diciembre de 1995, el gobernador del estado, Rogelio Montemayor Seguy, inaugura la remodelación del complejo deportivo denominado Macroplaza II.

Toman posesión como comandantes de la Guarnición militar, en 1985, el general brigadier Prisciliano Leyva García y en 1972, el general de brigada D.E.M. Arturo Zepeda Venegas. En 1963, se inauguró oficialmente el Gimnasio Municipal (Beto Estrada).

El 15 de diciembre de 1991, se inauguró la concha acústica en la Macroplaza de los Fundadores.

El 16 de diciembre de 1968, entra en funciones la escuela primaria federal Venustiano Carranza en Villa de Fuente.
08 Diciembre 2018 04:00:00
‘El soldado desconocido’ tiene nombre –I parte-
El escultor Ignacio Asúnsolo Mason, propuso en 1936 al Gobierno Federal del Gral. Lázaro Cárdenas, crear una escultura en honor a todos aquellos soldados que murieron en tiempo de guerra sin haber sido identificados, que mostrara a un soldado que transmitiera el espíritu y valores de la institución castrense y que al paso del tiempo, se convirtiera en un emblema institucional a nivel nacional, lo que fue aceptado.

Debido a la trascendencia del proyecto, se puso especial cuidado en elegir al militar que sirviera de modelo para la escultura. Las características físicas de un soldado, en ese entonces sargento segundo, perteneciente al 47° batallón de Infantería, asignado para la protección personal del Presidente de la República, con base en el Cuartel de Chivatito frente al Molino del Rey, de la Cd. De México, llamó poderosamente la atención del escultor.

El soldado medía 1.84 metros de altura, cabello negro, cejas amplias y grandes, color trigueño, de rostro requemado casi como de bronce, nariz recta, frente y boca rectangular, labios gruesos y escasa barba.

De ancha espalda, cuerpo corpulento y de largas piernas, lo convirtieron en el modelo para la escultura conocida popularmente como Soldado Desconocido.

Los moldes para fundir la escultura del soldado de infantería pronto configuraron el rostro; el cuerpo con el uniforme de guarnición de paño de los años treinta; la gorra de guarnición con visera; la guerrera de manga larga ligeramente entallada con siete botones, dos bolsas de pecho grandes al frente y dos a los costados, con cuello recto y doblado; el pantalón es un modelo para montar, holgado en la parte superior hasta la rodilla, donde se ajusta hasta el tercio inferior de la pantorrilla, en los costados exteriores de cada pierna tiene una hilera de cinco botones para cerrar la pierna ajustada, además de bolsas laterales y traseras; polainas lisas lo cubren desde el tobillo hasta la rodilla, las que tienen una vara de acero a lo largo; zapatos de tipo borceguí; la fornitura se integra por medio de cinturón de cuero, lleva diez estuches con tapa de pasador y broche de presión, del lado izquierdo tiene el tahalí con el cuchillo de campaña, dos tirantes formados cada uno por dos correas en cruz, en la parte trasera del cinturón tiene dos cartucheras; la mochila de armazón de baqueta rectangular, al frente contiene sujetas dos mantas, con dos sacos de ración al centro y el fusil máuser de siete milímetros.

Todo quedó grabado en 1000 kilogramos de bronce de la escultura de 3.2 metros de alto por 1.3 de ancho, con terminación de patina café, procesada a la fundición a la cera perdida.

Esta escultura fue colocada inicialmente en un pedestal de chiluca en la Ave. Ejército Nacional esquina con 5 de febrero en la Ciudad de México, inaugurada en 1937.

Del mismo molde se han elaborado otras esculturas para honrar al soldado mexicano, algunas de ellas colocadas en el puerto de Veracruz, la ciudad de Durango, Gómez Palacio y en noviembre de 2015, en Piedras Negras, Coahuila.

Esta última donada por la Sedena al gobierno de Coahuila y éste último, en Coordinación con la 6ª Zona Militar la cedió para Piedras Negras, con el título: “Al Defensor de la Patria”, inaugurado por el Secretario de la Defensa Nacional, Gral. Salvador Cienfuegos el 10 de diciembre de 2015.

