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Un sistema enfermo: servicio de salud a punto del colapso

Al sistema de salud en el estado le duele todo

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Un sistema enfermo: servicio de salud a punto del colapso
Foto: Zócalo | Archivo
Por: Ana Luisa Casas

Saltillo, Coah.-
La mirada entristecida y cansada de quien espera. Un vago olor a penicilina y alcohol sale del fondo. Las horas pasan. Los síntomas se agudizan. La paciencia se agota. Algunos desisten. Se van.

La ventanilla que acompaña a las paredes blancas permanece cerrada. No hay nadie que pueda dar información, pero al fondo se escuchan risas. Una trabajadora de chaleco verde se asoma cuando alguien toca sobre el vidrio. Emite respuestas malhumoradas. Vuelve a cerrar la ventana. Las horas pasan.

Te llaman a consulta. El médico hace un par de preguntas. Apenas te voltea a ver. Ni siquiera hace una revisión. Te envía con el especialista. La cita es en tres meses. Te receta Para-cetamol. No está disponible en farmacia. “Véngase el lunes”, te dicen.

Nombran a un paciente más. Otras 74 personas quedan en espera de recibir el servicio médico al que tienen derecho por pagar quincena tras quincena un porcentaje de su sueldo. Las horas pasan.

Síntomas

Este es el servicio que 97% de los derechohabientes enfrentan en Coahuila, sin importar cuál sea la institución médica a la que estén afiliados. En cualquiera de ellas las bancas pueden ser camillas y la atención tarda entre tres horas y tres meses.

Para ser atendido en el área de urgencias se debe llegar al filo de la muerte, con un hueso expuesto o ensangrentado, o si no, hay que esperar –sin importar el dolor– al menos cinco horas en sala de espera, sitio que con frecuencia sirve para atender a enfermos porque el espacio en “piso” es limitado.

Prueba de que la capacidad y los recursos de los centros de salud son insuficientes es la calidad de sus servicios, diagnosticados por los coahuilenses como a punto del colapso, saturados, aberra-ntes e incluso inhumanos, sin importar que su seguridad social corresponda al IMSS, ISSSTE o Seguro Popular.

Basta con revisar 799 atenciones que emitió la Comisión Coahuilense de Conciliación y Arbitraje Médico durante 2017, más las 228 que suman en lo que va de 2018, así como las 120 denuncias contra diversas dependencias de salud presentadas en la Comisión de Derechos Humanos en el estado de Coahuila en los últimos 5 años.



La carencia de los nosocomios va desde la falta de los elementos más básicos para atender a sus derechohabientes. Faltan desde camas, sábanas, jeringas o sueros, hasta los insumos más importantes para intervenciones quirúrgicas, así como equipo para realizar estudios médicos, traslados e internamientos. El desabasto de medicamento es interminable; el personal médico es escueto y los especialistas son muy pocos.

Se suma el abandono a los centros de salud rural que deja a miles de personas a la deriva y enfermos; pese a la inversión inicial para su construcción y mantenimiento, que asciende a millones de pesos, ahora parecen estar olvidadas por las autoridades.

Los tratamientos para diabetes, hipertensión y drogadicción son escasos, mientras el desabasto de fármacos es maquillado con porcentajes que aseguran surtir las recetas de todos sus derechohabientes, aunque los tratamientos sean entregados “a medias”, ofreciendo sólo un par de pastillas para los primeros días.

E incluso la falta de vacuna contra la hepatitis B que se prolongó por más de seis meses en las clínicas públicas y privadas de toda la entidad, dejando a cientos de recién nacidos y niños desprotegidos contra esta enfermedad vírica aguda.

El Hospital del Niño dejó sin antibióticos por dos días (el 25 y 26 de mayo pasado) a al menos cinco menores con cáncer. Los pequeños que acudieron a sus quimioterapias estuvieron en grave riesgo de contraer alguna infección ante el desabasto de Cefepima, esencial para evitar cualquier contagio durante el tratamiento.

Este es el panorama del servicio médico social en el estado, cuyo diagnóstico, si se pudiera comparar con un ser humano, es que está a punto de sufrir un fallo orgánico múltiple.



Sistema de salud

El acceso al servicio médico de los coahuilenses permanece anestesiado, padeciendo enfermedades crónicas en el olvido de las autoridades; discapacitado ante la falta de insumos y disminuyendo la posibilidad de gozar de una mejor salud.

