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hace 1 semana
[Coahuila]

‘Me pedía auxilio, pero las llamas no me dejaban’

Cuando llego, el señor estaba solo tratando de apagar las llamas

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‘Me pedía auxilio, pero las llamas no me dejaban’
Torreón, Coah.- Apenas había llegado de mi trabajo cuando escucho que algo hacía cortocircuito y se empieza a bajar la luz. Me asomo a la puerta y miro que está saliendo lumbre de la casa de mi vecino Jesús. En eso, su hijo, el más chico, toca la puerta y me dice:

-Ayúdame porque está prendiendo la casa.

Cuando llego, el señor estaba solo tratando de apagar las llamas. Empiezo a ayudarle, pero ya era mucha la lumbre. Agarro unas pinzas para cortar los cables porque seguían saliendo chispas y luego vuelvo con él a apagar el fuego. De repente el niño le dice:

-Papá, mi hermano está arriba (en un cuarto).

-¿Cómo qué está arriba?, yo pensé que ya estaba afuera- responde él.

Ya iba para adentro, pero lo detengo para mojarlo y le pongo una sábana, o no sé qué fregados es. Se la pongo y se mete. Yo me voy atrás de él. Cuando vamos entrando, por las escaleras, explota algo, en el momento no sé qué es, los bomberos luego me dicen que es el refri, y ahí es cuando él queda tirado, antes de subir las escaleras, porque iba para el cuarto donde pensaba que estaba su hijo y la esposa del muchacho.

Se oye ¡pum! y me cubro rápido, pero me cae yeso en la espalda. Como no se mira casi nada, me agacho para ver dónde está y ya lo miro tirado. Todavía se mueve, él quiere subir por su hijo no sabiendo que su hijo viene por otro lado porque se había brincado por la parte de atrás.

Me salgo a mojarme y a agarrar más agua para echarle y tratar de llegar hasta donde está. Cuando voy entrando él me pide auxilio, me dice que le ayude, ya casi sin fuerza.

En lo que yo salgo a prepararme para entrar de nuevo, ya la lumbre se había extendido. Me quiero meter otra vez, pero la lumbre ya no me deja. Yo le aviento agua al lugar donde pienso que está para tratar de ayudarlo. Mi esposa empieza a pedir ayuda a los vecinos y viene un cuñado. Durante como 10 minutos nada más éramos tres tratando de apagar la lumbre. Yo rompo una ventana para seguir echando agua donde tanteaba que estaba él, pero ya no pude hacer nada. Era un buen amigo.

La narración es de José Édgar, vecino de Jesús Rubio Murillo, quien perdiera la vida en el incendio registrado en su casa ubicada en la calle Benjamín Torres sin número, de la colonia J. Luz Torres, el pasado jueves por la tarde.

Ayer por la mañana, José Édgar, su esposa y otros vecinos y vecinas, seguían consternados. Cuentan que el incendio se registra un día antes de que Jesús se convirtiera en abuelo, pues su hija tenía programada la cesárea para ayer viernes, en la Ciudad de México. Por este motivo, su esposa y una de sus hijas no estaban presentes al momento del incendio. Para ellos Jesús es como un héroe, porque da la vida por sus hijos.

En un instante, la familia pierde al sostén principal y todos sus bienes materiales, por lo que las y los vecinos piden apoyo para ellos.

La casa queda destrozada junto con la mayor parte de las pertenencias. Sólo unos pocos muebles se salvan de las llamas, al igual que las imágenes de la Santa Muerte que se encuentran justo a la entrada del hogar y que parecen estar intactas.


Información de El Siglo de Torreón



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