Pero, ¿Quién es el Soldado Desconocido? Mañana la 2ª parte. (“Ignacio Asúnsolo Masón, Creador del monumento ‘Al Defensor de la Patria’”, de Sargento 1° Gabriela Martínez Toribio, Revista del Ejército y Fuerza Aérea, abril 2015, páginas 36 a 39)
07 Diciembre 2018 04:00:00
La villa de Juárez
Fue la primera población de México a la que se le puso el nombre del Benemérito, don Benito Juárez, en 1874 ya se le llamaba congregación Juárez. Cuando el país estaba en poder de los republicanos, varios vecinos de la villa de Abasolo solicitan el 17 de marzo de 1866 al entonces gobernador del estado, general Andrés S. Viesca, les otorgue permiso para abrir una toma de agua del río Sabinas, en el paraje conocido como El Salto, situado poco más arriba de La Casita, hacia el vado denominado Eduardo, sobre la margen derecha del mencionado río. El Gobierno del Estado les otorgó a los vecinos de Abasolo la cantidad de cuatro sitios de ganado mayor, que equivale a una legua cuadrada (1,756 hectáreas). Ya instalados los vecinos, le vuelven a solicitar al nuevo gobernador, licenciado Antonio García Carrillo, les extendiera sus propiedades y se erigiera en villa la congregación Juárez. Los terrenos que solicitaban los vecinos de la congregación eran los que pertenecían a la hacienda de El Álamo, que había sido propiedad del latifundista Carlos Sánchez-Navarro y eran considerados terrenos de propiedad federal. La villa de Juárez y su municipio quedaron erigidos el 5 de diciembre de 1874, por medio del decreto del congreso local de Coahuila, número 211, que en su artículo único dice: “Queda erigida en municipio la Congregación de Juárez, con la misma denominación, agregándosele la Hacienda de El Álamo y el rancho Los Fresnitos”.

El latifundista Carlos Sánchez-Navarro había perdido su extenso latifundio, en donde estaba comprendida la hacienda El Álamo, por haber servido en la corte del emperador Maximiliano como gran chambelán del imperio y por esa causa el gobierno de Juárez le había expropiado ese territorio en 1868, repartiéndose las vastas tierras entre colonos y soldados que habían servido en el Ejército republicano. El municipio de Juárez colinda por el oriente con el estado de Nuevo León, al occidente con Progreso y Sabinas, al norte con Villa Unión y al sur, también con Progreso; tiene como montañas a los lomeríos de Peyotes, al norte y al poniente el Cerro del Barril.

En su territorio de unen dos ríos, el Sabinas y el Salado y en sus aguas se construyó en 1927 la presa Venustiano Carranza, mejor conocida como Don Martín, que quedó terminada en 1929. En sus terrenos estuvieron enclavados los dos primeros minerales de carbón de piedra y de hulla en el país, los de Hondo y San Felipe, que se dejaron de explotar hacia 1910. Las principales congregaciones o rancherías del municipio, son: Guadalupe Victoria, Hacienda El Álamo, Ranchos de Agua Dulce, El Barril, Los Borregos y El Consuelo y el pueblo de pescadores Don Martín.

En la villa de Juárez nació el general Arnulfo González Medina en 1887, que fue gobernador del Distrito Federal, de Chihuahua, del Estado de México y de Coahuila. (“Las Cosas de Coahuila”, columna periodística de Álvaro Canales Santos)
06 Diciembre 2018 04:00:00
Escudo de armas de Saltillo
El escudo de armas de Saltillo, ciudad capital de Coahuila, cuyo nombre original fue Santiago del Saltillo del Ojo de Agua, fue diseñado por el notable historiador e ingeniero, don Vito Alessio Robles, quien también le correspondió diseñar el escudo de armas de Piedras Negras, luego, el mismo Alessio Robles se lo ofreció al ayuntamiento. El escudo de Saltillo fue pintado por Mateo Saldaña y adoptado por el ayuntamiento de Saltillo el 3 de diciembre de 1937 y al día siguiente, el presidente municipal transcribió el acuerdo. La descripción del escudo de armas de Saltillo es la siguiente: “Se divide en cuatro cuarteles.