Mientras que en los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) destinan 9.3% de su Producto Interno Bruto en salud, México destina 6.5 por ciento.

El principal responsable por el desempeño global del sistema de salud de un país es el Gobierno, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), pero “también resulta fundamental la rectoría de las regiones, los municipios y cada una de las instituciones sanitarias”, señala en su página web al definir sistema de salud.

Otro achaque que se suma es la violación a las normas regulatorias de salud y la poca eficiencia las instituciones que se encargan de verificar su cumplimiento, cuyas consecuencias más graves pueden ser la muerte de pacientes.

Está el caso en Saltillo de la Clínica de Hemodiálisis “Plenitud”, subrogada por el IMSS para canalizar a los derechohabientes con insuficiencia renal, y que expuso a sus pacientes al contagio de infecciones y enfermedades vía sanguínea luego de que reciclaron los filtros de una máquina, utilizados más de cinco veces en pacientes diferentes.

La clínica evidentemente no fue verificada por la Secretaría de Salud para operar en las condiciones correctas, como la decena de consultorios dentales y oftalmológicos en el Centro de la ciudad que ofrecen servicios de salud sin contar con profesionistas titulados o avisos de funcionamiento.

La salud importa poco

“Es un tema de dinero, en el presupuesto de egresos aprobado en la pasada Legislatura para este ejercicio fiscal 2018 hay rubros que se consideran de menor importancia y que tienen un presupuesto mayor la de salud”, expresó el diputado Gerardo Abraham Aguado Gómez (PAN), integrante de las Comisiones de Juventud y Deporte, Gobernación y Puntos Constitucionales, Trabajo y Previsión Social y Juicio Político en el Congreso del Estado.

Reprochó que mientras que la salud cuenta con 376 millones de pesos para su presupuesto anual, otros rubros como las Adeudos de Ejercicios Fiscales Anteriores, para el pago de la deuda, tiene un presupuesto de 500 millones, así como los 518 millones de pesos que el Gobierno del Estado contempla para el rubro de publicidad y comunicación.

Aun con la apertura e inauguración de nuevos hospitales, agregó, lo difícil es mantenerlos con la calidad que prometieron.

Por su parte, el diputado Fernando Izaguirre, integrante de la Comisión de Salud, señaló que durante los últimos 12 años el Gobierno se dedicó a saquear a las instituciones y hacer mal uso de las finanzas que recayeron en un sistema de salud fracturado, mismo que será difícil de recuperarse.

En este sentido anunció que el secretario de Salud, Roberto Bernal Gómez, comparecerá ante la Comisión en el Congreso del Estado en este mes para dar un informe detallado sobre el abasto de medicamentos en algunos de los hospitales generales del estado.

Denuncias

La carencia de material quirúrgico en el Hospital General de Saltillo quedaría descubierta a través de un documento en el cual los jefes de las áreas de Cirugía, Anestesiología y Ginecología solicitaban al director del hospital, Jorge Bill Soto Almaguer, trasladar a pacientes a otras unidades médicas y advirtieran sobre el riego que corren los pacientes de ser operados bajo estas condiciones.

Este hecho e innumerables quejas, denuncias y atropellos que rodean al sistema de salud en la entidad fueron documentados en decenas de reportes periodísticos, pero también en instituciones oficiales para proceder en un marco legal sobre sus consecuencias.

Prueba de esto son las 120 denuncias contra diversas dependencias de salud presentadas en la Comisión de Derechos Humanos durante los últimos cinco años.



Expedientes que documentan el trato impropio del personal médico y administrativo, la inadecuada prestación de servicios, negligencias médicas, negativa de atención, e incluso ejercicio indebido de funciones públicas, entre otras violaciones que atentaron contra el derecho de la salud de los coahuilenses.

De lo anterior, 71 quejas se presentaron en contra de Secretaría de Salud en el Estado, 46 contra el Hospital General, 5 más contra el Hospital del Niño y una al Centro Estatal de Salud Mental en Saltillo.

Estas denuncias apelan, en la mayoría de las ocasiones, a la falta de medicamentos y fármacos para enfermedades crónicodegenerativas, así como a la negativa de atención médica, siendo la consecuencia más grave de esto un fallecimiento, afirmó Xavier Díez de Urdanivia Fernández, presidente de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos.