En el cantón diestro del jefe, -o sea, el derecho-, en fondo de plata, se yergue una torre almenada que lleva en los flancos dos árboles de sinople (color verde), coronados por tres estrellas de gules. Representa las armas de la aldea vasca, inmediata a San Sebastián, que lleva el nombre de Muy Leal y Noble Valle de Oyarzún, poblado vasco el cual fue el solar nativo del capitán Francisco de Urdiñola, como reconocimiento a lo mucho que este hombre influyó en los primeros años de vida de Saltillo. El cantón siniestro del jefe, -que es el lado izquierdo-, lleva, en campo de oro, una garza en actitud de emprender el vuelo desde un teocalli, tal es el escudo de armas del señorío de Tizatlán en la antigua República de Tlaxcala, gobernada por la estirpe de Xicoténcatl, lugar de procedencia de los tlaxcaltecas que llegaron al valle de Saltillo en 1591, en donde fundaron San Esteban de la Nueva Tlaxcala.

En el cantón diestro de la punta, o sea, el lado derecho, lleva, sobre campo azur (azul), una montaña de cuya cumbre surgen abundantes linfas cristalinas, que representa el jeroglífico del nombre Saltillo.” Al crear este escudo, Vito Alessio Robles consultó con el Profr. Mariano J. Rojas, sobre el posible origen náhuatl de la palabra “Saltillo” y se encontraron sus raíces en ese dialecto. Continuando con la descripción: “En el cuartel siniestro de la punta, el águila roja que representa a la tribu de “cuachichiles” que habitaban el valle de Saltillo en el momento del arribo de los hispanos.

El escudo de armas tiene al exterior una orla volutada en la parte superior, con una leyenda que reza: HOMBRES FUERTES, TIERRA RICA, CLIMA BENIGNO, y rematado por dos antorchas: La de la diestra, -o sea, el derecho-, es el símbolo que usa el benemérito Ateneo Fuente, centro luminoso de la cultura del norte de México; la de la izquierda la tea de la Revolución Mexicana, que nació en la ciudad de Saltillo”. El escudo de armas de Saltillo, ya cumplió 81 años.
05 Diciembre 2018 04:00:00
Escuela Francisco P. Estrada –II parte-
En el programa que se preparó en la ceremonia de inauguración de la escuela Francisco P. Estrada, participaron la banda de música de la High School de Eagle Pass con una obertura; el Profr. Fausto Z. Martínez, que fue nombrado director de la nueva escuela, dirigió un emotivo mensaje; la declaratoria inaugural del nuevo edificio que quedó anexo a la escuela Normal de la ciudad, estuvo a cargo del presidente municipal Rolando González; quien inmediatamente después, izó por primera vez la bandera nacional, donde participó la banda de guerra de la escuela secundaria “Benito Juárez”.

Al término de la ceremonia, los asistentes se congregaron en el estadio de la escuela secundaria ubicada frente al nuevo plantel, en donde volvieron a disfrutar la música de la banda de la High School, donde posteriormente alumnos de la nueva escuela presentaron un bailable; el discurso estuvo a cargo del Lic. Antonio Berchelman Iruegas, catedrático de la escuela secundaria; doña Encarnación Garrido entregó al presidente municipal los documentos de donación del edificio, momento que aprovecha el funcionario para entregarle a doña Encarnación un pergamino de agradecimiento; el evento fue rubricado por un corto segmento artístico, con la participación de alumnas de la escuela secundaria, que presentaron la ronda “Casita Blanca” y “China Poblana”, la profesora Lilia Margarita García interpretó el baile “Valencia”, que fue cantado por el joven José Francisco Jiménez y las alumnas de la escuela normal anexa a la nueva escuela bailaron “Las Sílfides”.

Días antes, el 25 de noviembre por la noche, la sociedad de padres de familia de la nueva escuela, los maestros del nuevo plantel, de la secundaria “Benito Juárez”, de la Normal, de Farmacia y de la Preparatoria, le ofrecieron a doña Encarnación una cena en el que fue un elegante salón, el “Club Victoria”, para patentizarle el agradecimiento por la gran muestra de desprendimiento generoso, que no guardó paralelo en esa fecha en la historia de la educación de Piedras Negras, construyendo de su peculio personal un moderno y funcional edificio, para que fuesen atendidos los alumnos de la escuela primaria anexa a la Normal, que adoptó el nombre del que fue compañero de su vida, don Francisco P. Estrada.

Así nació una de las escuelas de mayor prestigio en Piedras Negras, galardonada en múltiples ocasiones, donde han cursado la educación primaria miles de niños, que, debido a su gran demanda, funciona en dos turnos. Esta institución celebró su aniversario número 65 de su creación.
04 Diciembre 2018 04:00:00
Escuela Francisco P. Estrada -I parte-
La creación de la escuela Francisco P. Estrada es producto del altruismo de la señora Encarnación Garrido viuda de Estrada que nació en la ciudad de Málaga, España, hija de ciudadanos españoles: Don José Garrido y de doña Josefa Campos. Su familia se mudó a Madrid para que Encarnación recibiera una esmerada educación y fue en la capital española donde cultivó su intelecto y pulió sus sentimientos humanitarios que le caracterizaron durante su vida. Muy joven aún, sus padres dejaron España para llegar a México, fijando su residencia en la capital de la República. Ahí conoció a Francisco Pascual Estrada y se casaron en la ciudad de los palacios.

Decidieron recorrer el norte del país como luna de miel y así llegaron a Piedras Negras en la época revolucionaria, eligiendo a Eagle Pass para fijar su residencia. Francisco P. Estrada fue un connotado hombre de negocios importante, a él le correspondió la responsabilidad de construir el puente internacional número 1, fue fundador y propietario de la empresa Maderería Mexicana y de la Estrada Lumber Company de Eagle Pass, explotó importantes minas de carbón en Río Escondido y en Piedras Negras, además de grandes plantaciones en El Quemado y en La Rosita, Texas.

Francisco P. Estrada murió en 1949 en la Ciudad de México, sus restos fueron traídos para ser sepultados en Piedras Negras en donde aún reposan. Doña Encarnación se dedicó a viajar por el mundo, cruzó el océano Atlántico más de 30 veces, visitando principalmente Inglaterra, Francia e Italia, recorrió casi todo Estados Unidos, visitó la isla de Cuba, Hawaii, etc. Se interesó por realizar obras altruistas y filantrópicas en Piedras Negras, becando a un buen número de estudiantes, sobre todo a los de muy escasos recursos económicos.

Su obra altruista culminó con la adquisición de un terreno, en donde ordenó construir un edificio con los mejores materiales de la época, asesorándose con personas conocedoras de los requerimientos educativos, como el Profr. Fausto Z. Martínez, para que sirviera de escuela para los alumnos de la anexa a la escuela Normal, que entregó al gobierno, con la condición de que la nueva escuela llevara el nombre de su difunto esposo Francisco P. Estrada, que fue inaugurada oficialmente el 3 de diciembre de 1953, ceremonia que se efectuó en el nuevo edificio a las 19:00 horas, que fue encabezada por el presidente municipal Rolando González González. Mañana la continuación de esta historia.
03 Diciembre 2018 04:00:00
Ciudad Porfirio Diaz –II Parte-
Algunas características que tenía Piedras Negras cuando llevó el nombre de Ciudad Porfirio Díaz: Había servicio religioso en la parroquia de Guadalupe, nacionalista y mariana; en la iglesia Metodista y la liberal Logia Masónica. A mediados de los 90’s se estrenó el moderno mercado municipal. En 1908 un segundo teatro: el inolvidable Manuel Acuña. En 1896 había una agencia del Banco de Nuevo León. La industria se restringía a los molinos de trigo. Su aduana era de segundo orden y además del edificio de la aduana, destacaban otras construcciones como el de correos, el juzgado de distrito, la maestranza, también conocida como casa redonda, la estación del ferrocarril construida de madera y frente a la plaza principal el local del casino internacional.

En 1895 existían en Ciudad Porfirio Díaz 8 escuelas, en las que se instruía a 700 pupilos, a comienzos del siglo XX la población escolar subió a 1,554 alumnos de nivel primaria, a quienes se enseñaban las primeras letras, operaciones varias y algo de historia patria. El 5 de mayo de 1898, inició sus labores la hoy centenaria escuela Modelo, a la que Porfirio Díaz visitó el 1 de marzo de 1902, inaugurándola oficialmente. En 1900 se fundó otra escuela primaria que fue bautizada con motivo del cercano centenario de la independencia en 1910, como Miguel Hidalgo. La escuela primaria Benito Juárez fue puesta en servicio en 1905.