“Aunque también existen quejas del trato que reciben del personal médico y administrativo, situación que se ha platicado con los hospitales para que otorguen un trato digno hacia los pacientes y sus familiares, pues si bien ya están atravesando una situación difícil, el trato descortés o malas actitudes los revictimizan”, expresó.

El trato digno, explicó, va desde tener las atenciones médicas que se requieren hasta la forma en que se dirigen a las personas, siendo esta última un factor importante, pues ante el desabasto de insumos, el buen trato y la cortesía siempre permitirán llegar a un acuerdo.

Durante la visita a diversos hospitales de toda la entidad en 2015, recordó, se constató del desabasto que se tiene no sólo de fármacos, sino de reactivos para laboratorios, sábanas, camillas, material para curación e incluso cuestiones de infraestructura y espacio.

“Hay gente que espera horas para ser atendido y una vez que ingresa al área de urgencias no hay espacio para su estancia, pues los nosocomios tienen una docena de camillas para esta área cuando el número de sus derechohabientes asciende a 50 mil personas”, comentó, “sin mencionar los reportes de supuesta negligencia que se persiguen en cada hospital”.



Esto llevó a la Comisión a emitir 18 recomendaciones a diversos nosocomios de la entidad luego de realizar las visitas de supervisión a centros de internamiento médico para el Derecho a la Protección a la Salud. Hoy, a tres años de notificar las recomendaciones, aún se encuentran en “Vías de Cumplimiento”.

Estas recomendaciones forman parte de las 34 que ha emitido hacia establecimientos de salud desde 2014, de las cuales sólo tres tienen como estatus “Totalmente Cumplida”, según documentos oficiales de la Comisión.

Aunque las acusaciones de estos malos tratos y colapso del sistema de salud también trascienden legalmente en busca de una reparación del daño, que no sólo involucra a las instituciones, sino también a sus médicos, la Comisión Coahuilense de Conciliación y Arbitraje Médico (Coccam) emitió 799 atenciones durante 2017, más las 228 que se recibieron hasta mayo de este 2018.

Del total de los casos, 410 fueron orientaciones sobre pensiones o jubilaciones, pues los institutos tienden a omitir información; 293 fueron asesorías jurídicas; 47 atenciones de inmediatez, que corresponden a intervenciones de urgencia y cuyas quejas fueron emitidas por pacientes aún hospitalizados.

Cuarenta y dos quejas más sobre la atención recibida, 5 dictámenes emitidos por el equipo de la Coccam y 2 casos que fueron arbitrados por la misma Comisión.

De las quejas expuestas, se emitieron 22 para diversos nosocomios del sector privado, 13 contra el Instituto Mexicano del Seguro Social, 4 más para el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado, y el resto hacia nosocomios que pertenecen a Secretaría de Salud.

Las inconformidades más frecuentes fueron los casos de intervenciones quirúrgicas, con 192 atenciones, 147 hacia médicos, 127 para administrativos, 109 sobre resultados de ortodoncia, 88 sobre diagnósticos equivocados, 57 sobre trabajos de parto, 34 sobre la relación médico-paciente, y 45 más no clasificados.

Por su parte la ginecología y obstetricia encabezan la lista de las atenciones por especialidades con 112 quejas, seguidas por la odontología con 110, traumatología y ortopedia con 66 y oftalmología con 61 quejas.

Negligencias

Mario Sergio Ortega Chávez, titular comisionado de la Coccam, explicó que muchas de las atenciones otorgadas a los coahuilenses durante el 2017 se deben a una comunicación incorrecta o nula de los médicos, pues si bien se han tenido casos en los que se investiga una presunta negligencia, muchos de los casos son resueltos en una primera confrontación médico-paciente.

“En muchas ocasiones faltó hacer especificaciones sobre la reacción de un medicamento o las posibles complicaciones después de una cirugía, luego los pacientes vienen por cosas como ‘se me salió un punto’ o ‘me sacó granitos el medicamento’”, comentó.

En muchas ocasiones la premura del tiempo durante las citas no permite que los médicos hagan una explicación completa sobre los efectos secundarios de algún medicamento, la reacción del padecimiento ante algún cambio o alguna otra especificación, comentó Ortega Chávez y señaló que durante la primera cita el médico responde a las preguntas del paciente y otorga explicaciones para que comprenda la situación.