Al hacer su entrada en el siglo XX, la población de Coahuila decreció un poco, pasó de 47 mil a 46 mil, en cambio la de Ciudad Porfirio Díaz pasó de 7 mil 888 habitantes a 8 mil 518 y la pacífica y reposada población se convirtió en el escenario en donde habían de manifestarse las primeras efervescencias que procedieran al movimiento armado. La revolución mexicana acabó con todo lo que realizó el porfiriato y por ende, el nombre de la ciudad, que por decreto del entonces gobernador de Coahuila, don Venustiano Carranza, el número 119, que se firmó el 14 de diciembre de 1911, que en su artículo 1° dice: “Que se deroga el decreto número 246 de fecha 30 de noviembre de 1888, que impuso a la población de Piedras Negras el nombre de Ciudad Porfirio Díaz, debiendo subsistir su antiguo nombre de Piedras Negras. Dado en el Salón de sesiones del H. Congreso del Estado, en Saltillo, a los 14 días del mes de diciembre de 1911. Francisco P. Cuéllar, diputado vicepresidente, Gabriel Calzada, diputado secretario. J. G. Hermosillo, diputado secretario. Imprímase, comuníquese y obsérvese. Saltillo, Coah. 18 de Diciembre de 1911.” Fecha en que este cambio entró en vigor, pasando definitivamente a la historia el nombre de Ciudad Porfirio Díaz, nombre que se mantuvo por 23 años y 18 días.

El pasado 1 de diciembre se cumplieron 130 años, que Piedras Negras adquirió la categoría de ciudad, en ese entonces, como Ciudad Porfirio Díaz.
02 Diciembre 2018 04:00:00
Ciudad Porfirio Díaz -Parte I-
La villa de Piedras Negras se había convertido en 1884 en una de las más importantes aduanas del país y un grupo de vecinos y comerciantes solicitaron su erección en ciudad.

La primera solicitud se hizo al entonces gobernador, Evaristo Madero, solicitud que no prosperó. Su sucesor, fue el coronel José María Garza Galán, quien recomendó a los interesados a que la solicitud se hiciera al presidente de la república, el general Porfirio Díaz Mori, lo que se hace en 1887, en donde personalmente se le pide que la ciudad lleve su nombre, lo que es aceptado y para que la población luzca sus mejores galas, les promete y realiza una serie de obras: Se edificó el edificio de la aduana, con fachada entre semiclásica y art-nouveau, que se estrenó e inauguró en solemne ceremonia en 1896.

Una nueva presidencia municipal, de estilo francés, que fue inaugurada el 15 de septiembre de 1899, edificación de piedra parecida al de la aduana, los dos con cantera traída del estado de Oaxaca.

Se instaló alumbrado, se levantó un nuevo puente internacional, más moderno y amplio, seguro y fuerte.

En las principales calles se instalaron baldosas de cantera, también de Oaxaca.

El 30 de noviembre de 1888, se firma el decreto No. 246 expedido por el congreso del estado, donde en su artículo único dice: “Se erige en Ciudad, la Villa de Piedras Negras, tomando la denominación de ‘Ciudad Porfirio Díaz’. Dado en el Salón de sesiones del H. Congreso del Estado. Saltillo, noviembre 30 de 1888.- Mariano Sánchez Peña, diputado presidente.- Francisco Múzquiz, diputado secretario.- Marcos Castilla, diputado secretario.

Imprímase, comuníquese y obsérvese. Saltillo, diciembre 1 de 1888. Firma de José María Garza Galán. Gobernador.” Decreto que entró en vigor desde el 1 de diciembre de ese año, coincidiendo con la tercera ascensión al poder federal del general Porfirio Díaz.

Desde que tuvo la categoría de ciudad, se tuvo una aparente tranquilidad social y política.

El tránsito comercial trajo una notoria prosperidad económica. Fruto de este progreso fue el avance urbano que vivió una de sus mejores épocas. La línea de ferrocarril nos conectó con el resto de la entidad y del país.

En 1885 existían en la población: 27 centros abarroteros, 15 carnicerías y 14 sastrerías, tenía buenos almacenes, mercerías y ferreterías.

En 5 establecimientos se daba posada al peregrino, un casino y un teatro alegraban los ocios de la clase pudiente, 8 cantinas y 2 billares ayudaban a pasar el tiempo a los de abajo, 3 imprentas se turnaban para los 8 periódicos que vieron la luz entre 1885 y 1905, como El Demócrata, el Eco, el semanario El Fronterizo, El Pastor, El Internacional, La Voz del Obrero, El Obrero y el semanario político La Frontera.

Para cuidado del alma los fronterizos católicos podían acudir a la parroquia de Guadalupe, nacionalista y mariana, en ese entonces una construcción muy rústica con techo de madera y altares del mismo material.

Piedras Negras cumple ya 130 años de ostentar la categoría de Ciudad, acontecimiento que fue una fiesta con el nombre de Ciudad Porfirio Díaz. Mañana, la conclusión.
30 Noviembre 2018 04:00:00
Casa de la Cultura de PN –II parte-
Entre las instalaciones originales que tuvo la Casa de la Cultura de Piedras Negras en su inauguración figuraban: el área destinada a la biblioteca, donde se unieron la federal y la municipal, hall, oficinas administrativas, galería de pintura que luego se transformó en sala para música con sus respectivos cubículos, área especial para cafetería, tipo ágora, que luego se destinó como taller de artes plásticas, taller de literatura, y albergó hasta desde el 15 de enero de 1997 hasta el 2002, los archivos del municipio, llamado Tetelezco, que se reubicaron al centro de convenciones; sala de baile para la práctica de ballet, folklórico y moderno, equipada con espejos en las paredes, barras, duela, equipo electrónico, vestidores con anaqueles y sus respectivos servicios sanitarios, la que por cierto le fue retirada la duela.

En el piso superior se ubicó la galería de exposiciones, módulo de usos múltiples, amplio auditorio, que el 12 de agosto de 1990 se le impuso el nombre de Sala Polivalente Melchor Sánchez Jiménez, que luego se redujo a una mini-sala y el resto se adaptó para talleres diversos y varias bodegas. Piso que fue cerrado al público. Su primer director fue con justicia, el Arq. Germán Robles Gil, quien ostentó el puesto por año y medio, sustituyéndolo Joaquín Villarreal Peña, quien sobrevivió los sexenios estatales de Oscar Flores Tapia, de José de las Fuentes Rodríguez, de Eliseo Mendoza Berrueto y parte del correspondiente a Rogelio Montemayor. En un inicio recibió un pequeño subsidio del Instituto Nacional de Bellas Artes, que se combinaba con el del gobierno del estado y el del municipio, cuando fue entregado a este último.

La Casa de la Cultura fue el foro de los principales eventos citadinos, desde manifestaciones artísticas, foro de exposiciones itinerantes de extraordinario valor, conciertos musicales con elementos locales, nacionales e internacionales, hasta los políticos, donde se incluyen informes de gobierno de algunos munícipes y cambios de poderes. El 13 de diciembre de 1992, el gobierno estatal inauguró la primera gran remodelación del edificio, que agregó vitro piso, pintura general, reposición de luminarias y plafones, financiado con los fondos de varios programas de gobierno, con un monto de 145 millones de viejos pesos. El 5 de marzo de 1997, el Instituto Coahuilense de Cultura, entregó al ayuntamiento, las instalaciones mediante un convenio, para ser utilizada en la difusión de actividades artísticas, culturales, días después, y sin ninguna ceremonia, con una pequeña nota periodística muy escondida, el Ayuntamiento dio posesión como director al Lic. Carlos Flores Revuelta, quien sobrevivió cuatro administraciones municipales.

A partir del 1 de enero de 2010, la Lic. Mirthala Barrera Taméz. A mediados de 2012, el Ayuntamiento decidió remodelar sus instalaciones y se mudó a la Casa de las Artes, dejando la Casa de la Cultura abandonada, excepción de la Biblioteca federal José Vasconcelos que ocupa la planta baja. La Casa de la Cultura, que ya cumplió 43 años de existencia y por el momento está fuera de servicio y en proceso de remodelación, pero no estará terminada a la finalización de la actual administración. Se desconoce cuándo volverá a tener su acostumbrada vida cultural.

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