“Una muy común es la queja sobre los efectos secundarios de un medicamento o las complicaciones dentro de un contexto de salud normal que se cataloga por el paciente como una negligencia, donde el principal error de los médicos es la comunicación con sus pacientes”, comentó.

“Hay quejas de embarazadas (que son) sobre la sutura, que se le salió un punto o le sale un poco de líquido, por ejemplo, y consideran el trabajo de los médicos como una negligencia”, expresó, y agrega que una vez explicados en términos comprensibles las razones por las que se haya tenido un resultado diferente, se concilian los involucrados.

Reconoció también que no siempre es una omisión de información, sino un trato inhumano y señaló que la calidad de la atención es uno de los objetivos centrales de los sistemas de salud, así como la gran labor de informar sobre sus procesos o cambios administrativos.

“Otra de las atenciones frecuentes es la asesoría sobre legal de las pensiones, pero dependiendo del caso, son canalizados a las instancias correspondientes de Secretaría del Trabajo o directamente en el instituto, aunque se les da el acompañamiento legal que requieran”, comentó.



Dado que la coalición entre institutos de salud y empresas o centros de trabajo aún no logra empatarse, decenas de jubilados o pensionados carecen del servicio médico que deberían recibir, así como los pagos para los que estuvieron ahorrando un promedio de 30 años.

Además de que el sistema nervioso central, considerando que el sistema de salud en Coahuila fuera un paciente, está roto, padece cánceres como el “sindicalismo”, que aumenta el desinterés del personal en las clínicas para ofrecer una atención adecuada y humanitaria, pues algunos empleados son capaces de faltar al respeto o cometer errores graves sin que sean sancionados, aseguraron algunos empleados de confianza en la Clínica 82 del IMSS.

Los retos para un mejor sistema

En el marco del Día Mundial de la Salud, que se celebra el 7 de abril, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) publicó el informe de Evaluación de la Política de Desarrollo Social 2018, en el cual reconoce que todavía existen retos por enfrentar. Una de sus principales recomendaciones es el acceso a los servicios de salud con calidad y efectividad para garantizar una atención equitativa para toda la población.

Lo mismo hacer una adecuada promoción del cuidado de la salud, prevención de enfermedades y tratamiento de patologías en especial, en particular de los grupos más vulnerables.

Por su parte, el Gobierno federal ha impulsado una cobertura universal mediante el Seguro Popular (sistema no contributivo) que agrupa a casi la mitad de población, cerca de 55.6 millones de afiliados.

Según el informe 2018, Chiapas, Guerrero y Oaxaca mostraban niveles bajos de atención obstétrica profesional a la hora del parto con 75.8%, 85.4% y 88.9%, respectivamente. Sobre el porcentaje de niños menores de un año con esquema de vacunación completo, se ha tenido un incremento sostenido desde 2007, cuando el porcentaje era 69.9%, para 2015 se registró 96.7 por ciento.

Peligro

La proliferación de clínicas de medicina estética en el estado y médicos generales que se ostentan como especialistas respaldados bajo el estudio de una maestría o diplomado, mantiene en alerta a la Comisión Federal de Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), misma que ya suspendió dos clínicas en el estado al no contar con la documentación correspondiente.

REPORTES:

Noviembre de 2017


Los propios médicos del Hospital General en Saltillo expusieron la falta de material de curación y medicamentos controlados con las que trabajan cada día, esto mediante un oficio dirigido al director, Jorge Bill Soto Almaguer, en el que piden se considere el traslado de pacientes a otras unidades, ya que con esas condiciones no pueden operar.

Diciembre de 2017

El exgobernador Rubén Moreira Valdez advirtió el riesgo de que colapse el sistema de salud en el estado, ante la gran cantidad de personas que cuentan con seguridad social y acuden a recibir atención médica en los hospitales estatales o a través del Seguro Popular.

Marzo de 2018

Un derechohabiente del IMSS captó en fotografía el momento en que enfermeras de la Clínica 2 comen frituras, se maquillan y juegan con el celular en horas laborales, a pesar de la saturación de trabajo por falta de médicos o especialistas en el periodo vacacional.

Enero de 2018

El servicio de salud en ejidos que pertenecen a la Jurisdicción Sanitaria Número 8 de la Secretaría de Salud en Coahuila es una asignatura pendiente. La falta de personal médico, fármacos, material de curación, campañas de prevención y especialistas, deja a miles de personas que radican en la zona rural a la deriva de su enfermedad.



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